La Edad Media fue una Gran √Čpoca de la Sant√≠sima Virgen Mar√≠a.
Fue una época prolífica para las apariciones de la Virgen María, así como para diversas manifestaciones sobrenaturales.
El énfasis estaba puesto en la extensión de la devoción y la construcción de capillas.
El mensaje sigue siendo el mismo que hoy, la conversión para la salvación.
Aunque a decir verdad, en estos tiempos los mensajes dejan traslucir mayor urgencia y la mención que el tiempo se acaba.
A mosaic of the Virgin Mary is displayed during its unveiling ceremony in Kiev
Hubo grandes hombres santos y místicos como Santo Domingo y San Francisco de Asís y a ellos y a otros le sucedieron episodios de grandes maravillas.
No s√≥lo hubo apariciones √ļnicas de Mar√≠a, como fue el caso de la Virgen del Pilar, que se dio estando a√ļn ella en vida, en el primer siglo, al ap√≥stol Santiago.

En la Edad Media hubo muchas personas que tuvieron m√ļltiples apariciones y como de costumbre, sobre todo gente humilde, lo que era m√°s persuasivo para el resto.

María habló de varias maneras, a veces, mientras ella era vista, a veces en una locución pura, a veces de una manera no verbal, y algunas veces a través de estatuas.
Con su presencia, dijo que la humanidad estaba en gran necesidad e hizo alusión a castigos.
Llamas.
Fuego.
Enfermedades.
Hubo muchas advertencias.

LA APARICI√ďN A LA PRINCESA ERMESINDE

Entre los videntes poco conocidos estuvo el Papa Honorio III, la reina Helena de Francia, y la princesa Ermesinde de Luxemburgo.

sello de princesa ermesinde

Las apariciones a la princesa tuvieron lugar cerca de una fuente clara (o Clairefontaine ) que luego dar√° nombre a la zona.‚Äć

Clairefontaine no estaba lejos de Luxemburgo y como también de costumbre, María había preparado el terreno, porque había sido bendecida por San Bernardo seis décadas antes.

‚ÄćY parece que era conocida en la √©poca como un lugar de maravillas, donde el agua con dones corr√≠a entre un follaje exuberante, en una corriente muy agradable.

En este valle encantado la princesa Ermesinde, lamentaba la reciente muerte de su marido bajo un roble, cuando tuvo su visi√≥n, a partir de la cual surgi√≥ posteriormente ¬†la erecci√≥n de un convento dedicado al Coraz√≥n de Jes√ļs.

‚ÄćHay discusi√≥n sobre si fue un sue√Īo o la aparici√≥n se produjo en su vigilia, pero lo concreto es que vio rasgarse o abrirse el cielio y descendi√≥ una mujer de belleza incomparable posada en una nube blanca.

Naturalmente la mujer era Mar√≠a, y llevaba a Jes√ļs en brazos.

Se acercó a la princesa y se paró en la corriente de agua.

Alrededor de ella había una manada de corderos blancos sobrenaturales a los que le sonreía y acariciaba.
La caracter√≠stica m√°s llamativa era el ni√Īo, de tal superior belleza que Ermesinde pens√≥ que no pod√≠a haber otro igual en el mundo.

La experiencia de Ermesinde, fue una fugaz visi√≥n de unos pocos momentos, y no parece haber dejado ning√ļn mensaje significativo adem√°s que inspirar las construcci√≥n de una capilla.

LA APARICI√ďN AL PASTOR FRANCISCO √ĀLVAREZ

Pero hubo casos en que las apariciones fueron más largas, con más interacción, con mensajes e incluso evidencias físicas.

virgen de cortes de albacete

Este es, por ejemplo, el caso de un joven pastor llamado Francisco √Ālvarez que viv√≠a en las afueras de Alcaraz, y cuyo caso signific√≥ el inicio de la advocaci√≥n de Nuestra se√Īora de las Cortes de Albacete, en Espa√Īa.

Una tarde de abril de 1222, Alvarez, que tenía un brazo paralizado, dormitaba al pie de un antiguo encinar, cuando se despertó con un crujido repentino y vio a su ganado que estaba tratando de huir de la zona.

Lo mismo ocurrió al día siguiente.

Estaban asustados por algo.

Cuando finalmente vio √Ālvarez por qu√©, le quit√≥ el aliento: una luz extra√Īa e intensa emanaba de la encina y m√°s extra√Īo a√ļn fue el sonido de una dulce m√ļsica.

(Recordemos que una encina más tarde sería el sitio de las apariciones de Fátima.)

Esto sucedió el 1 de mayo.

Alvarez cay√≥ en una especie de desmayo y cuando se recuper√≥, not√≥ que la luz se hab√≠a ido, reemplazada por una estatua de Mar√≠a amamantando a Jes√ļs.
La imagen, que pudo haber estado escondida en el árbol durante las invasiones musulmanas, habló con Alvarez, solicitando que la gente del pueblo le construyese una capilla.
Cuando el pastor expres√≥ su preocupaci√≥n de que nadie iba a creer su historia, le dijo que extendiera el brazo in√ļtil y le cur√≥ de inmediato.

Ese caso fue más la combinación de locución y el fenómeno de la estatua, que eran, con mucho, las manifestaciones más frecuentes.

Pero lo interesante son las se√Īales que √Ālvarez fue encontrando: una brillante luz, como un rel√°mpago pasa por encima de la encina y de √©sta salen resplandores y claridad.
Todo el monte exhala fragancias y desprende resplandores.
Sobre la encina se puede o√≠r una celestial y ang√©lica m√ļsica y a sus acordes compases vuelan y cantan escuadrones de √°ngeles.
Todo esto hace callar el canto de los p√°jaros.
Y al final aparece entre las ramas de la encina la imagen de Nuestra Se√Īora de Cortes entre celestiales luces.

La imagen es llevada a Alcaraz y se deja esa noche en la parroquia de San Ignacio.

‚ÄćA la ma√Īana siguiente, la imagen hab√≠a desaparecido.

Volvieron a la encina y encontraron all√≠ a la imagen de la Se√Īora rodeada de una resplandeciente y hermosa nube.

‚ÄćEntonces es cuando Mar√≠a le dijo a √Ālvarez,

‚Äúes mi voluntad que me edifiquen en este lugar un templo y casa de oraci√≥n donde mis devotos me ofrezcan sus votos y dones, y que este lugar sea tenido por santo, en el cual obrar√° Dios milagros y har√° muchas misericordias con los que veneren y reverencien esta imagen m√≠a‚ÄĚ

aparicion-de-la-Virgen-a-san-Francisco-de-Juarez1

OTRAS APARICIONES E INTERVENCIONES DE MAR√ćA

Mientras que las visiones pueden ser manifestaciones simb√≥licas o como un sue√Īo, en las apariciones se ve√≠an im√°genes que se ven con los ojos f√≠sicos, y muchas veces Mar√≠a no era transparente o ef√≠mera, sino una aparici√≥n corp√≥rea, es decir, que ten√≠a aspectos tangibles.

Ella parecía físicamente presente.

Ella podía tocar al vidente.

Se apareció por ejemplo a un hombre conocido como el beato Reginaldo de Saint-Gilles, cuando él estaba en Roma y ungió sus ojos, oídos, manos y pies, sacándolo de una enfermedad grave.

Tambi√©n apareci√≥ a san Antonio de Padua en 1221, anim√°ndole cuando fue cuestionado acerca de su Inmaculada Concepci√≥n (‚ÄúHijo m√≠o, est√© seguro de que yo nac√≠ sin pecado‚ÄĚ), y en su visita al papa Honorio en 1226, ella le dijo que hiciera caso omiso a un grupo de cardenales que se opon√≠an al establecimiento de la Orden Carmelita.

De manera similar apareci√≥ al menos dos veces a Alberto el Grande, que en su juventud hab√≠a sido una persona sin talento, incluso un estudiante ‚Äúde pocas luces‚ÄĚ, pero a trav√©s del Rosario, y a trav√©s de suplicar a Cristo y Mar√≠a, se le concedi√≥ el don de la inteligencia y pas√≥ a convertirse en una autoridad en f√≠sica, astronom√≠a, qu√≠mica y biolog√≠a.

Por ejemplo, como científico natural hubo quienes pronto lo compararon con el gran Roger Bacon.  

También se destacó en filosofía y cuando se fue a Colonia, Santo Tomás de Aquino fue uno de sus alumnos.

En 1225 hubo tambi√©n un testimonio de que Mar√≠a hab√≠a sido vista en una tumba acompa√Īando el alma de un ni√Īo fallecido, y naveg√≥ hacia el cielo; y se le apareci√≥ a una mujer holandesa llamada Lutgardis que experiment√≥ estigmas en la frente.

Las apariciones eran normales y muchos nombres de videntes se perdieron en la historia o quedaron reducidas a simples notas al pie.

estatua de san jacinto fondo

EL CURA JACINTO DE KIEV

En Kiev, hubo un misionero conocido como Jacinto, que en 1231 comenzaba la misa cuando llegó la noticia de un ataque de una tribu de mongoles.

Los tártaros había irrumpido en la ciudad y su misión era destruir todo.

‚ÄćNo ten√≠a m√°s remedio que huir de inmediato y a√ļn vestido con sus ornamentos, Jacinto tom√≥ el Sant√≠simo Sacramento del tabern√°culo y estaba listo para irse cuando oy√≥ una voz inexplicable que parec√≠a venir de una estatua de alabastro.

‚ÄúJacinto, hijo m√≠o, dijo Mar√≠a.‚ÄĚ
¬ŅVas a dejarme abandonada para ser pisoteada por los t√°rtaros?
Ll√©vame contigo‚ÄĚ.
‚Äú¬ŅC√≥mo puedo hacerlo?‚ÄĚ protest√≥ Jacinto.
‚ÄúTu imagen es demasiado pesada!‚ÄĚ
‚ÄúLl√©vame, sin embargo‚ÄĚ, suplic√≥ Mar√≠a.
‚ÄúMi hijo va a aligerar la carga‚ÄĚ.

Jacinto agarró la gran estatua con un brazo mientras llevaba el Santísimo Sacramento con el otro y escapó de las furiosas llamas de Kiev.

‚ÄćJacinto y la comunidad que lo acompa√Īaba fueron r√°pidamente a cruzar el r√≠o Dnieper.

‚ÄćAll√≠ √©l los impuls√≥ a seguirlo a trav√©s del r√≠o.

√Čl mostr√≥ el camino, y todos ellos se hicieron tan livianos que lo cruzaron caminando sobre las aguas, lo que entonces los protegi√≥ de la furia de los T√°rtaros.

APARICI√ďN PARA FUNDAR √ďRDENES

Algunas apariciones indicaron grandes problemas mientras la Iglesia tropezaba en la mundanalidad y el esc√°ndalo sexual (cada vez m√°s notorio en los monasterios).
Y mientras la sociedad en su conjunto se dirigía hacia el error del materialismo, como subrayó María con su aparición a siete ricos comerciantes de Florencia.

Esta aparición simultánea a un grupo de personas  se produjo el 15 de agosto de 1233, mientras los comerciantes, devotos en  obtener dinero, estaban en acción de gracias después de la Comunión.

Fue en ese momento que cada uno vio una luz brillante que enmarcaba a la Reina del Cielo y sus √°ngeles.

‚ÄúDejen el mundo y ret√≠rense juntos en soledad para dar la batalla‚ÄĚ,
dijo la Sant√≠sima Virgen.‚Äć
“Vivan totalmente para Dios.
De este modo experimentar√°n los consuelos celestiales‚ÄĚ.

Después de otra aparición en mayo de 1234 los siete hombres fijaron una ermita en el crudo Monte Scenario .

Y el 13 de abril de 1240, que era Viernes Santo y también la fiesta de la Anunciación, María se apareció por tercera vez, con un hábito negro, un libro, un pergamino, y palmas.

“Amados y elegidos siervos, he llegado para conceder sus oraciones.

Este es el hábito que me gustaría que lleven en adelante.

Es de color negro para que siempre puedan recordar los dolores que he experimentado a través de la crucifixión de mi Hijo y su muerte.

Con el nombre Siervos de María han de ser conocidos.

Este libro contiene la Regla de San Agustín.

Sigui√©ndola Uds. van a ganar estas palmas en el cielo, si me sirven fielmente en la tierra.‚ÄĚ

Ese fue el comienzo de la Orden de los Servitas.

‚ÄćY la aparici√≥n dio lugar a la advocaci√≥n Nuestra se√Īora de las Angustias de Murcia.

ns de la merced y pedro nolasco fondo

LA ORDEN DE LA MERCED

Esta Orden también que fue inspirada por una visión del mismo modo, simultánea.

‚ÄćEl caso involucr√≥ a tres hombres, Pedro de Nolasco, Raimundo de Pe√Īaforte (la autoridad m√°s competente en el derecho can√≥nico en ese momento), y el rey Jaime I de Arag√≥n en Espa√Īa, que todos vieron a Mar√≠a en la misma noche, pero en el lugares diferentes.

Se les instruyó a trabajar juntos para formar una orden cuyo propósito sería el rescate de los cristianos que habían sido capturados por los moros.

La Virgen llama a S. Pedro Nolasco en el a√Īo 1218 y le revela su deseo de ser liberadora a trav√©s de una orden dedicada a la liberaci√≥n.

‚ÄćNolasco pide a Dios ayuda y, como signo de la misericordia divina, le responde la Virgen Mar√≠a dici√©ndole que funde una orden liberadora.

Nolasco: ¬ŅQui√©n eres t√ļ, que a m√≠, un indigno siervo, pides que realice obra tan dif√≠cil, de tan gran caridad, que es grata Dios y meritoria para m√≠?

María: “Yo soy María, aquella en cuyo vientre asumió la carne el Hijo de Dios, tomándola de mi sangre purísima, para reconciliación del género humano.

Soy aquella a la que dijo Sime√≥n. cuando ofrec√≠ mi Hijo en el templo: Mira que √©ste ha sido puesto para ruina y resurrecci√≥n de muchos en Israel; ha sido puesto como signo de contradicci√≥n: y a ti misma una espada vendr√° a atravesarte por el alma‚ÄĚ.

‚ÄćNolasco: ‚Äú¬°Oh Virgen Mar√≠a, madre de gracia, madre de misericordia! ¬ŅQui√©n podr√° creer que t√ļ me mandas?‚ÄĚ

Mar√≠a: ‚ÄúNo dudes en nada, porque es voluntad de Dios que se funde una orden de ese tipo en honor m√≠o; ser√° una orden cuyos hermanos y profesos, a imitaci√≥n de mi hijo Jesucristo, estar√°n puestos para ruina y redenci√≥n de muchos en Israel (es decir, entre los cristianos) y ser√°n signo de contradicci√≥n para muchos‚ÄĚ.

Los tres hombres prestaron atención a su solicitud y una noche buscando el rey Jaime un lugar para albergar a la orden, se sorprendió al ver siete estrellas inusualmente brillantes flotando sobre una colina.

Le trajo a la mente las siete estrellas que representan a los √°ngeles en el Apocalipsis 1:16 y todo el campo fue testigo.
Este fue un lugar llamado Puig.
Cuando Jaime llevó a los trabajadores al sitio, se encontraron con otra de esas imágenes ocultas de María, ¡protegida dentro de una campana!
entrega de escapulario carmelita

EL ESCAPULARIO CARMELITA

Luego estuvo la gran revelación de san Simón Stock.

Esta fue una aparición clásica, corpórea.

Un santo ermita√Īo, cuyo padre hab√≠a sido se√Īor de Kent, Sim√≥n, a los 47 a√Īos hab√≠a entrado en la Orden de los Carmelitas y fue enviado a matriz de la orden, al Monte Carmelo en Israel.

Situado en la parte norte de ese país, entre Megiddo y Tiro, Carmelo se presenta como un testimonio a muchas generaciones de la humanidad.

Allí, a lo largo del chispeante Mediterráneo, sus cuevas habían sido el hábitat de antepasados que comenzaron con los especímenes prehistóricos conocidos como Homo Erectus y pasaron por la fase de Neandertal y luego una fase de Amudian vinculada a la aparición de los modernos Homo Sapiens.

Es un tesoro para los arqueólogos, pero más importante es su historia espiritual.

‚ÄćEl Monte Carmelo, fue donde El√≠as es llamado por el fuego, ordenado dar muerte a los profetas de Baal, y luego subi√≥ a la cumbre del monte, donde le dijo a su siervo que mirara siete veces hacia el mar.

Cuando por fin lo hizo el siervo vio el espect√°culo inusual de ‚Äúuna nube tan peque√Īa como la mano de un hombre‚ÄĚ emergiendo de las aguas (1 Reyes 18:44) en una forma que nos recuerda las nubes asociadas con la Virgen.

De hecho, los Carmelitas declarar√≠an m√°s tarde que la nube (que por supuesto fue muchos siglos antes de su nacimiento) fue precursora de Mar√≠a o su ‚Äúprefiguraci√≥n‚ÄĚ, y cierto o no, fue un lugar muy santo y dedicado a Mar√≠a por los ermita√Īos antiguos.

Simón se quedó tan impresionado por los hombres santos, cuya existencia fue descubierta por los cruzados, que entró en la Orden y no tardó en ser su líder (con base a lo largo del río Medway, en Inglaterra).

Pero, más que un administrador, Simón fue un visionario.
Su aparición más famosa y una de las más importantes en la historia, se produjo durante una noche de oración el 16 de julio de 1251.
Cuando su celda se llenó de una gran luz que trajo a la Santísima Virgen con el bebé y portaba una prenda de vestir sin mangas de color marrón que iba a ser conocida como el escapulario.

Era una pieza amplia de tela que rodeaba la cabeza del monje y se convirtió en el hábito carmelita (modificada posteriormente para los laicos como una cadena con cuadrados de tela).

‚ÄćElla tambi√©n indic√≥ momentos especiales.

Fue indicada también para la protección.

Y fue la protección que María había prometido.

Como el mismo Sim√≥n relat√≥: ‚ÄúElla se me apareci√≥ con una gran compa√Ī√≠a, y portando el h√°bito de la orden, dijo, 'Esto ser√° para ustedes y para todos los Carmelitas un privilegio.

El que muera en esto no sufrir√° el fuego eterno'‚ÄĚ.

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