Este esp铆ritu de muerte se ha estado expandiendo r谩pidamente debido a la p茅rdida de la idea de la santidad de la vida.
As铆 como justificada por los costos de los tratamientos m茅dicos.
jeringa que gotea

Esta expansi贸n es sistem谩tica, pero se va por partes.

Lo primero es crear el clima de opini贸n.

Es entonces cuando los expertos llaman la atenci贸n de que se est谩 creando un c铆rculo vicioso por el cual:

- las posibilidad de la eutanasia lleva a que se preste menos atenci贸n en el cuidado de la atenci贸n de las personas al final de la vida,

- con lo que su vida se deteriora m谩s r谩pidamente,

- y por lo tanto se transforman en m谩s aptos para 鈥榮ac谩rselos de encima鈥, o sea para la eutanasia.

En todo este proceso de implantaci贸n de la eutanasia se est谩 cambiando el lenguaje para que sea m谩s aceptada y no un mero homicidio o suicidio.
Ya se habla de 鈥榙ignicidio鈥, de la decisi贸n aut贸noma, del derecho a morir y hasta hay quienes que mencionan la obligaci贸n de morir.

C脫MO HA PENETRADO LA EUTANASIA Y EL SUICIDIO ASISTIDO

Holanda, B茅lgica, Suiza y Luxemburgo fueron los primeros que legalizaron la eutanasia.

Holanda fue el primer pa铆s en 2002, seguido por B茅lgica y Luxemburgo aprob贸 la eutanasia en 2008, o sea que el foco se inici贸 en lo que se llama el Benelux.

En Suiza, la eutanasia es legal pero el paciente debe mostrar cierta documentaci贸n que es revisada por profesionales.

En Gran Breta帽a, la Corte Suprema decidi贸 que los oficiales sanitarios deben tener en cuenta el deseo 鈥渆xplicito鈥 de un paciente de no prolongar su vida, o sea que existe el suicidio asistido.

En Alemania, Italia, Francia, Noruega, Dinamarca, Austria, Suecia, Hungr铆a, Rep煤blica Checa, Eslovaquia, Portugal, y tambi茅n en Navarra, Arag贸n y Andaluc铆a (Espa帽a) est谩 permitida la muerte digna, o sea el suicidio asistido.

En EE.UU. cinco estados permiten el suicidio asistido: Washington, Oreg贸n, Montana, Nuevo M茅xico y Vermont, y tambi茅n Canad谩.

El m茅dico puede prescribir drogas para que los pacientes se las administren.

Colombia es el 煤nico pa铆s de Am茅rica latina que permite la eutanasia.

Mientras que Brasil y Uruguay tambi茅n en la Ciudad de M茅xico existen leyes sobre muerte digna, o sea el suicidio asistido.

LITTLE SISTER OF THE POOR LISTENS TO CONCERN OF RESIDENT AT HOUSE IN WASHINGTON

DEL HOMICIDIO AL DIGNICIDIO

En la lucha por imponer las fantas铆as m谩s adecuadas para que la eutanasia muestre un rostro m谩s pasable, el discurso anti vida est谩 acu帽ando el t茅rmino "dignicidio".

El suicidio evoca sogas, balas, insecticidas y edificios de 20 plantas donde una persona se puede tirar para abajo.

Es la misma gimnasia sem谩ntica necesaria para justificar el aborto, especialmente cuando uno se enfrenta con el hecho cient铆fico, que todo el mundo sabe, que la vida humana comienza en la concepci贸n.

Se necesit贸 un trampol铆n verbal para separar la idea del aborto de la idea de la muerte, que sigue siendo socialmente repugnante.

Y esa fue la idea de la libertad de la mujer para elegir.

Lo mismo puede decirse hoy para la eutanasia.

La eutanasia tiene 鈥榤alas vibraciones鈥, aunque haya sido convocada "voluntariamente".

Los nazis practicaron la eutanasia en los enfermos y d茅biles, y tambi茅n a menudo quer铆an calificarla como "voluntaria".

Pero 驴alguien realmente cree que es "voluntaria"?

Hay cada vez m谩s pruebas que sugieren que en B茅lgica y Holanda, donde la eutanasia ha sido tolerada y promocionada desde hace bastante tiempo, no es la m谩s voluntaria de las circunstancias. 聽

Una encuesta sugiere que m谩s de uno de cada cuatro m茅dicos holandeses podr铆an tolerar la eutanasia por razones "existenciales", es decir, cuando un paciente est谩 s贸lo "cansado de vivir".

Y a pesar de la intensa ret贸rica, casi man铆aca de "elecci贸n personal", "autonom铆a personal" y "dignidad personal", sabemos que el hombre es un animal social y que las expectativas sociales se definen r谩pidamente (generalmente hacia abajo).

En una sociedad que deval煤a el sufrimiento, a煤n la vieja 茅tica que considera al m茅dico como sanador, enemigo de la enfermedad y la muerte, todav铆a existe.

Esa 茅tica choca con gran parte de la "medicina" moderna (especialmente en la ginecolog铆a), que ha abandonado cualquier criterio objetivo de salud y patolog铆a, de lo que es normal y lo que no lo es, a favor de la realizaci贸n del deseo del paciente, a menudo categorizado como "autonom铆a".

La imagen del m茅dico como enemigo de la enfermedad y la muerte significa que hay alguna norma objetiva (incluyendo la norma 茅tica m茅dica) contra el cual se mide lo que hace o no hace un m茅dico.

Pero una visi贸n tan objetiva choca con el paradigma de la autonom铆a y el cumplimiento del deseo del paciente.

El suicidio, despu茅s de todo, tradicionalmente implicaba una decisi贸n injustificada de tomar la vida de uno.

Hace tiempo que hemos descartado la idea de que Dios podr铆a tener cualquier reclamaci贸n (mucho menos soberan铆a) sobre mi vida.

Modernamente a menudo se tiende a restar importancia a suicidarse y que esto sugiere que una persona que trata de suicidarse carece de alguna manera de libertad psicol贸gica, con problemas mentales que no la hacen plenamente responsable de su acto.

Pero tal interpretaci贸n va en contra de lo que los vendedores ambulantes de la muerte est谩n empujando: que una persona racional puede decidir quitarse la vida y en una verdadera sociedad pueda participar racionalmente alguien m谩s para proporcionar la asistencia t茅cnica para que se mate.

Tambi茅n va en contra de la experiencia humana universal del instinto de auto conservaci贸n.

Vemos esto en el comienzo de la vida. 聽

Los partidarios del aborto se han convertido en "pro-elecci贸n".

Mujeres que llevan beb茅s para los dem谩s, incluso de su propia carne y sangre gen茅tica, se convierten en "sustitutas".

Los padres son a veces meros "donantes de esperma".

El embarazo comienza en la implantaci贸n, no en la fecundaci贸n, por lo que los abortivos pueden redefinirse como "anticonceptivos".

Y as铆 sucesivamente

Los cambios en el comienzo de la vida parecen haberse asentado en un general status quo..

Pero la batalla por matar al final de la vida todav铆a tiene que ser ganada, y est谩 en litigio a煤n.

El primer paso debe ser la lengua por eso el cambio de "homicidio por dignicidio"

LA PENDIENTE RESBALADIZA DE LA EUTANASIA: EL CASO DE B脡LGICA

Recientemente se ha publicado un libro llamado Eutanasia y Suicidio Asistido: Lecciones de B茅lgica, que sus autores dicen que es el primer estudio interdisciplinario de la eutanasia belga.

El resumen es que el sistema belga no es transparente, porque s贸lo 16 miembros de la comisi贸n encargada de supervisi贸n deben, ver miles de casos.

Adem谩s el sistema es de auto reporte, no hay terceros que controlen, salvo que un caso llegue a la discusi贸n en los medios de comunicaci贸n.

La eutanasia ha sido normalizada y cada vez hay m谩s casos de fin de la vida sin petici贸n del paciente.

Ya en el 2013 un m茅dico importante en cuidados paliativos hab铆a dicho, que una vez que se consigue la legalidad, la eutanasia tiende a desarrollar una din谩mica propia.

Tambi茅n han aparecido sistemas novedosos, como la sedaci贸n profunda continua, que de hecho es una eutanasia.

La conclusi贸n es que la muerte por eutanasia en B茅lgica ya no se considera una excepci贸n que requiere una justificaci贸n especial.

Y se nota en los actores involucrado en el tema en B茅lgica que hay muy poca oposici贸n a la expansi贸n de la eutanasia a nuevos tipos de casos y poco escepticismo sobre la forma en que se controla.

EL ESP脥RITU DE LA EUTANASIA LLEGA A LAS ORGANIZACIONES CAT脫LICAS EN B脡LGICA

A pesar que la Iglesia a煤n mantiene su posici贸n hist贸rica respecto de la eutanasia, cada vez se oyen m谩s voces que abren la puerta a la terminaci贸n de la vida por causas no naturales.

El caso m谩s notorio es el de la congregaci贸n de la Hermanos de la Caridad en B茅lgica.

Quienes manejan 15 hospitales para enfermos mentales.

La direcci贸n belga de la hermandad ha decidido apoyar la eutanasia.

Los Hermanos belgas emitieron un documento en el 2017 que se abr铆an a la inyecci贸n letal en sus 15 hospitales.

El superior de la congregaci贸n, el hermano Ren茅 Stockman se opone radicalmente.

Considera que la eutanasia es incompatible con la visi贸n de la congregaci贸n y de la Iglesia.

Sus hermanos belgas se han negado a hablar con 茅l sobre la esencia del problema y quieren hablar s贸lo sobre c贸mo hacer la aplicaci贸n de la eutanasia.

Fue as铆 que el superior general se dirigi贸 al Vaticano y el Vaticano hizo una solicitud oficial a los hermanos de B茅lgica, record谩ndoles el magisterio de la Iglesia y la santidad de la vida humana.

Pero la respuesta de los belgas ha sido que no hay marcha atr谩s y contin煤an apoyando la eutanasia.

El superior Ren茅 Stockman ha dicho que

鈥淒esafortunadamente ya no dudo que el secularismo haya comenzado tambi茅n a conquistar a la iglesia鈥.

Porque los obispos belgas aunque se opusieron a la rebeli贸n de los Hermanos de la Caridad locales, su declaraci贸n no fue una condena absoluta de la eutanasia.

Este conflicto sigue en marcha y el superior Stockman considera que si sus hermanos de congregaci贸n belgas no quieren cambiar de posici贸n, ya no podr谩n disfrutar de llamarse una instituci贸n cat贸lica ni ser parte de la congregaci贸n de los Hermanos de la Caridad.

驴D贸nde est谩 el 鈥渕otor鈥 para este avance de la eutanasia y el suicidio asistido?

EL CAMBIO EN EL CRITERIO DEL CONTROL DE LA MUERTE

Lo que se ha visto en las 煤ltimas d茅cadas es que miles de m茅dicos especialistas en 茅tica y bio茅tica han comenzado a cambiar su criterio.

La mayor铆a de los art铆culos de revistas y ponencias en simposios descartan la santidad de la vida generalizadamente.

Y se adhieren a la 茅tica de la utilidad, favoreciendo la discriminaci贸n m茅dica, usando como criterio la calidad de la vida y la autonom铆a.

De este modo quienes tienen mejor calidad de vida potencial y una expectativa de utilidad mayor de su vida para la sociedad, tienen el m谩s alto valor moral y son m谩s elegibles para los recursos m茅dicos, que son escasos.

Es por eso que avanza la legalizaci贸n del suicidio asistido a trav茅s de inyecciones, quit谩ndole la comida y la hidrataci贸n a los pacientes y la sedaci贸n continua.

Uno de los puntos de avance es el infanticidio.

Estamos hablando aqu铆 de lo que se llama aborto post parto.

Que a pesar que la propuesta gener贸 un alboroto en el 2011, la revista Newsweek public贸 un art铆culo promoviendo el infanticidio tard铆o, como respuesta al brote de Zika.

En Holanda los m茅dicos pueden matar a beb茅s con discapacidad y moribundos, utilizando el Protocolo de Groningen.

Otra 谩rea de avance de la eutanasia es respecto a los donantes de 贸rganos.

El criterio de que los donantes deben estar muertos para quitarle los 贸rganos para trasplantar, ha estado bajo ataque durante a帽os.

De hecho sucede en los hospitales, que pacientes que los m茅dicos consideran que no tienen suficiente calidad de vida y tienen 贸rganos adecuados para trasplante, le retiran la asistencia m茅dica o incluso los sedan permanentemente, para extirparle los 贸rganos; especialmente cuando se trata de una donaci贸n a otro miembro de la familia.

Otra 谩rea de avance de la terminaci贸n de la vida artificialmente es lo que se llama cuidado in煤til o atenci贸n in煤til.

Lo que permite a un m茅dico retirar el tratamiento y el soporte vital a un paciente, basado en el costo del cuidado del paciente y su utilidad.

Texas tiene una ley que permite a los hospitales interrumpir el tratamiento, aunque haya una directiva contraria del paciente.

La causa de eutanasia por soledad es algo que se est谩 desarrollando tambi茅n.

El gobierno holand茅s planea una nueva ley del fin de la vida para personas de edad avanzada que est谩n cansados de vivir, pero que no tiene ninguna enfermedad o discapacidad en concreto.

Estas personas est谩n luchando contra la p茅rdida de independencia y movilidad reducida, y tienen la sensaci贸n de soledad y de fatiga generalizada.

Los bio茅ticos les llaman a esto p茅rdida de la dignidad personal, y nosotros les llamar铆amos que est谩n aburridos de vivir.

El principio rector de esta nueva ley ser铆a la autonom铆a.

Se trata de una persona piensa que complet贸 su vida pero no puede terminarla sin la ayuda para morir.

Entonces la ley crear a las condiciones para que otra gente le ayude a morir.

Esta parece ser una decisi贸n pol铆tica, porque un comit茅 independiente de expertos manifest贸 que no deben ser elegibles para la eutanasia quienes piensan que han completado su vida.

Este comit茅 se hab铆a establecido cuando un hombre ayud贸 a morir a su madre de 99 a帽os, porque pens贸 que su vida hab铆a llegado al final y fue absuelto de asesinato.

Otra causa para la eutanasia creciente es el Alzheimer.

En Quebec la inyecci贸n letal para la eutanasia es legal pero para quienes lo piden.

Pero resulta que la absoluta mayor铆a de los cuidadores favorecen la eutanasia de los pacientes de Alzheimer.

No s贸lo estamos hablando de facilitar la muerte de aquellos pacientes que escriben 贸rdenes escritas para morir si pierden capacidad mental.

Lo cual ya es legal en Holanda y B茅lgica.

Sino que estamos hablando de personas con Alzheimer avanzado que no pueden tomar ellos mismos la decisi贸n y que se toma la decisi贸n de terminar su vida por caminos burocr谩ticos.

A pesar de todo esto la instituci贸n Iglesia Cat贸lica mantiene su condena a la eutanasia y el suicidio asistido, a pesar que se levantan m谩s voces que la tratan de socavar.

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LA EUTANASIA AMENAZA LAS MEJORAS EN LA ATENCI脫N AL FINAL DE SU VIDA

La legalizaci贸n de la eutanasia amenaza con socavar el acceso de las personas a una atenci贸n integral amorosa de quienes se enfrentan al fin natural de la vida, dijeron expertos en una conferencia en el Vaticano.

A medida que m谩s partes del mundo aprueban legislaciones del derecho a morir, que permite a los enfermos terminales solicitar drogas letales, la eutanasia est谩 siendo tratado como si fuera una forma leg铆tima de atenci贸n m茅dica.

"Matar no es atenci贸n.

La verdadera atenci贸n es el cuidado paliativo, porque es el acompa帽amiento a la persona con compasi贸n, la verdadera compasi贸n", dijo el Obispo Noel Simard de Valleyfield.

El obispo fue uno de m谩s de 100 expertos religiosos, m茅dicos y juristas que asistieron a un taller importante dedicado a "Asistencia a los ancianos y cuidados paliativos", patrocinado por la Academia Pontificia para la Vida.

Richard Doerflinger, director asociado del Secretariado Episcopal de Estados Unidos para Actividades Pro-Vida, dijo que el suicidio asistido puede representar una "amenaza" para trabajar en la mejora de los cuidados paliativos.

Algunos lugares como Oreg贸n y Holanda han visto que la legalizaci贸n de la eutanasia

"Socava la capacidad y disposici贸n de los m茅dicos para la pr谩ctica de este arte dif铆cil de abordar de los problemas reales de los pacientes", dijo.

Los partidarios de la eutanasia dicen que da a la gente m谩s opciones para elegir sobre la atenci贸n al final de su vida, dijo Doerflinger.

"Pero como un m茅dico que ejerce en Holanda, dijo, que el suicidio asistido no se a帽ade a la medicina, sino que sustituye a la medicina", dijo.

Dijo que si la eutanasia es vista

"Como la soluci贸n r谩pida, incluso menos m茅dicos aprender谩n el verdadero arte de los cuidados paliativos" para los pacientes con una enfermedad terminal.

Los cuidados paliativos incluyen el control del dolor, el tratamiento de la depresi贸n y otros s铆ntomas, junto con la atenci贸n espiritual.

El Obispo Simard dijo que los cuidados paliativos permiten que los pacientes experimenten una dignidad real con la muerte.

"Los 煤ltimos momentos de su vida son importantes.

A veces son momentos donde se puede reconciliar con otros miembros de la familia, cuando se puede aceptar la realidad de la promesa de la vida eterna", especialmente cuando los pacientes pueden recibir la absoluci贸n y el sacramento de los enfermos, dijo.

"Cuando se da a una persona una inyecci贸n letal, se puede privar a la persona de este momento tan importante para 茅l y los miembros de la familia", a帽adi贸 el obispo.

Doerflinger dijo que parte del problema es una actitud pragm谩tica de "poder-hacer" en una cultura que tiene "casi una obsesi贸n con la soluci贸n de problemas".

"El suicidio asistido ofrece la ilusi贸n que la muerte puede ser arreglada", dijo, "pero no resuelve el problema, simplemente elimina a la persona que le dice que tiene el problema".

La gente tiene un miedo natural del dolor y de convertirse en una carga para los dem谩s, dijo Doerflinger.

Pero cuando pueden recibir atenci贸n m茅dica para aliviar su dolor, junto con el apoyo compasivo para aliviar su sensaci贸n de desesperanza, "el deseo de suicidio se desvanece", dijo.

"A menudo, incluso la petici贸n inicial de la muerte es realmente una llamada de auxilio.

No est谩 diciendo: 鈥榪uiero morir鈥 est谩 diciendo, 鈥榥o quiero ser como esto鈥 y los cuidados paliativos pueden resolver esos problemas.

En 煤ltima instancia, la soluci贸n es el amor", dijo Doerflinger.

La mejor gente para ofrecer el amor por las personas mayores y morir es la familia, dijo Carter Snead, director del Centro de 脡tica y Cultura de la Universidad de Notre Dame.

"Ser铆a una cosa f谩cil para nosotros decir que es el trabajo del gobierno, el trabajo de las agencias de servicios sociales de atenci贸n a los ancianos, pero eso es algo como pasar la pelota de una manera que nos deja fuera y no es apropiado", dijo Snead.

"El gobierno no puede amarte a ti, y nosotros amamos a nuestra familia, y para demostrar el amor, tenemos que cuidar de ellos", dijo.

Robert Buchanan, un neurocirujano de la Universidad de Texas en Austin y psiquiatra, dijo que cada persona con la que habl贸

"Que ha tenido un fallido intento de suicidio me dice 鈥榤e alegro de que no lo hiciera, estoy contento de estar vivo鈥".

"Pero, d贸nde se encuentra este proceso de eutanasia organizada que administra una inyecci贸n letal, no hay ninguna posibilidad de una segunda oportunidad", dijo.

Joan Panke, una enfermera en Washington, DC, que se especializa en cuidados paliativos, dijo que el manejo efectivo del dolor,es el primer paso cr铆tico para que los pacientes puedan "llegar a lo que es m谩s importante: las preocupaciones familiares, existenciales y espirituales".

Ella dijo que muchos pacientes han dicho que

"Sus s铆ntomas son tan graves que no pueden ni siquiera orar."

Adem谩s del apoyo farmacol贸gico y m茅dico, los m茅dicos deben ser mejores oyentes y comunicadores con un toque m谩s humano, dijo Panke.

Record贸 c贸mo su difunto padre, que era un cirujano general, interactuaba con los pacientes:

"脡l tomaba una silla, se sentaba con el paciente, sab铆a c贸mo conectarse, c贸mo comunicarse".

Con los pacientes y miembros de la familia, dijo,

"No es tanto lo que decimos, sino c贸mo escuchamos y tratamos de descifrar las preocupaciones t谩citas, especialmente a trav茅s del lenguaje corporal y otras se帽ales no verbales", ella dijo.

Los m茅dicos, enfermeras y trabajadores sociales

"Deben tener m谩s tiempo de reflexi贸n en su formaci贸n, as铆 como mentores de apoyo y gu铆as", dijo Panke.

"Y creo que la sociedad en su conjunto tiene que entender mejor lo que es la experiencia de la enfermedad y la muerte porque es muy b谩sico para nuestra experiencia humana".

Fuentes:

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