El mundo no valora ni entiende el poder de la humildad.

Piensa que la autoestima se genera por la confianza en las capacidades de uno mismo.

Pero nosotros entendemos que la humildad es la que genera la real autoestima.

Porque fue lo que Jes√ļs us√≥ para salvarnos.

anciano-orando

Todos los santos entendieron que la humildad es la manera de concretar una buena autoestima al depender de Dios antes que de uno mismo..Es el entendimiento de que todo viene de Dios y que Dios es todo.

Piensa acerca de la Madre Teresa. Esa peque√Īa monja ten√≠a una alta autoestima.Incluso se atrevi√≥ a hablar contra el aborto en elDesayuno Nacional de Oraci√≥n en 1993 ante sus anfitriones invitados el presidente Bill Clinton, y el vicepresidente Al Gore, y sus c√≥nyuges, todos pro aborto.Eso es agallas. Eso es confianza en s√≠ mismo.Y eso es humildad. La Madre Teresa llama a la humildad la madre de todas las virtudes.Ella dijo:

‚ÄúSi eres humilde nada te toca, ni los elogios ni la verg√ľenza, porque sabes lo que eres. Si te llaman un santo que no te pongan en un pedestal‚ÄĚ.

La humildad es una de las virtudes que requiere m√°s vigilancia, porque es f√°cil tropezar y desarrollar orgullo; incluso de tu humildad.

pesebre con angel

EL PODER DE LA HUMILDAD

‚ÄúFue el orgullo lo que cambi√≥ √°ngeles en demonios; es la humildad la que hace a los hombres como los √°ngeles‚ÄĚ, dijo San Agust√≠n.

El diablo ha preferido dejar el Cielo por la eternidad en el infierno en lugar de humillarse ante su creador.Y la humildad habría protegido a Adán y Eva del pensamiento que podían desobedecer a Dios y llegar a ser como él.

Sin embargo, a través de nuestra humildad y por lo tanto por la obediencia a Dios, el diablo es derrotado.

San Juan Vianney, el Cura de Ars, que a menudo fue acosado por el diablo, relató una conversación con él.El diablo le dijo:

“Puedo hacer todo lo que haces, yo también puedo hacer tus penitencias, puedo imitar en todo.

Hay una cosa, sin embargo, que no puedo hacer, no puedo imitarlo con humildad‚ÄĚ.

Y respondió San Juan Vianney:

‚ÄúEs por eso que te derroto‚ÄĚ.

La humildad parece ser una contradicci√≥n, y, sin embargo, Jes√ļs fue manso y humilde de coraz√≥n (Mateo 11:29).

‚ÄúSe despoj√≥ a s√≠ mismo, tomando forma de siervo, y se hizo semejante a los hombres‚ÄĚ (Filipenses 2: 7)

El mundo no valora ni entiende el poder de la humildad pero nosotros s√≠, porque fue lo que Jes√ļs us√≥ para salvarnos.

‚ÄúEl Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos‚ÄĚ (Mateo 20:28)

papa francisco besando un pie que lavo en jueves santo

EL CRISTIANISMO TRAJO LA HUMILDAD AL MUNDO MODERNO

El cristianismo trajo tres nuevas virtudes al antiguo mundo greco romano: la castidad, la humildad y el amor al prójimo.

Sin ellas, la vida en nuestro mundo occidental habría sido muy diferente.La humildad se encontraba en el mundo antes de la llegada del cristianismo.Pero no era una virtud. Se trataba simplemente de una actitud apropiada para un esclavo.Si tu fueras un esclavo (y la esclavitud estaba muy extendida en el mundo grecorromano), eras una persona humilde, porque estabas en la parte inferior de la escala social.Tu estado era humilde, y debías adoptar una actitud apropiada para tu situación.Si no tenías una actitud de humildad, eras una molestia para tus superiores sociales, o si eras motivo de risa.

El cristianismo se reconvirtió esta actitud análoga del esclavo, en una virtud.

Y no s√≥lo una virtud de los esclavos, sino una virtud universal, una virtud apropiada para todas las personas, incluso los m√°s exaltados socialmente.La gente com√ļn, pero tambi√©n los arist√≥cratas ricos e incluso emperadores se esperaba - por el cristianismo ‚Äď que fueran humildes.T√ļ pod√≠as ser un gran hombre o una gran mujer en comparaci√≥n con otros griegos y romanos, pero no eras nada en comparaci√≥n con Dios.La brecha en dignidad entre Dios y los seres humanos era tan grande (de hecho era infinita) que las diferencias finitas en dignidad entre las clases m√°s altas y m√°s bajas contaban poco.

El cristiano no era nada m√°s y nada menos, que el esclavo de Dios. Y los esclavos deben practicar la humildad.

La virtud de la humildad no ha desaparecido de la sociedad moderna tan completamente como la castidad, pero est√° en decadencia.La humildad como virtud no tiene mucho sentido, aparte de la creencia en Dios vivo.Y desde que nuestra creencia colectiva en Dios es cada vez m√°s d√©bil, lo es nuestra creencia en el valor de la humildad.Ense√Īamos a los ni√Īos a sentirse ‚Äúorgullosos de s√≠ mismos‚ÄĚ, en la creencia de que los altos niveles de orgullo (o autoestima como normalmente prefieren llamarlo) conducir√°n a los logros.Tenemos desfiles de orgullo gay en casi todos los pa√≠ses del mundo.Y cada vez m√°s pensamos en la humildad, no como una gran virtud, sino como un estado lamentable de la mente.

mujer orando fondo

3 MITOS SOBRE LA HUMILDAD

La humildad por tanto es mal entendida en el mundo. Algunos piensan que es sinónimo de autodesprecio.El P. Jared Johnson, pastor asociado de la catedral del Espíritu Santo en Bismarck identificó tres mitos sobre la humildad.

Mito # 1: Las almas humildes carecen de confianza

Las personas m√°s humildes son algunas de las m√°s confiadas y en ocasiones algunas de las personas m√°s orgullosas son las m√°s inseguras.Las almas humildes saben que su vida depende de Dios y saben el valor de las cosas duraderas, que no pasan.Valoran al Se√Īor por sobre todo lo dem√°s

Mito # 2: La humildad no es atractiva

Por el contrario, la verdadera humildad es atractiva.Es la persona humilde la que escucha y se preocupa por los demás.Y es la actitud opuesta a centrarse en sí mismo.

Mito # 3: La gente humilde quiere ser reconocida como humilde

El P. Johnson explica que querer que lo elogien por ser humilde es falsa humildad.En realidad, la persona humilde lo es porque simplemente quiere hacerlo porque es lo correcto y no est√° buscando la alabanza.

Nuestro mayor desencuentro con Dios es cuando confiamos m√°s en nosotros que en √Čl.

Al cultivar la virtud de la humildad, crecemos más confianza y nos permitimos crecer más cerca de Dios.Cuando miramos un crucifijo, vemos a un hombre que es humilde y que esa actitud no es acerca de sí mismo.Vemos a un hombre que está para los demás.De modo que debemos imitar la humildad para que podamos experimentar a Dios en su plenitud.

san-josemaria-escriva

SE√ĎALES DE FALTA DE HUMILDAD POR SAN JOSEMAR√ćA ESCRIV√Ā

La humildad es una virtud que todos debemos desarrollar para ponernos en mayor conformidad con Cristo a medida que buscamos moderar y restringir la mente, para que no tienda a cosas altas sin moderación, dice San Josemaría.

A continuaci√≥n publicamos un extracto de las se√Īales en las que San Josemar√≠a Escriv√° ve falta de humildad, y que nos puede ayudar a identificar la falta de humildad en nosotros mismos.D√©jame que te recuerde, entre otras, algunas se√Īales evidentes de falta de humildad, dice San Josemar√≠a:

  • Pensar que lo que haces o dices est√° mejor hecho o dicho que lo de los dem√°s.
  • Querer salirte siempre con la tuya.
  • Disputar sin raz√≥n o -cuando la tienes- insistir con tozudez y de mala manera.
  • Dar tu parecer sin que te lo pidan, ni lo exija la caridad.
  • Despreciar el punto de vista de los dem√°s.
  • No mirar todos tus dones y cualidades como prestados.
  • No reconocer que eres indigno de toda honra y estima, incluso de la tierra que pisas y de las cosas que posees.
  • Citarte a ti mismo como ejemplo en las conversaciones.
  • Hablar mal de ti mismo, para que formen un buen juicio de ti o te contradigan.
  • Excusarte cuando se te reprende.
  • Encubrir al Director Espiritual algunas faltas humillantes, para que no pierda el concepto que de ti tiene.
  • O√≠r con complacencia que te alaben, o alegrarte de que hayan hablado bien de ti;.
  • Dolerte de que otros sean m√°s estimados que t√ļ.
  • Negarte a desempe√Īar oficios inferiores.
  • Buscar o desear singularizarte.
  • Insinuar en la conversaci√≥n palabras de alabanza propia o que dan a entender tu honradez, tu ingenio o destreza, tu prestigio profesional.
  • Avergonzarte porque careces de ciertos bienes‚Ķ
Juan Pablo II besa a la madre Teresa de Calcuta

MANERAS DE CONVERTIRTE EN HUMILDE PARA LA MADRE TERESA

A su vez la Madre Santa Teresa de Calcuta mientras que era la cabeza de las Misioneras de la Caridad, mantenía una lista de maneras de cultivar la humildad entre las hermanas a su cuidado.

  • Hablar lo menos posible sobre s√≠ misma.
  • Mantenerte ocupada con sus propios asuntos y no los de los dem√°s.
  • Evitar la curiosidad (lo que se refiere a querer saber cosas que no te deber√≠an preocupar)
  • No interferir en los asuntos de los dem√°s.
  • Aceptar las peque√Īas irritaciones con buen humor.
  • No insistir en los defectos de los dem√°s.
  • Aceptar censuras incluso si son inmerecidas.
  • Ceder a la voluntad de otros.
  • Aceptar insultos y lesiones.
  • Aceptar el desprecio, el olvido y se desatendida.
  • Ser cort√©s y delicada, incluso cuando est√°s siendo provocada por alguien.
  • No hay que buscar ser admirada y amada.
  • No protegerte detr√°s de tu propia dignidad.
  • Ceder, en las discusiones, incluso cuando tienes raz√≥n.
  • Elegir siempre la tarea m√°s dif√≠cil.

Fuentes:

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