‚ÄćAl punto que se ha creado una cruz con los instrumentos abandonados en dos cl√≠nicas abortistas.
Cruz de los Pecados con instrumentos quirurgicos abortivos
Esto se relaciona con el caso de un médico abortista que se hizo pro vida y entregó al Papa Francisco los instrumentos con los que hacía sus abortos.

MARCHA POR LA VIDA EN HUNGR√ćA CON LA CRUZ DE LOS PECADOS

Cientos de personas de toda Europa se reunen en la Plaza de Capistrano y marcha por el centro de esta antigua ciudad ta√Īendo campanas en conmemoraci√≥n de los muertos por aborto.
Mientras se detienen para mostrar im√°genes de una cruz inusual hecha enteramente con instrumentos de aborto.

La Marcha por la Vida en Belgrado se celebra en julio, el d√≠a despu√©s de que el 560¬ļ aniversario del fin del cerco de Belgrado y la derrota de los invasores musulmanes turcos.

‚ÄćLa conferencia llevada a cabo en conjunto con la marcha, se enmarca en t√©rminos marciales como "la Guerra de las Cunas" y se mantuvo en el museo militar de la ciudad.

Los manifestantes procedentes de 20 países suenan constantemente una campana a medida que avanzaban por la ciudad.
Tomando turnos para recitar los nombres de los ni√Īos no nacidos muertos por aborto en sus lenguas nativas, de acuerdo con el organizador del evento Imre Teglasy, un h√ļngaro profesor de idiomas y sobreviviente de aborto.

Quince veces se detienen, o sea en cada una de las estaciones de la cruz que marca los acontecimientos de la pasión de Cristo.

‚ÄćEn cada parada, dicen juntos oraciones compuestas por la Dra. Kovacs Zita, una l√≠der pro-vida rumana.

Que están inscriptas en tablas de piedra que forman parte de una exhibición pro-vida permanente allí.

Pero en el centro de la marcha hay una cruz monstruosa, "la Cruz de los Pecados", creada hace 7 a√Īos por un austr√≠aco, el Dr. Josef Presslmayer.
Totalmente construida de instrumentos de aborto abandonados por el personal de dos clínicas de aborto de ese país, que cerraron después vigilias pro-vida.

La cruz se ha mostrado en Fátima y fue utilizada en otras protestas y marchas en Austria, Hungría y también en contra de la introducción de la RU486 allí.

"La protesta fue un éxito", dijo Teglasy, "no hay guerra química por RU486 en Hungría ahora".

Pero la cruz es ahora considerada demasiada fr√°gil, para viajar y permanece en la casa del Dr. Presslmayer, donde sirve como un santuario pro-vida que une el sufrimiento de Cristo con los ni√Īos por nacer.

Y agreg√≥ sobre la marcha que en realidad es el Esp√≠ritu Santo, el responsable de las "15 estaciones que simbolizan la tortura y muerte de Nuestro Se√Īor Jesucristo, llamando la atenci√≥n sobre la tortura y la muerte de nuestros hijos antes de nacer".

Esto nos trae a la mente al fundador de la Asociación Italiana Ginecología y Obstetras Católicos (AIGOC), Antonio Oriente, que ni bien comenzó el pontificado de Francisco le entregó a éste los instrumentos con los que había realizado sus abortos.

Marcha por la Vida en Budapest
Marcha por la Vida en Budapest

"SANTO PADRE YA NO HAGO M√ĀS ABORTOS, ESTOY A FAVOR DE LA VIDA"

Antonio Oriente era un médico de condición humilde que el aborto le permitía una buena posición económica.
Una esposa que deseaba tener hijos pero no podían.
Y luego la culpa y ‚Äú√°ngeles‚ÄĚ humanos que le presentaron a Jes√ļs en medio de su tribulaci√≥n.

Y lo dem√°s vino por a√Īadidura.

Se convirtió, dejó de hacer abortos, fundó la Asociación Italiana de Ginecólogos y Obstetras Católicos (AIGOC).

Y Dios le regaló el embarazo de su esposa y dos hijos.

El doctor Antonio Oriente vivía su cotidianeidad practicando abortos rutinariamente.

‚ÄćPero tuvo un cambio radical que √©l explic√≥ en un congreso realizado por la asociaci√≥n.

"Me llamo Antonio Oriente, soy ginec√≥logo y, hasta hace pocos a√Īos, yo, con estas manos, mataba a los hijos de los dem√°s".

Silencio absoluto.

La frase pronunciada es seca, con la crudeza lógica y la simplicidad de quien ha comprendido y ya ha pagado las consecuencias.

‚ÄćLa de quien ha tenido el tiempo de pedir perd√≥n.

‚ÄćLlaman la atenci√≥n dos cosas de esta frase y son dos enormes verdades: la palabra ¬ęmataba¬Ľ, que desvela el enga√Īo del t√©rmino interrupci√≥n voluntaria, y la palabra ¬ęhijos¬Ľ.

‚ÄćNo embriones, no agrupaciones de c√©lulas, sino hijos.

Simplemente.El doctor Oriente consideraba que su pr√°ctica cotidiana de abortos era una forma de asistencia a las personas que ten√≠an un ¬ęproblema¬Ľ.

“Venían a mi estudio y me decían:

“Doctor, he tenido una aventura con una mujer, yo no quería dejar a mi familia, amo a mi esposa.

Pero ahora esta mujer est√° embarazada, ay√ļdeme‚Ķ‚ÄĚ.

Y yo le ayudaba.

O a lo mejor llegaba una chica y decía:

“Doctor, era la primera vez que me acostaba con alguien, no es el chico con el que me quiero casar, ha sido simplemente algo ocasional.

Mi padre me matar√° si se entera‚Ķ ¬°Ay√ļdeme!‚ÄĚ.

Y yo la ayudaba. No pensaba que me estaba equivocando‚ÄĚ.

antonio oriente
Dr. Antonio Oriente

A√ĎOS DE CALVARIO

Pero la vida continuaba haci√©ndole pensar: √©l, como ginec√≥logo que era, tambi√©n tra√≠a ni√Īos a la vida.

Su mujer, como pediatra, atend√≠a a los ni√Īos de los dem√°s.

‚ÄćPero no consegu√≠an tener hijos propios.

Una esterilidad insidiosa y sin motivo era la respuesta a su vida cotidiana.

“Mi mujer ha sido siempre una mujer de Dios.

Sólo gracias a ella y a su oración cambió algo.

Para ella no tener hijos era un sufrimiento inmenso, enorme.

Todas las noches que volvía a casa la encontraba triste y deprimida. No podía más.

Despu√©s de a√Īos de calvario, una noche cualquiera no ten√≠a el valor de volver a casa.

Desesperado, apoy√© la cabeza en mi escritorio y comenc√© a llorar como un ni√Īo‚ÄĚ.

Y precisamente allí, en ese momento, la mano de Dios se hizo presente a través de una pareja que el doctor Oriente atendía desde hacía tiempo.

Vieron la luz encendida tarde en su estudio, temieron que hubiera pasado algo y subieron.

Encontraron al doctor en este estado que √©l define como ‚Äúde tener compasi√≥n‚ÄĚ .

Y por primera vez, abre su corazón a dos personas que eran solamente pacientes, prácticamente desconocidos.

Le dijeron:

“Doctor, nosotros no tenemos una solución a su problema.
Sin embargo, le podemos presentar a una persona que s√≠ puede darle un sentido: Jesucristo‚ÄĚ.
Y lo invitaron a un encuentro de oración que él esquivó hábilmente.

Pas√≥ el tiempo y una noche, siempre inseguro sobre si volver a casa o no, decidi√≥ hacerlo a pie y, al pasar junto a un edificio, se sinti√≥ atra√≠do por una m√ļsica.

Entró y se encontró en una sala donde algunas personas (casualmente el grupo de oración de la pareja que lo había invitado) estaban cantando.

En un momento se encontró de rodillas llorando y recibió una revelación sobre su propia vida.

‚Äú¬ŅC√≥mo puedo pedir un hijo al Se√Īor cuando yo mismo mato a los hijos de los dem√°s?‚ÄĚ.

instrumental quirurgico abortivo
Instrumental quirurgico abortivo

EL ¬ęNO HACER¬Ľ SE CONVIERTE EN UN PROBLEMA

Atrapado por un fervor improvisado, coge un papel y escribe su testamento espiritual:

‚ÄúNunca m√°s muerte, hasta la muerte‚ÄĚ.

Despu√©s llama a su ‚ÄúAmigo‚ÄĚ y se lo entrega, advirti√©ndole para que vigile sobre su constancia y su fe.

‚ÄćPasan las semanas y el doctor Oriente comienza a vivir de otra manera.

‚ÄćComienza tambi√©n a coleccionar problemas, sobre todo entre los colegas en su ambiente de trabajo.

En ciertos casos el ‚Äúno hacer‚ÄĚ se convierte tambi√©n en un problema: profesional, econ√≥mico, de imagen.

‚ÄćUna noche vuelve a casa y se encuentra a su mujer vomitando.

Piensa en alguna indigesti√≥n, pero contin√ļa vomitando en los d√≠as siguientes.

‚ÄćEntonces, propone a su mujer hacer un test de embarazo, pero ella se niega vehementemente.

Eran demasiados los meses en los que ella, silenciosamente, los hac√≠a, y recib√≠a una pu√Īalada al ver que siempre eran negativos‚Ķ

Pero después de un mes con este malestar, él le obliga a hacer un examen de sangre que muestra presencia del BetaHCG: ¡Estaban esperando un hijo!

‚ÄćHan pasado los a√Īos.

‚ÄćLos dos hijos que la familia Oriente ha recibido como un don son hoy adolescentes.

La vida de este médico ha cambiado totalmente.

Es menos rica, menos famosa, una ‚Äúmosca‚ÄĚ en un ambiente donde el aborto se considera a√ļn como una ‚Äúforma de ayuda‚ÄĚ a quien, debido a una vida poco ordenada o de un enga√Īo, lo solicita.

Pero él se considera rico, profundamente rico.

De alegr√≠a familiar, de sus valores, del amor de Dios, de esa mano que le acaricia cada d√≠a haci√©ndole sentir digno de ser un ‚ÄúHijo suyo‚ÄĚ.

Dr. Antonio Oriente le entrega al Papa Francisco sus instrumentos de aborto
Dr. Antonio Oriente le entrega al Papa Francisco sus instrumentos de aborto

SU ENCUENTRO CON EL PAPA FRANCISCO

El 20 de septiembre de 2013 pudo estar cerca del Papa Francisco en la audiencia privada que el Papa concedió a los participantes de la Conferencia Internacional Mater Care que se celebró en Roma.

Oriente no formaba parte de la delegación de ginecólogos que saludaría al Santo Padre.

Sin audiencia reservada ni pase alguno, Oriente decidió viajar a Roma para unirse al Mater Care.

‚ÄćHoras antes de tomar su vuelo pas√≥ por su consultorio y ‚Äúcomo un robot‚ÄĚ, seg√ļn explica, se dirigi√≥ a la silla de los pacientes para mirar en su base.

‚ÄćEncontr√≥ ah√≠ una estampa del a√Īo 1999 de la Virgen de Luj√°n, la patrona de Argentina, pa√≠s natal del Papa Francisco.

‚ÄćEn ese instante, Oriente comprendi√≥ que deb√≠a tomar la imagen consigo y volar con m√°s decisi√≥n que nunca hasta Roma.

‚ÄúAl llegar a la Sede de Pedro me encontr√© con un Obispo, le dije que recorr√≠ 800 kil√≥metros hasta llegar hasta all√≠ y que tra√≠a conmigo las herramientas del aborto para deponerlas ante el Papa..La Virgen estuvo conmigo‚ÄĚ.

El m√©dico atribuye la imagen de la Virgen de Luj√°n a una paciente argentina que hace muchos a√Īos debi√≥ dejarla all√≠.

‚ÄćLa mujer ped√≠a un aborto, pero √©l la disuadi√≥ y hoy d√≠a ‚Äúes profundamente feliz junto a su hijo‚ÄĚ.

SANTO PADRE, YO YA NO HAGO M√ĀS ABORTOS

En su encuentro fugaz con el Papa le dijo:

‚ÄúSanto Padre yo ya no hago m√°s abortos, estoy a favor de la vida, quisiera una bendici√≥n para los m√©dicos que quieren formar un equipo sanitario a favor de la vida‚ÄĚ.
El ginec√≥logo le entreg√≥ en ese instante una bolsa con el material quir√ļrgico.
A lo que el Papa le respondi√≥, seg√ļn relata Oriente:‚Äć
‚ÄúEsta noche har√© una oraci√≥n. Esto lo tengo que llevar conmigo a mi habitaci√≥n a Santa Marta‚ÄĚ.

Luego le impuso sus manos y le dijo:

‚ÄúUsted est√° bendecido y luche por la vida‚ÄĚ.

Oriente explica que con este gesto, los instrumentos de la muerte fueron abandonados a los pies del sucesor de Pedro en la Tierra, tal y como la muerte se pone a los pies de Jes√ļs a favor de la vida.

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