Sin favoritos que se destaquen.
Es un cónclave distinto al del 2005 y sólo es esperable un cambio de tono y énfasis en el nuevo Papa. Sin candidatos firmes claros, la elección surgirá de la negociación entre cuatro líneas a las que adhieren los cardenales: la de la gobernabilidad, la pastoral, la del tercer mundo, y la evangélica. Ahora estamos en manos del Espíritu Santo.

Para comprender las fuerzas humanas que pueden influir en el cónclave que se avecina para elegir a un sucesor del Papa Benedicto XVI, es importante plantear que no se esperan grandes cambios en la tendencia de la Iglesia, sino sólo alguna diferencia de matices, y a esto es a lo que nos referimos cuando hablamos de las cuatro líneas entre los cardenales.

ES ESPERABLE S√ďLO CAMBIO DE TONO Y √ČNFASIS

Un c√≥nclave no es una elecci√≥n para un puesto pol√≠tico por lo que habr√° pocos enfrentamientos ideol√≥gicos. No importa lo que pase, la iglesia es casi seguro que no va a invertir sus prohibiciones sobre el aborto, el matrimonio gay o mujeres sacerdotes. Las transiciones papales probablemente est√©n m√°s acerca en cambios de tono que de fondo. Por ejemplo, imaginemos dos respuestas diferentes del nuevo Papa sobre el matrimonio gay:Respuesta uno: "Los ataques a la familia son un c√°ncer moral, y debemos defender la verdad de Dios." Respuesta dos: "La ense√Īanza de la Iglesia es bien conocida, pero nuestro deseo es llegar con un esp√≠ritu de amor" Es el mismo contenido, pero la sensaci√≥n es muy diferente.

ES DIFERENTE AL C√ďNCLAVE DE 2005 CUANDO SE ELIGI√ď A BENEDICTO XVI

El c√≥nclave de 2013 es diferente de la √ļltima edici√≥n en 2005 en cinco aspectos clave:Este c√≥nclave sigue luego de una renuncia en lugar de una muerte. No habr√° rondas de elogios, mareas de dolientes, por lo que los cardenales pueden sentir mayor libertad de ser cr√≠ticos e ir al tema. Por otra parte, despu√©s de haber dado un paso inesperado, Benedicto XVI ha animado a pensar fuera de lo estandarizado.En 2005, s√≥lo dos cardenales hab√≠an estado en un c√≥nclave antes, el estadounidense William Baum y Joseph Ratzinger, quien se convirti√≥ en Benedicto XVI. Esta vez, 50 de los 117 electores son veteranos del c√≥nclave. Eso podr√≠a significar que los cardenales estar√°n mejor organizados, pero tambi√©n podr√≠a augurar un largo proceso si todos esos veteranos quieren decir algo.De acuerdo a los que ha trascendido, en 2005 que las primeras rondas se consolidaron alrededor de un s√≠ o un no a Ratzinger. Hoy en d√≠a, mientras que hay un n√ļmero de figuras percibidas como papables, no parece haber un punto de referencia √ļnico.La √ļltima vez hab√≠a la posibilidad de ir a una votaci√≥n por mayor√≠a simple despu√©s de m√°s de 30 votos. Una vez que un candidato hubiera cruzado el umbral del 50 por ciento, su elecci√≥n parec√≠a inevitable. Benedicto ha eliminado esa disposici√≥n, en junio de 2007, lo que significa que el nuevo Papa tiene que conseguir dos tercios, tal vez haciendo un compromiso esencial.En 2005, Ratzinger fue posicionado para consolidar el consenso en su calidad de decano del Colegio de Cardenales. Esta vez, el decano es el cardenal italiano Angelo Sodano, que ya tiene 85 a√Īos. La otra figura clave en el interregno, el cardenal italiano Tarcisio Bertone, el camarlengo, no es visto como un candidato serio. Como resultado de ello, nadie tiene una ventaja incorporada durante el per√≠odo provisional.

CUATRO GRANDES L√ćNEAS Y VISIONES

Por el momento, la dinámica parece estar tomando forma como una competencia entre cuatro líneas principales. No se trata de bloques con plataformas abiertas, portavoces y apoyos a candidatos concretos, sino más bien como tendencias que orientan a los cardenales sobre algunas visiones del futuro.

GOBERNABILIDAD

La primera es lo que podr√≠amos llamar el "la l√≠nea de la gobernabilidad", es decir cardenales que creen que la administraci√≥n interna de la Iglesia, comenzando por el propio Vaticano, careci√≥ durante los a√Īos de Benedicto XVI. En general, no culpan a Benedicto tanto como a las personas que lo rodean, empezando por Bertone.La primera l√≠nea se hizo visible en 2009, cuando a una causa del levantamiento de la excomuni√≥n de un obispo que niega el Holocausto sugiere una incapacidad por Bertone y su equipo para desactivar las bombas antes de que explotasen. Esta insatisfacci√≥n persistente ha encontrado una voz. El 12 de febrero, justo un d√≠a despu√©s del anuncio de Benedicto XVI, el cardenal Joachim Meisner de Colonia, Alemania, de 79 a√Īos de edad, revel√≥ que √©l hab√≠a hecho un llamamiento a Benedicto XVI en el nombre de un n√ļmero de cardenales hace cuatro a√Īos para deshacerse de Bertone.Obviamente, eso no pas√≥.

"Los ratzingerianos son leales", dijo Meisner en una entrevista con un periódico alemán " y no siempre hacen su vida fácil".

Este campo de la gobernabilidad busca un papa m√°s inclinado a tomar las riendas en sus propias manos, o al menos a ser m√°s conocedores para nombrar asesores con capacidad para hacer que ‚Äúlos trenes lleguen a tiempo‚ÄĚ.En el pasado, cuando los cardenales se hablan de "gobernabilidad" era a menudo el c√≥digo para un papa italiano, bajo el supuesto de que los italianos tienen un gen especial para la administraci√≥n eclesi√°stica. El esc√°ndalo de Vatileaks reciente, sin embargo, parece poner de relieve la peor de las disputas mezquinas italianas, y podr√≠a conspirar sobre la preferencia por un candidato italiano.

PASTORAL

En segundo lugar, está la "línea pastoral", que significa que los cardenales buscan de un pontífice menos ideológicamente definido, uno con la capacidad de sanar divisiones internas, como la rebelión de los sacerdotes recientes en Austria, y adoptar una nueva mirada sobre temas espinosos como la comunión para los católicos divorciados vueltos a casar.Un punto de referencia para esta línea puede ser el cardenal Christoph Schönborn de Viena, un dominicano y teológo protegido de Benedicto XVI, que no ha abandonado las líneas de comunicación abiertas con sus sacerdotes disidentes, y ha insinuado que estaría abierto a reconsiderar el celibato obligatorio.Cada vez que se escucha a un cardenal proclamar que la Iglesia necesita un Papa "pastoral", como el cardenal italiano Giovanni Lajolo hizo el 16 de febrero diciendo que es lo que el momento exige más que un burócrata del Vaticano, está haciendo referencia específicamente a esta línea.Nadie tiene la idea que Schönborn sea de extrema izquierda, sino que es un no ideólogo.

TERCER MUNDO

Otra fuerza es la "línea del Tercer Mundo", es decir un bloque que cree que es hora de que la iglesia elija a un papa que se puede poner un rostro a la creciente huella católica fuera de Occidente.No hay que confundirla con la posición históricamente llamada tercermundista, vinculada a la teología de la liberación.El cardenal Peter Turkson de Ghana, actual presidente del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, es un portavoz de este grupo.

"Creo que en cierto modo la Iglesia est√° lista para un Papa no europeo", dijo a The Associated Press el 13 de febrero. Cuando al ghan√©s de 64 a√Īos de edad, se le pregunt√≥ si podr√≠a ser que la papa, Turkson dijo: "Siempre he respondido: ‚ÄėSi es la voluntad de Dios‚Äô"

No son s√≥lo los tercermundistas ‚Äúgolpean este tambor‚ÄĚ.

"Cuando Ud. ve las estad√≠sticas, las dos terceras partes de la iglesia est√°n fuera de Occidente. Eso es un movimiento al que debemos tomar conciencia", dijo el Cardenal Theodore McCarrick de los Estados Unidos el 14 de febrero. McCarrick tiene m√°s de 80 a√Īos, por lo que no es elegible para votar en el c√≥nclave, pero participar√° en las deliberaciones que conducen a ella.

Además, muchos cardenales identificar la relación con el Islam como una prioridad crítica para el próximo Papa, y algunos creen que un candidato con una profunda experiencia personal de vida mejilla con mejilla con los musulmanes podría encajar.

EVANG√ČLICA

Por √ļltimo, hay la que se podr√≠a definir como la "l√≠nea evang√©lica", es decir cardenales en busca de continuidad intelectual con la ense√Īanza del papado de Benedicto XVI, pero tal vez con un toque un poco m√°s popular y una orientaci√≥n profundamente misionera.El cardenal Angelo Scola de Mil√°n, de 71 a√Īos, es a menudo visto como una figura destacada en estos c√≠rculos, especialista en antropolog√≠a moral que surge de los mismos c√≠rculos teol√≥gicos de Benedicto XVI, pero que ha pasado m√°s tiempo en las trincheras de pastoreo y que tiene una mayor comodidad a nivel de los medios de comunicaci√≥n y la escena p√ļblica.El 17 de febrero, Scola lider√≥ a un grupo de obispos de la regi√≥n italiana de Lombard√≠a que vio a Benedicto XVI, el √ļltimo grupo de obispos que se reuni√≥ haciendo sus habituales visitas "ad limina" a Roma. Benedicto exhort√≥ a ser "una luz para todos", una observaci√≥n dirigida a todos los obispos, pero en la atm√≥sfera de invernadero de la √©poca pre-c√≥nclave, algunos tambi√©n lo leyeron como un gui√Īo sutil a Scola personalmente.

L√ćNEAS CON FRONTERAS POROSAS

Las fronteras entre estas l√≠neas son porosas, y muchos cardenales se identificar√≠an con m√°s de uno. Sch√∂nborn, por ejemplo, es bien visto por muchos de los cardenales "evang√©licos", que tambi√©n piensan muy bien de algunos candidatos de pa√≠ses en desarrollo, como el cardenal Robert Sarah de Guinea, quien actualmente dirige el departamento de caridad del Vaticano Cor Unum.El cardenal Leonardo Sandri, por ejemplo, un argentino de 69 a√Īos de edad que ha pasado la mayor parte de su vida en Italia, aporta el Primer Mundo y el Tercer Mundo juntos. √Čl fue el sustituto, o jefe de personal, bajo Juan Pablo II, por lo que tiene una probada capacidad para gobernar. Como producto del cuerpo diplom√°tico del Vaticano, es visto como un pragm√°tico moderado en la mayor√≠a de las cuestiones, apelando al instinto pastoral.El cardenal Albert Malcolm Ranjith Patabendige, Sri Lanka, es uno de los favoritos entre los cardenales m√°s "ratzingeriano" por su insistencia en la correcci√≥n lit√ļrgica, y √©ste de 69 a√Īos, tambi√©n ser√≠a un s√≠mbolo convincente de crecimiento del catolicismo fuera de Occidente.Estos son s√≥lo ejemplo de un escenario en el que no aparecen l√≠neas pero no papables muy claros, por lo que probablemente demore en aparecer el humo blanco.Fuentes: John L Allen Jr. para National Catholic Reporter, Signos de estos Tiempos

Haga click para ver las otras noticias

Entre su email para recibir nuestra Newsletter Semanal en modo seguro, es un servicio gratis:

S√ļmate a nuestra Newsletter y recibe las √ļltimas publicaciones
en tu bandeja de entrada

Thank you! Your submission has been received!
Oops! Something went wrong while submitting the form.

Ver todo
Estamos migrando el sitio a una nueva plataforma! :)