Todo el mundo es ahora zona de ataque.
Los drones, o sea los vehículos aéreos no tripulados, son una fuente de intenso debate en este momento, porque hace muy fácil matar a los objetivos (como nunca antes), y su uso, aparentemente discrecional en zonas no bélicas, generan controversias y en muchos casos mala imagen política. Poco se sabe publicamente de cómo surgieron y los problemas que enfrentan, por eso reproducimos un informe de un especialista en seguridad.
dron

El veh√≠culo a√©reo no tripulado, conocido como 'dron' y considerado un emblema de la alta tecnolog√≠a de armamento estadounidense, comenz√≥ siendo un juguete, y es una fusi√≥n entre una maqueta de avi√≥n y un motor de cortadora de c√©sped. Aunque su objetivo inicial era reventar tanques sovi√©ticos en las primeras descargas de la Tercera Guerra Mundial, se ha convertido en la tecnolog√≠a preferida para cometer asesinatos selectivos en la guerra global contra el terror.Su uso ha provocado un gran debate, en un primer momento dentro de las √°reas m√°s secretas del Gobierno, aunque en los √ļltimos meses se ha extendido al p√ļblico en general, sobre las t√°cticas, estrategia y aspecto moral no solo de la guerra con drones, sino de la guerra moderna en general.Pero antes de que este debate pueda ir mucho m√°s all√°, antes de que el Congreso estadounidense u otras ramas del Gobierno puedan establecer est√°ndares significativos o hacer las preguntas pertinentes, debemos hacer una serie de distinciones, aclarar mitos y distinguir los problemas reales de aquellas distracciones que sean enga√Īosas o est√©n basadas en una mala informaci√≥n.

LA G√ČNESIS DE LOS DRONES

Nos vendr√≠a bien saber un poco de historia. El dron tal y como lo conocemos hoy d√≠a fue idea de John Stuart Foster Jr., f√≠sico nuclear y exdirector del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore (entonces conocido como Laboratorio de Radiaci√≥n Lawrence) en EE.UU. Cuando se le ocurri√≥ la idea en 1971, era director de investigaci√≥n de defensa e ingenier√≠a, el puesto cient√≠fico superior en el Pent√°gono.Foster era un entusiasta de las maquetas de avi√≥n, y un d√≠a se dio cuenta de que su afici√≥n podr√≠a usarse para crear un nuevo tipo de arma. Su idea consisti√≥ en usar un avi√≥n a control remoto no tripulado, colocarle una c√°mara en el vientre, y hacer que volase por encima de los objetivos enemigos para tomar fotos o pel√≠culas. Adem√°s, de ser posible, tambi√©n podr√≠a cargarse con una bomba y destruir objetivos.Dos a√Īos m√°s tarde, la Agencia de Proyectos de Investigaci√≥n Avanzados de Defensa (DARPA, por sus siglas en ingl√©s) construy√≥ dos prototipos basados ??en el concepto de Foster, conocidos como Praeire y Calere. Pesaban 75 libras (34 kilos) y funcionaban con un motor de cortadora de c√©sped modificado. Cada veh√≠culo pod√≠a permanecer en el aire durante dos horas, y llevar una carga de 28 libras (13 kilos).Las agencias del Pent√°gono dise√Īaron muchos prototipos, la mayor√≠a de los cuales nunca fueron m√°s all√° del tablero de dibujo.

UN CAMBIO EN LA FORMA DE HACER LA GUERRA

La idea de Foster se convirti√≥ en un arma real porque convergi√≥ con una nueva doctrina de defensa.Desde los comienzos hasta mediados de la d√©cada de los 70, la Uni√≥n Sovi√©tica se dedic√≥ a reforzar sus fuerzas militares convencionales a lo largo de la frontera entre Alemania Oriental y Occidental.Una d√©cada antes, la pol√≠tica de EE.UU. hab√≠a consistido en disuadir la posibilidad de invasi√≥n de Europa Occidental bajo la amenaza de tomar represalias con armas nucleares. Pero para aquel entonces, los sovi√©ticos hab√≠an acumulado un arsenal nuclear considerable. Si EE.UU. usaba las armas nucleares, ellos pod√≠an responder del mismo modo.Por lo tanto, la DARPA encarg√≥ un estudio para identificar nuevas tecnolog√≠as que pudieran dar al presidente "una variedad de opciones de respuesta" en caso de una invasi√≥n sovi√©tica, como "alternativas a la destrucci√≥n nuclear masiva".El estudio fue dirigido por Albert Wohlstetter, exestratega de RAND Corporation, que en los a√Īos 50 y 60 escribi√≥ informes y art√≠culos de gran influencia sobre el equilibrio de la potencia nuclear. Estudi√≥ minuciosamente diversos proyectos que la DARPA ten√≠a en consideraci√≥n y concluy√≥ que los aviones no tripulados de Foster podr√≠an encajar con lo que se buscaba.En los √ļltimos a√Īos, el ej√©rcito de EE.UU. ha desarrollado una serie de 'municiones guiadas de precisi√≥n', derivadas de la revoluci√≥n en microprocesadores, capaces de aterrizar a pocos metros de un objetivo. Wohlstetter propuso colocar munici√≥n en los aviones no tripulados de Foster y utilizarlos para atacar objetivos m√°s all√° de las l√≠neas enemigas, en formaciones de tanques sovi√©ticos, bases a√©reas, puertos, etc.En el pasado, este tipo de objetivos solo se podr√≠an haber destruido con armas nucleares, pero una peque√Īa bomba que caiga a pocos metros de su objetivo puede hacer tanto da√Īo como una bomba de gran tama√Īo (incluso una bomba nuclear de bajo rendimiento), que se desv√≠e de su objetivo por unos pocos miles de metros.

UN ARMA POST GUERRA FR√ćA

A finales de la d√©cada de los 70, la DARPA y el Ej√©rcito de EE.UU. hab√≠an comenzado a probar una nueva arma llamada Assault Breaker, inspirada directamente en el estudio de Wohlstetter. Poco despu√©s, una serie de armas de alta precisi√≥n, guiadas por rayos l√°ser, emisiones de radar, ondas milim√©tricas o, m√°s tarde (y con mayor precisi√≥n), por se√Īales de sat√©lites de posicionamiento globales, pasaron a formar parte del arsenal de EE.UU.. El Assault Breaker del Ej√©rcito usaba un cohete de artiller√≠a. Las primeras versiones de la marina y la fuerza a√©rea, llamadas Municiones de Ataque Directo Conjunto (JDAM, por sus siglas en ingl√©s), se colocaban bajo las alas y eran lanzadas desde las cabinas de los aviones de combate tripulados.A mediados de la d√©cada de los 90, durante la guerra a√©rea de la OTAN en los Balcanes, se materializ√≥ algo parecido a lo que Foster ten√≠a en mente con un veh√≠culo a√©reo no tripulado (UAV, por sus siglas en ingl√©s) llamado Predator.Era capaz de funcionar durante 24 horas a una altitud de 25.000 pies (7.600 metros), llevando una carga √ļtil de 450 libras (205 kilos). En su primera encarnaci√≥n, solo llevaba equipo de v√≠deo y comunicaciones. Las im√°genes digitales tomadas por la c√°mara eran enviadas a un sat√©lite y luego transmitidas a una estaci√≥n en tierra a miles de kil√≥metros de distancia, donde los operadores controlaban la trayectoria de vuelo del avi√≥n no tripulado con un joystick mientras ve√≠an la secuencia de v√≠deo en tiempo real en un monitor.En febrero de 2001, el Pent√°gono y la CIA llevaron a cabo la primera prueba con un Predator modificado, que llevaba no solo una c√°mara sino tambi√©n un misil Hellfire guiado por l√°ser. La declaraci√≥n de la misi√≥n de la Fuerza A√©rea en relaci√≥n a este UAV armado se√Īalaba que ser√≠a ideal para alcanzar objetivos "breves y perecederos". En una √©poca anterior, esta frase habr√≠a significado la destrucci√≥n de tanques en un campo de batalla. En la fase de apertura de la nueva guerra de Estados Unidos contra el terrorismo, significaba cazar y matar a yihadistas, especialmente a Osama bin Laden y sus lugartenientes de Al Qaeda.Y as√≠ fue como un arma dise√Īada en el apogeo de la Guerra Fr√≠a para impedir un asalto armado sovi√©tico en las llanuras de Europa se convirti√≥ en un dispositivo para matar a bandas de terroristas sin patria, o incluso a un terrorista individual, en las escarpadas monta√Īas del sur de Asia. En este sentido, los drones han estado presentes en la pol√≠tica militar de EE.UU. durante m√°s de tres d√©cadas, y tanto las armas como la pol√≠tica han evolucionado con el tiempo.

LAS RESISTENCIAS DE LOS JEFES DE LA FUERZA A√ČREA

La historia detr√°s de todo es en cierto modo inevitable. El auge de los drones se encontr√≥ con una gran y poderosa resistencia: el cuerpo de oficiales de alto nivel de la Fuerza A√©rea de Estados Unidos, la misma organizaci√≥n que desarroll√≥ el arma. La cultura dominante en cada uno de los servicios armados, es decir, los rasgos que se valoran, el tipo de militares que logran ascensos, est√° determinado por sus sistemas de armamento de alto coste.Por tanto, desde 1947 a 1981 todos los jefes de la Fuerza A√©rea ascendieron a trav√©s de las filas como bombardero nuclear en el Comando A√©reo Estrat√©gico. Durante el siguiente cuarto de siglo, a medida que aument√≥ el gasto en fuerzas convencionales, cada jefe de personal hab√≠a sido anteriormente piloto de caza en el Comando A√©reo T√°ctico.As√≠ es como estaban las cosas en 2003, cuando el presidente George W. Bush orden√≥ la invasi√≥n de Irak. A medida que la liberaci√≥n se convirti√≥ en ocupaci√≥n, lo cual provoc√≥ insurgencia y despu√©s una guerra civil sectaria, los comandantes estadounidenses sobre el terreno solicitaron apoyo de los flamantes aviones no tripulados Predator. La amenaza m√°s letal para los soldados e infantes de marina era el artefacto explosivo improvisado, o bomba de carretera. La c√°mara de un avi√≥n no tripulado desde el cielo era capaz de observar a un insurgente plantando la bomba y seguirlo hasta su escondite.Sin embargo, los drones resultaban algo odioso para la cultura dominante de la Fuerza A√©rea, que daba prioridad a los aviones de combate r√°pidos y tripulados. As√≠ que los generales de la Fuerza A√©rea rechazaron o ignoraron las peticiones del Ej√©rcito y la Marina para utilizar m√°s drones.La cr√≠tica m√°s com√ļn es que los drones a menudo terminaban matando a civiles. Aunque es cierto, no es algo que solamente ocurra con los aviones no tripulados.

SE DESVANECE LA RESISTENCIA INTERNA

Todo esto cambi√≥ en 2006, cuando Bush nombr√≥ a Robert Gates para reemplazar a Donald Rumsfeld como Secretario de Defensa. Gates entr√≥ en el Pent√°gono con un objetivo: arreglar el desastre de Irak.Le sorprendi√≥ que los generales dentro de los tres grandes servicios se preocuparan m√°s por las armas de alta tecnolog√≠a para las guerras del futuro que por las necesidades de la guerra que estaban luchando. Estaba particularmente consternado por la hostilidad de los generales de la Fuerza A√©rea hacia los drones. Gates impuls√≥ la producci√≥n, y los generales retrasaron la entrega. As√≠ que √©l aceler√≥ la entrega, y ellos frenaron el despliegue.Lo siguiente fue despedir al jefe de la Fuerza A√©rea, el general T. Michael Moseley (aparentemente por alg√ļn otro acto de mala conducta, pero en realidad debido a su resistencia a los UAV), y nombrar en su lugar al General Norton Schwartz, que hab√≠a destacado como piloto de combate y transporte de carga en las fuerzas de operaciones especiales. Justo antes de su promoci√≥n, Schwartz hab√≠a sido jefe del Comando de Transporte de EE.UU., es decir, hab√≠a estado a cargo de los suministros a los soldados e infantes de marina. Como nuevo jefe, Schwartz dio alta prioridad al env√≠o de aviones no tripulados a las tropas en Irak y durante los a√Īos siguientes convirti√≥ a los pilotos de este tipo de aviones en una √©lite dentro de la Fuerza A√©rea.En oto√Īo de 2009, hacia el final del primer a√Īo de Barack Obama como presidente, la Fuerza A√©rea estaba entrenando m√°s pilotos de drones que pilotos de cabina en aviones. Fue el comienzo de una nueva era, no solo para la cultura de la Fuerza A√©rea, sino tambi√©n para la forma de entender la guerra en EE.UU..En ese mismo a√Īo no solo se produjo un aumento de los ataques de drones, en parte debido al aumento de su disponibilidad y al desvanecimiento de la resistencia institucional, sino que tambi√©n hubo un cambio en la localizaci√≥n de los ataques.No hab√≠a nada que resultase pol√≠ticamente provocador acerca de los drones en Irak o Afganist√°n. Eran armas de guerra, utilizadas principalmente para el apoyo a√©reo de las tropas terrestres de Estados Unidos en pa√≠ses donde dichas tropas estuvieran en guerra.

LA CONTROVERSIA POR MATAR PERSONAS EN LUGARES NO B√ČLICOS

La controversia, que persiste hasta hoy d√≠a, comenz√≥ cuando los drones empezaron a cazar y matar a personas espec√≠ficas en pa√≠ses con los que Estados Unidos no estaba oficialmente en guerra.Estos ataques tuvieron lugar principalmente en Pakist√°n y Yemen. Pakist√°n serv√≠a como refugio para los combatientes talibanes en el vecino Afganist√°n. Yemen se estaba convirtiendo en el centro de una nueva ala de Al Qaeda en la Pen√≠nsula Ar√°biga. Bush hab√≠a ordenado varios ataques en esos pa√≠ses: de hecho, el primer ataque a√©reo fuera de una zona de guerra formal tuvo lugar en Yemen, el 3 de noviembre de 2002, contra un l√≠der de al-Qaeda, que unos a√Īos antes hab√≠a ayudado a planear el ataque contra el buque estadounidense USS Cole. Bush tambi√©n lanz√≥ 48 ataques a√©reos en la regi√≥n de Wazirist√°n dentro de Pakist√°n, a lo largo de la frontera monta√Īosa con Afganist√°n, y 36 de ellos tuvieron lugar durante su √ļltimo a√Īo en el cargo.Obama, que hab√≠a prometido durante la campa√Īa presidencial de 2008 salir de Irak y entrar m√°s en Afganist√°n, aceler√≥ esta tendencia y lanz√≥ 52 ataques a√©reos en territorio paquistan√≠ solo en su primer a√Īo. En 2010 duplic√≥ el n√ļmero de ataques hasta llegar a 122. Despu√©s, al a√Īo siguiente, la cifra cay√≥ a 73. En 2012 la cantidad se redujo a√ļn m√°s, hasta llegar a 48, una cifra que a√ļn as√≠ iguala el n√ļmero total de ataques producidos durante los ocho a√Īos de presidencia de Bush. Por el contrario, 2012 fue tambi√©n el a√Īo en que el n√ļmero de ataques con aviones no tripulados se dispar√≥ en Yemen, pasando de solo unos pocos a 54.Estos ataques han provocado violentas protestas en esos pa√≠ses, y han logrado alienar incluso a los que previamente no hab√≠an sentido ning√ļn afecto por los yihadistas y, en algunos casos, daban cierto apoyo a Estados Unidos. A nivel nacional en EE.UU., se est√° llevando a cabo un enconado debate pol√≠tico y jur√≠dico sobre la conveniencia y oportunidad de usar los ataquens con drones como una herramienta en la guerra contra el terror.La controversia se ve aumentada por el hecho de que todo lo relacionado con estos ataques fuera de las zonas de guerra (como, hasta hace poco, el hecho mismo de que estuvieran ocurriendo) es secreto. Los ataques con aviones no tripulados en Irak y Afganist√°n, al igual que el resto de las operaciones militares, se han llevado a cabo por el Departamento de Defensa. Pero los ataques con drones en otros lugares son operaciones encubiertas llevadas a cabo por la Agencia Central de Inteligencia, que opera bajo las sombras (incluso la supervisi√≥n del Congreso se ve limitada a los miembros de los comit√©s de inteligencia selectos) y bajo una autoridad judicial diferente, m√°s permisiva (Art√≠culo 50 del C√≥digo de EE.UU., en vez del Art√≠culo 10 del Departamento de Defensa).El presidente Obama ha empezado a abordar estas protestas y preocupaciones, hasta cierto punto. (Tal vez por eso, a finales de mayo, Estados Unidos hab√≠a llevado a cabo solo 13 ataques con aviones no tripulados en Pakist√°n durante 2013). Sin embargo, algunas de las protestas son m√°s v√°lidas, y algunas de las acciones de Obama son menos receptivas, que otras.

UN TIPO DE GUERRA ARROGANTE

La cr√≠tica m√°s com√ļn que reciben los ataques con aviones no tripulados es que incluso cuando est√°n dirigidos a objetivos militares (terroristas, casas de seguridad de insurgentes, etc), a menudo terminan matando a civiles. Esto es cierto, pero no solo ocurre con los drones. De hecho, los drones causan muchas menos v√≠ctimas civiles que otros tipos de ataques a√©reos. Las armas que llevan son muy peque√Īas y precisas. El misil Hellfire guiado por l√°ser y la Bomba de Peque√Īo Di√°metro guiada por GPS aterrizan a unos pocos metros de sus objetivos y explotan con una fuerza de apenas 30 a 100 kilos de TNT. Las bombas a√©reas usadas en el pasado han sido mucho m√°s grandes y mucho menos precisas.Peter Bergen de la New America Foundation, que ha realizado un estudio exhaustivo de los datos disponibles al p√ļblico, estima que entre 2004 y mediados de mayo de 2013, los aviones no tripulados mataron entre 258 y 307 civiles en Pakist√°n. Eso supone entre un 7 y un 15 por ciento de las muertes totales causadas por drones en el pa√≠s. Las v√≠ctimas mortales civiles en Yemen son m√°s dif√≠ciles de estimar, pero parecen representan alrededor del 8 por ciento de una cifra de muertos total mucho menor. Estas cifras no pueden ignorarse, pero las armas de hace una generaci√≥n habr√≠an matado a mucha m√°s gente.Y sin embargo, vista desde un √°ngulo diferente, esta comparaci√≥n es casi irrelevante, y las cifras parecen ser bastante altas. Porque cuando se habla de la muerte accidental de civiles por drones en Pakist√°n y Yemen, estamos hablando de pa√≠ses en los que Estados Unidos no tiene guerras oficiales. En otras palabras, se trata de pa√≠ses en los que las personas muertas, y sus amargados amigos y familiares, no sab√≠an que viv√≠an en una zona de guerra. Imagin√©monos que una serie de comandantes mexicanos lanzaran un ataque a√©reo contra una ciudad fronteriza en California porque sus enemigos estuvieran escondidos all√≠ y que, como resultado de la mala punter√≠a, mala inteligencia o mala suerte, murieran una docena de ciudadanos estadounidenses. El pueblo y el Gobierno de EE.UU. estar√≠an indignados, y con raz√≥n.Los ataques con aviones no tripulados son criticados como un tipo de guerra arrogante. La idea de matar a la gente desde lejos, de forma invisible y sin riesgo de represalias, parece de alguna manera injusta.Pero lo mismo se dijo cuando los brit√°nicos y los estadounidenses lanzaron bombas desde aviones en la Segunda Guerra Mundial. Y tambi√©n se dijo cuando los arqueros brit√°nicos utilizaron arcos contra los caballeros franceses. Es natural que los ej√©rcitos encuentren formas de maximizar las p√©rdidas del enemigo y reducir al m√≠nimo las suyas.Resulta que la mayor√≠a de personas muertas por drones no son l√≠deres de al-Qaeda. A menudo no est√°n afiliadas a al-Qaeda en absoluto.

LOS DRONES DAN MALA IMAGEN

A√ļn as√≠, estas comparaciones no acaban de encajar del todo. El lugar donde se usan los drones hace que sean algo diferente. Stanley McChrystal, general retirado que se bas√≥ en gran medida en los ataques con drones cuando era jefe de operaciones especiales en Irak y comandante de todas las fuerzas de la OTAN en Afganist√°n, lo expres√≥ de esta manera en una reciente entrevista con Reuters:

"El resentimiento causado por el uso estadounidense de los ataques sin tripulación... es mucho mayor de lo que el estadounidense promedio puede apreciar. Son odiados a un nivel visceral, incluso por personas que nunca hayan visto uno o hayan presenciado sus efectos".

Esta no es una cuesti√≥n especulativa. En abril, durante unas audiencias ante el Comit√© Judicial del Senado (las primeras audiencias p√ļblicas sobre las consecuencias de los aviones no tripulados), Farea al-Muslimi, activista y periodista yemen√≠, hizo unas declaraciones sobre un ataque a√©reo en su pueblo natal solo una semana antes. Antes del ataque, se√Īal√≥ al-Muslimi, los aldeanos ten√≠an una impresi√≥n positiva de Estados Unidos, elaborada principalmente a partir de conversaciones con √©l sobre el a√Īo que hab√≠a pasado en el pa√≠s en la escuela secundaria, que describi√≥ como "uno de los mejores a√Īos de mi vida". Pero ahora, continu√≥,

"cuando piensan en América, piensan en el terror que sienten por los aviones no tripulados que se ciernen sobre sus cabezas, dispuestos a disparar misiles en cualquier momento".

En una guerra convencional, esto podr√≠a tener un efecto secundario lamentable. Pero en los tipos de guerras que Estados Unidos ha estado luchando √ļltimamente, en Yemen y en otros lugares, aumenta el efecto principal. Son guerras contra guerrillas, insurgentes, terroristas, granujas, que se llevan a cabo no solo para matar al enemigo sino para influir en la poblaci√≥n (para "ganarse los corazones y las mentes", seg√ļn afirma un viejo dicho popular en EE.UU.). Si el arma m√°s importante en esta guerra termina alienando a las personas que viven bajo su sombra, y en algunos casos las lleva a los brazos del enemigo, ya sea por protecci√≥n o bas√°ndose en el principio de que el enemigo de su enemigo es su amigo, entonces se convierte en un arma terrible. El general retirado David Petraeus, en su manual de campo del Ej√©rcito de EE.UU. de 2006 sobre la contrainsurgencia, hizo una observaci√≥n similar:

"Una operaci√≥n que mate a cinco insurgentes es contraproducente si el da√Īo colateral conduce al reclutamiento de 50 insurgentes m√°s".

Sin embargo, tal y como se√Īal√≥ Petraeus, a veces un comandante tiene que disparar el arma, independientemente de la reacci√≥n negativa que pueda ocurrir. A veces el objetivo es demasiado importante, y la amenaza demasiado peligrosa como para dejarlo pasar. Lo cual nos lleva a otra fuente de controversia acerca de los drones.

SE USAN PARA ATAQUES ‚ÄėDISTINTIVOS‚Äô

A medida que los ataques han evolucionado a lo largo de los a√Īos, un n√ļmero cada vez menor de objetivos ha planteado una verdadera amenaza para Estados Unidos. Cada vez con m√°s frecuencia, los objetivos de los ataques con aviones no tripulados son milicianos de bajo nivel, en vez de l√≠deres terroristas. En un n√ļmero sorprendente de casos, son perseguidos hasta la muerte a pesar de que sus identidades (sus nombres, rangos y el alcance de su participaci√≥n en una organizaci√≥n terrorista) resultan desconocidas.Cada vez m√°s, los drones se utilizan para 'ataques distintivos'. El funcionario u oficial que aprueba una ataque puede que no sepa qui√©nes son sus objetivos, pero su comportamiento, tal y como recogen las c√°maras de los drones, los sat√©lites, las intercepciones de tel√©fonos m√≥viles y los esp√≠as en el terreno, u otras 'fuentes y m√©todos' usados por las agencias de inteligencia, sugieren con firmeza que son miembros activos de una organizaci√≥n cuyos dirigentes ser√≠an los objetivos naturales de un ataque a√©reo.Por ejemplo, podr√≠an estar entrando y saliendo de un edificio que sea considerado como un conocido lugar de reuni√≥n de terroristas, o podr√≠an estar entren√°ndose en un centro terrorista conocido. En otras palabras, su comportamiento lleva la 'firma distintiva' de un objetivo leg√≠timo.Ni los Gobiernos de Bush u Obama han confirmado jam√°s la existencia de ataques distintivos. (Al igual que todos los ataques de la CIA con aviones no tripulados, est√°n altamente clasificados.) Pero un funcionario bien informado me se√Īal√≥ que en Pakist√°n, la "inmensa mayor√≠a" de los ataques con drones han sido ataques distintivos, desde el comienzo hasta ahora.Parece que no existe una lista oficial de los criterios que un sospechoso de terrorismo debe cumplir antes de que pueda ser objetivo de un dron. Tampoco existe una t√©cnica cuantitativa para medir el grado de confianza de un funcionario para realizar el ataque.Los que seleccionan los objetivos tienen una base de datos de correlaciones entre ciertos tipos de comportamiento y la presencia de l√≠deres terroristas. Pero es una cuesti√≥n de criterio, y por lo general no hay manera, o deseo, de comprobar despu√©s si la decisi√≥n fue buena o mala. La pr√°ctica ha evolucionado gradualmente desde las t√°cticas en Irak y Afganist√°n, lo que ten√≠a sentido en una zona de guerra.Un oficial ve un francotirador en una azotea, o alguien colocando una bomba de carretera, o a hombres armados entrando y saliendo de una f√°brica de bombas conocida. Casi con toda seguridad, son combatientes enemigos dentro de la guerra. No necesita saber sus nombres, ni tampoco importa mucho si los matan usando una bala, un mortero, una bomba inteligente desde un helic√≥ptero o un misil Hellfire desde un avi√≥n no tripulado.

LA JUSTIFICACI√ďN DE LA DISCRECIONALIDAD PARA APROBAR LOS ASESINATOS

Pero fuera de una zona de guerra, estas cuestiones son importantes. Los ataques en estas √°reas ascienden a la categor√≠a de asesinatos, que, adem√°s de la reacci√≥n pol√≠tica que puedan inspirar a nivel local, est√°n prohibidos por la ley de EE.UU. y las regulaciones internacionales.El presidente Obama es consciente de ello, ya que se form√≥ como abogado constitucionalista. En un discurso sobre seguridad nacional el 23 de mayo, se√Īal√≥ tres condiciones que deben cumplirse antes de que un ataque a√©reo pueda ser aprobado. Asegur√≥ que se debe determinar que el objetivo plantee una "amenaza continua e inminente" contra Estados Unidos, que la captura de la persona viva no sea factible, y que exista "casi certeza" de que el ataque no va a matar o herir a ning√ļn civil.Estas condiciones no son nada nuevo. Provienen de un documento de 16 p√°ginas del Departamento de Justicia que se filtr√≥ a la prensa en febrero. El fundamento legal del texto estaba lleno de agujeros y evasivas, y lo mismo ocurri√≥ con el discurso al que sirvi√≥ de inspiraci√≥n.El principal truco del texto fue definir los t√©rminos de tal manera que el hecho m√°s b√°sico de estos ataques, es decir, que se est√°n llevando a cabo fuera de una zona de guerra, fuese negado. A este fin, cita la Autorizaci√≥n del Uso de Fuerza Militar (AUMF, por sus sigla en ingl√©s), una resoluci√≥n conjunta aprobada por el Congreso el 14 de septiembre de 2001 (tres d√≠as despu√©s de los ataques terroristas contra el World Trade Center y el Pent√°gono).Bajo la AUMF, el presidente puede utilizar toda la fuerza necesaria y apropiada contra aquellas naciones, organizaciones o personas que √©l determine que hayan planeado, autorizado, cometido o contribuido a los ataques terroristas ocurridos el 11 de septiembre de 2001, o hayan albergado a tales organizaciones o personas, con el fin de evitar futuros actos de terrorismo internacional contra Estados Unidos por tales naciones, organizaciones o personas.Este lenguaje es sorprendentemente general. No se menciona nada acerca de la geograf√≠a. La premisa es que al-Qaeda y sus afiliados amenazan la seguridad de EE.UU., por lo que el presidente puede atacar a sus miembros, independientemente del lugar en que se encuentren. Literalmente, la resoluci√≥n hace que se puedan realizar ataques en el mundo entero.A continuaci√≥n, el documento establece las mismas tres condiciones que Obama recit√≥ despu√©s, con el pretexto de imponer restricciones a la autoridad ejecutiva, que de otro modo tendr√≠a un rango de maniobra enorme. De hecho, no hay restricciones. La clave de este de juego legal es la definici√≥n de "amenaza inminente". El documento se√Īala lo siguiente:

La condición por la que un líder operativo [de al-Qaeda o una organización afiliada] presenta una amenaza "inminente" de ataques violentos contra Estados Unidos no requiere que Estados Unidos tenga una clara evidencia de que un ataque específico... se va a llevar a cabo en un futuro inmediato.

En otras palabras, "inminente" no significa inminente en este contexto.La l√≥gica del documento es que los l√≠deres de al-Qaeda y sus afiliados est√°n "planeando ataques continuamente" contra Estados Unidos. "Por tanto, debido a su naturaleza", la amenaza exige "un concepto m√°s amplio de inminencia". Es decir, la amenaza de un ataque es constante. Siempre es vagamente inminente, aun cuando no haya signos de un ataque real. Y por tanto, la primera condici√≥n que debe cumplirse para un asesinato, una amenaza inminente de ataque, no es una restricci√≥n en ning√ļn sentido real.La segunda condici√≥n, que no sea factible capturar al terrorista con vida, es igualmente insignificante. Puesto que la amenaza de ataque es siempre inminente, Estados Unidos probablemente solo tenga "una franja de oportunidad limitada" para la movilizaci√≥n de una incursi√≥n sobre el terreno. Seg√ļn esta norma, nunca es factible capturar a un terrorista. Por lo tanto, una vez que se encuentra, hay que matarlo con un ataque a√©reo. Una vez m√°s, se trata de una condici√≥n que, gracias a su dise√Īo, no puede fallar.A pesar de la laxitud de estas normas, Estados Unidos no ha cumplido con ellas. Resulta que la mayor√≠a de las personas muertas por drones, en lugares como Yemen y Pakist√°n, no son l√≠deres de al-Qaeda. A menudo no est√°n afiliadas a al-Qaeda en absoluto.Resumiendo: aun aceptando la l√≥gica circular del documento, la mayor√≠a de los ataques se produjeron fuera de los l√≠mites permitidos por ley. No estaban dirigidos a l√≠deres terroristas que representasen una amenaza, inminente o no, contra Estados Unidos.

LA LIMITANTE POL√ćTICA DE MATAR CIUDADANOS INOCENTES

La tercera y √ļltima condici√≥n para permitir los ataques con drones fuera de zonas de guerra, que se deben tomar medidas para reducir al m√≠nimo o evitar las bajas civiles, es una restricci√≥n real. Los oficiales que participaron en estas operaciones me han asegurado (a condici√≥n de guardar el anonimato) que en varias ocasiones los ataques fueron cancelados por esa misma raz√≥n, incluso con el objetivo a la vista. En algunos casos, la decisi√≥n de atacar o no ha sido tomada por el presidente Obama. Este hecho ha sido noticia y ha inspirado titulares como "la lista de muertes de Obama".El t√©rmino estaba destinado a resultar provocativo, pero en cierto sentido deber√≠a proporcionar tranquilidad. Este tipo de asesinatos son eventos extraordinarios. Si suceden, sobre todo si hay alg√ļn riesgo de herir a civiles inocentes en las inmediaciones, es mejor poner la decisi√≥n en manos del presidente, que es pol√≠ticamente responsable, en vez de dejarla por ejemplo a merced de un general de tres estrellas o el director de la CIA.

EL C√ĀLCULO POL√ćTICO

El auge de los drones no es el resultado de la falta de control tecnol√≥gico. Tiene que ver con el c√°lculo pol√≠tico y la evasi√≥n estrat√©gica.La existencia de una lista de muertes presidencial tambi√©n deber√≠a desacreditar la noci√≥n popular de que los drones son 'robots', es decir, m√°quinas aut√≥nomas que el Pent√°gono programa para cazar, encontrar y matar objetivos de forma autom√°tica, sin intervenci√≥n humana. La idea podr√≠a ser t√©cnicamente viable (y se est√°n dise√Īando drones para hacer todo en piloto autom√°tico, excepto apretar el gatillo), pero va en contra de la cultura de comando de los militares de EE.UU.. El √ļnico aspecto no tripulado de un dron, es el propio dron.Seg√ļn cifras de la Fuerza A√©rea de Estados Unidos, cada dron en una patrulla a√©rea de combate cuenta con el apoyo de 43 miembros del servicio que rotan en tres turnos, entre ellos siete pilotos de joystick, siete operadores de sistemas, y cinco coordinadores de misi√≥n, respaldados por una unidad de inteligencia de 66 personas, que incluye a 18 analistas de inteligencia y 34 miembros del equipo de v√≠deo. Dos funcionarios bien situados tambi√©n me hablaron sobre una firme normativa mediante la que el arma de un avi√≥n no tripulado no se dispara a menos que la presencia de la diana sea confirmada por al menos dos fuentes, por ejemplo esp√≠as en el terreno y se√Īales de inteligencia o de tel√©fonos m√≥viles interceptados.Este es un punto crucial. El auge de los drones no es el resultado de la falta de control tecnol√≥gico. Tiene que ver con una decisi√≥n humana: el c√°lculo pol√≠tico y, con demasiada frecuencia, la evasi√≥n estrat√©gica. A juzgar por su extendido uso durante los √ļltimos cinco a√Īos, el principal peligro del dron es que hace la guerra muy f√°cil, tan f√°cil que los comandantes, entre ellos el comandante en jefe, se pueden enga√Īar a s√≠ mismos pensando que no est√°n metidos en una guerra en absoluto.Los drones vuelan a alturas divinas. No hay necesidad de enviar tropas, y sus pilotos se sientan en un remolque en una base militar a medio mundo de distancia. Despu√©s de dos guerras de una d√©cada de duraci√≥n en Irak y Afganist√°n, donde han muerto cerca de 7.000 estadounidenses y m√°s de 16.000 han sido heridos de gravedad, la guerra por control remoto tiene un encanto comprensible, no solo para los jefes militares y pol√≠ticos, sino para todos los estadounidenses.

UN ARMA AMERICANA, PERO A PUNTO DE CAMBIAR

El atractivo del dron no ha pasado desapercibido para el resto de l√≠deres mundiales. Ochenta pa√≠ses poseen drones de alg√ļn tipo en sus arsenales. 16 de ellos tienen aviones no tripulados que pueden ser armados con bombas o misiles. Hasta la fecha, se cree que solo dos pa√≠ses adem√°s de Estados Unidos han matado a personas con drones: el Reino Unido en Afganist√°n, e Israel en la ciudad de Gaza. Para la mayor√≠a de los pa√≠ses, tener drones en propiedad rinde pocos beneficios. Los drones son de corto alcance, y las naciones que los poseen carecen de los sat√©lites necesarios para la transmisi√≥n de v√≠deo en tiempo real o una focalizaci√≥n precisa.Pero esto est√° a punto de cambiar. Los monopolios no duran mucho en las competiciones de armamento, y es poco probable que los drones sean una excepci√≥n. Un viejo adagio militar se√Īala que matar gente es f√°cil, pero matar a una persona es muy dif√≠cil. Ese ya no es el caso. Para un oficial estadounidense es f√°cil matar a una persona en cualquier parte del planeta, siempre y cuando esa persona pueda ser encontrada. Alg√ļn d√≠a, es probable que resulte f√°cil para alguien en otro lugar matar a un estadounidense en particular.Hoy d√≠a el dron armado es un arma casi exclusivamente estadounidense, y su efecto, en t√©rminos estrictamente militares, es ambivalente. Vale la pena recordar la gran cantidad de veces que un avi√≥n no tripulado ha matado supuestamente a un "l√≠der n√ļmero 3 de al-Qaeda". Siempre hab√≠a alg√ļn l√≠der n√ļmero 4 de al-Qaeda a la espera de ocupar su lugar. Se ha convertido en una repetici√≥n de alta tecnolog√≠a del s√≠ndrome del recuento de muertos durante la guerra de Vietnam, de la ilusi√≥n de que existe una relaci√≥n entre el n√ļmero de enemigos muertos y la proximidad a la victoria.Los drones son armas de guerra, a veces muy √ļtiles. Hacen posible matar a alguien con m√°s facilidad que nunca. Pero matar a alguien, incluso a un gran combatiente enemigo, no significa ganar, o incluso estar m√°s cerca de ganar una guerra. Dependiendo de c√≥mo se lleve a cabo la muerte, podr√≠a alejar a√ļn m√°s el objetivo estrat√©gico de la guerra.Fuentes: Fred Kaplan (*) para Technology Review, Signos de estos Tiempos(*) Fred Kaplan es columnista de seguridad nacional de Slate y autor de cuatro libros, entre los que se incluye The Insurgents: David Petraeus and the Plot to Change the American Way of War (Simon & Schuster, 2013).

Haga click para ver las otras noticias

Entre su email para recibir nuestra Newsletter Semanal en modo seguro, es un servicio gratis:

S√ļmate a nuestra Newsletter y recibe las √ļltimas publicaciones
en tu bandeja de entrada

Thank you! Your submission has been received!
Oops! Something went wrong while submitting the form.

Ver todo
Estamos migrando el sitio a una nueva plataforma! :)