‚ÄćEsto pone a este peque√Īo grupo de la poblaci√≥n, no m√°s de 3% o 4%, como la punta de lanza en la caza de brujas que se est√° desatando. ¬†
luis carlos cifuentes
El discurso de ‚Äúv√≠ctimas‚ÄĚ de los homosexuales y su campa√Īa por acallar cualquier tipo de opini√≥n simplemente cuestionadora de su estilo de vida, ha prendido de tal forma, que se han convertido en perseguidores de quienes no los apoyan.

Estamos viendo que a psicoterapeutas se les quita el permiso de ejercer en Inglaterra porque proponen terapias para cambiar la orientación sexual de quienes quieran hacerlo y muestran casos reales de cambio.

O profesores son sacados de sus cargos por simplemente mencionar en clase la doctrina católica sobre la homosexualidad cuando dictan historia de la religión.

Y ni que hablar de los juicios contra cristianos que no dan quieren dar servicios matrimoniales a parejas gays, que han perdido sistem√°ticamente sus bienes en las cortes.

Tambi√©n hay que destacar que el mundo de las grandes empresas multinacionales se ha expedido a favor del ‚Äėmatrimonio‚Äô homosexual, porque 379 empresas estadounidenses enviaron, el 5 de marzo de 2015, a la Corte Suprema, un documento declar√°ndose a favor ‚Äėmatrimonio‚Äô entre personas del mismo sexo, bajo la figura de ‚Äúamicus curiae‚ÄĚ.

Ver aquí la lista de las empresas.

‚ÄćY √ļltimamente la animosidad contra los cristianos se ha acrecentado, al punto de acusarlos en EE.UU. de ser responsables de una matanza que realiz√≥ un islamista en un club gay.undefined

LAS SEIS ESTRATEGIAS PARA POSICIONAR A LOS HOMOSEXUALES

Cualquiera que est√© preocupado por la influencia de la agenda homosexual en la remodelaci√≥n de los valores tradicionales debe estar √≠ntimamente familiarizado con las t√°cticas principales que com√ļnmente emplean los hom√≥filos con el fin de anticiparse y responder en la caridad y la verdad.

Las estrategas hom√≥filas son muy h√°biles para manipular a la opini√≥n p√ļblica con un arsenal de seis t√°cticas que se basan en enga√Īos y verdades a medias:

-Explotar su status de ‚Äúv√≠ctima‚ÄĚ;
‚Äć-Utilizar los medios de comunicaci√≥n afines;
-Confundir y neutralizar a las iglesias;
-La calumnia y el estereotipo a los cristianos;
-Ocultar su verdadera naturaleza, y
-La intimidación.

Una de las razones por las que estas tácticas han funcionado tan bien es que los activistas homófilos han tenido éxito en la comercialización de una imagen inofensiva y amable de su movimiento.

Han adormecido a las personas para pensar que la sociedad en general no se ve afectada por su programa social radical.

Estrategas homosexuales, en muchos casos, bajo el tono en su retórica extrema, han envuelto su programa en un lenguaje suave.

Con el tiempo, sin embargo, muchos han comenzado a pensar a otros como ‚Äúhom√≥fobos‚ÄĚ o ‚Äúenemigos‚ÄĚ si se oponen a cualquier aspecto de la agenda de los derechos homosexuales ‚Äď o, incre√≠blemente, a√ļn cuando s√≥lo se los pregunten en sus propias mentes.

homosexualidad

LA EXPLICITACI√ďN DE LA ESTRATEGIA

Los generales y los abogados a menudo desean que sus adversarios escriban un libro.

Curiosamente, los l√≠deres del movimiento de los ‚Äúderechos de los homosexuales‚ÄĚ hicieron exactamente eso.

‚ÄćMarshall Kirk y Hunter Madsen claramente establecieron este programa en las √≥rdenes de marcha del movimiento, After the Ball: How America Will Conquer Its Fear & Hatred of Gays in the 90s.

Este libro es un absoluto tesoro de información para las personas favor de la familia que participan activamente en contra de la agenda de los derechos homosexuales.

‚ÄćCon mucho, la t√°ctica hom√≥fila m√°s popular es la afirmaci√≥n de la condici√≥n de v√≠ctima, que es un muy potente, casi paralizante, el arma que les da una clara ventaja en la escena p√ļblica.

Kirk y Madsen resumen la eficacia potente de la condición de víctima:

En toda campa√Īa para ganarse al p√ļblico, los gays deben ser presentados como v√≠ctimas que necesitan protecci√≥n para que la balanza se incline por reflejo a adoptar el papel de protector.
El prop√≥sito de la imagen de v√≠ctimas es hacer sentir muy inc√≥modo al interlocutor, es decir, para tocar con la verg√ľenza el orgullo farisaico que normalmente acompa√Īan y recompensan la beligerancia anti-gay, y sentar las bases para el proceso de conversi√≥n, ayudando a identificarse con los gays y simpatizar con su condici√≥n de desvalidos.
El p√ļblico deber√≠a estar convencido de que los gays son v√≠ctimas de las circunstancias, que no pudieron elegir la orientaci√≥n sexual que ellos hicieron, por ejemplo, su altura, color de la piel, las aptitudes, o las limitaciones.
Los gays deben ser presentados como víctimas del prejuicio.

¬ŅTe suena familiar?

Lo es si uno presta atención a la cobertura de los medios dominantes sobre estos temas polémicos, como ellos juegan afuera de la ley y la sociedad.

Sin embargo, la situación de víctima requiere una historia que la respalde.

HOMOSEXUALIDAD

ESCLARECIENDO LOS CR√ćMENES DE ODIO

Tal vez el lamento m√°s com√ļn del hom√≥filo gira en torno a la supuesta ‚Äúola cr√≠menes de odio anti-gay‚ÄĚ.

‚ÄćUn an√°lisis de las estad√≠sticas del FBI sobre los cr√≠menes de odio cometidos contra los homosexuales durante el per√≠odo 2000-2008 muestra que la probabilidad de cualquier persona homosexual, de ser v√≠ctima de un crimen de odio durante el per√≠odo de su vida entera es un poco m√°s del uno por ciento.

‚ÄćCuriosamente, ‚Äúlos gays‚ÄĚ son m√°s propensos a cometer cr√≠menes de odio contra los ‚Äúheterosexuales‚ÄĚ que al rev√©s.

Seg√ļn el FBI, hay 3.98 cr√≠menes de odio cometidos por cada mill√≥n al a√Īo de heterosexuales contra los homosexuales, y hay 4.44 cr√≠menes de odio cometidos por cada mill√≥n de homosexuales contra los heterosexuales al a√Īo.

‚ÄćLa violencia contra los homosexuales se difunde en toda la prensa, pero es interesante observar que la gran mayor√≠a de la violencia ‚Äúanti-gay‚ÄĚ es cometida por otros ‚Äúgays‚ÄĚ.

La Coalici√≥n Nacional de Programas Contra la Violencia (NCAVP) es el recopilador principal de la violencia contra ‚Äúgays‚ÄĚ en los Estados Unidos.

Seg√ļn las estad√≠sticas del NCAVP sobre la violencia contra los ‚Äúgay‚ÄĚ, el 83 por ciento de todos los actos de violencia cometidos en contra de ‚Äúlos gays‚ÄĚ se lleva a cabo por otros ‚Äúgays‚ÄĚ en situaciones dom√©sticas.

Esto ni siquiera se cuenta como actos de violencia ‚Äúgay-sobre-gay‚ÄĚ cometidos fuera del hogar.

LA BAJA TOLERANCIA AL CUESTIONAMIENTO EN LAS UNIVERSIDADES

Esta confusi√≥n es ahora dominante en la sociedad, y el cuestionamiento de la agenda simplemente no es tolerada ‚Äď especialmente entre los j√≥venes de Estados Unidos.

homosexual
Por ejemplo, la noci√≥n cl√°sica de que las universidades deben ser ‚Äúespacios para el libre intercambio de ideas‚ÄĚ ha sido desechada por completo en los Estados Unidos.

M√°s de tres cuartas partes de los colegios y universidades de EE.UU. ahora poseen c√≥digos de conducta que proh√≠be el comportamiento y el discurso sobre ‚Äúla homofobia.‚ÄĚ

El peligro que representan estos códigos a la libertad académica supera con creces su utilidad.

Esto ya ha sido ampliamente demostrado, ya que muchos colegios han castigado severamente a estudiantes por el mero deseo de debatir el tema de la homosexualidad.

‚ÄćEl aplastamiento de las opiniones discrepantes sobre la homosexualidad en el aula ha estado ocurriendo por d√©cadas.

En 1991, un estudiante de la Universidad de Michigan anunció su intención de establecer un programa de asesoramiento para ayudar a los homosexuales a abandonar su estilo de vida.

√Čl fue arrastrado ante un panel de administradores de la universidad, que por unanimidad, lo encontr√≥ culpable de ‚Äúacoso sexual‚ÄĚ, y fue expulsado de la universidad.

‚ÄćEn el 2000, la Asociaci√≥n de estudiantes de la Universidad Tufts vot√≥ oficialmente ‚Äúdar de baja‚ÄĚ a la Fraternidad Cristiana ( TCF) de la Tufts por tener en cuenta, a efectos de seleccionar a los l√≠deres, las creencias de los miembros cuyos puntos de vista de la Escritura y la homosexualidad fueran como la suya.

‚ÄćEl TCF fue despojado de la financiaci√≥n, no se les permiti√≥ utilizar el nombre de Tufts, no se le permiti√≥ reunirse en cualquier habitaci√≥n que requiera una reserva, y no se permiti√≥ hacer publicidad o anunciar cualquiera de sus eventos o reuniones.

‚ÄćEn 2011, un estudiante de Fort Worth, Texas High School fue suspendido de la escuela por decir: ‚ÄúSoy cristiano, y no creo que ser gay sea correcto‚ÄĚ, durante una discusi√≥n en clase.

MARCHA DEL ORGULLO GAY

Y LOS MAESTROS NO LA TIENEN M√ĀS F√ĀCIL

En 2010 un profesor de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, fue acusado de ‚Äúincitaci√≥n al odio‚ÄĚ y relevado de sus obligaciones docentes por la ense√Īanza de la doctrina cat√≥lica sobre la homosexualidad en su clase Introducci√≥n al Catolicismo.

‚ÄćEl profesor de ciencias pol√≠ticas Jean Betheke Elshtain, adem√°s de destacar los peligros presentados por los c√≥digos contra el racismo, tambi√©n se√Īala las dificultades asociadas con todos los c√≥digos punitivos de esta naturaleza:

“Mi impresión es que, en el largo plazo, el resultado de tales esfuerzos [los códigos de discurso de la universidad] no serán purificadas, libres de racismo, de la conciencia colectiva de los estudiantes, sino que habrá una acumulación de resentimiento latente que ha sido etiquetada como racista, incluso si uno nunca ha cometido un acto racista o lanzó un insulto racista“.
orgullo gay y carrito de ninos

LOS DERECHOS B√ĀSICOS DE LOS DEM√ĀS

Nadie debe tratar de negar a los homosexuales sus derechos humanos b√°sicos, que son los mismos derechos b√°sicos que todos tenemos como hijos e hijas de Dios.
Sin embargo, ha llegado al punto donde tenemos que luchar para preservar nuestros derechos b√°sicos propios ‚Äď los derechos a la libertad de expresi√≥n, religi√≥n, de reuni√≥n, y ense√Īar a nuestros hijos nuestros propios valores ‚Äď con el fin de proteger a nuestras familias e instituciones propias.

Aquellos que promueven la homosexualidad por la fuerza están desgarrando cada vez más los derechos de los cristianos, y la situación se está deteriorando rápidamente.

‚Äć¬ŅQui√©n podr√≠a haber imaginado tan s√≥lo hace unos a√Īos que las empresas iban a despedir a las personas por escribir art√≠culos pro-familia en su propio tiempo, o que los due√Īos de negocios fueran demandados por negarse a participar en ceremonias de uniones homosexuales?

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UN CAP√ćTULO PARA LA IGLESIA

Y un capítulo aparte es lo que está sucediendo en el cristianismo y en el catolicismo.

Entre los protestantes y evang√©licos se ve que son cada vez m√°s congregaciones que se deciden por aceptar los ‚Äėmatrimonios‚Äô homosexuales, especialmente en EE.UU. en que ahora est√° en debate en la Suprema Corte de Justicia la extensi√≥n a todo el pa√≠s de la obligaci√≥n de aceptar el ‚Äėmatrimonio‚Äô homosexual.

‚ÄćY en el caso del catolicismo se nota una escalada desde adentro.

‚ÄćEn primer lugar, hemos presenciado en el S√≠nodo de Obispos sobre la Familia en octubre de 2014 la maniobra de parte de algunos obispos y cardenales para celebrar la homosexualidad, con un alcance mayor que la mera aceptaci√≥n y amor que todo cristiano debe tener por la persona de un homosexual, porque se destacaban los valores de las parejas homosexuales.

Pero lo m√°s preocupante es que el famoso ‚Äúquien soy yo para juzgar‚ÄĚ se est√° convirtiendo en varias parroquias, o sea a nivel pastoral, en aceptemos no solo a los homosexuales sino a su estilo de vida como leg√≠timo al cristianismo.

Y esto viene asociado también a un movimiento de católicos homosexuales que se declaran célibes.

Pero que a la vez se declaran homosexuales y celebran la relación homosexual como cristianamente válida, aunque célibes.

Juicio de jacob Desmond

¬ŅC√ďMO ES POSIBLE HACER RETROCEDER ESTA CAZA DE BRUJAS?

Luego de la matanza de Orlando en EE.UU. realizada por Omar Mateen, un musulm√°n que prometi√≥ lealtad al Estado Isl√°mico en Facebook y en las llamadas a 911, fuentes del lobby LGTB, medios de comunicaci√≥n y hasta obispos cat√≥licos, culparon a los cristianos por crear y clima ‚Äėanti homosexual‚Äô, al punto que l√≠deres pol√≠ticos y religiosos de EE.UU., debieron advertir al p√ļblico que no tomaran represalias contra los cristianos.

¬ŅDemencial? Si, y adem√°s una caza de brujas.

Mary Eberstadt explica en su nuevo libro, Es peligroso creer: la libertad religiosa y sus enemigos por qué no deberíamos estar sorprendidos por la evidencia más reciente de la caza de brujas contra los cristianos llevada a cabo por las élites seculares y sus aliados en EE.UU.

‚ÄćEberstadt dice que la ense√Īanza moral cat√≥lica, que proh√≠be la anticoncepci√≥n, el sexo antes del matrimonio y las relaciones homosexuales, se ha convertido en el principal objetivo de una poderosa ortodoxia secular que eleva los derechos sexuales por encima de todo.

Laicos y religiosos practicantes por igual deben comprender la lógica interna de ánimo de hoy contra los creyentes religiosos.

Si la furia dirigida a ellos y sus preceptos pudiera ser resumida en una sola palabra, esa palabra no sería pelagianismo, arrianismo, u otro casus belli religioso del pasado.

En el mundo occidental contemporáneo, esa palabra sería solo sexo.

‚ÄćLa nueva intolerancia es una subsidiaria de la revoluci√≥n sexual.

Como Eberstadt lo ve, esta nueva ortodoxia echó raíces después de la aprobación la píldora en 1960.

M√°s de medio siglo despu√©s, los debates pol√≠ticos conflictivos sobre la objeci√≥n de conciencia de los creyentes religiosos, y los derechos de ba√Īo para hombres y mujeres que no se identifican con su sexo biol√≥gico, confirman que los cristianos est√°n a la defensiva y perdiendo terreno.

‚ÄćLa afirmaci√≥n de que la oposici√≥n basada en la fe a los matrimonios del mismo sexo jug√≥ un papel en los ataques Orlando, marca la intensificaci√≥n de la caza de brujas del siglo XXI haciendo a los cristianos el chivo expiatorio para los problemas reales y percibidos en la sociedad.

‚Äć¬ŅLos cristianos no se estar√°n transformando en los nuevos jud√≠os?

¬ŅQu√© pueden hacer los creyentes para hacer retroceder ¬†esta campa√Īa?

Eberstadt tiene algunas ideas.

En primer lugar, empezar con la comprensión de la fuente:
la revolución sexual
y la forma de esta nueva intolerancia: un ‚Äúneo-puritanismo‚ÄĚ que siembra miedo irracional sobre las ense√Īanzas religiosas que rigen la √©tica sexual y el matrimonio.
En segundo lugar, presionar a los allegados para que rechacen esta intolerancia apelando al ant√≠doto contra la destructividad puritana, que es el entendimiento com√ļn de que la propia libertad no est√° segura hasta que todos los dem√°s est√©n protegidos.
En tercer lugar, la autora ve en Salem la inspiración.
Los juicios de las brujas en Salem llegaron a su fin, en parte, porque se plantearon normas para las pruebas, y las pruebas una vez utilizadas para hacer cargos contra las supuestas brujas ya no eran admisibles.
Adem√°s, un ‚Äėdespertar moral colectivo‚ÄĚ tambi√©n ayud√≥ a cambiar el rumbo.

‚ÄúDejaron de ver a las llamadas brujas como deshumanizadas, villanos caricaturescos, responsables de toda clase de presuntas transgresiones‚ÄĚ

Eberstadt no piensa que será fácil contrarrestar a los cazadores de brujas que han encontrado una causa en la que se puede creer, y piensa que esta cacería se incrementará por en los próximos tiempos.

Fuentes

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