Pedimos oración para liberar de la posesión al hijo de una colaboradora nuestra.
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Aqu√≠ publicamos un testimonio que es √ļnico, la narraci√≥n desde adentro, con sus entretelones, de alguien que convive con un familiar pose√≠do, que tuvo que dedicarse a estudiar el tema de las posesiones para ayudarle, y est√° batallando con su di√≥cesis para que √©sta le asista adecuadamente.

Hay cosas de la ‚Äúcocina‚ÄĚ que no se saben sobre los exorcismos, porque por ejemplo, podemos tener la idea de que levantamos un tubo de tel√©fono y al ratito tenemos un exorcista trabajando y no es as√≠; requiere toda una tarea de lobby para que la di√≥cesis env√≠e un exorcista y haga su trabajo con constancia, lo que puede demorar meses y a√Īos, y mientras tanto la posesi√≥n se arraiga cada vez m√°s, y como le dijo el Padre Fortea a nuestra colaboradora, que en casos en que los demonios est√©n mucho tiempo en el poseso, por m√°s que se les expulse, puede quedar un da√Īo psicol√≥gico.

Pues bien, esta es la historia de Susana y Juan - nombres de fantasía usados para no revelar su verdadera identidad - madre e hijo de una familia católica que vive en EE.UU.

La madre es una profesional que nació y estudió en un país latinoamericano y se mudó con su familia a EE.UU. por razones laborales.

Las fotos de Susana y Juan tienen difuminados los rostros por razones de privacidad.

Cuando leas este relato comprenderás que se trata de algo excepcional, porque es el testimonio de una madre que se ha dedicado amorosamente a sacar a su hijo del trance de la posesión, de una manera diríamos profesional, no sólo orando permanentemente, sino también estudiando el tema de las posesiones para poder discernir los síntomas de su hijo, entrevistándose con afamados exorcistas y demonólogos y buscando todo tipo de colaboraciones dentro de la Iglesia.

Mira su testimonio.

Mi hijo bastante flaco cuando el primer exorcismo en 2012 ya dejaba de comer pero todavía se reía
Mi hijo bastante flaco cuando el primer exorcismo en 2012 ya dejaba de comer pero todavía se reía

‚ÄćLA HISTORIA DE C√ďMO EL MALIGNO SE FUE APODERANDO DE LA MENTE Y EL CUERPO DE MI HIJO

Esta es una historia de fe, perseverancia y amor, una historia que todav√≠a contin√ļa d√≠a a d√≠a en nuestras vidas.

Una historia donde el enemigo de Dios, el maligno quien odia a Dios y los humanos, ‚Äúhecho a la imagen de Dios‚ÄĚ, ¬†va buscando la destrucci√≥n de las almas, la muerte; induciendo al hombre al pecado para apartarlo de Dios.

El padre de las mentiras, el padre del enga√Īo, el asesino desde el comienzo.

‚ÄćEs la batalla que luchamos d√≠a a d√≠a para liberar a mi hijo del poder del maligno, quien ha llegado a confundir a los mismos expertos en este √°mbito.

Tal vez, lo más importante de esta experiencia es haber aprendido amar a Dios, debido a la gran paradoja que conlleva esta palabra, maligno, y cómo él y la tragedia que él ha traído a nuestras vidas, nos ha acercado a conocer mucho más a Dios, a la Virgen María madre de Dios y madre nuestra, a la religión católica, más que cualquier otra experiencia en nuestras vidas.

‚ÄćMe preguntaba

‚Äć¬ŅC√≥mo es que el maligno puede hacer tanto da√Īo sin darnos cuenta?

¬ŅC√≥mo cayo mi hijo all√≠?

¬ŅC√≥mo no me di cuenta que estaba pasando?

¬ŅComo no sabia antes de que el maligno s√≠ existe, que puede destruir la mente y la vida de un ser humano?

‚ÄćLa respuesta s√≥lo la consegu√≠ a trav√©s de Dios, a trav√©s de Su palabra; la Biblia, en la vida de los Santos y conocidos exorcistas, como el Padre Jos√© Antonio Fortea y el Padre Gabriele Amorth y otros, as√≠ pude conseguir la respuestas a ese mundo invisible que no podemos ver pero que existe.

Actualmente, los demonios han llegado a distorsionar la percepción y estado mental de mi hijo, dominando su razonamiento y cuerpo la mayoría del día.

Asi se coloca muchas veces ido, en Francia en 2012 no estaba tan mal
Así se coloca muchas veces ido, en Francia en 2012, no estaba tan mal

‚ÄćACERCA DE MI HIJO

Mi hijo, al igual que yo, es introvertido, preferimos estar en grupos peque√Īos.

Podría decir que era un muchacho tranquilo, de su casa.

A través de la Escuela Secundaria, obtuvo buenas calificaciones.

Practicaba ciclismo con otro amigo casi todos los días, e iban a las competencias juntos.

Tenía otro amigo con quien compartía las salidas los fines de semana, y jugaba tenis.

Se gradu√≥ de bachillerato a los 17 a√Īos.

Era amable, generoso, cari√Īoso, trabajaba de voluntario sirviendo a los dem√°s.

No era perfecto, pero era un buen muchacho; era mi hijo.

‚ÄćIba a misa los domingos conmigo y a veces rezaba el rosario conmigo.

‚ÄćYa casi cumpliendo los 18 a√Īos se mud√≥ a otra ciudad para acudir a una buena universidad.

Dos a√Īos pasaron y mi hijo estaba contento y estudiando mucho.

Sin embargo, los compa√Īeros no eran los amigos adecuados; a finales del a√Īo 2007, jug√≥ a la Ouija con sus compa√Īeros de cuarto.

Desde ese momento, nadie pensó en las consecuencias; empezó la cuenta hacia atrás, la pesadilla; al maligno se le dio la oportunidad de entrar por la puerta prohibida; mi hijo comió de la manzana prohibida.

Desde ese momento el maligno empezó atacar la mente de mi hijo.

A ra√≠z de eso, tambi√©n comenz√≥ a jugar juegos de videos, ‚ÄúEl Diablo‚ÄĚ en particular, donde se le venera en el juego.

Y luego empezó a dejar de acudir a clase, comer o dormir.

A la final, abandonó la universidad y comenzó a alejarse de Dios.

Después de intentar varias veces regresar a la universidad sin lograr mantenerse en los cursos; decido que debe regresar a casa hasta resolver el problema.

Regresa, deprimido, muy delgado, pues no comía ni dormía, se mantenía aislado en su cuarto.

Yo no sabía cómo ayudar; no sabia que había pasado, no entendía el porqué de esa actitud.

‚ÄćSe consulta a un psiquiatra, quien diagnostica; una depresi√≥n, ansiedad, y adem√°s adicci√≥n a los juegos.

Comenzó a tomar medicamentos, los cuales no le ayudaron a pesar de que se cambiaron varias veces.

Insistí en que debía trabajar en algo, ya que su carrera como ingeniero parecía haber quedado en el pasado.

Consigue trabajar en una compa√Ī√≠a de fletes, pero tiene serios problemas de ansiedad y miedo que no lo dejaban dormir, viv√≠a con mucho miedo.

Se mantenía muy preocupado y muy agitado todo el tiempo, y deja el trabajo.

‚ÄćA principios del a√Īo 2011, comenz√≥ a actuar de manera completamente diferente, m√°s aislado, no hablaba, y no ten√≠a ninguna actividad recreacional.

‚ÄćSin embargo, continuaba yendo a misa conmigo, pero no comulgaba, a pesar de que se confesaba, pero se manten√≠a diciendo que Dios no lo hab√≠a perdonado.

No importa las veces que se confesara, era una obsesión.

Se convirtió en una persona retraída y solitaria.

Sentado en el parque ya gordo por las medicinas y sin luz en su cara
Sentado en el parque ya gordo por las medicinas y sin luz en su cara

‚ÄćEL RITUAL SAT√ĀNICO

En junio de ese mismo a√Īo, de repente veo a mi hijo bajando corriendo por las escaleras muy asustado, agitado, perturbado, confundido, mirando de un lado a otro y dec√≠a que escuchaba voces, no ten√≠a ni idea de lo que estaba pasando.

Salgo corriendo para la iglesia.

No puedo explicar por qué me lo llevé a la iglesia, solo que debía llevarlo allá.

Una vez que llegamos a la iglesia el sacerdote de la parroquia habla con él, cuando sale el sacerdote me dice que tiene que hablar con el obispo y pedir permiso para rezarle.

Después llegó el permiso, él me pidió que viniera dentro de su oficina, donde mi hijo estaba esperando.

‚ÄćEl sacerdote comenz√≥ a rezar, y mi hijo comenz√≥ a tener convulsiones.

El padre, también viene a la casa varias veces a bendecirlo.

Al mismo tiempo, de estos eventos, ya yo hab√≠a o√≠do muchos ruidos en la casa, los cuales todav√≠a contin√ļan en ciertas partes de la casa, sin embargo los ruidos en la cocina y algunos otros ruidos han cesado.

‚ÄćYo ve√≠a sombras negras en la casa y sent√≠a la presencia de algo en la casa.

Sin embargo, algunos ruidos contin√ļan, especialmente cuando mi hijo entra en una de sus crisis.

Despu√©s que el sacerdote le reza, las sucesos se calman, y mi hijo vuelve a la lucidez de nuevo, me explica lo que hab√≠a pasado; el √°ngel de la luz se hab√≠a aparecido, me habl√≥ de los esp√≠ritus √ćncubos y S√ļcubos, de c√≥mo lo paralizaban en la noches sin dejarlo mover, que lo obligaron a casarse con un esp√≠ritu, y obedec√≠a √≥rdenes de los demonios porque lo hab√≠an amenazado.

Entr√≥ en la Internet buscando lugares que hac√≠an referencia a ‚Äú√°ngel del amor‚ÄĚ buscando deshacerse de los esp√≠ritus.

Pero todo empeoró pues creyendo que con el ritual iba a eliminar a los espíritus que lo molestaban, estaba abriendo las puertas a satanás, y seguía las órdenes de los demonios.

De allí se convirtió en un esclavo de satanás.

El maligno le decía que siguiera haciendo los rituales porque esta era su casa.

Lo que mi hijo realizo fue una libación; vertía agua mezclada con vinagre, sobre él.  

Se convirtió en la victima de sacrificio para el maligno.

‚ÄćSu ignorancia lo llevo a entregarse de victima a Satan√°s.

Seg√ļn el diccionario de la Real Academia, libaci√≥n significa: ‚ÄúCeremonia religiosa de los antiguos paganos, que consist√≠a en derramar vino u otro licor en honor de los dioses‚ÄĚ; en este caso a Satan√°s.

Mi hijo se vertía el líquido todas las noches mientras recitaba un hechizo o brujería que consiguió en el Internet, durante 4 o 5 días.

Se suponía que tenía que hacerlo durante 7 días.

Gracias a Dios no completo los siete días.

Dios lo salvo de algo peor.

El √Āngel de la guarda intervino.

En el libro “Deliverance from Evil Spirits", de Michael Scanlan, T.O. R., y Randall J. Cirner, página 34, cita a Justin Mártir diciendo:

‚ÄúAdem√°s, posteriormente se somete al ser humano, por medio de la escritura m√°gica, en parte por el temor a que le inculcaron y los castigos que se les inflige, y en parte instruy√©ndolos en el uso de los sacrificios, incienso, libaciones, que ellos realmente necesitan despu√©s de convertirse en esclavos de su pasi√≥n de concupiscencia; y entre los hombres que crearon todas las especies de pecado‚ÄĚ.

‚Äć‚ÄúLa Segunda Apolog√≠a, los Padres de la Iglesia‚ÄĚ ¬†por Justino M√°rtir.

San Patricio se√Īala en su escrito ‚ÄúLa Confesi√≥n‚ÄĚ que una noche mientras estaba durmiendo satan√°s lo tent√≥, que era la tentaci√≥n mas fuerte que el hab√≠a sentido en su cuerpo y que siempre la recordar√≠a mientras estuviera en ese cuerpo.

‚ÄúSatan√°s se tumbo en mi como una gran roca y no pod√≠a mover ninguna parte de mi cuerpo.‚ÄĚ

Aqui el demonio moviemdole las extremidades. Atras su mesa de noche vez una foto de cuando hacia ciclismo.
Aquí el demonio moviéndole las extremidades; atrás su mesa de noche vez una foto de cuando hacia ciclismo

‚ÄćLA DI√ďCESIS

Despu√©s de la primera liberaci√≥n, el caso fue remitido a las di√≥cesis y la persona encargada, el di√°cono le reza a mi hijo a finales de ese a√Īo; seis meses despu√©s del primer episodio.

Seg√ļn la Iglesia Cat√≥lica la persona a la que se le va hacer un exorcismo debe ser evaluado por m√©dicos competentes.

Después que el sacerdote realizo el exorcismo, llevé a mi hijo a dos psiquiatras, uno de ellos miembro de la Asociación Internacional de Exorcistas, quienes confirmaron que mi hijo padecía de influencias diabólicas, y no de una enfermedad metal.

Además, se le hicieron resonancia magnética, GEE y análisis de sangre.

Todo salió normal.

Sin embargo, mi hijo continu√≥ con convulsiones por alg√ļn tiempo m√°s, adem√°s de seguir escuchando las voces.

Mi hijo comenz√≥ a asistir a misa una vez m√°s, a comulgar, a ir a la adoraci√≥n al Sant√≠simo, y reunirse con un grupo de j√≥venes cat√≥licos durante un a√Īo.

Parecía que las cosas iban encaminadas a la normalidad, sin embargo, ¡que equivocada estaba!

Mi hijo sigue con convulsiones y escuchando voces, pero no tan altas.

Mientras tanto, trabajaba y estudiaba y empezó a realizar trabajo de voluntario de nuevo.

Pero cada vez que iba ayudar ¬†o realizar actividades las voces le gritaban con odio, le dec√≠an ‚Äúte odio‚ÄĚ y las voces aumentaban a tal punto que entraba en una confusi√≥n que no pod√≠a concentrarse.

Pasa otro a√Īo m√°s, y a pesar de todo lo que mi hijo hacia para mantenerse cerca de Dios, las voces continuaban al igual que las convulsiones.

Durante ese a√Īo trato de mantenerme en contacto con el diacono pues algo mas estaba ocurriendo, el maligno segu√≠a en la vida de mi hijo a pesar de todo su esfuerzo.

‚ÄćA pesar de acudir a su oficina y tratar de comunicarme con el di√°cono, √©ste segu√≠a muy ocupado para atendernos.

Yo sabia que algo no estaba bien, pensaba que a lo mejor mi hijo tenia alg√ļn problema mental, pero algo me dec√≠a que no era as√≠, especialmente cuando ve√≠a esa mirada de odio, esa indiferencia, esa dejadez, esa pereza, ese mal humor, esa blasfemia a Dios.

Su personalidad estaba cambiando, tenia rabia todo el tiempo, y veía en él una mirada de odio; algo para mi imposible.

Finalmente, el di√°cono nos atendi√≥, despu√©s de un a√Īo, y nos dice que √©l ten√≠a el don de ver cosas o el don de discernimiento y que no ve√≠a nada en mi hijo.

Que mi hijo no estaba pose√≠do porque no estaba ‚Äúlevitando‚ÄĚ.

Mi hijo no estaba levitando pero algo maligno había en él que estaba cambiando su personalidad y yo sabia que esa conducta no venia de mi hijo.

Han pasado muchos a√Īos desde que todo comenz√≥; ocho a√Īos.

Me di cuenta que s√≥lo las oraciones lo calmaban, e incluso cuando pod√≠a comulgar, a mi parecer ayudaba mas que la confesi√≥n - con la confesi√≥n el diablo puede seguir manipulando los pensamientos y seguir insistiendo que Dios no lo ha perdonado, o seguir indagando en peque√Īeces, pero con la comuni√≥n, Dios va sanando poco a poco.

Lleg√≥ un momento, a mediados del a√Īo 2013, que ya era casi imposible separar a mi hijo de la personalidad maligna, se hab√≠a convertido en un extra√Īo para nosotros y nosotros para √©l.

Adem√°s, se hab√≠a dado a los demonios una amplia oportunidad para ocultarse, para arraigarse, lo que lleva a la iglesia y otros observadores externos a evaluar el estado de mi hijo √ļnicamente en t√©rminos mentales.

‚ÄćA mediados de ese a√Īo es internado en el hospital por dos semanas debido a su estado mental.

Llamo a la di√≥cesis para que me ayude pues mi hijo estaba muy mal, pero ellos indicaron que deb√≠amos ‚Äúesperar que los medicamentos hicieran efecto.‚ÄĚ

‚ÄćLa di√≥cesis ya hab√≠a diagnosticado anteriormente, por defecto, que mi hijo sufr√≠a de "opresi√≥n".

Los primeros síntomas aparecieron en consonancia con tal estado, pero su condición se fue deteriorando en gran medida, y nuestros repetidos esfuerzos, para que la iglesia católica en Estados Unidos y ésta diócesis en particular, realizara específicamente una re-evaluación completa e inmediata del caso o un examen mas profundo fracasaron.

Pensamos que la diócesis descartó el hecho de que mi hijo no estuviera poseso y solo era una obsesión porque él se quejaba constantemente acerca de las voces, pero en gran parte aparecía racional, comprometido con Dios y nunca mostró el comportamiento demoníaco y personalidad que hemos visto cada vez más pronunciado y que ha ido controlando su personalidad con el paso del tiempo, sobre todo en el rechazo durante la misa, algo que mi hijo no era ni siquiera consciente.

Al realizarse el exorcismo al principio de las manifestaciones ayudo a que mi hijo pudiera regresar poco a poco a una vida normal, pero era necesario continuar con los exorcismos; y sin querer culpar a las personas involucradas, no supieron que hacer en el momento indicado, por su inexperiencia.

padre antonio fortea
Padre Antonio Fortea

‚ÄćLA B√öSQUEDA DE INFORMACI√ďN

Buscando comprender la situación de mi hijo, nos llevo a investigar la literatura actual, en particular, los libros y escritos de exorcistas de renombre mundial como: el Padre José Antonio Fortea, Padre Gabriele Amorth, Padre Malachi Martin, Padre John A. Hardon, S.J. ,Padre Dominic Szymanski, O.M.C., Padre Chad Ripperger, Francis MacNutt, San Padre Pio, Beato Francisco Palau, otros Santos y Beatos, y otros más.

‚ÄćTodos son claros en que se requiere una intervenci√≥n inmediata en estos caos; el exorcismo.

‚ÄćEn esta b√ļsqueda hemos aprendido que estos demonios son particularmente magistrales en ocultarse y enga√Īar incluso a aquellos con experiencia en este campo.

Nuestra experiencia personal - de varios a√Īos y la experiencia de compartir el sufrimiento con √©l - en combinaci√≥n con los escritos de estas figuras l√≠deres en el √°mbito- nos lleva a la fuerte convicci√≥n de que √©l est√° severamente demonizado o pose√≠do y desesperadamente requiere de un exorcismo.

‚ÄćEl Padre Fortea hace una descripci√≥n de los demonios ocultos "abditi", ¬†en su libro ‚ÄúExorcista‚ÄĚ, pg. 78, el cual se ajusta a lo que hab√≠amos observado.

"Se esconden en el interior de la persona poseída sin mostrarse a sí mismos de ninguna manera...

cuando el sacerdote ora, los demonios se resisten y no dan ninguna se√Īal de estar presentes....

los demonios abditi son capaces de resistir hasta 2 horas de exorcismo sin dar la menor se√Īal de presencia...

una persona ni siquiera siente ligeramente mal durante el exorcismo".

Durante un exorcismo a mi hijo en Polonia,  - sí, viendo la falta de ayuda en EE.UU. me voy a Polonia - hubo esa misma reacción, descrita por el Padre Fortea, durante las oraciones, los espíritus malignos le decían a mi hijo que no se moviera, que ellos eran sus amigos.

Mi hijo movía los dedos de las manos y las piernas.

Este viaje a Polonia lo realizamos con la ayuda de un amigo sacerdote polaco que nos puso en contacto con un exorcista en Polonia.

Nos dimos cuenta, que la aparición del personaje satánico y el comportamiento se manifestaba ampliamente en privado en la casa, en nuestra presencia.

Pero el demonio escond√≠a esos atributos en compa√Ī√≠a de otros,y aparentaba una personalidad m√°s sociable sugiriendo que las cosas estaban bien.

Esta dicotomía alcanzó su extremo justo antes de que nos vimos obligados a internarlo en el hospital.

‚ÄćTenia pensamientos delirantes, pensando que yo estaba pose√≠da y quer√≠a irse de la casa a conseguirse una novia (el no ten√≠a y hab√≠a tenido una novia en todo estos a√Īos), y su plan era correr a buscar a su "esposa" imaginaria.

‚ÄćMi hijo quer√≠a tener una novia, y el maligno lo sedujo con la idea de una ‚Äúnovia‚ÄĚ, que se convirti√≥ en una obsesi√≥n.

Al día siguiente tuvimos que llamar al 911.

Al llegar la policía mi hijo mostró una actitud calmada con la policía, hablo coherente y amablemente.

Pero a lo que la policía salió de la casa, de inmediato regresó esa personalidad con rabia, una personalidad completamente diferente y un tono de voz que no era el de mi hijo.

Quer√≠a obtener las llaves del carro para poderse ir a buscar su ‚Äúnovia‚ÄĚ.

A este punto mi hijo pierde el sentido de la realidad y entra en una oscuridad donde puede ver, pero no entender lo que esta frente a él.

El demonio toma completamente control y sumerge a mi hijo en una oscuridad total, donde la √ļnica realidad es la que el maligno ha distorsionado a tal punto que mi hijo no puede distinguir la verdad de la mentira.

Yo lo comparo con el conocido mito de la caverna, que utiliza Plat√≥n como explicaci√≥n aleg√≥rica de la situaci√≥n en la que se encuentra el hombre respecto al conocimiento, seg√ļn la teor√≠a del conocimiento‚Ķ

‚Äúuna especie de cavernosa vivienda subterr√°nea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna, y unos hombres que est√°n en ella desde ni√Īos, atados por las piernas y el cuello, de modo que tengan que estarse quietos y mirar √ļnicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detr√°s de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto...‚ÄĚ

La condici√≥n mental de mi hijo se fue complicando a√ļn m√°s, lo cual dificultaba desenredar nuevamente las dimensiones espirituales y mentales.

A√ļn as√≠, muchos de los s√≠ntomas, identificados por el Padre Fortea y los otros expertos, sugieren fuertemente un proceso de posesi√≥n demon√≠aca que en √ļltima instancia condujo a su condici√≥n psic√≥tica.

‚ÄćLos autores dejan claro que la participaci√≥n en rituales ocultos inicialmente abri√≥ la puerta, pero la observaci√≥n de otros comportamientos emergentes desde ese punto tambi√©n nos llevan a creer firmemente en una causa subyacente.

El Padre Fortea dice:

‚Äúla posesi√≥n normalmente se produce despu√©s de la participaci√≥n en los ritos ocultistas - como en el caso de mi hijo -, mientras que los resultados de la esquizofrenia son por causas org√°nicas‚ÄĚ.

Mi hijo se puede identificar claramente en este punto, pues su estado mental se ha deteriorado y todo comenzó con las prácticas ocultas - Ouija a partir de 2007, y los rituales en un sitio de Internet en 2011, que solidificó efectivamente el control maligno.

El Padre Fortea también dice que

‚Äúcuando un estado de trance est√° presente o aparece una personalidad demon√≠aca, podemos estar seguros de que estamos tratando con un verdadero caso de posesi√≥n demon√≠aca‚ÄĚ.

√Čl describe casos en los que

‚Äúno se nota ning√ļn trance, pero su voz es diab√≥lica... y ordena a los presentes dejar de orar‚ÄĚ

Evidentemente esto se mostró en un par de veces cuando estaba orando por él, donde me pedía que parara de orar porque él ya estaba bien.

Hemos presenciado el surgimiento de la personalidad del demonio en varias ocasiones en la iglesia, durante las oraciones y en el hogar.

El cambio en la personalidad es sorprendente; de un tipo humano suave a una persona enojada, agresiva, arrogante, c√≠nica y ‚Äúcarente de todo bien‚ÄĚ, no hay la menor empat√≠a por nadie, ni por su propia madre.

También a menudo vimos la evidente clásica sonrisa demoníaca.

El Padre Fortea describe fenómenos extraordinarios como a menudo se manifiestan en la posesión.

Para nosotros, el ejemplo más notable se produjo cuando fuimos a Polonia, cuando el ayudante del exorcista es quien entra en trance poco después que se comenzó el exorcismo a mi hijo.

El diablo estaba en plena diatriba ‚ÄúYo soy Lucifer‚ÄĚ, ‚Äúte matar√©, F ## sacerdote‚ÄĚ.

Su cuerpo se dobló hacia atrás, brazos y piernas, salían de su boca los sonidos de un león, y muchos otros comportamientos agonizantes y horribles en lo que parecía un intento de distraer al exorcista.

El demonio habl√≥ en polaco, ingl√©s y espa√Īol.

El ayudante sabe hablar ingl√©s y polaco pero no sabe espa√Īol.

‚ÄćEl Padre Fortea se√Īala en su libro ‚ÄúExorcista‚ÄĚ que solo ha visto tres casos de este tipo pero sin trance.

En este caso el ayudante estaba en trance, Lucifer hablaba y gritaba por él, por una hora.

‚ÄćEl Padre Fortea describe tambi√©n al demonio ‚Äúaperti‚ÄĚ, lo que coincide con lo que presenciamos en mi hijo, con sus ‚Äúojos bien abiertos, dando miradas de ira y rabia‚ÄĚ.

Desde luego, podemos relacionarnos con otros ejemplos de posesi√≥n o demonizaci√≥n severa: ‚Äúataque desde el interior‚ÄĚ descrito por Francis MacNutt en su libro sobre la liberaci√≥n.

Estos incluyen contracciones corporales, cambios en las expresiones faciales de voz y cambio dram√°tico en el tono y el lenguaje.

Mi hijo hablaba un lenguaje gánster de la gente de color de los barrios en Estados Unidos, blasfemaba,  era amenazante y confrontaba a los demás.

‚ÄćEl Padre Fortea describe esta segunda personalidad como ‚Äúun personaje malvado... lleno de odio y rabia‚ÄĚ.

‚ÄćEn cuanto a la cara, citando a F. MacNutt, pg. 82 ‚Äúes como si el esp√≠ritu maligno es el que est√° mirando‚ÄĚ... odio, burla, el orgullo... todas las caracter√≠sticas que vimos exhibidas en mi hijo.

MacNutt también capta nuestra situación perfectamente cuando dice:

‚ÄúAhora que el esp√≠ritu maligno ha salido a la superficie, usted ya no est√° directamente en contacto con la persona a la que ha estado orando‚ÄĚ.

Seg√ļn el Padre Fortea la aversi√≥n a todas las cosas sagradas - repugnancia a los objetos religiosos, es una caracter√≠stica esencial de la posesi√≥n.

Mi hijo ha demostrado este aspecto muchas veces, pero los demonios también han construido muros para bloquear ciertas oraciones y no tener ninguna reacción al colocarle una cruz enfrente.

‚ÄćCuando mi hijo entra en trance, todos los objetos religiosos que se encuentran en su cuarto son tirados debajo de la cama, o a la calle, el Cristo lo colocaba boca abajo.

Podía salir espantado de la iglesia, o a la hora de la consagración no se arrodillaba, o simplemente se sentaba o salía corriendo de la iglesia inventando una excusa.

Seg√ļn MacNutt, las v√≠ctimas pueden estar tan atormentadas que se ven obligadas a levantarse y salir de la misa.

¬ŅSER√ĀN VARIOS DEMONIOS?

Todas las indicaciones de nuestras observaciones apuntan a muchos demonios dentro de mi hijo, incluyendo los de primer orden que son más difíciles de eliminar, como se indica por los autores.

MacNutt los describe como que aparecen demonios de lo oculto, la lujuria, la falsa religión, legalismo, e incluso almas que hacen actuar a mi hijo como una persona de color de los barrios bajos de EE.UU.

Mi hijo habla con los demonios, o los demonios hablan en voz alta -a veces es muy baja, pero hablan muchas veces.

‚ÄćUna vez menciono ‚Äúseis mil‚ÄĚ yo voy entrando al cuarto a lo que dec√≠a eso, y le pregunto si eso es el n√ļmero de los demonios que est√°n adentro pero enseguida contesto ‚Äúno le hablen a ella‚ÄĚ y repiti√≥ lo mismo, en ese momento me di cuenta que no deb√≠a preguntar mas nada.

Seg√ļn F. MacNutt,

“los espíritus ocultos son los más tenaces y difíciles de expulsar... tratarán de bloquear cualquier oración de sanación.

Los esp√≠ritus m√°s poderosos tienen esp√≠ritus menores bajo su control.‚ÄĚ

Dice que se pueden encontrar

“varios espíritus que actuarán como bloqueadores.

‚ÄćCuando emergen, la personalidad humana parece estar sumergida y se sustituye por la personalidad demon√≠aca... quien ser√° el que hablara con usted.‚ÄĚ

Tales descripciones coinciden estrechamente nuestras experiencias.

Con mi hijo en Polonia mayo 2013
Con mi hijo en Polonia mayo 2013

‚ÄćSEPARANDO LA PARTE MENTAL DE LA ESPIRITUAL

Como dicen muchos de los exorcistas; los síntomas de la influencia demoníaca son a menudo los mismos que los de la enfermedad psicológica.

El Sacerdote John Hardon menciona en su escrito sobre ‚ÄúDemonolog√≠a‚ÄĚ que mantengamos en mente que la posesi√≥n significa que el diablo controla el cuerpo de la persona (tengo videos donde mi hijo mueve los brazos, cuerpo y piernas involuntariamente).

Además, debemos recordar que el fenómeno externo de la posesión puede asemejarse a los síntomas de la enfermedad o perturbación psíquica.

‚ÄćEl riesgo es que la persona que muestra perturbaciones psicol√≥gicas ¬†sea descartado como un simple sic√≥tico y no se considere que est√° bajo la influencia diab√≥lica

‚ÄćDesde mediado del a√Īo 2013 hasta mediados del a√Īo 2014, mi hijo se mantuvo completamente psic√≥tico, dominado por la paranoia y en un comportamiento delirante, una vez mas en noviembre de ese a√Īo tuve que internarlo en el hospital por muy poco tiempo.

Mi hijo se mantiene con medicamentos, los cuales, hasta este momento no han sido de ninguna ayuda (se ha cambiado de droga también).

Cuando entra en trance puede tener hasta 20mg de Haldol y él esta despierto día y noche.

Pero la diócesis insiste en que lo mantenga en las drogas.

‚ÄćEl aumento de la dosis no suprimi√≥ tampoco el comportamiento psic√≥tico, ¬†las voces o su pensamiento distorsionado.

Llegamos al punto donde mi hijo buscó la ayuda de la diócesis antes de entrar en su discapacitación y se le fue negada varias veces, pues la diócesis insistía que mi hijo era el que tenia que buscar la ayuda y no yo, a pesar que el la buscó y ya él no estaba en posición de hacerlo sin mi ayuda.

Al punto donde su psicosis no le permit√≠a ver la realidad e imped√≠a aceptar ninguna ayuda creyendo que Dios no lo hab√≠a perdonado y que nadie m√°s que √Čl podr√≠a ayudarle a salir de esta situaci√≥n.

Llega el desaliento, la incredibilidad de que Dios lo va ayudar, infundida y creada por el maligno.

La existencia de un Dios lejano que no lo va ayudar porque el es un pecador y no lo ha perdonado.

‚ÄćTodo maniobras del maligno para desesperar a la persona y llevarla a que cometa la locura de quitarse la vida.

Si, también, mi hijo pensó en quitarse la vida.

Pero gracias a Dios, nuestros √Āngeles Custodios siempre estaban all√≠ para prevenir cualquier tragedia.

‚ÄćLa aversi√≥n a todo lo sagrado se agudiz√≥ al punto que dejo de ir a misa, comulgar y rezar.

Se comunicaba con los espíritus malignos por escrito, todo lo escribía.

‚ÄćLa di√≥cesis no quer√≠a comunicarse conmigo a pesar de la situaci√≥n psic√≥tica de mi hijo.

‚ÄćMi hijo se aisl√≥ completamente, pasaba d√≠as encerrado en su cuarto a oscuras, no com√≠a o beb√≠a nada.

No dejaba que lo tocara, no hablaba y tampoco me dejaba entrar en su cuarto.

Era un ser lleno de rabia, que emitía sonidos o hablaba solo sin yo poder hacer mas nada sino rezar.

Las manifestaciones de su estado mental incluyendo el aislamiento, los episodios delirantes, el retiro, la paranoia y la absoluta falta de iniciativa, claramente son una manifestaci√≥n diab√≥lica ya que los medicamentos prescritos no han tenido ning√ļn efecto.

Mientras tanto yo rezaba afuera de su cuarto, todos los días, todo el día.  

Me llego a botar a la calle la silla donde me sentaba a rezar todos los d√≠as, as√≠ como los CD de m√ļsica que colocaba.

Pero poco a poco se fueron viendo algunos avances modestos, comenzando por comer y dejarme rezar el Rosario en su cuarto.

A mediados del a√Īo 2014, el psiquiatra miembro de la Asociaci√≥n Internacional de Exorcistas, con quien me mantuve en contacto, convenci√≥ a la di√≥cesis que mi hijo necesitaba ayuda espiritual.

Viene a la casa la directora del grupo de la diócesis con el exorcista y el sacerdote rezo unas oraciones a ver si mi hijo tenía alguna manifestación física, lo cual fue negativo.

‚ÄćNo hubo seguimiento y no pude comunicarme con ellos de nuevo sino despu√©s de otros cinco meses m√°s, en noviembre de ese mismo a√Īo, de nuevo gracias al siquiatra (mi √Āngel Custodio y el de mi hijo).

Tambi√©n, a mediados de ese mismo a√Īo, el mismo amigo sacerdote polaco me contact√≥ con otro exorcista en un estado cercano, quien accedi√≥ a rezar por mi hijo, cosa muy rara pues ning√ļn exorcista en Estados Unidos acepta casos de otra di√≥cesis, pero Dios es muy grande.

Así que le rezó a mi hijo, hubo una leve mejora, le hizo seguimiento y a la siguiente semana rezó de nuevo y mi hijo tuvo otro leve mejoramiento.

Sin embargo, el exorcista pensó que no estaba poseso porque no había ninguna manifestación física.

A pesar de todo a los pocos días, su mejoría fue tal que pude sacarlo de la casa y llevarlo a una misa de sanación con un sacerdote que el exorcista me indicó.

‚ÄćEl milagro ocurri√≥ una vez m√°s y mi hijo sali√≥ de los delirios.

Su mente estaba tan clara que me dijo que al día siguiente iría a confesión.

Esto no ocurrió, pues el maligno no se rinde tan fácilmente, pero gracias a la sanación mi hijo de allí en adelante podría salir más frecuentemente de los delirios.

Por supuesto, había unos días mejores que otros, pero nunca dejé de rezar.

‚ÄćDe all√≠ en adelante mi hijo puede rezar el rosario conmigo, no sosten√≠a el rosario, pero segu√≠a el rosario en voz muy baja o al menos estaba presente.

Para mi pesar no acudía a misa.

Unos días no podía ni rezar, otros volvía a su encierro, pero yo seguía rezando todo el día.

‚ÄćFinalmente, en noviembre del a√Īo 2014, el exorcista de la di√≥cesis regres√≥ a rezar a la casa en busca, de nuevo, de una manifestaci√≥n f√≠sica que el maligno no les quer√≠a dar.

Nunca dieron importancia a lo que yo pod√≠a decirles, ¬†o los videos que les ense√Īaba, pues ellos me informaron que ‚Äúellos ten√≠an que verlo‚ÄĚ.

Esta vez ellos acordaron venir una vez a la semana hasta que vieran una manifestación.

La manifestación no se dio como ellos querían, porque el maligno ya sabía que día y a que hora venia y mi hijo salía de la casa corriendo en pánico.

Otro signo, conocimiento de eventos en el futuro.

El exorcista dijo que no sabía si eran problemas mentales o síntomas diabólicos porque él piensa que la oración no lleva a una persona a esa conducta.

‚ÄćEl Padre Amorth es muy claro cuando explica que la persona puede tener una mejor√≠a o puede empeorar cuando sale a la superficie la personalidad del maligno.

Este le ordenaba a mi hijo salir de la casa.

El maligno se manifestó o salió a la superficie cuando el exorcista de la diócesis rezó en junio, al otro día el maligno se agitó tanto que surgió la persona llena de rabia, esa persona que no acepta que la toques.

Después, cuando rezó una vez en noviembre surgió al otro día, otra vez esa personalidad con rabia, odio, la persona de color; violenta.

√Čl no se me acercaba mientras yo rezaba, sino ten√≠a una posici√≥n de enfrentamiento.

‚ÄćEse d√≠a sali√≥ al frente de la casa y se puso de rodillas (es como si estuviera rezando pero su cuerpo se mueve de un lado a otro) en frente de la casa de un vecino, por supuesto llego la polic√≠a y se lo llevo al hospital de nuevo.

Llamé al sacerdote de la parroquia, quien ya sabia del caso de mi hijo, y le informo sobre mi hijo.

‚ÄćEn la tarde el sacerdote acude al hospital y le reza.

Cuando llego yo a la hora de la visita, veo a mi hijo fuera de trance, no lo podía creer, le pregunto como había salido y por supuesto el no sabia.

Cuando es el enfermero quien me dice, su hijo esta muy diferente de cuando entró, cuando entró no hablaba con nadie, ni siquiera habló con el sacerdote.

‚ÄćCuando mi hijo entra en trance y le rezan, se queda inm√≥vil, no responde y no habla.

Me di cuenta que había sido el sacerdote de la parroquia quien lo había sacado del trance.

El exorcista lo fue a visitar al día siguiente, pero no a orar.

Me dijo que se veía muy bien, pero que seria bueno que lo dejara por un tiempo en el hospital, a lo que no contesté.

A mi hijo lo admitieron un miércoles, ya el viernes le estaban dando de alta.

El siquiatra no entendía por que mi hijo estaba allí, pues la descripción del reporte de la policía y cómo mi hijo respondía coherentemente a el medico, eran dos situaciones completamente diferentes.  

Todavía, el trabajador social, dudando, le ofrece a mi hijo que se quedara unos días mas, cinco en total, y mi hijo acepta.

Pero ya el lunes el siquiatra le da de alta.

‚ÄćMi hijo describe el trance como una fuerza que lo lleva all√≠ y despu√©s el no sabe como salir de all√≠.

Por supuesto una vez que entra en el trance el puede recordar peque√Īas cosas al momento de entrar, pero una vez en el trance ya nada de lo que ha dicho o hecho recuerda.

En noviembre cuando regresa el exorcista, solo para rezarle a mi hijo, ya el maligno sabía la hora el día y quienes venían, y mi hijo salía corriendo.

La diócesis lo tomó como falta de voluntad, de cooperación por parte de mi hijo, como si él no quería cooperar.

Para ellos no es una fuerza demoníaca que lo impulsaba actuar sino la falta de voluntad de mi hijo.

La Beata María Bolognesi estuvo poseída debido a un hechizo, dicen los testigos que cada vez que ella veía a un sacerdote salía corriendo aterrorizada; una fuerza le prevenía de entrar a la iglesia y los siquiatras estaban convencidos que blasfemaba porque estaba loca.

‚Äć‚ÄúM√≠sticos de las Iglesia‚ÄĚ.

‚ÄćA pesar de que el exorcista pudo s√≥lo rezar dos veces.

Hubo una leve mejoría; íbamos a pasear en el carro, mi hijo salió de su cuarto después de tener siete meses encerrado.

En diciembre nos reunimos en casa de mi hija que vive en otra ciudad.

Se sentó en la mesa a comer la cena de Navidad en familia.

Poco a poco empezó a rezar conmigo y salir más del cuarto.

Les digo de nuevo; yo no paro de rezar en el día.

El a veces est√° sentado sin hacer nada o decir nada, pero yo estoy a su lado rezando, leyendo la Biblia, evangelios, etc.

‚ÄćA finales de noviembre, el psiquiatra interviene de nuevo a favor de mi hijo y la di√≥cesis decide al fin hacer un exorcismo, el cual no es un exorcismo completo sino una combinaci√≥n con oraciones de liberaci√≥n.

Padre Gabriele Amorth

‚Äć¬ŅAL FIN UN EXORCISMO?

Pero antes mi hijo debía firmar un consentimiento para realizar el exorcismo y excluir el derecho  de demandar legalmente a la diócesis.

La directora con el psicólogo de la diócesis acuden a la casa con el documento para que mi hijo firmara.

Por supuesto no le digo a mi hijo cuando van a venir pues temía que saliera corriendo, pero el maligno sabía el día y la hora que venían, y cinco minutos antes salió corriendo de la casa.

Me dejaron el documento para que mi hijo firmara y no sabia como iba hacer para que mi hijo firmara, sabia que el maligno iba a prevenir la aceptación, pero después de rezar una semana, mi hijo en un momento lucido firma el documento.

Después que mi hijo firma, la diócesis acepta venir hacer el exorcismo, con la condición de que ellos no iban a sostener físicamente a mi hijo, pues temían una demanda.

Llega el d√≠a, un d√≠a de enero de este a√Īo 2015.

Ya a este punto el maligno está más débil pues no sabe cuando vienen pero sabe que vienen.

Llegó el día y a lo que entra el exorcista, la directora y el psicólogo, mi hijo trata de salir corriendo de la casa, pero ya estaban dos personas para ayudarme a sostenerlo, entre los tres lo sostuvimos, me tira al suelo y con su rodilla me aprieta el pecho.

Se que no es mi hijo en ese momento el que me esta haciendo da√Īo.

Se soltó y corría de un lado a otro, el exorcista empieza a rezar, después de 20 minutos, mi hijo se calma y se sienta.

‚ÄćEl exorcista quiere que mi hijo mire el crucifijo, lo cual le cuesta, y el exorcista empieza a pedirle a mi hijo que colabore que sin su ayuda no puede hacer nada.

‚ÄćTambi√©n le pide que renueve su promesa bautismal, la cual le fue muy dif√≠cil hacerlo, en ese momento le digo solo di ‚Äúsi‚ÄĚ, mi hijo no pronunciaba muy bien el ‚Äúsi‚ÄĚ y el exorcista volv√≠a a decirle que eso no era suficiente que era necesario un ‚Äúsi‚ÄĚ claro.

‚ÄćDespu√©s de terminar el exorcismo, mi hijo puede pensar y hablar con claridad.

El grupo le hizo preguntas a mi hijo que el pudo contestar.

‚ÄćFirma otro documento que debe ir a confesarse para seguir con el exorcismo.

La conclusión de la directora es que

“ellos vieron claramente que mi hijo batalló, no colaboró, después estuvo sumiso, (pero no de verdad, mas que todo esperando salir de eso), después no podía renovar su promesa bautismal y después lo pudo hacer.

Le dejaremos saber si el grupo esta de acuerdo en realizar otra sesi√≥n‚ÄĚ

Le contesté diciéndole que el maligno siempre iba hacer lo posible para que no ser detectado, o al menos esconder la seriedad de la posesión, y algunas veces se ve forzado a revelar su presencia con el exorcismo, o a veces es necesario más sesiones antes de que se descubra.

Que el maligno demostró su presencia al hacer constantemente el signo del cacho del diablo con la mano.

Además, el demonio reacciona de diferentes maneras a los rezos y algunas personas poseídas se mantienen inmóviles y en silencio.

La primera reacción del maligno fue querer salir corriendo de la casa y después inmóvil durante las oraciones.

De nuevo la batalla para que la di√≥cesis contin√ļe con el exorcismo / liberaci√≥n, como lo llaman ellos.

‚ÄćMi hijo muestra claramente la influencia demon√≠aca; aversi√≥n a lo sagrado: dejar de ir a misa y recibir los sacramentos, corre a la presencia de un sacerdote, blasfema, se llena de odio, un comportamiento asocial, le repugnan los objetos religiosos, ¬†y un comportamiento muy extra√Īo; y tiene conocimiento de eventos en el futuro.

El Padre Chad Ripperger, F.F.S.S.P. PhD. en su libro ‚ÄúIntroducci√≥n a la Ciencia de la Enfermedades Mentales‚ÄĚ ¬†pagina 533, se√Īala que la persona es responsable de su estado, a menos que est√© pose√≠da‚Ķ

El maligno afecta la facultad cognoscitiva, la imaginación, la memoria y los sentidos.

Gracias a Dios mi hijo ha mejorado con las oraciones y se pudo confesar.

El sacerdote de la parroquia, tan gentil, vino hasta la casa para confesarlo, pero la primera vez mi hijo salió corriendo pero la segunda si lo atendió y se confeso.

‚ÄćA los d√≠as fuimos a misa y comulg√≥.

Las dos primeras veces le costo entrar a la iglesia y comulgar, pero todav√≠a le cuesta participar en la misa.‚Äć

Las oraciones y la comunión han tenido un efecto calmante, todavía hay signos de empatía, pero una leve voluntad de luchar.

Ahora entiende que Dios es la salvación para liberarse del maligno.

Su mente est√° m√°s clara.

Tiene una convicción de que Dios es misericordioso e omnipotente que antes no podía entenderlo, sino que sentía que había un Dios distante que estaba fuera de su alcance.

‚ÄćLos signos f√≠sicos, miradas demon√≠acas se han reducido, a pesar que todav√≠a veo como su mirada se pierde en un momento y da se√Īales de perturbado o molesto, pero continua el movimiento de brazos en especial sus manos, que cuando lo abrazo parecieran que me pegaran, especialmente cuando digo la verdad que Jes√ļs nos ensena en la Biblia, me da unas fuertes palmadas.

Todavía hay el movimiento involuntario de los labios, articula palabras que no llego a entender y que al preguntarle el no tiene conocimiento de que ha dicho algo, así como el involuntario gesto permanente del signo del cuerno del diablo, más que antes, aunque el estado delirante ha desaparecido casi completamente y su aislamiento ha mejorado mucho también.

Salimos a caminar, aunque siempre es difícil, le cuesta, pero ahora puede razonar más y ver que esas cosas son buenas para él.

Que Dios quiere que viva la vida.

Que Dios tiene un propósito para él.

Que Dios lo ama, que Dios es bueno, misericordioso, verdadero y omnipotente.

Sigo rezando continuamente para que Dios envíe la ayuda necesaria a mi hijo.

‚ÄćEn mi busca de la verdad, consigo tambi√©n hablar con el Padre Fortea, quien amablemente y pacientemente me escucho toda la historia y me dice que mi hijo sufre de un caso muy severo.

Me dice,

‚Äúno lo conozco pero es un caso severo y adem√°s puedo discernir un problema psicol√≥gico‚ÄĚ.

Agrego que ha pasado mucho tiempo poseído y esto ha afectado su mente.

A pesar de esa noticia, creo en los milagros y se que con la Gracia de Dios mi hijo volver√° a ser el de antes, mejor que antes.

Se que tomara mucho tiempo, pero se que con el amor de Dios todo se puede.

También, conseguí comunicarme con el anterior exorcista de la diócesis quien me dirigió a una psicóloga en el área, quien tiene experiencia en este tipo de casos mentales.

Ella ha escrito un libro sobre los casos mentales relacionados con la posesión diabólica.

Logre llevar a mi hijo, quien se sintió a gusto con ella, pues es muy amable, ella le hizo hincapié  en que Dios es más poderoso que el maligno, y que él debe comprender que debe luchar por su vida.

‚ÄćCon este diagnostico y el del psiquiatra tendr√© un caso bastante fuerte para presentarle a la di√≥cesis para que sigan ayudando a mi hijo.

Alabado sea Dios.

LO √öLTIMO

Pasaron dos meses más sin oír de la diócesis.

Esta vez el √Āngel de la Guarda actu√≥ por medio del sacerdote de la parroquia, a quien le pido que hable con la di√≥cesis y que de testimonio del caso, ya que √©l ha sido testigo de los cambios positivos que ha originado en mi hijo el exorcismo que se efectu√≥ en enero.

‚Ä欰¬°¬°Aleluya!!!

Regresaron, en dos semanas han realizado tres exorcismos/liberación.

Mi hijo no esta liberado todavía, pero hay la esperanza, la fe de que va ser libre.

Mi hijo ha mejorado tanto en tan poco tiempo que tenemos un viaje planificado para ir a Medjugorje a pedirle a la Virgen María por su liberación.

Por favor recen por nosotros, recen por la liberación de mi hijo pero también para que haya mas conciencia de los nuevos peligros que nuestros hijos enfrentan debido al maligno.

Recen para que se pueda ayudar a todas esas personas que han caído en las cadenas del maligno y no han podido conseguir la ayuda necesaria.

No olvidemos que la Virgen Maria quiere que recemos siempre.

La oración me ha ayudado en cada momento para seguir luchando.

¬ŅQuien como Dios?

¬°¬°Nadie como Dios!!

‚ÄćFuentes consultadas:

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