‚ÄćQuienes quisieron poseerla fantaseando que obtendr√≠an un poder infinito.
Al igual que con la Lanza de Longinos y el C√°liz de la √öltima Cena.
trasnportan-el-arca
Pero el objeto físico llamado Arca de la Alianza está desaparecido.
Y hay m√ļltiples versiones sobre cuando desapareci√≥ y d√≥nde podr√≠a estar.

Dios le encarg√≥ hacer a Mois√©s un Arca que simbolizara la Alianza entre √Čl y los hombres.

Y su finalidad era la de guardar las Tablas de piedra de la Ley.

‚ÄćDe eso hablaremos en este art√≠culo.

arca de la alianza fondo

LA FABRICACI√ďN DEL ARCA DE LA ALIANZA

Yahveh fue muy explícito en sus instrucciones, que en el Génesis están expresadas desde el Capítulo 25 al 30.
En ellas el Se√Īor le encarga a Mois√©s, ya en el desierto con los israelitas, todo lo necesario para el culto a √Čl debido.

Desde la Tienda del Encuentro, el Cofre del Pacto,la mesa para la ofrenda, el candelabro de oro puro, el altar del incienso, el altar de los holocaustos y hasta la ropa que deb√≠an utilizar los sacerdotes, cuyas reminiscencias vemos en los atuendos de las celebraciones lit√ļrgicas de la Iglesia Cat√≥lica.

Podemos preguntarnos, ¬ŅC√≥mo el Se√Īor puede haber sido tan ingenuo de esperar que unos pastores de reba√Īos, primitivos y sin instrumentos, pudieran hacer un cofre de madera de acacia y revestirlo por dentro y por fuera de oro puro?.

Y nos respondemos, con el Salmista:

‚Ä欰√Čl es el Se√Īor, que hizo el cielo y la tierra! El Se√Īor no s√≥lo le dio las instrucciones a Mois√©s, sino que tambi√©n le present√≥ los artesanos elegidos por √Čl para realizar el trabajo.

‚ÄćA los cuales hab√≠a llenado del Esp√≠ritu de Dios, dot√°ndoles de entendimiento, sabidur√≠a y pericia especiales como para hacer el trabajo.

Estos fueron Bezaleel, de la tribu de Jud√° y su ayudante Aholiab, de la tribu de Dan,las instrucciones en cuanto al tallado del oro, piedras preciosas, madera y dem√°s materiales utilizados de acuerdo a lo establecido por Yahveh, fueron seguidas al pie de la letra por Bezaleel y otros ‚Äúhombres h√°biles a los que Yahveh hab√≠a dado pericia‚ÄĚ.

‚ÄćQuienes no s√≥lo construyeron el Arca sagrada, sino que tambi√©n trabajaron en la elaboraci√≥n del Tabern√°culo, el candelabro de siete brazos, el vestuario de los sacerdotes, la mesa sagrada, los objetos relativos al culto, etc.

Cuando estuvo terminada, con las Tablas de la Ley en su interior, seg√ļn √Čxodo (40, 20), y con la vara de Aar√≥n formando parte del ajuar que en ella se guard√≥, seg√ļn N√ļmeros (17, 10), el Arca comenz√≥ a ocupar un lugar en la marcha de los israelitas.

Que la cargaron durante su éxodo en busca de la Tierra Prometida.

Ese ‚ÄúTemplo‚ÄĚ que iba delante de ellos, dio a los israelitas su identidad como pueblo de Dios.

Ellos llevaban a Yahveh con ellos.

‚ÄćEl Salmo, aunque escrito siglos despu√©s, expresa bien ese sentimiento de pertenencia del pueblo de Israel:

‚ÄúYahveh es mi luz y mi salvaci√≥n ¬Ņa qui√©n temer√©?‚ÄĚ

Esa Arca, como un Depósito de la Fe, se convirtió así en un auténtico talismán que representaba la alianza de Dios con su pueblo, cuando no la propia encarnación material de Yahveh.
Ya que era considerada una representación del Trono del Cielo de Dios en la Tierra.

Lo sorprendente de esta historia, es que mientras el Arca peregrinó en su Templo portátil, fue fácil seguirle la pista.

Sin embargo, y como si fuera un designio divino, fue cuando estuvo segura dentro del Templo de Salomón, que desapareció.

dibujo del traslado del arca de la alianza a aksum

UNA HISTORIA MUY LARGA

Su historia parece haber sido mucho m√°s larga desde su desaparici√≥n, es decir, cuando el profeta Jerem√≠as la ocult√≥ en el monte Nebo.‚Äć

Pero no solamente por la cantidad de siglos que transcurrieron desde ese momento hasta el presente, sino por la multitud de voces que se√Īalaron haberla visto, encontrado u ocultado.

Ahora bien, si para los jud√≠os, el Arca de la Alianza era la representaci√≥n del Trono de Dios en la tierra, bien podr√≠amos pensar que su desaparici√≥n puede estar enmarcada en el mismo fen√≥meno queo curri√≥ cuando la muerte de Jes√ļs en la Cruz, en que ‚Äúel velo del templo se rasg√≥‚ÄĚ.

Simbolizando que la presencia de Dios ya no estaba más allí, como cerrando una era de espera.

Los judíos, ajenos como están a toda la historia de la salvación que no vieron ni reconocieron, como dice Juan, sostienen que la reaparición del Arca de la Alianza, hoy perdida, ocurrirá milagrosamente al final de los tiempos.
Cuando descienda con la luz deslumbrante de la Presencia Divina, luego de lo cual vendrá su Mesías esperado.
arca de la alianza

LA RUTA DEL ARCA

En la historia del pueblo de Israel, el Arca comienza a mencionarse después que las aguas del Mar Rojo se abrieron para dejar pasar a los israelitas, ya libres del poder egipcio.
Hasta su llegada a Jerusalén y su instalación definitiva en el Sancta Sanctorum del Templo de Salomón, su pista parece extraordinariamente clara.

Primero fue llevada cerca de Jericó, luego a Gilgal, después a Siquem, donde se renovó el pacto con Yahveh que simbolizaba el Arca y su contenido: las Tablas de la Ley.

‚ÄćTras un breve par√©ntesis en Betel, el Arca se qued√≥ durante una buena temporada en Sil√≥, donde fue cuidada por la familia del sacerdote Eli.

Y desde donde fue llevada a la batalla de Afec, en la que los filisteos se apoderaron de ella y la exhibieron después como trofeo de guerra.

Sin embargo, la felicidad de los filisteos dur√≥ poco, pues una serie de extra√Īas enfermedades se abatieron sobre ellos oblig√°ndoles a devolver el Arca a sus propietarios originales siete meses m√°s tarde.

Para entonces, el Arca se quedó en Bet Semes, donde murieron 70 hebreos por mirar dentro de ella.

Luego, por temor, fue exiliada a Quirat Jearim, donde fue custodiada durante veinte a√Īos por un cierto Abinadab, hasta que el rey David se propuso llevarla a Jerusal√©n.

En el traslado muri√≥ un hombre, Uza, al tocar el cofre, y se decidi√≥ que √©ste ‚Äúdescansara‚ÄĚ en casa de Obededom de Gat.

Una vez pasado el incidente, se preparó una tienda en Jerusalén donde estuvo el Arca hasta que Salomón terminó su Templo.

Y fue allí, curiosamente en el lugar más seguro de todos en los que estuvo el Arca, donde se le perdió la pista para siempre.
capilla que conserva el arca de la alianza en etiopia fondo

SANTA MAR√ćA DE SI√ďN

Aquí entra en acción la historia etíope, que vincula a Salomón, con la reina de Saba y el hijo de ambos, el príncipe Menelik.
Quien, habiendo recibido de su padre una copia del Arca de la alianza, temeroso de que los babilonios de Nabucodonosor tomaran Jerusalén, habría sustituido la verdadera Arca por su copia idéntica, llevándose la auténtica a Etiopía.

Durante siglos la Iglesia Católica Ortodoxa Etíope ha defendido la convicción de que él Arca perdida se encuentra actualmente en la Iglesia de Santa María de Sion.

‚ÄćAunque nadie la ha visto, esa presencia fantasmal del Arca obra sobre los et√≠opes lo mismo que hizo con los israelitas en el desierto.

Le da al pueblo et√≠ope en particular y a la Iglesia de √Āfrica en general, su identidad como creyentes y como elegidos por Dios para esa concesi√≥n maravillosa.

Sin embargo, las investigaciones que llegan hasta Santa María de Sión siempre parecen rebotar con la consigna de que quien mire el Arca quedará ciego.

Y por lo mismo, no es posible saber si esa presencia es real o sólo fue alimentada por una leyenda que se hizo carne en el pueblo.

La historia de Santa María de Sión, cuyas raíces se remontan hasta el siglo IV, d.C, parece deberse al rey Axumite, quien, convertido al cristianismo, por dos monjes sirios náufragos, tomó el nombre de Ezana y es considerado un santo por su promoción del cristianismo.

Fue en ese momento, en el 300 dC, que la Iglesia de Santa María fue construida en Axum, la cual permaneció en pie durante siglos.

De eso se tiene conocimiento por el testimonio de un fraile portugu√©s que afirm√≥ ver, poco antes de ser destruida en el Siglo XVI por los musulmanes, ‚Äúuna iglesia notable, de cinco naves y gran longitud y cuyos techos y paredes estaban pintados‚ÄĚ

Esto nos dice que Axum fue el primer reino cristiano en el mundo y el mayor fuera del Imperio Romano.

A finales del siglo V, el cristianismo se extendió más allá de la familia real a la población en general a través de misioneros que huyeron del Imperio Romano de Bizancio (Oriente).

‚ÄćEn 1635, la destruida Santa Mar√≠a de Si√≥n fue reconstruida por el emperador Fasilidas sobre las ruinas de la iglesia anterior, y esta es la iglesia que se encuentra hoy en d√≠a.

Tanto la destrucción como la reconstrucción de la iglesia se ha convertido, para los etíopes, en una parte importante del significado de su historia.

Rodeado por países islámicos, varias veces invadido, hasta el punto de que estuvo al borde de la extinción, el cristianismo ortodoxo de Etiopía se considera a sí mismo como un bastión contra el Islam.

Santa María de Sión simboliza las luchas y triunfos no sólo de la Iglesia sino también de la nación de Etiopía.

Los emperadores de Etiopía eran coronados aquí y eso siguió hasta nuestros días.

Hasta la década de 1930, los criminales podían recibir refugio en el recinto de la iglesia haciendo sonar la campana en el porche.

En 1955, para celebrar su Jubileo de Plata, el emperador Haile Selassie fundó una nueva iglesia de Santa María de Sión junto a la antigua.

La cual fue terminada en 1964, y que, a diferencia de la original Santa María de Sión, la nueva Basílica de Santa María de Sión, permite la entrada a las mujeres.

‚ÄćDiez a√Īos despu√©s, Selassie construy√≥ una capilla reliquia al lado de la vieja de Santa Mar√≠a para celebrar los tesoros de la iglesia, especialmente la venerada Arca de la Alianza.

‚ÄćEl escritor Grant Jeffrey, en ‚ÄúProfec√≠as del Armaged√≥n‚ÄĚ, narra una conversaci√≥n con el pr√≠ncipe Stephen Menghesa, biznieto del emperador Haile Selassie y supuesto descendiente directo, por tanto, de Salom√≥n y Menelik.

“Menghesa refirió a Jeffrey que tras la proclamación del Estado de Israel en 1948, muchos falashas etíopes empezaron a discutir planes para el retorno del Arca de la Alianza a Israel y ayudar a la construcción del Tercer Templo.

Que contribuir√≠a a una aut√©ntica atm√≥sfera de paz y concordia, uniendo a cristianos, jud√≠os y musulmanes y enterrando para siempre las voces amigas de la eterna discordia, ideal que muchos atribuyen tambi√©n a la Orden del Temple.‚ÄĚ

Por lo que sabemos, eso debe haber quedado en el tintero.

Pero sigamos con las leyendas.

RON-WYATT-y-el-arca-de-la-alianza
Ron Wyatt

RON WYATT: ¬ŅILUMINADO O FRAUDE?

El arque√≥logo aficionado norteamericano Ron Wyatt, ahora fallecido, asegur√≥ despu√©s de a√Īos de excavaciones, que la aut√©ntica Arca de la alianza se encuentra debajo del Monte Moriah, al que se le llama ‚Äúla pared del Calvario‚ÄĚ.

Existen muchas cosas increíbles en el relato de Wyatt, desde una iluminación interior que le dijo que el Arca estaba allí, hasta la aceptación del gobierno israelí para que empezara a cavar.

Wyatt tard√≥ dos a√Īos en llegar a lo que √©l dice ser la parte baja del Calvario, porque encontr√≥ bajo el vecino monte Moriah, un t√ļnel que conduc√≠a a una c√°mara a cuarenta y ocho pies bajo la superficie, ‚Äúdonde supuestamente estaba el Arca‚ÄĚ.

‚ÄćEste monte Moriah, vecino del Calvario, fue donde Abraham deb√≠a sacrificar a su hijo Isaac y finalmente sacrific√≥ un cordero.

Eso anunciaba el sacrificio de Cristo.

En sus testimonios, un tanto increíbles y nunca ratificados por testigos, Wyatt confesó haber visto el Arca de la Alianza.
Y haber hablado con cuatro √°ngeles que la custodiaban.
As√≠ como que Jes√ļs en persona le hab√≠a agradecido lo que estaba haciendo y lo hab√≠a bendecido.

Incluso mencionó que en el lado derecho del propiciatorio del Arca, el que nunca había sido usado, había encontrado una sustancia oscura.

Que dado que se encontraba justo debajo de una grieta que correspond√≠a a la parte inferior del Calvario, le hizo suponer que era la sangre de Jes√ļs.

‚ÄćAl llevarla a analizar a un laboratorio israel√≠, y solicitarles que hicieran un cultivo de ella, Wyatt relat√≥ que los laboratoristas se sorprendieron de que les solicitara un cultivo de c√©lulas muertas.

‚ÄćSorprendentemente (siempre seg√ļn Wyatt) los que analizaron la sangre, descubrieron que no ten√≠a 46 cromosomas como las de todo el mundo, en las que 23 ‚ÄúXY‚ÄĚ corresponden al padre y 23 cromosomas ‚ÄúX‚ÄĚcorresponden a la madre, sino que s√≥lo ten√≠a 24 cromosomas (!), 23 correspondientes a Mar√≠a, Su Madre y un ‚ÄúY‚ÄĚ correspondiente al Padre celestial.

Wyatt afirmaba ‚ÄúNo existe otra sangre igual en la tierra‚ÄĚ, lo cual es evidente.

Para m√°s sorpresas, una vez que el cultivo estuvo pronto, se descubri√≥ que las c√©lulas de sangre ‚Äúestaban vivas‚ÄĚ.

‚ÄćSe le pregunt√≥ a Wyatt de qui√©n era esa la sangre y √©l contest√≥ ‚Äúes de vuestro Mes√≠as‚ÄĚ.

Siempre en el relato de Wyatt, una de las √ļltimas veces que baj√≥ a la c√°mara, los √°ngeles ‚Äúguardianes del Arca‚ÄĚ, le dijeron que el Arca s√≥lo aparecer√≠a cuando la humanidad estuviera por ser obligada a aceptar la marca de la bestia.

Sorprendentemente (o no) los trabajos arqueológicos de Wyatt fueron vetados por el Gobierno israelí antes de que culminasen.

‚ÄćL√≥gicamente, de salir a la luz los descubrimientos de Wyatt, y en el caso de que fueran ciertos, podr√≠a haberse demostrado que Jes√ļs era realmente el Mes√≠as, el Hijo de Dios encarnado, cosa que los jud√≠os no admiten.

De todas formas, esto es algo para discernir.

Pero, y esto siempre en el relato de Wyatt, parece que soslayadamente, las autoridades israelíes enviaron a seis agentes vestidos con ropa de levita con el objetivo de retirar el Arca y trasladarla a territorio israelí.

Esos hombres, con sus walkie-talkies, su equipamiento y todo lo concerniente al retiro del Arca, nunca regresaron.

Se le pidi√≥ a Wyatt que, puesto que √©l era el √ļnico que hab√≠a entrado y vuelto a salir que entrara √©l en el lugar para averiguar qu√© le hab√≠a sucedido a los agentes.

√Čl relata que entr√≥ efectivamente y descubri√≥ los seis cad√°veres.
Que seg√ļn su diagnostico, por sus conocimientos de enfermer√≠a, hab√≠an muerto de infarto bilateral, debido a la posici√≥n cruzada de sus ojos.
Replica_del_Arca_de_la_Alianza

OTRAS VOCES

Sin embargo, tambi√©n desde tiendas protestantes se levantan voces se√Īalando que al ser Ron Wyatt un Adventista del S√©ptimo D√≠a, secta dominada por los masones, todo esto puede haber sido una orquestaci√≥n mas√≥nica para convencer y dominar a los cristianos.

Pero, una afirmaci√≥n compatible con los supuestos o reales, ‚Äúhallazgos‚ÄĚ de Wyatt fue la del te√≥logo y arque√≥logo tambi√©n protestante Randall Price.
Quien public√≥ en 1993 en ‚ÄúMessianic Times‚ÄĚ un art√≠culo en el que afirmaba que los antiguos archivos rab√≠nicos mencionan que el Arca fue sacada del Segundo Templo y escondida en un lugar secreto bajo el almac√©n de le√Īa del Templo.

El propio Price dice que:

‚ÄúBas√°ndose en la descripci√≥n hist√≥rica de la situaci√≥n del almac√©n de le√Īa y del conocimiento actual de los pasillos subterr√°neos bajo el monte Moriah, se cree que hay un t√ļnel que conduce a una c√°mara a unos cuarenta y ocho pies bajo la superficie, que se supone alberga el Arca‚ÄĚ.

llevando el arca de la alianza

EL ARCA VERDADERA

Price no puede olvidar su condición de teólogo y por eso habla de Cristo como nuestro propiciatorio.

‚ÄćEl, parafraseando a otro te√≥logo protestante, John MacArthur, cita un vers√≠culo de Juan, 20,12, en el que se menciona lo que vio Mar√≠a Magdalena al asomarse a la tumba vac√≠a.

Lo que Mar√≠a vio, dice Price, seg√ļn observ√≥ MacArthur, fue el nuevo propiciatorio, el propiciatorio perfecto.
Ella observ√≥ a ‚Äúdos √°ngeles, sentado cada uno en cada extremo de la losa que hab√≠a tenido el cuerpo quebrantado de nuestro Se√Īor‚ÄĚ.
Esa escena nos remite al Arca de la Alianza, ¡donde dos querubines se cernían sobre su propiciatorio salpicado de sangre de cordero!

Y la conclusión de Price es la siguiente:

“El Arca ya no es necesaria.

Jes√ļs ha cumplido todo lo que el Arca representaba.

√Čl era Dios hecho carne.

√Čl represent√≥ la obediencia completa a la Ley, perfeccion√°ndola y convirti√©ndose en la fuente de nuestra salvaci√≥n (Heb. 5:8-9).

Su sangre fue derramada por nuestros pecados, y Su victoria está atestiguada por el hecho y el poder de Su Resurrección.

As√≠ como el Arca fue dise√Īada para ser un s√≠mbolo de la presencia de Dios en medio de Su pueblo, Jes√ļs es la m√°xima expresi√≥n del amor, cuidado y presencia de Dios.

√Čl es nuestra Arca.

√Čl es nuestra Ley.

√Čl es nuestro Man√°.

√Čl es nuestra Vara Florecida.

Y, gracias a Dios, √Čl es nuestro Propiciatorio.

mujer vestida de sol

MAR√ćA: LA NUEVA ARCA DE LA ALIANZA

Sin dejar de compartir lo que Price dice en relaci√≥n a Cristo, lo que estas personas no saben, tal como no lo sabe ning√ļn protestante sobre la tierra, es que el Arca de la Alianza no es Cristo, c√≥mo dice Price, como tampoco las Tablas de la Ley eran el Arca.
El Arca era el recipiente de la Palabra de Dios y está personificada, desde la Anunciación, o sea, desde la Encarnación del Hijo de Dios, en la Santísima Virgen María.

Citaremos a continuación un artículo muy interesante publicado por Enciclopedia Católica Mercabá, en la cual se mencionan los paralelismos existentes entre la primera Arca y la definitiva, la mencionada en el Apocalipsis, la Madre de Dios.

“Un tema bastante indispensable para entender que significa la Santísima Virgen Maria para nosotros los católicos, es el de La Nueva Arca de la Alianza.

A través de este tema se puede fácilmente ver como el Arca del Antiguo Testamento queda representada en el Nuevo Testamento en la Santísima Virgen María.

Y el motivo por el cual debe ser honrada y respetada, cosa que en la actualidad solamente se hace en la Iglesia Católica y por esto somos objeto de crítica y blasfemia por los protestantes y sectarios.

Decimos que María es el Arca de la Alianza porque ella misma tuvo a Cristo, la Palabra de Dios, en su vientre durante nueve meses, al igual que el Arca en el AT contenía la Palabra de Dios escrita en piedra.

Comprendiendo esto, podremos entonces estar m√°s cerca de entender el resto de los dogmas marianos.‚ÄĚ

En el Antiguo Testamento, el Arca aparecía y desaparecía, volviendo a aparecer.

Pero después de ser depositada en el Templo de Jerusalén, definitivamente, los judíos actuales y muchos evangélicos, esperan que aparezca tal como fue construída.

Olvidando de que esa Arca era figura premonitoria de la verdadera y definitiva Arca.

‚ÄćContrariamente a lo esperado por ellos, nosotros, los cat√≥licos, creemos que s√≠ volvi√≥ a aparecer, llevando a Cristo, la Palabra, en su vientre.

‚ÄćY al ser asunta al Cielo, Mar√≠a, nueva y eterna Arca de la Alianza, volvi√≥ a desaparecer.

Pero en Apocalipsis 11,19, se profetiza su nueva y definitiva reaparici√≥n siendo presentada como Mar√≠a, la Madre de Jes√ļs.

"En ese momento se abrió el Templo de Dios que está en el cielo y quedó a la vista el Arca de su Alianza.
Y hubo rayos, voces, truenos y un temblor de tierra, y cayó una fuerte granizada.
Y apareció en el cielo un gran signo: una Mujer revestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas en su cabeza.
Estaba embarazada y gritaba de dolor porque iba a dar a luz ‚ÄĚ.

Remarca Mercab√°:

“Algunos evangélicos sostienen que la mujer coronada con las estrellas de este pasaje es Israel y que las 12 estrellas representan a las 12 tribus y afirman que la mujer no es María.

El problema es que esta interpretaci√≥n no coincide con el Apocalipsis, que dice claramente que sus hijos son quienes "poseen el testimonio de Jes√ļs" (Ap.12, 17).

Algo que los hijos de Israel de hecho no "poseen" y que, sin embargo, los hijos de Mar√≠a poseen con toda seguridad y que esa realidad comenz√≥ con Juan al pie de la cruz cuando Jes√ļs le present√≥ a Mar√≠a como madre (Jn.19, 26).‚ÄĚ

Ahora, vamos a presentar, en este Cuadro, la extraordinaria comparación que hace Mercabá, para justificar, por medio de la Palabra, la afirmación de que María es la nueva Arca de la Alianza.

CUADRO-SOBRE-EL-ARCA

Por todo esto, nosotros, los católicos, hijos fieles y devotos de María, volvemos a leer una y otra vez y repetimos con gran alegría y Fe:

‚ÄúProclama mi alma la grandeza del Se√Īor, se alegra mi esp√≠ritu en Dios, mi Salvador, porque ha mirado la humillaci√≥n de Su esclava.

Desde ahora, todas las generaciones me llamar√°n bienaventurada‚ÄĚ

Y por 20 siglos la Iglesia Cat√≥lica lo ha proclamado: Sant√≠sima Mar√≠a, Madre de Dios y Madre nuestra, s√≠, bendita eres entre todas las mujeres.‚Äć

Fuentes:

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