‚ÄćEs decir, quien muera con √©l encima, se salvar√°.
escapulario de la virgen del carmen
Y luego, la Santísima Virgen se apareció al Papa Juan XXII en el siglo XIV.
Y le prometi√≥ para quienes cumplieran los requisitos de esta devoci√≥n que.‚Äúcomo Madre de Misericordia con mis ruegos, oraciones, m√©ritos y protecci√≥n especial, les ayudar√© para que, libres cuanto antes de sus penas, sean trasladadas sus almas a la bienaventuranza‚ÄĚ.
hermana-lucia-con-virgen-encuentro1

EL ESCAPULARIO VINCULADO A F√ĀTIMA

En 1917, la Virgen pidió cinco cosas en Fátima:
1 - La consagración a su Corazón Inmaculado
2 - Recepción de la Sagrada Comunión los primeros sábados durante cinco meses consecutivos
3 - El ofrecimiento de sacrificios diarios para la conversión de los pecadores
‚Äć4 - Rezar las cinco d√©cadas del Rosario cada d√≠a
5 - El uso del escapulario del Carmen como el signo de nuestra consagración a María.
Para este √ļltimo pedido la Virgen no utiliz√≥ palabras, llev√≥ puesto el Escapulario en su √ļltima aparici√≥n en F√°tima.

La Hermana Lucía explicó que la Virgen lo hizo porque

‚ÄúElla quiere que todos los usen‚ÄĚ.

Lucía dijo además:

‚ÄúEl Rosario y el Escapulario son inseparables‚ÄĚ

Y la razón para llevar el Escapulario es porque

es nuestro ‚Äúsigno de consagraci√≥n al Inmaculado Coraz√≥n de Mar√≠a‚ÄĚ.

Ac√° traemos varias historias sobre las gracias del uso del Escapulario; tres m√°s largas.

‚ÄćEstas historias te dar√°n una breve idea de c√≥mo la Mater mantiene su promesa.

escapulario del carmen

VARIAS HISTORIAS CORTAS

Cuenta un sacerdote que un d√≠a en un pueblo cerca de Chicago, lo llamaron a la cabecera de un hombre alejado de los Sacramentos durante muchos a√Īos.

“No quería verme, ni hablar.

Entonces le pregunt√© si quer√≠a el peque√Īo escapulario que sosten√≠a.

‚Äė¬ŅQuieres llevar esto si lo pongo en?‚Äô, le pregunt√© nada m√°s.

√Čl accedi√≥ a llevarlo.

Luego de una hora él quería ir a confesarse y hacer las paces con Dios.

No me sorprende, porque por m√°s de 700 a√Īos la Virgen ha estado trabajando a trav√©s de su escapulario‚ÄĚ.

El mismo día en que la Virgen le dio el escapulario a San Simón Stock, fue llamado a toda prisa por Pedro de Linton:

‚ÄúVen pronto padre, mi hermano se est√° muriendo y en desesperaci√≥n‚ÄĚ

San Simón Stock colocó su gran Escapulario sobre el moribundo, se arrepintió inmediatamente y murió como un amigo de Dios.

‚ÄćEsa noche, el hombre muerto se apareci√≥ a su hermano:

‚ÄúMe has salvado a trav√©s de la poderosa reina y el h√°bito de ese hombre como escudo‚ÄĚ.

San Alfonso nos dice:

“Los herejes modernos se burlan del antiguo escapulario. Ellos denuncian que es una de tantas necedades.

Sin embargo, sabemos que varios Pont√≠fices lo han aprobado‚ÄĚ.

Es notable que s√≥lo 25 a√Īos despu√©s de la visi√≥n, el Papa Gregorio X fue enterrado llevando el escapulario.

Cuando su tumba fue abierta 600 a√Īos despu√©s de su muerte, su escapulario fue encontrado intacto.

El Escapulario también se encontró como nuevo en las tumbas de San Juan Bosco y San Alfonso de Ligorio, a pesar de todo lo demás en sus tumbas que era corruptible se había deteriorado.

San Alfonso dijo que si hiciéramos un poco más de lo que la Virgen nos pide nosotros ni siquiera iríamos al purgatorio.

‚ÄćSe entiende por qu√© el diablo va en contra de los que promueven el Escapulario cuando se escucha la historia del Venerable Francisco Ypes.

Un día su escapulario se le cayó.A medida que lo reemplazaba el demonio aulló,

‚Äú¬°Qu√≠tate eso¬° Qu√≠tate el h√°bito que arrebata tantas almas de nosotros‚ÄĚ.

Entonces Francisco hizo al diablo admitir que hay 3 cosas de las cuales los demonios ten√≠an m√°s miedo: el Santo Nombre de Jes√ļs, el Santo Nombre de Mar√≠a, y el Santo Escapulario del Carmen.‚Äć

Cada mes un cargamento de 1000 esclavos llegaba a Cartagena, Am√©rica del Sur.San Pedro Claver - ap√≥stol de los negros - usaba el Escapulario para asegurar la salvaci√≥n de sus conversos.‚Äć

Pedro Claver organizaba catequistas para darles instrucciones, y antes de que se vendieran, vio que fueran bautizados.

Muchos eclesi√°sticos acusaron al Santo de celo indiscreto, pero San Pedro les record√≥ que √©l hab√≠a bautizado y registrado todos en la Virgen del Escapulario.‚Äć

Estaba seguro de que María cuidaría de cada uno.

¬°Imagina! San Pedro Claver fue responsable de m√°s de 300.000 conversos.

En 1845, el barco Inglés, Rey del Mar, fue azotado por un huracán salvaje.

‚ÄćEl Rev. Fisher, un ministro protestante, junto con su esposa e hijos y otros pasajeros, fueron a la cubierta para orar por la misericordia y el perd√≥n porque el final parec√≠a cerca.

Entre la tripulación había un joven irlandés, John McAuliffe.

‚ÄćSe abri√≥ la camisa, se quit√≥ el Escapulario, hizo la se√Īal de la cruz sobre las furiosas olas y luego lanz√≥ el Escapulario en el oc√©ano.

En ese mismo momento el viento se calmó, y sólo una ola más lavó la cubierta, trayendo consigo el Escapulario, que aterrizó en los pies del muchacho.

El Rev. Fisher y su familia habían observado lo que había hecho.Le preguntaron al muchacho y él les habló de la Virgen y el escapulario y su promesa de protección en casos de peligro.

Tan impresionado quedaron, que determinaron entrar en la Iglesia y disfrutar de una protección similar.

imposicion del escapulario

Un sacerdote francés en peregrinación a Einsiedeln, Suiza estaba en su camino a misa cuando se acordó que había olvidado su escapulario.

Aunque tarde, regresó a buscarlo.

‚ÄćAl decir misa, un joven se acerc√≥ al altar, sac√≥ un rev√≥lver y le dispar√≥ en la espalda... pero el cura continu√≥ a diciendo misa.

En la sacrist√≠a exclam√≥ el abad ‚Äúpens√© que el hombre lo hab√≠a matado‚ÄĚ.

Pero cuando le retiraron las vestiduras, se encontr√≥ la bala adherida a su peque√Īo escapulario marr√≥n.

‚ÄćEn mayo de 1957 un sacerdote Carmelita en Alemania public√≥ la historia poco com√ļn de c√≥mo el Escapulario guard√≥ un hogar del fuego.

‚ÄćToda una fila de casas se hab√≠a incendiado en Westboden, Alemania.

Los habitantes piadosos de una casa de dos familias, al ver el fuego, inmediatamente sujetaron un escapulario en la puerta principal de la casa.

Las chispas volaron sobre ella y alrededor de ella, pero quedaron ilesos.

‚ÄćEn 5 horas 22 casas fueron reducidas a cenizas y ruinas.

√Čsta casa qued√≥ en pie ilesa en medio de la destrucci√≥n.Cientos de personas llegaron a ver el lugar que Nuestra Se√Īora hab√≠a salvado.

En 1951, el antiguo hogar de San Simón Stock en Aylesford, Inglaterra fue dedicado y las reliquias del santo Escapulario regresaron.

‚ÄćDesde entonces miles de usuarios escapulares han ido en peregrinaci√≥n.

En 1957 fue el peque√Īo Peter, que sufr√≠a de leucemia.Sus brazos y piernas estaban cubiertos de llagas.

Tenía sólo unos pocos días de vida.

‚ÄćCuando regres√≥ esa misma noche, las llagas se hab√≠an ido y le hab√≠a regresado su fuerza.

Su familia se dio cuenta de que estaba curado.

Los médicos confirmaron su curación completa.

Un d√≠a en 1944, un misionero carmelita en la Tierra Santa fue llamado a un campo de internamiento para dar los √ļltimos ritos.

El conductor √°rabe del autob√ļs hizo bajar al Padre a 4 millas del campo porque la carretera estaba peligrosamente fangosa.

‚ÄćDespu√©s de recorrer 2 millas, sus pies se hund√≠an m√°s y m√°s profundamente en el barro.

Tratando de conseguir una base sólida resbaló en un charco fangoso.

‚ÄćHundi√©ndose en lo que era la muerte segura, en un lugar desolado, pens√≥ en Mar√≠a y su escapulario, y mir√≥ hacia el Monte Carmelo.

‚ÄćAll√≠, en la distancia, estaba el santo Monte de Carmelo, el lugar de nacimiento de la devoci√≥n a la Virgen del Carmen.

‚Äć√Čl grit√≥, ‚Äú¬°Santa Madre del Carmelo, ay√ļdame!

¬°S√°lvame!‚ÄĚUn momento despu√©s se encontr√≥ en tierra firme.

Luego dijo: “Sé que fui salvado por la Virgen a través de su Escapulario.

Mis zapatos se perdieron en el barro y yo estaba cubierto con √©l, pero camin√© las 2 millas m√°s a trav√©s de ese pa√≠s desolado para alabar a Mar√≠a‚Äć

‚ÄĚEn octubre de 1952, un oficial de la Fuerza A√©rea en Texas, escribi√≥ lo siguiente:

‚Äć‚ÄúHace seis meses, poco despu√©s de que empec√© a usar el Escapulario, he experimentado un notable cambio en mi vida.

Casi a la vez empecé a ir a misa todos los días.

Después de un breve periodo empecé a recibir la comunión diaria.

Guardé la Cuaresma con un fervor que nunca había experimentado antes.

Fui introducido en la práctica de la meditación y me encontré haciendo débiles intentos en el camino a la perfección.

He estado tratando de vivir con Dios.

‚ÄćDoy cr√©dito de esto al Escapulario de Mar√≠a‚ÄĚ.

escapulario de juan pablo ii

LA VIRGEN LE IMPIDE SUICIDARSE

Una Hermanita de los pobres, que murió en Francia siendo Superiora, contaba lo que le había sucedido a ella misma:Muerto mi padre, nos fuimos a vivir a París, mi madre, que ya era anciana, y yo.

En mi casa hab√≠a dinero para abrir un modesto taller, y como yo sab√≠a, gracias a Dios, ganarme la vida con mi trabajo, logr√© ir haciendo un peque√Īo capital.

Pero después mi pobre madre cayó enferma de muerte, aunque la enfermedad había de ser muy larga.Cerré mi taller y mi tienda y, dejándolo todo, solamente me desvelaba por aliviar los padecimientos de mi madre (a quien yo amaba de todo corazón).

Y de ir alargando su vida minada por un cáncer, que no tenía cura.

Al cabo de dos a√Īos muri√≥ mi querida enferma y yo qued√© sola en el mundo.

‚ÄćY no solamente qued√© hu√©rfana, sino tambi√©n arruinada, porque todos mis ahorros y ganancias se hab√≠an consumido en la enfermedad.

Aquella muerte, aquella soledad, aquella ruina, fueron mi perdición.

‚ÄćPerd√≠ en efecto la esperanza en Dios nuestro Se√Īor, me desesper√©, y, finalmente, para suicidarme, hice lo que vais a o√≠r:

Entré una noche del mes de julio en mí aposento, cogí un gran brasero, lo llené de carbones y lo encendí, y habiendo cerrado la puerta y la ventana, me acosté para morir dulcemente por asfixia.

Ser√≠an como las cinco de la ma√Īana, cuando casualmente, es decir, providencialmente, vino a visitarme una antigua amiga m√≠a que acababa de llegar a Par√≠s a aquellas horas.

‚ÄćLlam√≥ a mi cuarto y como nadie contestase, pregunt√≥ por m√≠ a los vecinos.

Y sospechando todos alguna desgracia, descerrajaron la puerta de mi cuarto y quedaron espantados al verme muerta.

Casualmente también, es decir, providencialmente, entraba entonces en la casa el famoso Doctor Recamier para visitar a un enfermo.

‚ÄćY habi√©ndole rogado al doctor los vecinos que pasase a verme, el doctor me examin√≥ muy despacio, y declar√≥ a todos que yo estaba muerta y bien muerta.

‚ÄćPero casualmente tambi√©n, es decir, providencialmente, vio el Doctor que yo llevaba el ESCAPULARIO DEL CARMEN, y entonces exclam√≥:-No se√Īores, no; no debe estar muerta esta mujer; lleva puesto el SANTO ESCAPULARIO; y ning√ļn suicida logra morir, aunque en ello se empe√Īe, cuando lleva consigo este talism√°n.

‚ÄćTom√≥, pues, en sus manos el Doctor m√≠ Escapulario, volvi√≥ a pon√©rmelo bien, torn√≥ a mirar, a remirar, a palpar mi cuerpo yerto y a examinarme m√°s despacio.¬°In√ļtil empe√Īo!

No lograba encontrar en m√≠ ninguna se√Īal de vida.

Más no por eso se daba por vencido el cristianísimo Doctor, en cuyo rostro, muy a las claras, se leían el dolor, la pena, el asombro y la profunda meditación que le embargaban.-Traed, dijo de repente, traedme dos mazos de madera, y vamos a golpear todo el cuerpo, particularmente por la región del estómago.

No puede ser que haya muerto en medio de la desesperación quien lleva puesto el ESCAPULARIO DEL CARMEN.

Comenzaron a menudear suaves golpes de mazo sobre mi cuerpo fr√≠o; y el sabio y piados√≠simo Doctor examinaba atentamente a cada minuto mis yertos despojos, sin descubrir ni atisbar ninguna se√Īal cierta de vida.

‚ÄćY as√≠ se pas√≥ una hora mortal: ellos d√°ndome golpes con los mazos, y √©l observando con mucha atenci√≥n y diligencia mi cad√°ver.

‚ÄćPero de repente se ilumina la cara del Doctor Recamier, el cual, con l√°grimas en los ojos, comenz√≥ a gritar:

-Ya, ya vuelve a la vida este cuerpo.
Bien lo dec√≠a yo: Nuestro Se√Īora del Carmen no pod√≠a dejar morir as√≠ a quien llevaba puesto su SANTO ESCAPULARIO.

Confusos, at√≥nitos y espantados quedaron los circunstantes, que despu√©s de aquella larga brega, casi f√ļnebre, hab√≠an perdido ya toda esperanza.

Pero todos se desvivían después (Dios se los pague) por cuidar amorosamente de esta infeliz pecadora.

Finalmente logré la más cabal salud; lloré mi pecado, pedí perdón a Dios y a los hombres y entré en religión.

‚ÄćYo deber√©, pues, mi salvaci√≥n eterna al bendito ESCAPULARIO de la Sant√≠sima Virgen del Carmen.

PR√ČNDESE FUEGO UNA CASA, Y ARROJANDO A LAS LLAMAS EL SANTO ESCAPULARIO SE APAGA

El Rvdo. Francisco Boersio, nos dice que en Ada, lugar del Obispado de Mil√°n, prendiose fuego en la casa de Alejandro Coto.

Fue tan desdichado, que cuando llegaría el remedio sería tarde.

Pues hallándose la casa en despoblado y algo distante del lugar, no siendo más que él y un hermano suyo para apagarlo, tras hacer esfuerzos desesperados, vieron con gran sentimiento y dolor que por todas partes era el inmueble presa de las llamas.

En tal congoja y tribulación ocurriósele a uno de ellos echar o arrojar sobre las llamas el Escapulario de la Santísima Virgen del Carmen que traía pendiente de su cuello.

‚ÄćA lo cual le alent√≥ el otro hermano, dici√©ndole que hab√≠a o√≠do decir muchas veces que echando el Santo Escapulario sobre el fuego se hab√≠a apagado de s√ļbito.

Ejecut√°ronlo as√≠ y el conflicto o falta de medios materiales para lograr sofocar el fuego, alent√≥ a√ļn m√°s su fe y devoci√≥n para suplicar con ansias a Mar√≠a Sant√≠sima se dignase poner remedio, mediante su bendito Escapulario, a aquella tribulaci√≥n que les descorazonaba y aflig√≠a sobremanera.

‚ÄćNo tard√≥ m√°s la Sant√≠sima Virgen en socorrerles que ellos tardaran en arrojarle con ardiente fe y rendida confianza sobre las llamas de aquel fuego devastador.

Pues al punto reconocieron la superior virtud del Santo Escapulario y resolviéronse en denso humo las voraces llamas.

‚ÄćRespiraron consolados con tal prodigio ambos hermanos, que puestos de rodillas no cesaban de dar gracias con indecible j√ļbilo y alborozo a la Madre de Dios.

Pero he aquí que al levantarse quiso el cielo que admirasen otro mayor, pues entre vivas ascuas hallaron el Santo Escapulario de María intacto, sin haber osado el fuego tocarle ni ofender en lo más mínimo.

‚ÄćLleg√≥ presto a Mil√°n la noticia del suceso, y el Sr. Vicario lo examin√≥ y jur√≠dicamente lo aprob√≥, para que en todo tiempo di√©semos gracias a nuestra Madre amable.

‚ÄćQue as√≠ se digna consolar a los que con viva fe y rendida confianza acuden a su valios√≠sima protecci√≥n en los instantes de inminente peligro.

Virgen_del_Carmen

CASTIGO EJEMPLAR

Ha sido táctica secular de los herejes protestantes ridiculizar las prácticas de devoción de los católicos, sobre todo las relacionadas con la Santísima Virgen.

‚ÄćPero, mal que les pese, Ella ha sido siempre la que quebranta con su huella inmaculada todas las herej√≠as, como canta la Iglesia.

‚ÄćUna sacr√≠lega parodia que hicieron los protestantes el a√Īo 1923, en la ciudad de A√Īasco, en la isla de Puerto Rico, es buena prueba de la popularidad inmensa que hab√≠a alcanzado y que goza afortunadamente la devoci√≥n al Santo Escapulario de nuestra Madre del Carmen.

Que no en vano desfilaron por la isla apóstoles de la devoción a nuestra dulce Madre, tales como los padres Elías Sendra, Espiridión María Cabrera y el fervoroso y santo apóstol P. Elías Besalduch, y no menos el benemérito Carmelita padre José Sánchez.

Tratose, pues, de ridiculizar por los protestantes tal devoción como una de las de más honda raigambre entre los católicos.

El relato del caso es del Rvdo. P. Pedro de Arancibia, agustino, natural de abadiano, residente por aquellas fechas en Puerto Rico.

El hecho tuvo lugar en la ciudad de A√Īasco, el d√≠a 24 de diciembre del mencionado a√Īo de 1923.

‚ÄćCelebraban, dice el P. Arancibia, los protestantes una velada, intentando ridiculizar nuestras devociones y hacer burla y chacota del clero cat√≥lico.

En la tal velada tomaban parte una joven de apellido Dom√≠nguez, que desempe√Īaba el papel de princesa.

Un joven, Pietri, hacía de sacerdote católico.

Pietri exigió dinero a la joven Domínguez.

A la negativa de √©sta, el cura Pietri, montando en c√≥lera, insult√≥ violentamente a la princesa, dici√©ndola: ‚ÄúTe vas a condenar, eres mala cat√≥lica‚ÄĚ.

‚ÄćLa joven Dom√≠nguez, para demostrar su catolicidad religiosa, mu√©strale un Escapulario de la Virgen del Carmen que pend√≠a de su cuello.

El iracundo y frenético cura se lo arrebata de las manos, diciendo: “Esto es una tontería, una por…

‚ÄĚ levantando el brazo en actitud de arrojar al suelo el bendito Escapulario.

‚ÄćPero Jes√ļs, que suele tolerar con m√°s paciencia los agravios inferidos a su persona adorable, suele hacer sentir su mano justiciera sobre los que se atreven a injuriar a su Sant√≠sima Madre.

En el presente caso no quiso que se profanara el honor de María y quedase en ridículo la devoción predilecta del pueblo católico de Puerto Rico.

‚ÄćEl brazo que se levantara para arrojar el Santo Escapulario del Carmen, como herido por un rayo, queda inm√≥vil.

‚ÄćEl joven Pietri queda idiota; no sabe ni puede responder a los que, estupefactos, le preguntan qu√© le pasa.

El que entró en la velada rebosante de salud y alegría, sale a hombros de sus amigos, paralítico, idiota y enfermo.

Los protestantes hubiesen querido ocultar el espantoso suceso, mas, por fortuna, había en la velada, también, algunos católicos, que pusieron inmediatamente en conocimiento de su párroco todo lo sucedido.

El cual refirió lo ocurrido para edificación de sus feligreses, en las fiestas del día de Reyes, y en la de San Antonio Abad, patrón de la parroquia, escuchándole emocionados todos los fieles que asistían a la Santa Misa.

En los que se aument√≥ m√°s y m√°s el fervor y la devoci√≥n hacia el bendito Escapulario de Mar√≠a Sant√≠sima del Carmen, siendo centenares los que le recibieron este √ļltimo d√≠a.

María promete hacer fácil por la gracia lo que es difícil por naturaleza.

‚ÄćY ayudar con m√°s gracias ordinarias, siempre y cuando nos pongamos el signo de nuestra consagraci√≥n a Ella.

María misma dijo: “Toma este Escapulario, todo aquel que muera llevándolo no sufrirá el fuego eterno.
Ser√° un signo de salvaci√≥n, una protecci√≥n en el peligro y una promesa de la paz‚ÄĚ.

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