¬ŅPor qu√© las diferencias de las visiones de los videntes?
¬ŅSi son verdad, entonces por qu√© distintos videntes describen los mismos eventos con detalles diferentes?
‚ÄćLas diferencias de contenido de las visiones de m√≠sticos y videntes causan descr√©dito entre alguna gente.
Porque esperan encontrar afirmaciones f√°cticas precisas.
maria valtorta

La respuesta que veremos es que las revelaciones privadas no han sido dise√Īadas para darnos informaci√≥n f√°ctica precisa.

Sino para hacernos comprender y vivir nuestra fe.

Es como si los elementos f√°cticos que introducen son el marco de referencia global para introducir el mensaje piadoso.

Pero por otro lado est√° toda la problem√°tica de la credibilidad de los videntes relacionada con su vida.

¬ŅHasta d√≥nde es l√≠cito aceptar las visiones de un vidente pecador? ...

Asuncion de la Virgen en basilica macarena

DIVERGENCIAS EN VISIONES SOBRE LA ASUNCI√ďN DE MAR√ćA

Aquellos quienes estudian las vidas de videntes y m√≠sticos se encuentran siempre, en alg√ļn momento, con la siguiente pregunta:

‚Äć¬ŅC√≥mo es posible que a veces los videntes parecen revelar diferencias en los detalles que conciernen al mismo hecho?

‚ÄćPor ejemplo, ¬Ņqu√© hay acerca de la Asunci√≥n de Mar√≠a a los Cielos?

‚ÄćLa Beata Ana Emmerick marca este momento como ocurrido 13 a√Īos despu√©s de la muerte de Cristo.

‚ÄćSanta Br√≠gida lo ve sucediendo en el a√Īo 14 despu√©s de la muerte del Se√Īor.

La Venerable Mar√≠a de Agreda ubica la Asunci√≥n de Mar√≠a en el a√Īo 21 posterior a la muerte de Jes√ļs.

‚Äć¬ŅPor qu√© estas diferencias?

jesus crucificado

DIVERGENCIAS EN VISIONES DE LA CRUCIFIXI√ďN DE JES√öS

Entre las distintas visiones de la Crucifixi√≥n de Nuestro Se√Īor, leemos m√≠sticos que contemplan los mismos sucesos pero con distintos detalles visuales.‚Äć

La Venerable Mar√≠a de Agreda y la Beata Ana Emmerick, vieron que los agujeros de la cruz, que hab√≠an sido perforados previamente, estaban demasiado separados de las manos del Se√Īor Jes√ļs como para ser llevadas f√°cilmente hasta all√≠ a fin de traspasarlas y clavarlas a la madera.‚Äć

La visi√≥n de Mar√≠a de Agreda se resuelve en que los soldados romanos usaron una cadena, at√°ndola a uno de los brazos de Jes√ļs, lo que les hizo posible estir√°rselo hasta sacarlo de su coyuntura, a fin que la mano alcanzase finalmente el orificio.‚Äć

La Beata Ana Emmerick, en cambio, vio que los soldados usaban una soga, no una cadena.

Otra diferencia de versiones: Santa Br√≠gida nos relata que cuando Jes√ļs fue clavado en la cruz, √©sta ya se encontraba levantada y vertical en su lugar.

A diferencia de ella, la Venerable Mar√≠a de Agreda y la beata Ana Emmerick, vieron a Jes√ļs siendo clavado a la cruz estando la misma todav√≠a apoyada en el suelo.

De nuevo leemos diferencias: Cuando Santa Br√≠gida nos cuenta que se usaron cuatro clavos en total para perforar las manos y los pies de Nuestro Se√Īor Jes√ļs, al tiempo que la beata Ana Emmerick nos habla de nada m√°s tres clavos.

M√°s diferencias: Mientras la mayor√≠a de los videntes han visto a Jes√ļs clavado a la cruz, atravesadas por clavos sus manos, algunos pocos lo ven crucificado por las mu√Īecas.

Y, en el caso de la m√≠stica Mar√≠a Valtorta, Jes√ļs es visto clavado en la mano izquierda y la mu√Īeca derecha.

‚ÄćM√°s a√ļn, contrariamente a la mayor√≠a de los m√≠sticos que vio a Jes√ļs clavado por las manos, la muestra del sudario ofrece visiblemente la imagen de Jes√ļs clavado en una de sus mu√Īecas.‚Äć

¬ŅPor qu√© estas aparentes diferencias?

hombre pensativo con rosario

¬ŅDEBER√ćA UNO TURBARSE POR ESTAS APARENTES DIFERENCIAS?

La respuesta en un NO rotundo.

Y esto es por la misma razón por la que ninguno se inquietaría por las pocas diferencias en algunas historias de los cuatro Evangelios.

La razón es que el propósito primario de las Escrituras es impartir la Revelación Divina, esto es, la Revelación que Dios a toda la humanidad.

Y aunque tambi√©n √©ste es el prop√≥sito de la revelaci√≥n privada, debemos notar que hay una diferencia muy importante y significativa entre la revelaci√≥n privada y la revelaci√≥n P√ļblica.‚Äć

La Revelaci√≥n P√ļblica y la Tradici√≥n forman los fundamentos de la Iglesia, y son vinculantes para todos los cat√≥licos.‚Äć

Todo cat√≥lico est√° obligado a creer en la Revelaci√≥n P√ļblica.

Las Revelaciones Privadas, sin embargo, no son vinculantes.

Los católicos no están obligados a creer en ellas.

No hay, incluso, obligación de creer en revelaciones como las de Fátima o la de Lourdes, aunque hayan sido aprobadas por la Iglesia.

hombre caminando sobre la biblia

LA REVELACI√ďN PRIVADA ES PARA ILUMINAR LA FE

El propósito primero de la revelación privada es iluminar y profundizar el entendimiento de la Revelación Divina dada por la lglesia a través del depósito de la Fe.

Tal como fue revelada a trav√©s de la Sagrada Escritura y ense√Īada por la Tradici√≥n.

Al igual que las Escrituras, la revelación privada no tiene la intencionalidad de impartir conocimientos de ciencia o geografía, ni de historia.

No intenta pormenorizar detalles temporales o materiales de los hechos bíblicos, tales como precisiones específicas de la muerte y pasión de Cristo.

Su objetivo es brindar una comprensión espiritual más profunda de lo que hay detrás de los sucesos históricos.

Y aunque las Escrituras pueden eventualmente contener alg√ļn material geogr√°fico, cient√≠fico o hist√≥rico, no es su prop√≥sito develar o clarificar tal material.

De modo que, la finalidad de la visi√≥n que tenga un m√≠stico o un visionario de la crucifixi√≥n de Jes√ļs, solo es proporcionar un m√°s acentuado y v√≠vido entendimiento del valor espiritual de ese momento.

Los detalles visuales que se dan son con frecuencia adaptados para producir la mayor impresión posible sobre la persona que los recibe.

As√≠, en este contexto, vemos que no hay significancia sobrenatural en hechos tales como si los m√≠sticos vieron tres o vieron cuatro clavos sobre el cuerpo crucificado del Se√Īor, o si vieron los clavos traspasando sus manos o atravesando sus mu√Īecas.

Estos elementos son sin consecuencia real y no tienen relevancia.

Guadalupe5

EL EJEMPLO DE LA FORMA EN QUE SE APARECE MAR√ćA

Podemos pensar por ejemplo en las tantas y variadas apariciones de la Santísima Virgen María alrededor de todo el mundo a lo largo de los siglos.

En el monte de Tepeyac, M√©xico, Nuestra Se√Īora de Guadalupe se present√≥ a Juan Diego con apariencia de mujer azteca.‚Äć

En Lourdes, se mostr√≥ a Bernardette como una mujer cauc√°sica, incluso hablando su particular dialecto local del idioma franc√©s ‚Äď el Patois.‚Äć

En Kibeho, Rwanda, ella se dejó ver por un grupo de videntes como una mujer de piel oscura, similar a la gente africana del mismo lugar.

Entendemos entonces que María eligió mostrarse a todas estas personas del modo más natural y apropiado para ellos.
Simple y solamente para impartir una lección espiritual y un mensaje.
No para afirmar de sí misma que pertenece a una determinada raza.

Bien pronto apreciamos que las diversas fisonom√≠as de estas apariciones no contienen real peso ni otro sentido m√°s que aquel de ense√Īar que Ella es la Madre Espiritual de la humanidad entera.

Esto mismo ocurre con la mayoría de los detalles temporales entre los diferentes místicos y videntes, son accesorios al servicio de la significación espiritual y del mensaje que trata de ser impartido en la visión misma.

Santa Gema de Galgani

LOS DETALLES SON SOPORTE DEL MENSAJE

Los detalles visuales y pormenores físicos observados en las revelaciones privadas simplemente dan soporte a las realidades espirituales que cargan con el énfasis mayor y son el primer propósito de las mismas.

Si leemos las visiones de Santa Gemma Galgani comprenderemos fácilmente que algunas informaciones son un mensaje espiritual y no fáctico de cómo ocurrieron los hechos.

‚ÄúMi hija‚ÄĚ dijo Jes√ļs, ‚ÄúMira mis heridas, han sido abiertas por tus pecados.
Pero ahora, consuélate, porque han sido cerradas gracias a tu arrepentimiento.
No me ofendas otra vez, nunca m√°s, √°mame como siempre yo te he amado a ti, √°mame.‚ÄĚ

“Me repitió esto varias veces"

Después la visión se desvaneció y yo volví a mis sentidos.

De aquella vez en adelante, comenc√© a sentir un horror muy grande al pecado, lo cual fue la gracia m√°s grande que Jes√ļs me ha dado.

Las heridas de Jes√ļs se mantuvieron impresas muy n√≠tidamente en mi mente.

Nunca se han borrado y nunca habr√°n de borrarse‚ÄĚ.

Cuando Jes√ļs le dice que las heridas de la crucifixi√≥n han sido abiertas por sus pecados no quiere decir f√°cticamente que los pecados de Gemma le abrieron las llagas.

Ni siquiera que los pecados de la humanidad lo hicieron.

Sino que los soldados que le perforaron las manos son la representación y el efecto de los pecados de la humanidad, que siguen presentes hoy.

Esto lleva a que algunos creen que las revelaciones privadas no tienen por qu√© existir, que s√≥lo alcanza con la Revelaci√≥n P√ļblica de la Biblia y la Tradici√≥n de la Iglesia.

Y es por esto que incluso llegan a decir que la √©poca de las visiones de Dios se ha cerrado, y ahora hay solo falsedad.‚Äć

Esta es una polémica en curso sobre el tema de los videntes, en que las autoridades de la Iglesia se están inclinando hacia minimizar las apariciones marianas.

santuario rosa misticas sao jose das pinhais

¬ŅLA √ČPOCA DE LAS VISIONES DE DIOS SE HA CERRADO O NO?

Esto adem√°s se entronca con que la forma de comprender el cristianismo como una religi√≥n que apela a lo sobrenatural se ha ido erosionando en los √ļltimos siglos.

‚ÄćAl punto que muchas iglesias protestantes y fieles y sacerdotes cat√≥licos son de la opini√≥n de que Dios ya no da visiones. ‚ÄúLa √©poca de las profec√≠as ha terminado‚ÄĚ, dicen.

La Iglesia Cat√≥lica ense√Īa que la revelaci√≥n p√ļblica est√° cerrada hasta la Segunda Venida.

El Catecismo de la Iglesia Católica establece:

La econom√≠a cristiana, por lo tanto, desde que es la nueva y definitiva alianza, nunca pasar√°, y ninguna nueva revelaci√≥n p√ļblica es de esperar antes de la gloriosa manifestaci√≥n de nuestro Se√Īor Jesucristo [CIC 66].

La revelación privada, sin embargo, está en curso.

A lo largo de los siglos, ha habido las llamadas revelaciones ‚Äúprivadas‚ÄĚ, algunas de las cuales han sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia.

Como dijimos, ellas no llegan, sin embargo, hasta el dep√≥sito de la fe.‚Äć

Su papel no es mejorar o completar la revelación definitiva de Cristo, sino ayudar a vivir más plenamente en una cierta época de la historia.

Guiado por el Magisterio de la Iglesia, el sensus fidelium [es decir, el sentido colectivo de los fieles] sabe cómo discernir y dar la bienvenida en estas revelaciones a lo que constituye una llamada auténtica de Cristo o de sus santos a la Iglesia.

Es as√≠ como la fe cristiana no puede aceptar ‚Äúrevelaciones‚ÄĚ que pretenden superar o corregir la Revelaci√≥n de la cual Cristo es el cumplimiento, como es el caso de ciertas religiones no cristianas y tambi√©n de ciertas sectas recientes que se fundan en tales ‚Äúrevelaciones‚ÄĚ .

SIGUEN EXISTIENDO LAS REVELACIONES PRIVADAS

Pero así como algunos en círculos no católicos han afirmado que la era de los milagros ha terminado, algunos han afirmado que la época de la revelación, incluso revelación privada ha terminado.

Sin embargo, esto es algo que la Escritura nunca dice.

Ninguno de los autores del Nuevo Testamento dice que Dios va a dejar de usar visiones y fenómenos relacionados antes de la Segunda Venida.

San Pablo expresa la actitud cristiana apropiada hacia estos fenómenos de esta manera:

‚ÄćNo apagu√©is el Esp√≠ritu.
No desprecies declaraciones proféticas.
Probad todo y quedaos con lo bueno (1 Tesalonicenses 5:19-21)

Los Padres de la Iglesia eran de la misma opini√≥n.‚Äć

Cuando la Era Apostólica se cerró y comenzó la era de los Padres, no pensaron que Dios había dejado de repente de dar visiones.

Reconocieron que las nuevas visiones no estaban en el mismo plano que la revelaci√≥n que se encuentra en la Biblia (revelaci√≥n p√ļblica), pero reconocieron la continua presencia de las revelaciones privadas en la Iglesia.

No fue hasta la época de la Reforma Protestante que la gente comenzó a negar el concepto.

Esta distinción entre las revelaciones nos lleva a considerar que características debemos pedir a un vidente para darle credibilidad

Mística Mamma Natuzza y Obispos
Mística Mamma Natuzza y Obispos

¬ŅES NECESARIO QUE UN M√ćSTICO AUT√ČNTICO TENGA UN CAR√ĀCTER MORAL IMPECABLE?

Al discernir las vidas de los visionarios, ¬Ņqu√© debilidades y defectos son permisibles?

A todos nos gusta pensar en nuestros santos y místicos favoritos como rebosantes de virtud, tan "blancos como la nieve recién caída".

Sin embargo, todos reconocemos que nadie es perfecto, reconociendo el principio bíblico de que "todos han pecado, y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23).

Sin embargo, esto plantea una pregunta con la que tienen que lidiar todos los que tratan de discernir a los presuntos videntes y m√≠sticos.‚Äć

¬ŅPuede un aut√©ntico m√≠stico / vidente / profeta tener faltas graves? ‚Äć

¬ŅQu√© debilidades o pecados son aceptables al discernir a un vidente?

O, de otra manera, ¬Ņqu√© pecados podr√≠an impedir que una persona reciba comunicaciones y revelaciones privadas del cielo?

San Agustin
San Agustin

DAVID Y SAN AGUST√ćN

En el Antiguo Testamento, en la historia del rey David encontramos a un vidente y siervo de Dios que en cierto momento cometió dos pecados "mortales" muy graves: el adulterio y luego el asesinato.

Pero debido a su increíblemente y profundo arrepentimiento después, Dios continuó trabajando con él y a través de él, durante el resto de su vida notable.

O, una vez m√°s, estudiando la vida del gran San Agust√≠n, el universalmente aclamado Doctor de la Iglesia, encontramos que en sus primeros a√Īos antes de su extraordinaria conversi√≥n hab√≠a llevado una vida bastante inmoral.

Teniendo un hijo fuera de matrimonio, junto diversas actividades mundanas cuestionables.

Y qui√©n podr√≠a olvidar su declaraci√≥n digna de menci√≥n: "¬°Se√Īor, conc√©deme la castidad y la continencia, pero todav√≠a no!". ‚Äć

Sin embargo, en su defensa encontramos que en los a√Īos posteriores a su conversi√≥n llev√≥ una vida de piedad s√≥lida y virtud heroica, como la propia Iglesia ha declarado oficialmente.

EL CASO DE SANTA MAR√ćA DE EGIPTO

Podemos encontrar otro ejemplo en la historia de Santa María de Egipto.

Donde nos encontramos a una mujer que, a la edad de 12 a√Īos, huye de casa y poco despu√©s se convierte en prostituta en la ciudad de Alejandr√≠a.

Ella continu√≥ viviendo una vida extremadamente disoluta hasta que a los 17 a√Īos viaj√≥ a Jerusal√©n para la gran Fiesta anual de la Exaltaci√≥n de la Santa Cruz.‚Äć

Ella emprendió el viaje como una especie de "anti-peregrinación", afirmando que esperaba encontrar en las multitudes de peregrinos en Jerusalén clientes más abundantes para su vida de prostitución.

Sus biógrafos revelan cómo ella se ayudó a pagar su pasaje a Jerusalén ofreciendo favores sexuales a otros peregrinos, y ella continuó su estilo de vida habitual por un corto tiempo en Jerusalén.

Dios sin embargo tenía otros planes para ella.

Mientras trataba de entrar en la Iglesia del Santo Sepulcro para la celebración, la entrada le fue prohibida por una fuerza invisible.

Al darse cuenta de que esto se debía a su impureza, se sorprendió con el remordimiento, y al ver un icono de Theotokos (la Virgen María) fuera de la iglesia, oró pidiendo perdón y prometiendo renunciar a su vida de pecado.

Después de venerar la reliquia de la verdadera cruz, regresó al icono de la Santísima Virgen María para dar gracias y de repente oyó que la Virgen María le hablaba, diciéndole:

"Si cruzas el Jord√°n, encontrar√°s descanso para tu alma."

Luego fue al Jordán y terminó en el Monasterio de San Juan Bautista, a orillas del río Jordán, donde se confesó y después recibió la Santa Comunión.

A la ma√Īana siguiente, cruz√≥ el Jord√°n y se retir√≥ al desierto para vivir el resto de su vida como una ermita√Īa en penitencia y reparaci√≥n por sus pecados.

Y así, el simple hecho es que la historia de la Iglesia está repleta de pecadores convertidos en santos.

Una parte de los cuales fueron, o se convirtieron, en místicos y videntes.

¬ŅVIDENTES Y M√ćSTICOS PURITANOS?

Sin embargo, la pregunta que se plantea aqu√≠ es si debe un vidente / m√≠stico / profeta tener una naturaleza moral impecable. ‚Äć

¬ŅHasta qu√© grado se permite el pecado en sus vidas?

Encontramos gran parte de las respuestas en el documento vaticano titulado "Normas relativas a la manera de proceder en el discernimiento de presuntas apariciones o revelaciones".

Donde bajo el título de "Criterios negativos" encontramos una directiva:

Actos gravemente inmorales cometidos por el sujeto o sus seguidores cuando el hecho [ej. Aparición] ocurrió, o en relación con él.

As√≠, seg√ļn la posici√≥n oficial de la Iglesia, los "actos gravemente inmorales" constituir√≠an criterios negativos, es decir, ser√≠an evidencia confiable de que el m√≠stico / vidente / profeta es falso.

‚ÄćDada la posici√≥n de la Iglesia en esta materia, estrictamente hablando, un vidente / m√≠stico / profeta no puede (o ya no seguir√° siendo) un m√≠stico aut√©ntico durante el tiempo en que cometa un pecado grave y serio.

‚ÄćPorque los efectos del pecado mortal intencional inhiben e impiden la revelaci√≥n directa de Dios en tal persona.

Por ejemplo, después de los pecados de adulterio y asesinato de David, vemos en las Escrituras que Dios ya no le habló directamente, sino que le habló a través del profeta Natán.

san pablo escribiendo
San Pablo

¬ŅY QU√Č PASA CON LOS PECADOS MENOS GRAVES?

Por ejemplo que un vidente parece jactarse a veces o que aparentemente carece de un espíritu de humildad a veces, o que carece decaridad en sus declaraciones y acciones hacia los demás o que siempre es rápido para defenderse en lugar de sufrir en su mayor parte las acusaciones con humildad y silencio

O quizás una que parece saborear la comida y beber excesivamente, o carece de un espíritu de mortificación.

Reconocemos que los pecados menores o "veniales" son simplemente parte de nuestra condición.

Y que ni siquiera los santos son perfectos, sino que "buscan sinceramente ser perfectos, como el Padre celestial es perfecto".‚Äć

Sin embargo, uno debe esperar que un vidente sea una persona que busque vigorosamente vivir el Evangelio en todas las √°reas de su vida.

Que trata de agradar a Dios en todas sus acciones, siendo obediente a las ense√Īanzas de la Iglesia.‚Äć

Y vive una vida penitencial y de sacrificio con un esp√≠ritu de oraci√≥n, alegr√≠a y acci√≥n de gracias.En resumen, una persona que sigue fervorosamente las huellas de Jes√ļs.

De modo que, aunque nosotros no debamos necesariamente dejar de lado a un supuesto místico que, por ejemplo, tiene un apego serio al café, podemos y debemos rechazar a cualquier supuesto místico que cometa cualquier forma de pecado grave y serio.

Pero cuando se trata de discernir m√≠sticos y videntes, desde el principio todos ellos deben recibir una presunci√≥n inicial de sinceridad y buena voluntad.‚Äć

Y se debe discernir cuidadosamente y con neutralidad sus mensajes y su misión, dándoles una audiencia justa y sincera.

Porque es verdaderamente lamentable ver que han existido y existen m√°s a√ļn hoy m√≠sticos rechazados sumariamente por ciertos miembros dentro de la Iglesia, sin siquiera una audiencia preliminar o una consideraci√≥n razonable.

¬ŅQui√©n hubiera pensado jam√°s que Saulo de Tarso, ferviente perseguidor de los primeros cristianos, se convertir√≠a - por intercesi√≥n de Jes√ļs - en el gran San Pablo, el infatigable ap√≥stol de la Iglesia?

‚ÄćFuentes:

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