El que a la vez es un mensaje para todos nosotros.
explosion de hiroshima iglesia
Ocho sacerdotes jesuitas que rezaban diariamente el rosario salieron ilesos de la explosi贸n at贸mica.
A pesar que viv铆an a menos de un kil贸metro de su epicentro.
Mientras todo se destruy贸 a su alrededor.
fatima

UN MENSAJE MARIANO ANTE LA DESTRUCCI脫N

Es bueno recordarlo no s贸lo por el milagro sino tambi茅n porque puede decirse que a partir de ah铆 los cristianos tenemos la sensaci贸n de que los tiempos finales est谩n sobre nosotros.

La segunda guerra mundial hab铆a marcado a toda una generaci贸n y la bomba at贸mica sobre Hiroshima plante贸 una posibilidad nunca antes imaginada.

La destrucci贸n masiva que unos pocos pod铆an hacer sobre grandes masas de personas.

A partir de all铆 se vivi贸 la dram谩tica sensaci贸n de que si bien los avances t茅cnicos, sanitarios y sociales, eran un signo de progreso, hab铆a un poderoso signo destructor de la civilizaci贸n.

Detectamos la posibilidad de destrucci贸n masiva a la vuelta de la esquina, sobre lo que Jean Guitt贸n dir铆a:

鈥淒espu茅s de Hiroshima, estamos en ese intervalo del que no podemos saber si durar谩 algunos a帽os o algunos siglos鈥.

Y esto avalado por Pablo VI, quien 聽ya le hab铆a constatado, confidencialmente, su sensaci贸n de que los signos descritos en el Evangelio sobre el fin de los fines parec铆an condensarse.

Pero que al mismo tiempo no se pod铆a saber si esa condensaci贸n ser铆a corta o larga en el tiempo.

Pero lo que m谩s preocupar铆a a Mons. Montini no era tanto ese poder destructivo del hombre, sino la apostas铆a.
El abandono de la fe, la incredulidad, la crisis de pensamiento y de conciencia, el abandono casi normal de las tradiciones religiosas, santas y sagradas.

Estaba en lo cierto.

脡l y Guitt贸n sintieron primero la destrucci贸n material de la bomba at贸mica y alcanzaron a entrever otra gran destrucci贸n.

La apostas铆a, que se ha desarrollado m谩s plenamente en estos 煤ltimos a帽os.

A lo que se ha agregado ahora otra destrucci贸n m谩s, que es la de la moralidad social donde la vida y la familia es el objetivo a destruir.

驴C贸mo podemos leer el milagro de Hiroshima?

Hay un mensaje evidente en el milagro de los jesuitas en Hiroshima.
La Sant铆sima Virgen nos ha querido recordar que podemos aplacar los efectos de las destrucciones masivas con el rezo del Santo Rosario.

Y este es un mensaje m谩s 煤til que nunca en estos tiempos.

estalla una bomba nuclear

LA DESTRUCCI脫N DE HIROSHIMA

Hace 3 a帽os muri贸 Theodore "Dutch" Van Kirk 聽en Georgia a la edad de 93 a帽os, era el 煤ltimo superviviente de la tripulaci贸n que vol贸 el Enola Gay.

El B-29 tir贸 la bomba de uranio en Hiroshima el 6 de agosto de 1945.

Y tres d铆as despu茅s lanz贸 una segunda bomba sobre Nagasaki, poniendo fin a la Segunda Guerra Mundial.

A las 2:45 horas del 6 de agosto de 1945, un bombardero B-29 despeg贸 de la isla de Tinian para tirar la primera bomba at贸mica sobre Jap贸n.

A las 8:15 am la bomba explot贸 a ocho cuadras de la Iglesia de los Jesuitas de Nuestra Se帽ora de la Asunci贸n de Hiroshima.

Medio mill贸n de personas fueron aniquiladas en los alrededores.

Sin embargo, la iglesia y los ochos padres jesuitas estacionados all铆 sobrevivieron.

Los m谩s conocidos han sido los Padres Lassalle, Kleinsorge, Cieslik y Schiffer.

sacerdotes jesuitas de hiroshima
Tres de los sacerdotes jesuitas que sobrevivieron al impacto at贸mico: Hugo Lasalle (izquierda), Hubert Schiffer (centro) y Wilhelm Kleinsorge (derecha)

LOS OCHO SALIERON ILESOS

Probablemente hayas o铆do acerca de Padre Hubert Schiffer y los otros siete misioneros jesuitas que sobrevivieron a la explosi贸n at贸mica.

Los sacerdotes viv铆an a menos de un kil贸metro del epicentro del ataque en Hiroshima.

Y por millas en todas las direcciones, todos los edificios fueron destruidos, completamente aplastados, y 140.000 personas murieron al instante.

A excepci贸n de los ocho sacerdotes.

El Padre Schiffer y sus compa帽eros no sufrieron ninguna lesi贸n o heridas.
Todos vivieron a帽os m谩s all谩 de ese d铆a, sin experimentar la enfermedad por radiaci贸n, a pesar de estar expuestos a altos niveles de radiactividad.
Tampoco ninguno sufri贸 una p茅rdida de la audici贸n por la explosi贸n.
O cualquier otro defecto o enfermedades visibles a largo plazo.

El Padre Schiffer, de s贸lo 30 a帽os cuando la bomba fue lanzada sobre Hiroshima, cont贸 su historia 31 a帽os despu茅s, en el Congreso Eucar铆stico de Filadelfia en 1976.

En ese momento, los ocho miembros de la comunidad jesuita que hab铆an vivido los bombardeos estaban todav铆a vivos.

Ante los fieles reunidos, 茅l record贸 celebrar la misa en la ma帽ana temprano, luego sentarse en la cocina de la rector铆a para el desayuno.

Sus recuerdos eran v铆vidos: el acababa de corta rodajas en un pomelo cuando hubo un destello de luz brillante.

Al hablar ante el Congreso Eucar铆stico, dijo que al principio, 茅l pens贸 que podr铆a ser una explosi贸n en el puerto cercano.

Luego el describi贸 la experiencia:

"De repente, una terrible explosi贸n llen贸 el aire con un estallido como de trueno.
Una fuerza invisible me levant贸 de la silla, me arroj贸 por el aire, me sacudi贸, me hizo girar dando vueltas y vueltas como una hoja en una r谩faga de viento de oto帽o".

M谩s detalles ha reportado un sacerdote que una vez conoci贸 al Padre Schiffer en el Aeropuerto Tri-City en Saginaw Michigan.

El Padre Schiffer visit贸 el estado para dar una charla ante el Ej茅rcito Azul, una organizaci贸n de cat贸licos piadosos que promueve las apariciones de F谩tima.

Lo siguiente que recordaba el Padre Schiffer es que abri贸 los ojos y estaba tendido en el suelo.

Mir贸 a su alrededor y no hab铆a nada en ninguna direcci贸n.

La estaci贸n de ferrocarril y los edificios en todas las direcciones fueron arrasados hasta los cimientos.

El 煤nico da帽o f铆sico sobre s铆 mismo era que pod铆a sentir unos trozos de vidrio en la parte posterior de su cuello.

Por lo que supo, no hab铆a nada m谩s f铆sicamente mal consigo mismo.

Muchos miles fueron muertos o mutilados por la explosi贸n.

Despu茅s de la conquista de los estadounidenses, sus m茅dicos militares y cient铆ficos le explicaron que su cuerpo empezar铆a a deteriorarse a causa de la radiaci贸n.

Muchos de los japoneses ten铆an ampollas y llagas por la radiaci贸n.

Para sorpresa de los m茅dicos, el cuerpo del P. Schiffer no conten铆a ninguna radiaci贸n o efectos nocivos de la bomba.

El Padre Schiffer y los otros jesuitas fueron examinados y entrevistados en varias ocasiones por cient铆ficos y otros.

Y no pod铆an entender por qu茅 se hab铆an escapado de las lesiones.

El Padre Schiffer habr铆a dicho que 茅l mismo hab铆a sido entrevistado 200 veces.

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POR QU脡 CREE QUE SOBREVIVIERON ILESOS

El P. Schiffer lo atribuye a la devoci贸n a la Sant铆sima Virgen.
Y su diario Rosario de F谩tima.
脡l siente que recibi贸 un escudo de protecci贸n de la Sant铆sima Virgen, que lo protegi贸 de toda la radiaci贸n y los malos efectos.

Esto coincide con la bomba de Nagasaki, donde San Maximiliano Kolbe hab铆a establecido un convento franciscano.

El que tambi茅n result贸 ileso debido a la protecci贸n especial de la Virgen Mar铆a.

Porque los Hermanos tambi茅n rezaban el Rosario todos los d铆as y tampoco tuvieron efectos de la bomba.

Preguntado por qu茅 creenque se salvaron, cuando tantos otros murieron, ya sea por la explosi贸n o de la radiaci贸n posterior, el Padre Schiffer habl贸 por 茅l y sus compa帽eros:

"Creemos que sobrevivimos porque viv铆amos el mensaje de F谩tima.

Viv铆amos y rez谩bamos el rosario diariamente en esa casa".

El Padre Schiffer cree que la Virgen les hab铆a protegido de toda la radiaci贸n y la enfermedad debido a su devoci贸n y porque estaban viviendo el mensaje de F谩tima.

"En esa casa", dijo, "el Santo Rosario los recit谩bamos juntos todos d铆as".

Muri贸 el 27 de marzo 1982, treinta y siete a帽os despu茅s de aquel d铆a memorable.

vista de hiroshima luego de la bomba
Vista de Hiroshima luego de la bomba

CONCLUSI脫N

No hay leyes f铆sicas para explicar por qu茅 los jesuitas no fueron tocados por el chorro de aire Hiroshima.

No hay otro dato real o prueba por la que una estructura como esa Iglesia no fuera totalmente destruida en esta distancia de separaci贸n con la explosi贸n at贸mica.

Todos los que se encontraban en este rango del epicentro, recibieron la suficiente radiaci贸n para estar muertos en el plazo m谩ximo de minutos, pero sucedi贸 otra cosa.

No se conoce ninguna forma de dise帽ar una bomba at贸mica de uranio-235, que pudiera dejar una gran 谩rea intacta mientras destruye todo a su alrededor.

Desde un punto de vista cient铆fico, lo que pas贸 con los jesuitas en Hiroshima a煤n desaf铆a toda l贸gica humana de las leyes de la f铆sica tal como se entienden hoy en d铆a (o en cualquier momento en el futuro).

Debe concluirse que alguna otra fuerza (externa) estuvo presente.
Cuyo poder y capacidad de transformar la energ铆a y la materia, y su relaci贸n con el ser humano, est谩 m谩s all谩 de la comprensi贸n actual.

Desde el punto de vista de la teor铆a de cuerdas (relativa a los efectos at贸micos a escala del mundo macrosc贸pico) sugiere que las cadenas f铆sicas (es decir los cuerpos) de los jesuitas y las cuerdas de energ铆a que representan la materia f铆sica de la casa, se transformaron en el momento de la explosi贸n en un campo de energ铆a de oposici贸n.

Esto cancel贸los efectos de la explosi贸n, y luego se transformaron de nuevo, en una escala de tiempo totalmente imperceptible, en la materia f铆sica que antes ten铆an.

O un enorme campo de fuerza externa estaba presente, que precisamente cancel贸 los efectos del arma sobre la geometr铆a totalmente irregular de la casa residencial, incluyendo la protecci贸n de los ocupantes.

Es un argumento plausible para la existencia de un Creador que dej贸 su tarjeta de presentaci贸n en Hiroshima.

Y como vimos m谩s arriba, hay un mensaje de la Sant铆sima Virgen en todo esto.

EL ROSARIO ES LA RESPUESTA

Cuando Nuestra Se帽ora se apareci贸 a los videntes de F谩tima en 1917 dijo

鈥淟os pecados del mundo son muy grandes鈥.

Est谩bamos en medio de la Primera Guerra Mundial, y el pedido de la Mater fue el rezo del santo Rosario todos los d铆as.

Y profetiz贸 que si los hombres no se convert铆an una segunda guerra, m谩s cruel, vendr铆a.

Veinte a帽os despu茅s, en las apariciones a cuatro ni帽as en Heede, Alemania, Nuestra Madre, sosteniendo al beb茅 en un brazo, y un globo con la Cruz en el otro, resumi贸 el estado del mundo en 1937 cuando dijo:

鈥淩ecen el Rosario en reparaci贸n por los pecados del mundo鈥.

Eso fue justo antes del ascenso de Hitler y un per铆odo incre铆blemente oscuro.

Durante el cual no s贸lo millones de jud铆os murieron.

Y cuyo final fue la bomba at贸mica en Jap贸n.

Y tambi茅n fue justo antes de la gran se帽al que predijo en F谩tima, el signo que anunciar铆a una guerra mayor, un castigo m谩s grande (para usar las palabras exactas de F谩tima).

El mismo sucedi贸 con la aurora boreal de 1938.

Como vemos, alrededor de los tiempos de guerra Nuestra Se帽ora insisti贸 en el rezo del Santo Rosario.

Mira el video a continuaci贸n.

Fuentes:

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