Est√°n para ayudarnos.
Todos tenemos un ángel custodio. Es nuestro amigo y debemos agradecerle y rezarle. Podemos recurrir a él para que nos ayude. Lo podemos mandar en misiones. Podemos y debemos hablar con él como con los de las otras personas.

El Opus Dei fue fundado el 2 de octubre (en 1928), en la fiesta de los √Āngeles Custodios.La devoci√≥n de San Josemar√≠a Escriv√° a los Santos √Āngeles Custodios, a quienes ve√≠a como protectores celestiales y mensajeros, vino de su infancia. Mons. √Ālvaro del Portillo recuerda algunos aspectos de esta devoci√≥n, y luego hay textos espec√≠ficos de san Josemar√≠a sobre los √Āngeles Custodios.

TESTIMONIO SOBRE SAN JOSEMAR√ćA

El Padre aprendi√≥ de sus padres a recurrir a su √°ngel de la guarda. Luego, m√°s tarde, como seminarista, ley√≥ en un libro de uno de los Padres de la Iglesia que, adem√°s de un √°ngel de la guarda, los sacerdotes tienen un Arc√°ngel ministerial, y as√≠, desde el d√≠a de su ordenaci√≥n sacerdotal, se dirigi√≥ a este Arc√°ngel con gran sencillez y confianza. De hecho, dijo que estaba seguro de que incluso si el autor que √©l hab√≠a le√≠do estaba en un error, nuestro Se√Īor le habr√≠a dado un Arc√°ngel ministerial de todos modos, s√≥lo por la fe con la que siempre le invocaba.En cualquier caso, despu√©s de la fiesta de los √Āngeles Custodios en 1928, el fundador del Opus Dei ten√≠a una dedicaci√≥n a√ļn m√°s intensa hacia ellos. Siempre estaba diciendo a sus hijos "la familiaridad con, y la devoci√≥n a los Santos √Āngeles Custodios est√° en el coraz√≥n de nuestro trabajo. Es una manifestaci√≥n concreta de la misi√≥n sobrenatural del Opus Dei".Convencido de que Dios ha puesto un √°ngel al lado de cada uno de los seres humanos para ayudar a esa persona a lo largo del camino de la vida, recurri√≥ a su propio √°ngel de la guarda de todas sus necesidades materiales y espirituales. Sol√≠a decir, con toda franqueza: "Durante a√Īos he experimentado la ayuda constante e inmediata de mi √°ngel de la guarda, incluso en los detalles m√°s peque√Īos materiales." En los a√Īos entre 1928 y 1940, su despertador a veces no funciona y √©l no ten√≠a el dinero para repararlo, por lo que recurri√≥ en a su √°ngel de la guarda y le pidi√≥ que lo despertara por la ma√Īana en el momento adecuado. Su √°ngel ni una sola vez le fall√≥. Y es por eso que nuestro Padre cari√Īosamente lo llam√≥ "mi relojerico" ["mi querido relojero"].Cada vez saludaba a nuestro Se√Īor en el Sagrario, siempre agradec√≠a a los √°ngeles que estaban presentes all√≠, para la adoraci√≥n incesante que le dan a Dios. En m√°s de una ocasi√≥n le o√≠ decir, "Cuando entro en una de nuestras capillas, una que tiene un tabern√°culo, le digo a Jes√ļs que lo amo, e invoco a la Sant√≠sima Trinidad. A continuaci√≥n, doy las gracias a los √Āngeles que custodian el Sagrario y adoran a Cristo en la Eucarist√≠a."A trav√©s de la correspondencia heroica y perseverante con la gracia de Dios, adquiri√≥ el h√°bito de saludar a los √°ngeles de la guarda de las personas que conoc√≠a. Un d√≠a en 1972 o 1973, el arzobispo em√©rito de Valencia, Mons. Marcelino Olaechea, vino a visitarlo, acompa√Īado por su secretario. Ellos eran muy buenos amigos, por lo que el padre lo salud√≥ y le pregunt√≥ en broma, "Marcelino, vamos a ver si puedes adivinar - ¬Ņa qui√©n salud√© primero?" El arzobispo respondi√≥: "Usted me salud√≥ en primer lugar." El Padre dijo: "Yo salud√© al VIP en primer lugar." El Arzobispo Olaechea, comprensiblemente, perplejo, contest√≥: "Pero de nosotros dos, mi secretario y yo, yo soy el 'VIP'." Entonces, nuestro fundador, explic√≥: "No, el VIP es su √°ngel de la guarda".Durante unos d√≠as de descanso que pasamos en una casa alquilada en un pueblo en Lombard√≠a, Italia - no me acuerdo si era en Caglio o Civenna - jug√°bamos a las bochas de vez en cuando, para hacer un poco de ejercicio. Ya que no conoc√≠amos las reglas del juego muy bien, hac√≠amos nuestras propias reglas. Recuerdo que en uno de estos juegos, el Padre lanz√≥ la pelota extraordinariamente bien y realiz√≥ una puntuaci√≥n excepcional. Sin embargo, dijo inmediatamente: "Eso no cuenta, fui ayudado por mi √°ngel de la guarda. No voy a hacerlo nunca m√°s..." Hago a esta peque√Īa historia porque considero que es indicativa de la relaci√≥n de constante amistad que tuvo con su √°ngel de la guarda, y tambi√©n de su humildad, ya que m√°s tarde me dijo directamente, que se avergonzaba de haber pedido a su √°ngel de la guarda ayuda en un asunto tan poco importante.

TEXTOS DE SAN JOSEMAR√ćA SOBRE LOS √ĀNGELES CUSTODIOS

Ten confianza con tu √Āngel Custodio. ‚Äď Tr√°talo como un entra√Īable amigo ‚Äďlo es‚Äď y √©l sabr√° hacerte mil servicios en los asuntos ordinarios de cada d√≠a.Camino, 562La tradici√≥n cristiana describe a los √Āngeles Custodios como a unos grandes amigos, puestos por Dios al lado de cada hombre, para que le acompa√Īen en sus caminos. Y por eso nos invita a tratarlos, a acudir a ellos.Es Cristo que pasa, 63Hemos de llenarnos de aliento ya que la gracia del Se√Īor no nos faltar√°, porque Dios estar√° a nuestro lado y enviar√° a sus √Āngeles, para que sean nuestros compa√Īeros de viaje, nuestros prudentes consejeros a lo largo del camino, nuestros colaboradores en todas nuestras empresas. In manibus portabunt te, ne forte offendas ad lapidem pedem tuum, sigue el salmo: los √Āngeles te llevar√°n con sus manos, para que tu pie no tropiece en piedra alguna.Es Cristo que pasa, 63Dios, que en tu providencia admirable te has dignado enviar a tus santos √°ngeles para nuestra custodia; te suplicamos nos concedas vernos siempre defendidos por su protecci√≥n y gozar eternamente de su compa√Ī√≠a.Colecta de la misa de los √Āngeles Custodios.Bebe en la fuente clara de los "Hechos de los Ap√≥stoles": en el cap√≠tulo XII, Pedro, por ministerio de √Āngeles libre de la c√°rcel, se encamina a casa de la madre de Marcos. ‚ÄĒNo quieren creer a la criadita, que afirma que est√° Pedro a la puerta. "Angelus ejus est!" ‚ÄĒ¬°ser√° su Angel!, dec√≠an. ‚ÄĒMira con qu√© confianza trataban a sus Custodios los primeros cristianos. ‚ÄĒ¬ŅY t√ļ?Camino, 570No podemos tener la pretensi√≥n de que los √Āngeles nos obedezcan... Pero tenemos la absoluta seguridad de que los Santos √Āngeles nos oyen siempre.Forja, 339Se√Īor, que tus hijos sean como una brasa encendid√≠sima, sin llamaradas que se vean de lejos. Una brasa que ponga el primer punto de fuego, en cada coraz√≥n que traten... ‚ÄĒT√ļ har√°s que ese chispazo se convierta en un incendio: tus √Āngeles ‚ÄĒlo s√©, lo he visto‚ÄĒ son muy entendidos en eso de soplar sobre el rescoldo de los corazones..., y un coraz√≥n sin cenizas no puede menos de ser tuyo.Forja, 9S√© que te doy una alegr√≠a copi√°ndote esta oraci√≥n a los Santos √Āngeles Custodios de nuestros Sagrarios: Oh Esp√≠ritus Ang√©licos que custodi√°is nuestros Tabern√°culos, donde reposa la prenda adorable de la Sagrada Eucarist√≠a, defendedla de las profanaciones y conservadla a nuestro amor.Camino, 569Gustosamente har√≠an su oficio los Santos √Āngeles Custodios con aquella alma que les dec√≠a: "√Āngeles Santos, yo os invoco, como la Esposa del Cantar de los Cantares, 'ut nuntietis ei quia amore langueo' ‚ÄĒpara que le dig√°is que muero de amor".Camino, 568Fuentes: Mons. √Ālvaro del Portillo para josemariaescriva.info, San Josemar√≠a Escriv√°, Signos de estos Tiempos

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