Dec√°logo para su pontificado:
Rafael Navarro-Valls, Catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense, ha publicado recientemente un artículo donde condensa en diez puntos, como si se tratara de unas Tablas dadas a Moisés, los principales principios que podemos encontrar en el legado magisterial del Papa Francisco, publicado hasta el momento.
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√Čl hace la advertencia que estas tablas pueden ir aumentando a lo largo el pontificado en detalles concretos de la doctrina de siempre.1¬ļ) Levantar la temperatura espiritual de 1.195.671.000 (datos de 2010) cat√≥licos de todo el mundo. La Iglesia, si se me permite el s√≠mil, es una empresa de car√°cter espiritual, con un activo formado por la fe y la santidad de sus miembros, y un pasivo conformado por sus debilidades. De ah√≠ que, el primer desaf√≠o para el nuevo Papa, sea lograr elevar la temperatura espiritual de esos mil doscientos millones de cat√≥licos dispersos por todo el mundo. Esto es, aumentar los activos espirituales de la Iglesia cat√≥lica. El Papa Francisco se ha puesto en ello nada m√°s ser elegido. En el balc√≥n vaticano marc√≥ el camino de la oraci√≥n. En la Capilla Sixtina lo confirm√≥ y en la misa de inauguraci√≥n del ministerio petrino lo reiter√≥ : ‚ÄúRezad por m√≠‚ÄĚ.2¬ļ) Abrir el mercado de las ideas a los valores del esp√≠ritu. O si se quiere, sacar al cristianismo de la periferia de la historia y situarlo en el centro del quehacer humano. Despertarlo de esa posici√≥n de repliegue sobre s√≠, que se llama la ‚Äúenfermedad del absentismo‚ÄĚ, ajeno e indiferente a las ambiciones, incertidumbres y perplejidades de sus contempor√°neos, mientras la gran sociedad sigue su curso. Existe una cierta ‚Äúbanalizaci√≥n del mal‚ÄĚ, que suele derivar en una sutil dictadura del relativismo.Requerir√° de una gran fortaleza para sacar a los creyentes del abismo de lo que se ha llamado el ‚Äúantimercantilismo moral‚ÄĚ. Esto es, una especie de temor a entrar en el juego de la libre concurrencia de las ideas y los valores morales, que suele decidirse m√°s all√° de los refugios de la decencia moral.3¬ļ). Ser m√°s mundocentrico que euroc√©ntrico. Mezclando el buen humor con la profec√≠a, en su primer saludo, √©l mismo se llam√≥ el Papa ‚Äúdel fin del mundo‚ÄĚ. Claro est√°, no refiri√©ndose a la profec√≠a de Malaqu√≠as, sino haciendo notar que su origen no era Europa sino las inmensas llanuras de la Pampa argentina. El primer milenio fue el de la cristianizaci√≥n de Europa; el segundo despleg√≥ el cristianismo en Am√©rica. El tercero - y aqu√≠ el Papa Francisco tendr√° un protagonismo especial - apunta como una flecha a Asia y √Āfrica. No es casualidad que los dos √ļltimos Pont√≠fices hayan viajado un total de quince veces a √Āfrica, desplaz√°ndose Juan Pablo II en trece ocasiones a Asia. En 1910, 6 de cada 10 cat√≥licos viv√≠an en Europa, hoy solo 2 de cada 10. Desde luego tendr√° en cuenta el potencial que suponen las ra√≠ces cristianas de Europa, pero sin olvidar que el futuro del cristianismo est√° en otros continentes.4¬ļ) Iniciar una nueva ‚ÄúReforma‚ÄĚ, que pondr√° en tensi√≥n la capacidad organizadora del nuevo Pont√≠fice. No me refiero tanto a la manoseada reforma de la Curia, me refiero m√°s bien a la preparaci√≥n intelectual, humana y espiritual de 721.935 religiosos y 412.236 sacerdotes extendidos por todo el mundo. Una tarea directamente conectada con la eficacia de los mayores responsables en la Iglesia de la difusi√≥n del mensaje cristiano. Como efecto colateral, esta reforma ayudar√° a terminar con los √ļltimos coletazos ‚Äď el centro del hurac√°n fue la influencia de la revoluci√≥n sexual de los sesenta/setenta ‚Äď de algunas situaciones penosas conectadas con desviaciones sexuales.5¬ļ) Inyectar en la humanidad la idea de que la lucha contra las grandes bolsas de pobreza no solamente es un problema de filantrop√≠a sino un verdadero ‚Äúimpulso divino‚ÄĚ. En esta operaci√≥n quir√ļrgica, el Papa est√° especialmente preparado. No tanto por sus ‚Äúsignos externos‚ÄĚ (viajes en medios p√ļblicos, origen humilde etc.) cuanto por su visi√≥n teol√≥gica del mundo. Entiende la atenci√≥n desde la Iglesia al m√°s necesitado no como problema de ‚ÄúONG filantr√≥pica‚ÄĚ ‚Äď por decirlo con sus palabras ‚Äď cuanto un problema de verdadera ‚Äújusticia social‚ÄĚ. En la propia Misa de Inauguraci√≥n , explic√≥ la necesidad de ‚Äúcustodiar la creaci√≥n‚ÄĚ como ‚Äúcustodiar a la gente, el preocuparse por todos, por cada uno, con amor, especialmente por los ni√Īos, los ancianos, quienes son m√°s fr√°giles y que a menudo se quedan en la periferia de nuestro coraz√≥n. Es preocuparse uno del otro en la familia: los c√≥nyuges se guardan rec√≠procamente y luego, como padres, cuidan de los hijos, y con el tiempo, tambi√©n los hijos se convertir√°n en cuidadores de sus padres.‚ÄĚ6¬ļ) Poner en marcha una nueva evangelizaci√≥n, en el que el n√ļcleo de la acci√≥n resida m√°s en las bases que en la c√ļpula. Es papel de los laicos en la Iglesia. La actuaci√≥n en la plaza p√ļblica, en la vida pol√≠tica, econ√≥mica y social de los pueblos es la gran tarea de los cristianos de a pie. El nuevo Papa no est√° s√≥lo. Es la cabeza de un cuerpo espiritual muy amplio. Lo importante ahora no es tanto la ‚Äúartiller√≠a pesada‚ÄĚ o las ‚Äúgrandes flotas oce√°nicas‚ÄĚ. M√°s bien se trata de dar aliento e impulso a esa ‚Äúinfanter√≠a ligera‚ÄĚ (si se me permite el s√≠mil) que son los 1.200 millones de cat√≥licos dispersos por todo el mundo.Cuando su antecesor el Beato Juan Pablo II insist√≠a una y otra vez en que ‚Äútodos los caminos de la Iglesia conducen al hombre‚ÄĚ, estaba aludiendo a este desaf√≠o. De este modo, el laico pasa a ser no solamente ‚Äúla arena de encuentro‚ÄĚ o de punto de conexi√≥n entre valores temporales y espirituales sino su aut√©ntico protagonista. Naturalmente, me refiero tanto a hombres como a mujeres, con un especial protagonismo de estas.7¬ļ) Incrementar la unidad en la Iglesia, manteniendo la riqueza de las diversas perspectivas. En la historia de la Iglesia, la unidad ha sido tema prioritario en la agenda de los 265 Pont√≠fices que han precedido al Papa Francisco. No es un tema nuevo, ni algo simplemente conectado con posibles enfrentamientos en la Curia. Es algo m√°s de fondo, muy unido a la inevitable debilidad humana. Las disensiones comenzaron todav√≠a con la figura de Cristo fresca entre sus disc√≠pulos. Las llamadas de atenci√≥n de Pedro y de Pablo de Tarso eran frecuentes Los cismas, herej√≠as y choques de personalidades fuertes han puesto sombras en el cuadro. Se trata de superar esos peligros por elevaci√≥n. Esto es, alineando las distintas sensibilidades hacia el objetivo com√ļn de la nueva evangelizaci√≥n.8¬ļ) Potenciar el di√°logo inter-religioso . Probablemente habr√° que lograr como primer objetivo el viaje a Mosc√ļ, tantas veces frustrado por resistencias externas de la Iglesia ortodoxa. Luego, continuar el camino del di√°logo con los anglicanos, evang√©licos y luteranos. Sin olvidar a ‚Äúnuestros hermanos mayores‚ÄĚ, los jud√≠os, y a ese inmenso mundo del Islam. El Papa Francisco parece tener muy pr√≥ximo a su coraz√≥n a los hebreos. Nada m√°s ser elegido Papa ha expresado su deseo de contribuir al "progreso de las relaciones entre jud√≠os y cat√≥licos", en una carta dirigida al jefe de la comunidad hebrea de Roma. El ecumenismo ha sido una preocupaci√≥n constante en los grandes Papas del siglo XX/XXI. No simplemente por un problema de ‚Äúcoexistencia pac√≠fica‚ÄĚ, sino, por decirlo en palabras del antes cardenal Bergoglio: ‚ÄúNo solo la ciudad moderna es un desaf√≠o sino que lo ha sido, lo es y lo ser√° toda ciudad, toda cultura, toda mentalidad y todo coraz√≥n humano‚ÄĚ. (25 agosto 2011)9) Nombrar buenos colaboradores. Refiri√©ndose a los que ocupan grandes centros de poder en el mundo, suele decirse que aquellos que no son buenos colaboradores son algo as√≠ ‚Äúcomo tortugas patas arriba: se mover√°n mucho, pero sin llegar a ning√ļn sitio‚ÄĚ. Naturalmente, el primer consejero del Pont√≠fice es Dios, lo que da bastante tranquilidad. Pero los buenos colaboradores humanos son tambi√©n importantes. En la historia de la Iglesia la diferencia, por ejemplo, en nombrar un Secretario de Estado competente y otro poco eficaz ha tra√≠do consecuencias graves en asuntos de alta trascendencia. Lo cual repercute en los nombramientos de obispos al frente de las di√≥cesis. No hay que olvidar la amplia descentralizaci√≥n del gobierno eclesi√°stico, a pesar de su coordinaci√≥n con el gobierno central. Todo el mundo de la comunicaci√≥n y transparencia vaticanas exigir√° especial atenci√≥n del Papa. Los nombramientos en ese delicado sector requerir√° buena mano por parte del Papa. Desde luego, me dir√° alguien, los primeros cristianos no eran especialistas en comunicaci√≥n, empezando por el primer Papa, S. Pedro. Sin embargo lograron objetivos muy por encima de sus posibilidades. De acuerdo, pero hoy dominar la t√©cnica medi√°tica es necesaria para recuperar, por ejemplo, la imagen deteriorada de una Iglesia manchada por esc√°ndalos ‚Äďreales o aparentes ‚Äď que se retransmiten a la velocidad de la luz por canales que elabora una opini√≥n p√ļblica a imagen y semejanza de quien sabe utilizarlos. De momento, los cuatro millones de seguidores en las cuentas Twitter del Papa Francisco supone un inter√©s medi√°tico inusitado.10¬ļ) Promover la causa de la paz y la justicia en todo el mundo, comenzando con la primera de las libertades, que es la religiosa. No se trata solamente de detener esa especie de cristofobia que est√° produciendo en diversos lugares del mundo una hostil persecuci√≥n anticristiana. Se trata, adem√°s, de despertar en las religiones la potencialidad que poseen para ayudar a la paz en el mundo. Tal vez una an√©cdota ‚Äď su protagonista fue John Foster Dulles, Secretario de Estado con el presidente Eisenhower - ayude a explicar este d√©cimo ‚Äúmandamiento‚ÄĚ. Con ocasi√≥n de uno de los numerosos conflictos entre Israel y sus vecinos √°rabes, invit√≥ a un representante israel√≠ y a otro sirio - jud√≠o el primero, musulm√°n el segundo- a mantener una conversaci√≥n privada sobre el conflicto. Cuando se encontraron, el Secretario de Estado les estrech√≥ calurosamente la mano, sonri√≥ y dijo:‚ÄĚ ¬ŅPor qu√© no nos sentamos los tres juntos y, de coraz√≥n a coraz√≥n, resolvemos esto como caballeros cristianos?‚ÄĚ A la sorpresa inicial, sigui√≥ la amplia sonrisa por la confusi√≥n de Dulles. La an√©cdota pone de manifiesto que se sigue creyendo, correctamente, que en las tradiciones religiosas hay recursos importantes, no siempre aprovechados, para resolver los conflictos mundiales.Naturalmente existen otros muchos desaf√≠os, por ejemplo la familia, la protecci√≥n de la vida o la coordinaci√≥n entre las funciones de los dicasterios de la Iglesia etc, pero establecer prioridades es b√°sico en una labor de gobierno. El Papa Francisco deber√° abordarlas, sabiendo que la primera regla es: pretender no molestar a nadie conduce invariablemente a molestar a todo el mundo.Fuentes: Aleteia, Signos de estos Tiempos

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