Uno de los m谩s famosos conversos fue el premio nobel Alexis Carrel.
alexis carrel con microscopio
Carrel presenci贸 una curaci贸n milagrosa en Lourdes en 1902.
Y a partir de ah铆 dispar贸 una conversi贸n lenta y sinuosa, que le llev贸 de vuelta al catolicismo en 1939.

SE HIZO AGN脫STICO EN LA UNIVERSIDAD

Alexis Carrel naci贸 en una familia cat贸lica en una peque帽a ciudad en Francia en 1873.

Asisti贸 a misa regularmente y fue a escuelas cat贸licas dirigidas por jesuitas.

Desafortunadamente, para el momento en que 茅l entr贸 a la universidad era agn贸stico.
脡l rechazaba por completo la fe cat贸lica y ni siquiera estaba seguro si hab铆a un Dios.

Sin embargo, 茅l no se quedar铆a de esa manera toda la vida.

Un milagro extraordinario en Lourdes ayud贸 a llevarlo de vuelta a la fe.

Como agn贸stico, Carrel estudi贸 biolog铆a y medicina, y se convirti贸 en un cient铆fico de fama mundial.

Desarroll贸 una forma de permitir que los 贸rganos vivieran fuera del cuerpo, un gran paso hacia el trasplante de 贸rganos, y desarroll贸 nuevas t茅cnicas para la limpieza de heridas.

Lo m谩s importante, sin embargo, fue que invent贸 t茅cnicas para suturar vasos sangu铆neos grandes, lo que le vali贸 el Premio Nobel en 1912.

脡l mismo, despu茅s de su conversi贸n, escribi贸 sobre aquella 茅poca de agn贸stico (hablando de s铆 mismo en tercera persona):

absorbido por los estudios cient铆ficos, fascinado por el esp铆ritu de la cr铆tica alemana, [Carrel] se hab铆a convencido poco a poco que m谩s all谩 del m茅todo positivo, no hay certeza alguna.

Y sus ideas religiosas, destruidas por el an谩lisis sistem谩tico, lo hab铆an abandonado, dej谩ndole el recuerdo dulce de un sue帽o delicado y hermoso.

Por ello hab铆a encontrado refugio en el escepticismo indulgente (鈥).
La b煤squeda de las esencias y las causas parec铆a vana, s贸lo el estudio de los fen贸menos era interesante.

El racionalismo satisfac铆a totalmente su mente, pero en el fondo de su coraz贸n se escond铆a un dolor secreto, la sensaci贸n de ahogo en un c铆rculo demasiado peque帽o, esto es, la insaciable necesidad de certeza.鈥

foto antigua de la gruta de lourdes

LA FASCINACI脫N DE LAS CURACIONES DE LOURDES

Aunque las apariciones de Lourdes originales se hab铆an producido en 1858, gente en el siglo XX (como la de hoy) reclama que ha sido curada por el agua de all铆.

A pesar del gran n煤mero de presuntas curaciones, el establishment m茅dico franc茅s estaba firmemente en contra de la posibilidad de que algo sobrenatural estuviera sucediendo.

Esta es la raz贸n por la que su opini贸n acerca de supuestos milagros de Lourdes importaba tanto.

Carrel quer铆a ir a ver por s铆 mismo y, en 1902, decidi贸 participar como m茅dico en una peregrinaci贸n.

Y le lleg贸 una oportunidad cuando que le ofrecida por un colega m茅dico que por un contratiempo tuvo que abandonar en el 煤ltimo minuto.

De este viaje de Alexis Carrel surgi贸 un libro que tendr铆a el t铆tulo de 鈥淰iaje a Lourdes鈥.

Alexis viajaba de inc贸gnito.
Pocos sab铆an su identidad, pues 茅l solamente quer铆a constatar lo que all铆 ocurr铆a y ayudar a los pacientes que pudiese.

En su compartimiento del tren hab铆a una mujer, Marie Ferrand (as铆 la llama 茅l en su libro, pero en realidad su nombre real era Marie Bailly), cuyo estado era de extrema gravedad.

Carrel era un fuerte esc茅ptico, hasta que conoci贸 a la chica Marie Bailly.

fotos antigua de oficina de constataciones de lourdes

LA CURACI脫N QUE PRESENCI脫 EN LOURDES

脡l estaba en el tren rumbo a Lourdes en 1902 para ver la histeria por s铆 mismo cuando se encontr贸 con Bailly.

Quien al parecer ten铆a algo llamado peritonitis tuberculosa que le produc铆an a la paciente dolores terribles.

Era una enfermedad fatal.

Ella estaba medio inconsciente y ten铆a el vientre hinchado, la piel trasl煤cida, las costillas que le sobresal铆an, una bolsa de l铆quido que ocupaba la regi贸n umbilical, fiebre alta, hinchaz贸n en las piernas, el coraz贸n acelerado.

Tratando de ayudar, Carrel le dio morfina, pero dijo que no cre铆a que ella incluso sobreviviera el resto del viaje a Lourdes.
Otros m茅dicos en el tren llegaron a la misma conclusi贸n.

Cuando llegaron, sus amigas la llevaron a la gruta, le vertieron tres jarras de agua de Lourdes sobre ella.

Con cada lote, dijo que sinti贸 un agudo dolor en todo su cuerpo.

Ante el asombro de los m茅dicos presentes, su vientre empez贸 a aplanarse de nuevo a un tama帽o normal.
Y casi inmediatamente y su pulso volvi贸 a un ritmo normal.

A la noche, ella estaba lo suficientemente bien para comer una cena normal.

Bailly, ya curada, fue llevada al hospital dirigido por el doctor Boissaire, un cient铆fico que defend铆a la veracidad de Lourdes.

Carrel la visit贸 varias veces esa tarde con otros m茅dicos y constat贸 que la curaci贸n era completa.

Lleg贸 la noche y nuestro protagonista se acerc贸 a la Bas铆lica, donde pronunci贸 aquella oraci贸n que se ha hecho famosa:

鈥淰irgen Santa, socorro de los desgraciados que te imploran humildemente, s谩lvame.

Creo que T煤 has querido responder a mi duda con un gran milagro.

No lo comprendo, y dudo todav铆a.

Pero mi gran deseo y el objeto supremo de todas mis aspiraciones es ahora creer, creer apasionadamente y ciegamente, sin discutir ni criticar nunca m谩s.

Tu nombre es m谩s bello que el sol de la ma帽ana.

Acoge al inquieto pecador que, con el coraz贸n turbado y la frente surcada por las arrugas, se agita corriendo tras las quimeras.

Bajo los profundos y duros consejos de mi orgullo intelectual yace, desgraciadamente ahogado todav铆a, un sue帽o, el m谩s seductor de todos los sue帽os.
El de creer en Ti y el de amarte como aman los monjes de alma pura鈥.
dr alexis carrel

EL PROCESO DE CONVERSI脫N DE CARREL

El cient铆fico en Carrel no sab铆a qu茅 pensar de todo esto.

Pero tuvo que admitir que todo lo que sab铆a acerca de la medicina hac铆a parecer como que esa curaci贸n fue de hecho milagrosa.

Su proceso de conversi贸n fue lento y con altibajo a trav茅s de los a帽os.

脡l sab铆a que reclamar p煤blicamente haber sido testigo de un milagro podr铆a arruinar su carrera.
As铆 que se qued贸 callado sobre todo.
Ni siquiera quer铆a que la gente supiera que 茅l hab铆a ido a Lourdes.

Sin embargo, la cura de Bailly r谩pidamente se convirti贸 en noticia nacional.

Agencias de noticias informaron que Carrel hab铆a estado presente, pero que 茅l no cre铆a que hubiera habido algo milagroso en lo que pas贸.

Esto no era exactamente preciso, por lo que se vio obligado a publicar una r茅plica p煤blica.

En ella, reprendi贸 a los creyentes religiosos que por lo general son demasiado r谩pidos para reclamar que algo inusual es milagroso.

Pero tambi茅n critic贸 al establishment m茅dico por descartar la posibilidad de los milagros, diciendo que Bailly puede de hecho haber sido curada milagrosamente.

隆Esto fue un esc谩ndalo p煤blico!

驴C贸mo pod铆a alguien tan impregnado de la ciencia que ha logrado tanto en la medicina decir que la cura de Bailly podr铆a haber sido milagrosa?

Su carrera en Francia hab铆a terminado.Incapaz de trabajar en hospitales por m谩s tiempo, se traslad贸 a Canad谩, y, finalmente a los Estados Unidos.

Se incorpor贸 al Instituto Rockefeller de Investigaci贸n M茅dica en Nueva York y pas贸 el resto de su carrera all铆.

Marie Bailly, por su parte, entro a un convento.

As铆 se hubo convencido que la curaci贸n de la mujer podr铆a haber sido milagrosa

驴Pero qu茅 significaba eso espiritualmente para 茅l?

No sab铆a qu茅 hacer con esto exactamente, ya que admitirse plenamente a s铆 mismo que hab铆a sido testigo de un verdadero milagro en Lourdes requerir铆a repensar sus creencias religiosas (o falta de ella).

Le tom贸 25 a帽os de trabajar su coraz贸n y su mente, hasta que finalmente, en 1939, decidi贸 reunirse con un sacerdote cat贸lico con el fin de considerar seriamente volver a la Iglesia.

Se hicieron amigos, y tres a帽os m谩s tarde anunci贸,

鈥淵o creo en la existencia de Dios, en la inmortalidad del alma, en el Apocalipsis y en todo lo que la Iglesia Cat贸lica ense帽a鈥.

Y s贸lo dos a帽os despu茅s de eso, 茅l muri贸.

Pero no sin recibir los 煤ltimos ritos en su lecho de muerte.

Dios lo hab铆a tra铆do de vuelta justo a tiempo.

Ya el 3 de Noviembre de 1938 (seis a帽os antes de su muerte) se dirigi贸 as铆 al Se帽or:

Nada quiero para m铆, sino vuestra gracia.

Que yo sea en vuestras manos humo llevado por el viento...

Que cada minuto de mi vida, Se帽or, est茅 consagrado a vuestro servicio.

En la oscuridad en la que voy tanteando, yo os busque sin cesar.

Si bien ciego, me esfuerzo en seguiros:

Se帽or, ind铆came el camino鈥.

Acogi贸 la belleza del Evangelio, las exigencias de la moral cristiana y qued贸 fascinado por el mandamiento nuevo dictado por Cristo de un mundo nuevo.

Para Carrel,

鈥淗ay una gran diferencia entre Jes煤s de Nazareth y Newton; y es que el precepto del amor rec铆proco, ense帽ado por Jes煤s, es una de las leyes m谩s importantes de gravitaci贸n universal鈥.

Fuentes:

S煤mate a nuestra Newsletter y recibe las 煤ltimas publicaciones
en tu bandeja de entrada

Thank you! Your submission has been received!
Oops! Something went wrong while submitting the form.

Sobre la Fe y la Conversi贸n

Ver todo