Las t茅cnicas de meditaci贸n oriental son una moda creciente para relajarse y aliviar el estr茅s y la ansiedad.
Algunos de ellos incluso se han deslizado en rincones de la Iglesia presentados como algo que puede coexistir con la espiritualidad cat贸lica
figuras orando
Estas han introducido nuevas formas de orar y meditar que han estado haciendo met谩stasis en las parroquias.
Algunas de las cuales ofrecen por ejemplo sesiones de yoga, e incluso han aparecido algunas t茅cnicas de meditaci贸n y contemplaci贸n.
Que aunque se digan cristianas, usan en 煤ltima instancia formatos orientales y de la Nueva Era

En este art铆culo nos centraremos en las diferencias entre la meditaci贸n y contemplaci贸n verdaderamente cristiana y las otras.

hombre al atardecer orando en una cruz

LA MEDITACI脫N CRISTIANA U ORACI脫N CONTEMPLATIVA

Toda oraci贸n que merece tal nombre debe ser hacia adentro en 煤ltima instancia, afectarnos interiormente.

Cuando se practica la oraci贸n contemplativa tarde o temprano tienden a ser muy simple.

Paso a paso el tema de la contemplaci贸n ser谩 m谩s simple y m谩s convincente.

Nuestros pensamientos van a disminuir en n煤mero pero ganar en profundidad y concentraci贸n.

Las palabras e ideas vendr谩n con m谩s moderaci贸n, y en 煤ltima instancia la oraci贸n hacia el interior se resuelve en silencio o incluso en algo que va m谩s all谩 de la dualidad de la palabra y el silencio.

La contemplaci贸n debe ser un encuentro vivo entre el hombre y Dios.
En el que el hombre se esfuerza por acercarse a Dios y al hacerlo llegar a ser m谩s puro, m谩s simple y m谩s sustancial.

La contemplaci贸n cristiana no debe inducir un estado de enso帽aci贸n e irrealidad.

Por el contrario, debemos permanecer alertas en todo, conscientes de la relaci贸n con Dios, que estamos tratando de establecer.

Aunque la oraci贸n contemplativa tambi茅n puede ocuparse de cuestiones y problemas de la vida ordinaria y morales, esto no es su dominio propio.

Lo que estamos tratando de aprehender en la contemplaci贸n no son las verdades del mundo emp铆rico y de la experiencia existencial, sino las verdades de la revelaci贸n divina que nos han llegado en la palabra de Dios y la vida de Cristo.

Pero eso no implica evadir la realidad.

La contemplaci贸n debe afectar la vida misma.

No debemos pasar por alto nuestros propios problemas personales e inmediatos.

Hay que hacer una ruta en nuestra vida con cada palabra del Se帽or.
En su luz vemos c贸mo est谩n las cosas con nosotros.
As铆 aparece un sentido de orientaci贸n y se hace claro para nosotros lo que debemos hacer y lo que debemos evitar o superar.

Esto conduce - o deber铆a conducir - a aspectos del manejo de nuestra vida y nuestros deberes para con Dios y el hombre.

Estas resoluciones se deben hacer ante Dios y deben convertirse en parte de nuestra vida.

De tal auto-examen repetido emerge lentamente una mejor comprensi贸n de la propia naturaleza, de las faltas de uno y de los buenas y malas potencialidades.

Una mejor comprensi贸n de la vida y tambi茅n de tus tareas; tambi茅n una mejor comprensi贸n de las personas con las que nos ponemos en contacto a diario.

De esta manera estamos siendo instruidos desde dentro y adquiriendo una nueva seguridad que no podr铆amos obtener de ninguna otra manera.

El primer y m谩s importante paso para la meditaci贸n y contemplaci贸n es la preparaci贸n.

Hay que seleccionar y preparar el tema de la contemplaci贸n.

Esto no se puede hacer de una manera casual.

Hay que saber por d贸nde empezar y hay que saber qu茅 tipo de temas contemplar.

Podr铆a ser alg煤n art铆culo de fe o alg煤n pensamiento de una persona iluminada.

El tema m谩s apropiado, sin embargo, siempre ser谩 la Escritura y, sobre todo, la persona y la vida de Jesucristo.

Sus palabras 鈥淵o soy el camino, y la verdad, y la vida鈥 expresan de la manera m谩s clara posible lo que est谩 involucrado en la contemplaci贸n.

El camino del Padre hacia nosotros y de nosotros al Padre, la santa verdad que se revela a lo largo de este camino, y la vida que participamos en Cristo.

Si tenemos suficiente poder de la imaginaci贸n visual, debemos tratar de conversar con Cristo, como si estuviera realmente presente.

Si no somos capaces de hacer esto, debemos recordar que nuestro Se帽or, en cuya vida estamos meditando, est谩 presente con nosotros en todo momento, no s贸lo vaga y remotamente, sino aqu铆 y ahora.

El adorador debe llegar al Dios vivo, deben ser consciente de su santa presencia, debe buscar a su santo rostro y entrar en su coraz贸n.

La contemplaci贸n se convierte as铆 en un verdadero di谩logo en el que el hombre que se enfrenta a su verdadero t煤, que es Dios.

yoga

LAS DIFERENCIAS CON LAS MEDITACIONES ORIENTALES Y DE LA NUEVA ERA

Pero la meditaci贸n y contemplaci贸n cristiana difiere mucho de la meditaci贸n oriental.

De hecho, hay quienes van tan lejos como para decir que la participaci贸n en cualquier forma de meditaci贸n no cristiana est谩 abriendo la puerta de par al enemigo.

Estamos hablando de la meditaci贸n Zen, la meditaci贸n trascendental, el yoga, la meditaci贸n china o hind煤, la meditaci贸n guiada, etc.
Todas las cuales tienen su origen en las religiones orientales y en la Nueva Era.

驴C贸mo difiere la meditaci贸n oriental de la meditaci贸n cristiana?

1 - La meditaci贸n oriental Vac铆a la Mente

La meditaci贸n cristiana llena la mente y el esp铆ritu con la Palabra de Dios.

El vaciado de nuestra mente es en realidad una cosa muy peligrosa, ya que da a la habitaci贸n mental la posibilidad de que el enemigo la llene con su enga帽o.

La palabra hebrea para meditaci贸n en realidad significa hablar o murmurar, una pr谩ctica que en realidad hace lo contrario de la meditaci贸n oriental, llena nuestra mente con la Palabra de Dios y construye nuestro esp铆ritu.

2 - La meditaci贸n oriental se Centra en Uno Mismo

Es un centrado en uno mismo, en tu ser interior, en la auto-realizaci贸n, en tu la respiraci贸n, en tus sensaciones f铆sicas y emociones.

Hay que recordar que el 煤ltimo enga帽o del maligno es el orgullo o la elevaci贸n de uno mismo.

La meditaci贸n cristiana quita nuestra atenci贸n de nosotros y coloca a nuestro enfoque en Jesucristo, nos hace humildes y dependientes de 脡l.

3 - La meditaci贸n oriental busca Aliviar el Estr茅s

El problema con nuestra cultura no es el estr茅s.

El estr茅s es s贸lo un s铆ntoma de un problema m谩s profundo: el orgullo y la soberbia.

La preocupaci贸n, el miedo, el perfeccionismo, etc., todos tienen su ra铆z en el orgullo y el resultado es el estr茅s.

Dios quiere que caminemos diariamente en la fe y nos trae la paz, no importa nuestra circunstancia.

Por eso los cristianos no deben recurrir a otro que a Jesucristo para la paz que le ayude a aliviar lo que sea que haya tra铆do estr茅s en sus vidas.

caras de jesus y buda
4 - La meditaci贸n oriental se centra en que el Hombre Est谩 en Control

Las pr谩cticas de meditaci贸n orientales dependen de uno mismo como agente para llevar la paz, la tranquilidad trabajando sobre el punto 鈥淧uedes ser como Dios鈥.

Pero la meditaci贸n cristiana nos recuerda que Dios es todopoderoso y cuando 脡l est谩 en control puedes estar en paz completa sabiendo que sus prop贸sitos prevalecer谩n.

En cambio la meditaci贸n oriental destrona a Dios y pone al hombre en su lugar.

5 - La meditaci贸n oriental es s贸lo Escapismo

Mediante la b煤squeda de mayores niveles de conciencia o estados alterados de conciencia se puede escapar del estr茅s y entrar en nuevos 谩mbitos de enso帽aci贸n, nuevos mundos.

Pero el hecho es que una vez que hemos regresado a nuestro estado normal de conciencia lo que fuera que trajo en el estr茅s est谩 todav铆a all铆.

La meditaci贸n cristiana no nos da un escape de la realidad, nos da la fuerza sobrenatural del Esp铆ritu Santo para caminar por el "fuego e inundaciones" en paz, sabiendo que Dios est谩 en control de cada situaci贸n.

Por la fe andamos a trav茅s de ellos, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.

6 - La meditaci贸n oriental Manipula las Circunstancias para lograr la paz

Mediante el uso de la atm贸sfera, objetos, el silencio, t茅cnicas de respiraci贸n y m谩s, la gente es capaz de entrar en un estado meditativo.

Es una manipulaci贸n de las circunstancias y el ambiente.

Sin embargo, nosotros como hijos de Dios podemos meditar en la Palabra de Dios cuando y donde queramos, sin importar la situaci贸n o circunstancia, porque tenemos acceso directo al trono de Dios.

De hecho, somos el templo de Dios y su Esp铆ritu Santo mora dentro de nosotros.

Nunca tenemos que manipular la situaci贸n para experimentar la paz; basta que nos limitemos a recordar las preciosas promesas de la Palabra de Dios y nuestra fe y confianza en 脡l.

驴PUEDE LA MEDITACI脫N ORIENTAL MEZCLARSE CON LA ESPIRITUALIDAD CAT脫LICA?

Seg煤n un exorcista y autor de A Catholic Guide to Mindfulness, las meditaciones orientales son contrarias a la fe cat贸lica y ni sanas ni inofensivas.

El padre Patrick (no es su nombre real) es un p谩rroco que exorcista diocesano.

Seg煤n el P. Patrick, la meditaci贸n oriental es un camino de diversi贸n lejos de una relaci贸n con el verdadero Dios, el Padre Hijo y el Esp铆ritu Santo.

"La mayor铆a de la gente no sabe que el objetivo final es estar sin la necesidad de Dios", se帽al贸.

"En lugar de dirigir a las personas a Dios, el enfoque es que se convierta en 'yo', que se interpone en el camino de la uni贸n con Dios", dijo el padre Patrick.

"A medida que un cat贸lico madure en su fe, se espera que uno progrese m谩s all谩 de las razones m谩s egoc茅ntricas para la oraci贸n que pueden haberlo motivado al comienzo de su vida espiritual.

Finalmente, uno debe aprender c贸mo orar por el amor de Dios, y no solo por el suyo".

Intentar unir las dos disciplinas, las de Oriente con las Cristianas, no funciona, explic贸 el padre Patrick, porque su enfoque es diferente.

"Concentrarse solo en uno mismo, como lo hace la meditaci贸n oriental, no es confiar en Dios".

"En lugar de dialogar con tus propios sentimientos y emociones, siempre debes mirar lo que Dios te est谩 mostrando y preguntando: 驴Qu茅 quiere Dios que haga?"

La meditaci贸n que gira hacia adentro m谩s que hacia Dios termina en el vac铆o, seg煤n el padre Patrick.

"Puede darte un poco de consuelo por un corto tiempo, pero definitivamente no es un camino hacia Dios", dijo.

Incluso si es neutral, el padre Patrick explic贸 que en realidad te est谩 alejando de Dios, porque no te est谩 acercando.

"Si no hay un di谩logo con Dios, entonces usted no se est谩 perfeccionando una relaci贸n con 脡l", dijo el padre Patrick.

Algunas veces las meditaciones orientales pretenden confiar en la providencia divina.

Sin embargo, la manera de confiar verdaderamente en la divina providencia de Dios es incluirlo como parte de la ecuaci贸n, dijo el padre Patrick.

"Cuando oramos, obtenemos un sentido de lo que nos satisfar谩 de parte de Dios", dijo.

"Dios nos cre贸, 茅l sabe lo que es mejor para nosotros".

Esa es la teolog铆a cat贸lica.

Deber铆amos preguntarle a Dios:

驴Qu茅 tienes que decir?

驴Qu茅 quieres que haga o entienda?

En la verdadera espiritualidad cat贸lica, el padre Patrick dijo que Dios nos habla en lo m谩s profundo de nuestro coraz贸n, en la capa m谩s profunda.

Explic贸 que las tres capas del coraz贸n son:

La primera, la capa exterior, que simplemente est谩 viviendo la vida f铆sica.

La segunda capa donde tienen lugar nuestras experiencias y comprensi贸n psicol贸gica y emocional.

La tercera y m谩s profunda capa es donde interactuamos con Dios y le pedimos las respuestas a preguntas importantes en 煤ltima instancia.

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