INFORME ESPECIAL

Y lo ha hecho ante los ojos admirados de creyentes, descreídos y sacrílegos, para el bien de todas las almas.

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milagro eucaristico de bolsena
Milagro Eucaristico de Bolsena

Lo ha hecho mediante los denominados Milagros Eucarísticos.
Que nos ponen de manifiesto cuál es el inmenso valor de la Eucaristía.
Porque en Ella se encarna y toma Cuerpo Jesucristo, cada vez que el sacerdote pronuncia las palabras de la consagración.

Y esto nos lo recuerda Dios de vez en cuando permitiendo que hasta los incrédulos vean la transustanciación.

‚ÄćEste Informe condensa la mayor parte de lo que Foros de la Virgen Mar√≠a ha investigado sobre el tema, y sobre el final del Informe se pueden ver los links para leer cada historia concreta.

El trabajo que ha hecho María Rosa Gutes ha sido impresionante, vale la pena leerlo.

MILAGROS DE TRANSUSTANCIACI√ďN VISIBLE

En la categor√≠a de la transustanciaci√≥n sensible se cuentan numerosos milagros, ya sea, en su mayor parte, para resolver las dudas de fe de los sacerdotes, o bien para abrir los ojos a los sacr√≠legos, sobre el alcance y la maldad de sus obras y esto √ļltimo, en no pocos casos, con el efecto de convertirlos, al manifestarse ante ellos nuestro Adorable Redentor como un Dios que se deja torturar y martirizar en silencio, tantas veces como los hombres se dejan vencer por el pecado.

‚ÄćEn otras pocas ocasiones, no existe m√°s raz√≥n aparente para el milagro, que una gracia de Nuestro Se√Īor a determinadas personas, especialmente devotas.

LA TRANSUSTANCIACI√ďN VISIBLE COMO UNA GRACIA ESPECIAL PARA LOS FIELES

Especialmente destacable es el milagro ocurrido en 2013, y que está todavía siendo objeto de investigación, en el Templo María Madre de la Iglesia, en la colonia Jardines de la Paz, en Guadalajara (México).

Sucedió estando el sacerdote en oración de adoración ante el Santísimo, solo, al mediodía.

Ten√≠a los ojos cerrados y percibi√≥ un resplandor al mismo tiempo que oy√≥ una voz que le anunciaba, que ese mismo d√≠a se iba a manifestar en esa comunidad para bendecirla, pidi√©ndole que repicaran las campanas para convocar a todos, y que dispusiera su peque√Īo sagrario de adoraci√≥n particular y la custodia en el altar, esperando hasta las tres de la tarde para abrir el sagrario, momento en que har√≠a un milagro en la Eucarist√≠a, denominado, ‚ÄúMilagro de la Eucarist√≠a en la Encarnaci√≥n del Amor junto con Nuestra Madre y Se√Īora‚ÄĚ.

‚ÄćPidi√≥ al devoto sacerdote que lo transmitiera ‚Äúa sus ap√≥stoles‚ÄĚ (los sacerdotes) para que les sirviera en su conversi√≥n.

En la hora anunciada, al abrir el Sagrario, el Sant√≠simo Sacramento estaba ba√Īado en sangre, brotando la sangre del centro de la Hostia.

Tal como comunicó el Arzobispado de Guadalajara, sujeto a la verificación oportuna, hay que ver en el acontecimiento

‚Äúla Providencia de Dios para fortalecer nuestra fe y devoci√≥n para los que somos cat√≥licos, en Jes√ļs Eucarist√≠a, que se hace presente en cada Misa, y valorar este prodigio cotidiano‚Ķ‚ÄĚ.

En 1171, en Ferrara (Italia), en la Basílica de Santa María de Vado y en la misa del día de Pascua, cuando el sacerdote fraccionó la Hostia, ésta salpicó Sangre, que incluso manchó el techo de la bóveda situada encima del altar.

Algunos refirieron haber visto tambi√©n a un Ni√Īo en la Hostia, siendo √Čsta de color sanguinolento.

En 1330, Walld√ľrn (Alemania), otro sacerdote derram√≥ accidentalmente, durante la consagraci√≥n, el vino del c√°liz, el cual, convertido en Sangre, form√≥ sobre el corporal la imagen de Cristo crucificado.

De esta imagen partían, además, varias ramificaciones, con la imagen del rostro de Cristo coronado de espinas.

‚ÄćEl sacerdote, algo asustado, lo mantuvo en secreto hasta que lo confes√≥ poco antes de morir.

El Papa Eugenio IV confirmó el milagro en 1445.

Y el corporal del milagro se ha conservado y venerado hasta hoy, en la Bas√≠lica Menor de San Jorge de Walld√ľrn.

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Milagro Eucarísitico de Buenos Aires[/caption]En el milagro de Asti(Italia), 1535, cuando un sacerdote estaba partiendo la Hostia, al celebrar la misa, vio que destilaba unas gotas de sangre, de las cuales tres cayeron en el cáliz, y otra quedó pendiendo de la Hostia.

Admirado, llamó a los que asistían a la celebración a contemplar el prodigio, que quedaron igualmente maravillados.

En el momento de la santa comunión, la Hostia recuperó su apariencia ordinaria.

‚ÄćSe cuenta que el milagro consigui√≥ la fe y la subsiguiente conversi√≥n de unos soldados herejes.

También en Asti, 1718, otro sacerdote, en el momento de la elevación de la Hostia se dio cuenta de que estaba partida por la mitad y ensangrentada en el borde fragmentado, del que cayeron algunas gotas de Sangre, manchando los bordes y la base del cáliz (que así se conserva en la Catedral de Asti), así como el corporal.

En Florencia(Italia) 1230, en la Iglesia de San Ambrosio, un sacerdote dejó un poco de vino consagrado en el cáliz y al día siguiente descubrió que se había convertido en sangre coagulada.

‚ÄćEn 1595, se produjo tambi√©n en Florencia otro milagro, consistente en que un incendio destruy√≥ aquella iglesia, pero dej√≥ a salvo las Hostias consagradas, las cuales, tras caer al suelo mientras intentaban salvarlas, pudieron ser recuperadas inc√≥lumes y unidas entre s√≠, sobre una alfombra que estaba ardiendo.

‚ÄćEstas Hostias y la Sangre coagulada se conservan en sendos relicarios, para la adoraci√≥n de los fieles.

En el milagro de Meerssen (Holanda), 1222, un sacerdote fue igualmente testigo de cómo la Hostia que acababa de consagrar, destilaba gotas de sangre, que mancharon el corporal.

Aquella misma Hostia ensangrentada, se salvó en 1465 del incendio que destruyó la iglesia, por la intervención un feligrés.

Lo que demuestra que la Hostia consagrada también siguió salvándose como testigo.

En 1194, en Augsburg (Alemania), donde en aquella √©poca todav√≠a no se facilitaba la adoraci√≥n al Sant√≠simo Sacramento, una mujer decidi√≥ no consumir la Hostia que hab√≠a recibido en la comuni√≥n y en su lugar la guard√≥ en un pa√Īuelo para su adoraci√≥n particular.

Sin embargo, como tenía remordimientos, en 1199 lo confesó, teniendo que devolver en consecuencia la Hostia que había retenido ilícitamente.

Fue entonces cuando se constat√≥, que √©sta se hab√≠a convertido en un trozo de Carne sanguinolento, el cual, fue estudiado cient√≠ficamente y visto que se trataba realmente de Carne y Sangre humanas, y por tanto de nuestro Redentor, se ha conservado en el Convento de Heikig Kreuz como el ‚ÄúBien Milagroso‚ÄĚ (Wunbderbarlichen Gutes).

Da que pensar este milagro, sobre la gracia que supuso el que ocurriera, en un momento en que no se tributaba a Jes√ļs Sacramentado el honor que le es debido, y que, sin embargo, aquella mujer le quiso tributar.

LA TRANSUSTANCIACI√ďN COMO SIGNO Y S√ćMBOLO DE VICTORIA DEL CRISTIANO

Distinto significado tiene el milagro de Daroca (Espa√Īa), que data de 1239.

Unos capitanes de las tropas cristianas que se dispon√≠an a luchar contra los moros, pidieron que antes se celebrara una misa en campa√Īa.

‚ÄćDurante la Consagraci√≥n hubo que interrumpir la misa, por un ataque del enemigo, de modo que las formas consagradas se ocultaron en el corporal en un pedregal del monte.

Combatido y vencido el moro, pidieron tomar la comunión en acción de gracias por la victoria.

Fue entonces que, no sabemos si por la fe de los combatientes cristianos, o por el dolor que al Se√Īor hab√≠a de causar la propia situaci√≥n del combate, las Hostias consagradas se encontraron ensangrentadas y manchado el corporal que las envolv√≠a.

Con dicho corporal se hicieron un estandarte y le atribuyeron después la victoria frente a los moros en la reconquista del castillo de Chío.

DIOS NO PERMITE A SUS SACERDOTES DUDAR DE LA TRANSUSTANCIACI√ďN

En el milagro de Lanciano (Italia), que data del a√Īo 700, un Monje de la Orden de San Basilio dudaba (influenciado por el ambiente de herej√≠as que lo negaban) de la presencia de Nuestro Se√Īor en la Eucarist√≠a.

Combatía sus dudas con la oración cuando un día, tras las Consagración, vio la Hostia convertida en un círculo de carne y el vino en sangre.

‚ÄćLa Carne y la Sangre, conservadas y expuestas p√ļblicamente en un altar monumental, se comprob√≥ cient√≠ficamente que proced√≠an de un ser humano y se conservan milagrosamente hasta hoy, en las condiciones propias de un organismo vivo.

‚ÄćM√°s concretamente, se trata de carne de un coraz√≥n y la sangre, aunque dividida en 5 porciones de distinto tama√Īo y forma, cada una y el conjunto de todas ellas pesan lo mismo.

Lo cual es perfectamente explicable, teniendo en cuenta que el Se√Īor est√° presente en cada part√≠cula del Sant√≠simo Sacramento del Altar.

El mismo Jes√ļs le dijo a Santa Catalina:

“vosotros recibís toda la esencia divina en aquel dulcísimo sacramento que está bajo la blancura del pan.

Y así como el sol no se puede dividir, así todo Dios y todo hombre no se puede dividir en esta blancura de la Hostia.

Supongamos que la Hostia se divide y a√ļn si fuese posible hacer miles de migajas, en cada una est√° Cristo, todo Dios y todo hombre‚Ķ dividiendo esta Hostia no se divide ni Dios no el hombre, porque en cada parte est√° el todo y no disminuye en s√≠ mismo, como sucede con el fuego, seg√ļn el siguiente ejemplo: si t√ļ tuvieses una llama, ella no disminuir√≠a y tampoco cada uno tendr√≠a el todo.

Es verdad que hay quien participa m√°s y quien menos de esta llama porque cada uno recibe el fuego seg√ļn la materia que lleva‚Ķ El hombre lleva su vela, que es el deseo santo con el cual se recibe y se toma este sacramento, pero tal vela en s√≠ misma est√° apagada y se enciende cuando se recibe la Eucarist√≠a‚ÄĚ.

Ya en el a√Īo 1010, en Ivorra (Espa√Īa), otro sacerdote fue liberado de la misma duda cuando, celebrando la Santa Misa y durante la consagraci√≥n, el vino vertido en el c√°liz se troc√≥ en Sangre visible, que adem√°s se desbord√≥ y derram√≥ por el altar, llegando hasta el piso.

El entonces Obispo de Urgell, San Ermengol pudo constatarlo personalmente, luego que supo de lo ocurrido y el Papa, Sergio IV certificó el milagro mediante una Bula pontificia, la cual se conserva junto a las Reliquias del milagro en el mismo lugar donde sucedió y en el Santuario que allí se edificó, en 1663, con el fin de poder dar cabida a los innumerables peregrinos que acudían atraídos por la noticia y los Signos sagrados del milagro.

De 1263 es el llamado milagro de Bolsena (Italia), ocurrido un a√Īo antes de la instituci√≥n de la Fiesta del Corpus Christi por el Papa Urbano IV, quien ya dos a√Īos antes, en 1261, hab√≠a tenido noticia del Milagro de Daroca, al que nos referiremos despu√©s.

El sacerdote ante quien se produjo el milagro de Bolsena, al igual que en el caso de Lanciano, dudaba de la transustanciación y por este motivo había peregrinado hasta la tumba de San Pedro en Roma, para pedir la gracia de una fe fuerte.

Mientras celebraba la Santa Misa en la Iglesia de Santa Cristina de Bolsena, al dividir la Sagrada Hostia, ésta sangró, manchando el corporal, que se conserva y venera en la Catedral de Orvieto.

En 1297, fue un sacerdote de Gerona (Espa√Īa) el que dudando igualmente y durante la misa que estaba celebrando en la Iglesia del entonces Monasterio de las monjas benedictinas, constat√≥ que la Sagrada Forma que acababa de ingerir, se hab√≠a convertido en un trozo de carne empapado de sangre y de tal consistencia, que le era imposible consumirlo, de modo que tuvo que sac√°rselo de la boca y envolverlo en el corporal.

All√≠ lo encontr√≥ una de las monjas, que hab√≠a advertido el extra√Īo comportamiento del sacerdote.

√Čste reconoci√≥ lo que hab√≠a ocurrido y tanto la Hostia del milagro como el corporal manchado por ella, se veneraron hasta que se dice fueron destruidos durante la guerra civil.

En 1310, Fiecht (Austria), a otro sacerdote le asaltó también, de pronto, aquella duda, mientras consagraba el vino, en el Monasterio de San Georgenberg.

Tras la consagración, pudo constatar, con el abad, los restantes monjes del Monasterio y los peregrinos presentes, que el vino era verdadera Sangre, que estaba como hirviendo y se derramó fuera del cáliz.

‚ÄćEn 1480, a instancia del Obispo, aquella Santa Sangre, conservada en el tabern√°culo del altar mayor desde hac√≠a 170 a√Īos, y que atra√≠a a tantos fieles, fue analizada para constatar que estaba fresca, como si hubiera acabado de salir de una herida.

Se custodia todavía en el mismo lugar para adoración de los fieles.

Posteriormente, está documentado que, cuando en el siglo XVI se imponían las tesis de Lutero, la Santa Sangre ayudó, en la predicación de los monjes, a conservar el credo católico.

milagro eucaristico de patierno
Milagro Eucaristico de Patierno

Otro caso de incredulidad, mezclado adem√°s con irreverencia, es el del milagro de Casia (Italia), de 1330.

‚ÄćUn sacerdote hab√≠a perdido su respeto por la Eucarist√≠a y ejerc√≠a su ministerio sin gusto y por rutina.

Llamado para llevar la comunión a un enfermo, en una época en que ello se hacía solemnemente y tocando la campanilla por el camino, lejos de hacerlo así, colocó además la Hostia consagrada dentro del Breviario para transportarla.

‚ÄćCuando lleg√≥ a casa del enfermo, al abrir el libro, se encontr√≥ con dos manchas de sangre, una en cada p√°gina entre las que hab√≠a depositado la Sagrada Forma.

Una de las páginas se conserva en Perugia (con un perfil del rostro de Cristo que se formó después en la mancha) y la otra, con la Hostia adherida, en el Monasterio Agustino de Casia, donde se venera.

En Boxmeer (Holanda), 1400, id√©ntica duda por parte de otro sacerdote, se resolvi√≥ igualmente, con la conversi√≥n del vino consagrado en Sangre visible, que se derram√≥ del c√°liz como si estuviera hirviendo y cay√≥ sobre el corporal, formando un co√°gulo del tama√Īo de una nuez, que todav√≠a se conserva en un relicario, en la Iglesia de San Pedro y San Pablo, donde ocurri√≥ el milagro.

Tambi√©n en Bagno di Romana (Italia), 1412, el prior de la bas√≠lica de esa localidad, que por un momento dud√≥ de los efectos de la consagraci√≥n, asisti√≥ al mismo fen√≥meno de la sangre hirviendo, que el sacerdote del milagro anterior, con la diferencia de que aqu√≠ no se form√≥ ning√ļn co√°gulo, sino que qued√≥ manchado de sangre el corporal, el cual se conserva hasta hoy.

La incredulidad se mezcló de nuevo con la irreverencia en el milagro de Bergen (Holanda), 1421, pues un sacerdote que no creía en la transubstanciación, terminada una misa, arrojó al río las Hostias consagradas que no se habían consumido en aquella celebración.

Alg√ļn tiempo m√°s tarde, se hizo p√ļblica la noticia del encuentro de unas Hostias con sangre coagulada flotando en el r√≠o.

El culto a dicho milagro fue aprobado por el Obispo, y aunque luego prohibido por la reforma protestante, nunca se perdió, entre los católicos, la memoria del milagro.

En disposici√≥n de irreverencia, similar al del sacerdote del milagro de Casia y de Bergen -y contempor√°neamente al primero de ellos, aunque aqu√≠ el a√Īo 1300 no es dato indubitado-, un sacerdote de O Cebreiro (Espa√Īa) celebraba la Santa Misa en la inclemencia de un riguroso d√≠a de invierno y sin la asistencia de ning√ļn feligr√©s, cuando vio llegar, exhausto y durante la Consagraci√≥n, a un fiel asistente de una aldea vecina.

Y en pensando que la misa (para él una simple misa) no merecía el manifiesto sacrificio que el humilde campesino había hecho para llegar, las especies consagradas se le mostraron como Carne y Sangre verdaderas, manchando también los corporales, que se conservan y veneran también hoy, junto a la Hostia del milagro.

En Cimballa (Espa√Īa), 1370, se documenta otro milagro por el cual, dudando tambi√©n un sacerdote sobre la presencia real de Jes√ļs en la Eucarist√≠a, sus dudas se despejaron de la misma forma, convirti√©ndose la forma consagrada en un trozo de Carne, que chorreaba Sangre.

Esta Sangre manch√≥ el corporal, el cual se conserva y venera todav√≠a hoy con el nombre de ‚ÄúSant√≠simo Misterio Dudado‚ÄĚ, cada 12 de septiembre, con motivo del aniversario del milagro.

En Ludbreg (Croacia), 1414, otro sacerdote por un momento incrédulo al consagrar las especies, y mientras celebraba la misa en la capilla del castillo de los condes de Batthyány, fue testigo de la real transubstanciación del vino en Sangre, la cual ocultó, asustado tras un muro del altar principal.

‚ÄćAntes de morir lo confes√≥ y la Santa Sangre atrajo desde entonces a la capilla a numerosos peregrinos; document√°ndose, adem√°s, que obr√≥ diversas curaciones.

‚ÄćEn el siglo XVIII detuvo una epidemia de peste. Y aunque despu√©s fue trasladada a Roma durante un tiempo, fue devuelta a Croacia, donde actualmente se la venera.

En 1420, en el Santuario de Guadalupe (Espa√Īa), de nuevo un sacerdote ped√≠a a Dios le liberara de la misma duda sobre la transubstanciaci√≥n y as√≠, celebrando un d√≠a la santa misa y durante la consagraci√≥n, una gran nube descendi√≥ sobre el altar, para abrir paso despu√©s a una visi√≥n en la cual la Hostia estaba suspendida sobre el c√°liz, derramando en √©l gotas de Sangre, que mancharon el palio y el corporal.

En Macerata (Italia), 1356, en la Iglesia de Santa Catalina, un sacerdote celebraba misa dudando también de la transubstanciación al fraccionar el pan, cuando, antes de la comunión, vio con gran susto, cómo de la Hostia consagrada brotaba un chorro de sangre, que manchó el corporal y el cáliz.

‚ÄćEstas reliquias se conservan en la Catedral de Santa Mar√≠a Asunta y San Juli√°n, donde fueron trasladadas por orden del Obispo, al conocer lo ocurrido.

En Roma (Italia), 1610, en la antiqu√≠sima iglesia de Santa Pudenziana, ocurri√≥ otro milagro con motivo de un sacerdote que en determinado momento tuvo tambi√©n serias dudas sobre la presencia real de Jes√ļs en la Eucarist√≠a.

‚ÄćLa Hostia le resbal√≥ de las manos y cayendo al suelo, dej√≥ una huella indeleble en las gradas del altar de la Capilla Caetani, consistente en una mancha de sangre que todav√≠a puede ser vista en la actualidad.

LA TRANSUSTANCIACI√ďN VISIBLE EN HOSTIAS PROFANADAS

Probablemente, el milagro m√°s antiguo de Hostia sangrante sea el que tuvo lugar en Roma en el a√Īo 595, ante el mismo Papa, San Gregorio Magno.

‚ÄćEn aquella √©poca los fieles llevaban a misa el pan para consagrar, el cual hab√≠an elaborado en su casa.

Y sucedi√≥ que una mujer, durante la misa, se burlaba de que el pan que hab√≠a preparado ella, por las palabras del sacerdote, pudiera convertirse en Jes√ļs sacramentado.

El Papa, viendo la disposición de aquella mujer le negó la comunión, y pidió a Dios que la iluminase, siendo a continuación que las especies consagradas que había preparado aquella mujer, se convirtieron en Carne y Sangre.

La mujer se arrodilló y lloró entonces con gran arrepentimiento.En 1572, en Gorkum (Holanda), unos protestantes invadieron y saquearon la ciudad, incluyendo la Catedral, donde violentaron el tabernáculo y, extrayendo la Custodia con el Santísimo Sacramento, uno de ellos lo pisoteó con sus botas de clavos, haciéndole tres agujeros, por los cuales sangró.En vista de ello, uno de los profanadores se arrepintió.

La Hostia se venera desde entonces, y como en 1594 fue donada al Rey Felipe II de Espa√Īa, por eso se custodia en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial (Espa√Īa).En Herkenrode-Hasselt (B√©lgica), 1317, un p√°rroco fue llamado para administrar los Santos Sacramentos a un fiel que estaba gravemente enfermo.

Al llegar a casa de éste, dejó la Hostia consagrada en la entrada, dentro de la cajita donde la llevaba y metida ésta en una bolsa, y fue a confesar al enfermo, mientras un familiar tuvo la curiosidad de ver qué había en la bolsa, hasta el punto de meter los dedos para tocar la Hostia, dejándolo todo, después, como lo había encontrado.

‚ÄćCuando el sacerdote fue a buscar la Hostia, observ√≥ que hab√≠a sangrado y a√ļn, que estaba en ella impresa el rostro de Cristo coronado de espinas.Hasta 1796 fue conservada en un relicario en el monasterio de la localidad, al que se dice libr√≥ de un incendio y donde se dice que obr√≥ muchas curaciones.

Luego se trasladó a la Iglesia de San Quintín, en Hasselt.

En Bruselas (Bégica), 1370, se hurtaron unas Hostias consagradas, por encargo de un mercader contrario al catolicismo, el cual murió asesinado en circunstancias no aclaradas.

La mujer temía que fuera una venganza de Dios y se deshizo de las Hostias entregándolas a unos amigos de su marido, que acuchillaron las Hostias, las cuales sangraron para sorpresa de los profanadores, que las vendieron a un mercader católico.

Dicho mercader cont√≥ la Historia al p√°rroco de la Iglesia de Notre Dame de la Chapelle y las Hostias fueron trasladadas solemnemente a la Catedral de Santa G√ļdula, donde varios vitrales reproducen las escenas del milagro.

En Middleburg-Lovaina (Bélgica), 1347, una mujer de la nobleza muy devota, convocó a todos sus familiares y empleados a una misa, en su casa.

Entre los invitados había un joven que llevaba una vida de pecado, pero que a pesar de ello se acercó a comulgar.

‚ÄćTras ingerir la Hostia, sinti√≥ que ten√≠a un trozo de carne ensangrentada, sac√°ndoselo de la boca, de forma que la Hostia manch√≥ la tela que cubr√≠a el comulgatorio.

El sacerdote tomó la Hostia y la guardó en el tabernáculo, al tiempo que el joven tomó conciencia de su estado, se convirtió y desde entonces fue gran devoto del Santísimo Sacramento.

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Milagro Eucarístico de Casia

En Poznan (Polonia), 1399, se sustrajeron tres Hostias consagradas para martirizar en ellas a Nuestro Se√Īor.

Fue así cómo emanaron también sangre, la cual salpicó a una de las chicas del grupo de profanadores, que siendo ciega, al instante recuperó la vista.

Asustados de lo que estaban presenciando, intentaron destruir las Sagradas Hostias sin conseguirlo, para arrojarlas después a un pantano, sobre el cual un pastor las vio elevarse, inmersas en una potente luz.

De allí descendieron a ruegos del Obispo.

‚ÄćEn Dijon (Francia), 1430, una mujer que desconoc√≠a totalmente la religi√≥n cat√≥lica, compr√≥ una custodia que hab√≠a sido sustra√≠da y conten√≠a una Hostia consagrada.

‚ÄćCon un cuchillo intent√≥ sacar la Hostia de la custodia y en ese momento observ√≥ que empezaba a sangrar.

Con la sangre se form√≥ una imagen del Se√Īor, sentado y rodeado de varios instrumentos de su pasi√≥n.

La Hostia de aquel prodigio se vener√≥ en Dijon hasta que, en 1794, la iglesia fue confiscada por el poder municipal, como tributo a la ‚Äúdiosa‚ÄĚ raz√≥n. Se dice que entonces la Hostia fue quemada.

La Catedral de Dijon reproduce en sus vitrales algunas escenas del milagro.

En Bois-Seigneur-Isaac (B√©lgica), 1415, donde en 1424 se erigi√≥ un Monasterio, un feligr√©s tuvo tres apariciones del Se√Īor cubierto de llagas, en la tercera de las cuales le dijo ‚Äúve a la capilla de Isaac. All√≠ me encontrar√°s‚ÄĚ.

Al mismo tiempo, el párroco escuchó una voz que le ordenó celebrar la misa en esa misma capilla.

Al desplegar el corporal, se dio cuenta de que se había pegado un trozo de Hostia de la misa anterior y cuando fue a desprenderla de la tela para consumirla, sangró visiblemente y así durante cuatro días, hasta el día de Pentecostés, en que se coaguló y secó, dejando manchado el corporal, que se venera desde entonces en ese lugar.

En 1996, el Papa Francisco, entonces Arzobispo de Buenos Aires, fue testigo directo del milagro acaecido en una Iglesia de la capital bonaerense.

‚ÄćAlguien hab√≠a abandonado una Hostia consagrada, dej√°ndola en un candelabro.

‚ÄćEl sacerdote, en lugar de consumirla, decidi√≥ colocarla en un recipiente con agua en el Sagrario de la capilla del Sant√≠simo Sacramento, esperando que se disolviera.Pero pocos d√≠as despu√©s, la Hostia se hab√≠a convertido en una sustancia sanguinolenta.

Examinada científicamente, resultó ser una muestra de un corazón humano vivo, sometido a estrés severo (traumatizado o golpeado), que era imposible, científicamente, que se hubiera mantenido en agua conservando sus células con vida.

Tras los pertinentes estudios, concluyeron que las características de la sangre del milagro de Buenos Aires, resultaban coincidentes con las de la sangre de la Sábana Santa de Turín, del Santo Sudario de Oviedo, y de la también Hostia sangrante del milagro de Lanciano (Italia).

PRODIGIOS OBRADOS POR HOSTIAS CONSAGRADAS

LOS SERES IRRACIONALES SE POSTRAN ANTE JES√öS SACRAMENTADO

En algunas ocasiones, el Se√Īor ha manifestado tambi√©n su presencia real en la Eucarist√≠a, aunque en otras diversas formas que ahora veremos, y no ya para despertar a los dormidos o tibios, sino para desterrar las herej√≠as en que hab√≠a desembocado la falta de humildad de algunos cristianos.

Tal era el caso de los patarinos (como se denominaba a los c√°taros en el Norte de Italia), que consideraban a la Eucarist√≠a una simple cena conmemorativa y s√≥lo salieron de su error, cayendo de rodillas y adorando con fe y amor a Jes√ļs Sacramentado, gracias al Milagro de San Antonio y la Mula, ocurrido en R√≠mini (Italia), el a√Īo 1227.

Disputando San Antonio de Padua con un miembro de aquella secta, √©ste le pidi√≥ un milagro para crean en la presencia de Jes√ļs en la Eucarist√≠a.

A lo que el Santo respondió que eligiera el milagro que quisiera.

Fue as√≠ como se tuvo a una mula tres d√≠as sin comer ni beber, y al tercero se la llev√≥ a la plaza, para ponerle delante la Eucarist√≠a y una raci√≥n de cebada, de forma que, dejando esta √ļltima la mula, tras haberla olfateado, y en habi√©ndole mandado San Antonio, en nombre del Se√Īor, que fuera a hacer reverencia a su Creador, se volvi√≥ hacia donde estaba la custodia, y en manifiesta se√Īal de adoraci√≥n, dobl√≥ las rodillas delanteras, e inclin√≥ la cabeza ante nuestro Redentor.

Casi huelga decir que el hereje, confundido y evidentemente convencido, se arrodill√≥ reconociendo tambi√©n a Jes√ļs en el Sant√≠simo Sacramento.

LAS FUERZAS DE LA NATURALEZA Y TODA CLASE DE PELIGROS SE DETIENEN ANTE JES√öS SACRAMENTADO

En el milagro de Stiphout (Holanda), 1342, la iglesia parroquial fue presa de un incendio, y cuando un grupo de valientes feligreses, alertados por el párroco, trataban de acceder al interior de la iglesia, escalándola y valiéndose de una ventana que se abría sobre al altar, observaron maravillados, que las llamas se habían detenido ante el tabernáculo, dejando a salvo al Santísimo Sacramento.  

‚ÄćEl milagro de Morrovalle (Italia), de 1560, consisti√≥ asimismo, en la preservaci√≥n del Sant√≠simo Sacramento en el incendio que se declar√≥ en la Iglesia de los franciscanos, donde fue rescatada inc√≥lume entre los escombros, tras las siete horas que cost√≥ atajar el incendio.

‚ÄćEl Papa P√≠o IV reconoci√≥ la autenticidad del milagro, una vez constatado que no exist√≠a causa natural que de otro modo explicara que la Hostia Santa se salvara.

Se conserv√≥ hasta 1560, en que se pierde su rastro.Tambi√©n el fuego protagoniz√≥ otro milagro Eucar√≠stico, mostrando como toda la naturaleza se rinde ante su Amo y Se√Īor. Ocurri√≥ en Faverney (Francia), en 1608.

Eso fue en √©poca calvinista, por lo que de nuevo la herej√≠a qued√≥ en evidencia ante la Presencia real del Se√Īor.

Con motivo de la Fiesta de Pentecost√©s, los Monjes de la Abad√≠a de Nuestra Se√Īora la Blanca prepararon un precioso altar de madera, que adornaron con flores.

Retirándose a descansar, dejaron expuesto el Santísimo con dos lámparas de aceite para iluminarlo y las puertas de la Iglesia abiertas.

Al d√≠a siguiente, se hab√≠a declarado un incendio que amenazaba con destruir el templo, pero observaron que el Ostensorio con el Sant√≠simo Sacramento se encontraba elevado y suspenso en el aire, las llamas no lo tocaban y se inclinaban como en se√Īal de reverencia.

El fuego se pudo sofocar, pero el Ostensorio seguía suspendido en el aire.

Estuvo así, durante 33 horas, hasta el momento de la Consagración en la misa que se celebró el martes, en que descendió suavemente.

‚ÄćTambi√©n se salvaron del fuego, dentro de un tubo de cristal fijado al Ostensorio, una reliquia de Santa √Āgata, un pedazo de seda que envolv√≠a la reliquia, una proclamaci√≥n de indulgencias por el Papa y una carta episcopal en que la cera de la estampa se fundi√≥ y corri√≥ sobre el pergamino, sin alterar el texto.

‚ÄćEl milagro fue reconocido por la Iglesia, a partir de los testimonios y relatos que se hicieron y la Hostia se conserva perfectamente hasta hoy.

También sobrevivió a un incendio la Hostia consagrada del Milagro de Pressac (Francia), 1643, que habiéndose fundido el cáliz donde se encontraba, fue ello de tal manera, que en su base se formó una bola con el metal fundido, debajo de la cual permaneció protegido el Santísimo Sacramento.

‚ÄćAquella Hostia fue consumida al d√≠a siguiente, pero el Obispo de Poitiers, o√≠dos los testimonios, autoriz√≥ el culto a aquel c√°liz milagroso con palabras muy acertadas y que sirven para todos los milagros eucar√≠sticos:

‚ÄúLos Misterios sagrados son incomprensibles si es que el esplendor de la gracia no ilumina a los esp√≠ritus con el fin de elevarlos a los altos conocimientos de los admirables efectos de la potencia de Dios y para obligar a los hombres a adorarlo como a √Čl debemos, la bondad inefable se manifiesta a veces en modo extraordinario obrando Milagros es la Iglesia con el prop√≥sito de confirmar la fe cat√≥lica y confundir los errores de los esp√≠ritus infieles‚ÄĚ.

Para confusi√≥n de la herej√≠a denominada albigense, que rechazaba los Sacramentos, e igualmente por el necesario sometimiento de toda la creaci√≥n a Nuestro Se√Īor, se produjo el milagro de Avi√Ī√≥n (Francia) de 1433.

En esa fecha el Santísimo se encontraba perpetuamente expuesto desde 1226, en la capilla de la Santa Cruz, junto al río Sorgue, por decisión del Rey Luis VIII, jefe de las cruzadas, en reparación por los sacrilegios que se habían venido cometiendo contra la Eucaristía.

Habiéndose desbordado el río de resultas de unas fuertes lluvias, en 1433, se produjo una gran inundación, por lo que los miembros de la Cofradía de Penitente Grises, que custodiaban la capilla, se dirigieron a ella a remo en un bote, para salvar a la Eucaristía.

Cuando llegaron, el agua cubría la mitad de la puerta de la Iglesia, pero abierta la puerta, encontraron que el pasillo, desde la puerta hasta el altar, estaba completamente seco.

‚ÄćEl agua se hab√≠a acumulado formando paredes de agua a derecha e izquierda del pasillo, a unos cuatro pies de altura, de forma que el Sant√≠simo Sacramento permanec√≠a completamente seco.

hostia sangrante en guadalajara
Hostia sangrante en Guadalajara

No fue √©se el √ļnico caso en que las aguas se detuvieron ante Nuestro Se√Īor.

El 31 de enero de 1906, en San Andrés de Tumaco (Colombia), el Santísimo Sacramento se puso al frente de toda la población, que atemorizada por los signos de un tsunami que se avecinaba, recurrió a la Iglesia con el fin de organizarse en procesión, en la cual llevaron también las imágenes de los santos, para detener el desastre que se abalanzaba sobre la ciudad.

‚ÄćY cuando la ola gigantesca que se hab√≠a formado avanzaba hacia la playa donde se encontraban reunidos, el sacerdote que encabezaba la procesi√≥n se puso al frente de las aguas, levant√≥ la Sagrada Hostia y traz√≥ con ella en el espacio la se√Īal de la Cruz.

La ola avanzó para estrellarse contra el sacerdote, pero alcanzándole sólo hasta la cintura, para continuar con un movimiento de retroceso hacia el mar, que recuperó su nivel.

El anterior recuerda al milagro de Canosio (Italia), 1630, coincidiendo con el auge de la herejía calvinista. El río Maira se desbordó y arrastrando grandes rocas, se dirigía con la fuerza de las aguas hacia el pueblo.

‚ÄćEl p√°rroco propuso a sus habitantes, rogar al Se√Īor que les salvara de aquella amenaza y hacer voto de agradecerlo cada a√Īo al Sant√≠simo Sacramento.As√≠ lo cumplieron, mientras que el p√°rroco, por su parte, llev√≥ la custodia en procesi√≥n al torrente, donde imparti√≥ la bendici√≥n con el Sant√≠simo.

Punto en que el nivel de las aguas recuperó la normalidad.  

‚ÄćEn 1631, Dronero (Italia), un incendio avanzaba sobre la poblaci√≥n, causado por la imprudencia de una joven, que hab√≠a prendido fuego a unas pajas, y el viento lo hab√≠a avivado, dirigiendo hacia las casas de un barrio de la localidad.

Como sea que el fuego no podía ser controlado, pese a los vanos intentos que en ello se emplearon, un padre capuchino tuvo la idea de recurrir al Santísimo Sacramento, llevándolo en procesión hasta donde las llamas seguían avanzando.

Fue as√≠ como se las pudo detener, ante la maravilla y el j√ļbilo de todos.

En 1656, Cava dei Tirreni (Italia), sus habitantes fueron librados de la amenaza de la peste, que ya se había cobrado numerosas víctimas entre la población, mediante la bendición impartida con el Santísimo Sacramento desde la cima del monte Castillo, donde y a cuyo efecto el párroco, movido por una gran fe, lo había conducido en procesión.

Tambi√©n Jes√ļs Sacramentado salv√≥ a los habitantes de Morne-Rouge (Isla Martinica), en mayo de 1902, de una erupci√≥n volc√°nica que amenazaba acabar en cat√°strofe.

Con este fin, se reunieron para orar en la iglesia parroquial, donde el sacerdote expuso al Santísimo, impartió la absolución general, pues muchos deseaban confesarse, y distribuyó la Santa Comunión.

Durante la adoraci√≥n, una mujer alert√≥ a los presentes de que la imagen del Sagrado Coraz√≥n de Jes√ļs, rodado de espinas, estaba en la Hostia consagrada expuesta y as√≠ pudieron verlo todos, hasta su reserva.

Aunque en agosto del mismo a√Īo, otra erupci√≥n volc√°nica destruy√≥ aquel pueblo, cobr√°ndose a sus habitantes por v√≠ctimas, se cree que murieron en gracia de Dios, por haberse reconciliado con el Se√Īor en el episodio volc√°nico del mes de mayo referido.

En el milagro de As√≠s (Italia), 1240, Santa Clara, libr√≥ a las hermanas de su comunidad, de la amenaza de lo soldados sarracenos que hab√≠an llegado hasta el claustro del convento, y lo logr√≥ alzando frente a los soldados el Sant√≠simo Sacramento, al tiempo que imploraba de √Čste el auxilio inminente que necesitaban.

‚ÄćDesde el tabern√°culo pudo o√≠rse una voz que dec√≠a ‚ÄúYo te proteger√© siempre‚ÄĚ, y a la petici√≥n de la Santa, de que protegiera tambi√©n la ciudad, a√Īadi√≥, ‚Äútendr√° que soportar dificultades, pero ser√° defendida por mi protecci√≥n‚ÄĚ.

Fue así como los soldados retrocedieron, abandonando el convento.

En igual desaf√≠o a la ley de la gravedad que hemos visto en el milagro deFaverney, y demostrando nuevamente lo que ya sab√≠amos por las Escrituras y su cumplimiento, de que Cristo no est√° sujeto a ley alguna, y para Dios no hay nada imposible, se produjo el milagro de la Beata Imelda, quien de muy corta edad, recibi√≥ la Comuni√≥n en el monasterio de Val di Pietra (Italia) mucho antes del tiempo establecido en aquella √©poca por la Iglesia, debido a que Jes√ļs Sacramentado se manifest√≥ suspendido en el aire sobre la peque√Īa, en se√Īal de querer unirse a ella, como la ni√Īa deseaba y como as√≠ se cumpli√≥, en el a√Īo 1333.

‚ÄćLa ni√Īa muri√≥ seguidamente, de amor a Jes√ļs, como hab√≠a presentido y su cuerpo se venera, incorrupto, en la Iglesia de San Segismundo, en Bolonia.

En 1848, Italia, San Juan Bosco estaba celebrando una misa a la que asistían 360 jóvenes, cuando se dio cuenta de que sólo tenía ocho Hostias.

Sin embargo, con ellas pudo dar la Comuni√≥n a todos, en una manifiesta y bell√≠sima multiplicaci√≥n milagrosa en la que Jes√ļs como en el Evangelio, quiere que todos se sacien y en este caso no ya de simple pan, sino de S√≠ mismo.

En el milagro de Scala (Italia), 1732, numerosos testigos que los jueves hac√≠an adoraci√≥n ante el Sant√≠simo Sacramento, en el Monasterio del Sant√≠simo Redentor, cont√°ndose entre ellos a San Alfonso Mar√≠a de Ligorio, cofundador del monasterio, pudieron ver en la Hostia expuesta, durante tres meses, signos diversos de la Pasi√≥n de Nuestro Se√Īor. ¬†

EL PECADO EXPULSA A JES√öS SACRAMENTADO DE LOS CORAZONES ENDURECIDOS

En la categoría de prodigio se incluye también el que sigue ahora, ocurrido con motivo de sacrilegio.

En Mogoro (Italia) 1604, dos hombres que estaban en pecado mortal y que eran conocidos p√ļblicamente por llevar una vida disoluta, fueron a misa el lunes de Pascua y se dispusieron a recibir la comuni√≥n cuando se vieron forzados a escupir la Hostia, al sentir que les quemaba.

Las dos Hostias dejaron su huella impresa en el suelo, sin que pudiera ser borrada, por lo que se optó por separar del suelo el trozo de piedra que contenía las huellas y custodiarlo debidamente y de modo que pudieran verlo los fieles.

Dios antes ablanda una piedra, que el corazón endurecido por el pecado.

EL MILAGRO DE LA CONSERVACI√ďN DE LAS HOSTIAS CONSAGRADAS

En casi todos los casos que hemos recogido, de transustanciaci√≥n visible, se habla tambi√©n de milagro de conservaci√≥n de las Hostias que protagonizaron los milagros, pero ¬Ņes acaso extra√Īo o sorprendente, que el Pan del Cielo, en que Jesucristo se hace presente para llevarnos a la vida eterna, que nos da la vida eterna, se deteriore como materia corruptible ?

Si creemos en las palabras de Jes√ļs, que es la Verdad y la Vida, el milagro no consiste pues en la conservaci√≥n, que es la consecuencia l√≥gica y material de lo que nos ha dicho en el Evangelio, sino que debemos ver el milagro en la Eucarist√≠a misma y sus efectos en nosotros por la Sagrada Pasi√≥n de Nuestro Se√Īor.

‚ÄćOtro milagro que s√≥lo lo es de conservaci√≥n, con las reservas que acabamos de indicar nos merece el calificarlo de milagro por s√≠ mismo, pues no hay en √©l m√°s ni mejor milagro, que el mismo Jes√ļs Sacramentado, es el del Sant√≠simo Misterio del Monasterio de San Juan de las Abadesas (Espa√Īa), donde la obra escult√≥rica de ‚ÄúEl descendimiento de la Cruz‚ÄĚ, alberga desde el sigo XI, intacta la Hostia consagrada en 1251, fecha en que se cre√≥ la obra, y que fue encontrada casualmente en 1426, con motivo de unos trabajos de restauraci√≥n, en la cavidad de seis cent√≠metros de di√°metro que el escultor hab√≠a abierto a tal fin, en la frente de la estatua que representa a Jes√ļs Crucificado.

En 1597, en Alcal√° de Henares (Espa√Īa), se registra otro milagro del mismo tipo que el anterior y sin haber transcurrido tantos a√Īos desde la consagraci√≥n de las Hostias santas implicadas.

‚ÄćRecuperadas unas Hostias sustra√≠das por un sacr√≠lego, que se arrepinti√≥ y confes√≥ su pecado, descartaron consumirlas por miedo a que pudieran estar envenenadas, dej√°ndolas custodiadas a la espera de que se disolvieran de manera natural.

No lo consiguieron y adem√°s las sometieron durante un tiempo a las mismas condiciones que unas hostias no consagradas, observando que estas √ļltimas s√≠ se deterioraron.

‚ÄćEn 1936, el contexto socio-pol√≠tico motiv√≥ que unos sacerdotes escondieron (se desconoce d√≥nde) las Hostias denominadas del prodigio, con el fin de protegerlas, sin que hayan aparecido hasta la fecha.

En 1907 en Silla (Espa√Īa), unas Hostias consagradas fueron sustra√≠das y encontradas dos d√≠as despu√©s ocultas bajo unas piedras.

‚ÄćEn 1934, se constat√≥ tambi√©n como milagro su perfecta conservaci√≥n, cuyos documentos que lo certificaban se destruyeron en un incendio del palacio arzobispal, provocado dos a√Īos despu√©s por anarquistas o comunistas.

En 1982 se inició un proceso canónico para decretar oficialmente y mantener el culto a aquellas Hostias del milagro, que todavía se conservan.

milagro de lanciano
Milagro Eucarístico de Lanciano

LA EUCARIST√ćA SIRVE A LA SALUD DE ALMA Y CUERPO

Que el Milagro est√° en la Eucarist√≠a y no en las manifestaciones visibles y extraordinarias de la misma, lo muestra si cabe m√°s claramente el llamado milagro de Montserrat (Espa√Īa) de 1657, en que una ni√Īa encarg√≥ en el Monasterio, tres misas para su padre, para liberarle del purgatorio.

‚ÄćLa ni√Īa tuvo visiones durante las tres celebraciones eucar√≠sticas, en las que su padre estaba presente, primero envuelto en llamas (las cuales pudieron ver igualmente los monjes, cuando mandaron a la ni√Īa que acercara a ellas un pa√Īuelo), despu√©s liberado de ellas pero todav√≠a no plenamente purificado y finalmente vestido de blanco subiendo a cielo tras la tercera misa.

Los extraordinarios efectos de la Sagrada Eucaristía, han podido ser constatados también entre los vivos, como es el caso del milagro de La Rochelle (Francia), 1461, ocurrido en Iglesia de San Bartolomé, durante la Pascua.

‚ÄćUna mujer se llev√≥ a misa a su hijo de 12 a√Īos, mudo y paral√≠tico desde los 7, a causa de un grave accidente.

El chico hac√≠a se√Īas para indicar que deseaba comulgar, y al principio el sacerdote se mostraba contrario porque al ser mudo el chico, no pod√≠a recurrir a la confesi√≥n.

Sin embargo, era tal la insistencia suplicante de aquel pobre desgraciado, que el sacerdote accedió.

Y fue entonces que, sacudiendo al muchacho la fuerza del Se√Īor, recuper√≥ el movimiento y el habla, diciendo: ‚Äúauditorium nostrum in nomine Domini‚ÄĚ.

‚ÄćNo es menos milagro, aunque simple manifestaci√≥n del milagro de la Eucarist√≠a, el de las estigmatizadas Marthe Robin (francesa, 1902-1981) y Teresa Newmann (alemana, 1898-1962), que habi√©ndose ofrecido al Se√Īor para salvar a los pecadores, se alimentaron exclusivamente con la Eucarist√≠a durante varios y largos decenios de su vida.

La primera sin poder deglutir ning√ļn otro alimento, por una enfermedad neurol√≥gica, que acept√≥ como participaci√≥n en la Pasi√≥n del Se√Īor, y la segunda en un ayuno voluntario.

El Jesuita Carl Sträter, que por encargo del Obispo de Ratisbona estudió la vida de Teresa Newmann, declaró que el significado de su ayuno había sido el de

‚Äúdemostrar a los hombres de todo el mundo, el valor de la Eucarist√≠a, haci√©ndoles entender que Cristo est√° verdaderamente presente bajo las especies del pan y que a trav√©s de la Eucarist√≠a se puede conservar la vida f√≠sica‚ÄĚ,

cumpli√©ndose de este modo, como ya observ√≥ el Padre que le daba la comuni√≥n todos los d√≠as, lo que dice Jes√ļs en el Evangelio:

‚Äúmi Cuerpo es verdadera comida y mi Sangre, verdadera bebida‚ÄĚ.

MILAGROS DE VISIONES DEL NI√ĎO JES√öS Y DEL ROSTRO DEL REDENTOR EN LA EUCARIST√ćA

En algunas ocasiones, es el Ni√Īo Jes√ļs el que se ha dejado ver en la Eucarist√≠a.

El primer caso que se conoce data del siglo III-IV y se sit√ļa en Scete (Egipto).Uno de los padres del desierto cre√≠a y sosten√≠a que el pan de la Eucarist√≠a era s√≥lo un s√≠mbolo, y cuando los restantes monjes trataron de corregirle, contest√≥ que s√≥lo les creer√≠a si ocurriera algo que le convenciera.

Sus compa√Īeros monjes dijeron que rezar√≠an por esa intenci√≥n y fue as√≠ c√≥mo, durante una misa, todos pudieron presenciar que, durante la consagraci√≥n, un √°ngel del Se√Īor inmolaba y part√≠a al Ni√Īo Jes√ļs.

Además al monje descreído se le dio, para comulgar, la carne empapada en sangre.

Al punto en que dijo, ‚Äúcreo Se√Īor‚ÄĚ, la carne volvi√≥ a tomar la apariencia de pan.El 3 de mayo (festividad de la Santa Cruz) de1231, en Caravaca de la Cruz (Espa√Īa), el rey moro a quien un sacerdote cat√≥lico hab√≠a ido a predicar el Evangelio, se interes√≥ por conocer de primera mano lo que era una Misa y encarg√≥ que se celebrara una en su presencia.

Traído todo a palacio para celebrar el Santo Misterio, el sacerdote echó en falta la cruz en el Altar, y en habiéndoselo dicho al rey, éste le advirtió si no sería la que, de repente, dos ángeles trajeron ante la presencia de todos.

‚ÄćAdem√°s, el rey, premiado sin duda por buscar a Dios de buena voluntad, tuvo el privilegio de ver al Ni√Īo Jes√ļs en el lugar de la Hostia durante la consagraci√≥n, de modo de que se convirti√≥ al cristianismo, junto con toda su familia.

En Dijon (Francia), el d√≠a de Pascua de 1254, mientras el sacerdote estaba distribuyendo la comuni√≥n a los fieles en la Iglesia de San Amado, le cay√≥ una Hostia y al ir a recogerla, vio que se alzaba sola en el aire para posarse en el purificador, donde se transform√≥ en el bell√≠simo Ni√Īo Jes√ļs.

El Obispo de Cambrai, cuando supo lo ocurrido, pidió que se le mostrara la Hostia, en la certeza y la fe (incluso al percibir que se trataba a primera vista de una Hostia consagrada en su apariencia habitual), de que, si otros habían podido ver el prodigio, él había de poder también.

Estaba en este pensamiento cuando pudo ver en la Hostia el rostro de Cristo coronado de espinas, del cual caían dos gotas de sangre.

En la revolución francesa desapareció la Hostia, pero en octubre de 1854, el párroco de la Iglesia de San Pierre, la encontró en una caja de madera, bajo el Cristo del altar de los difuntos, con una carta, datada del 5 de enero de 1793, que decía:

“Yo, el que escribe, canónigo de la insigne iglesia colegial de San Amado, doy fe que ésta es realmente la verdadera Hostia del Santo Milagro que yo he rescatado ante del peligro inminente de la profanación y que felizmente la he conservado.

La he conservado en esta p√≠xide y he dejado este testimonio escrito de mi propio pu√Īo y letra para los fieles que la descubrir√°n en un futuro pr√≥ximo‚ÄĚ.

Tambi√©n apareci√≥ el Ni√Īo Jes√ļs en la Eucarist√≠a, en el bell√≠simo milagro de Moncada (Espa√Īa), en 1392.

‚ÄćUn sacerdote se atormentaba con la duda de que hubiera sido v√°lidamente ordenado, y en consecuencia, de que estuviera realmente administrando los sacramentos a los fieles que ten√≠a encomendados.

Sus dudas eran más que razonables, porque el Obispo que le consagró, había sido ordenado por el antipapa Clemente VII, elegido por los cardenales franceses para sustituir por la fuerza de las armas, aunque sin éxito, al Papa auténtico, Urbano VI.

El cisma se hab√≠a producido con el fin de mantener la sede papal en Avi√Ī√≥n.Ped√≠a pues a Dios, el pobre sacerdote, que le diera alg√ļn signo para sacarle de la duda.

Esto sucedi√≥ el d√≠a de Navidad del expresado a√Īo, en que una ni√Īa de cinco a√Īos, que ser√≠a despu√©s Santa In√©s, refiri√≥ a su madre que quer√≠a quedarse a jugar con el Ni√Īo que el sacerdote hab√≠a tenido en sus manos durante la elevaci√≥n.

Al d√≠a siguiente, la peque√Īa vio lo mismo, por lo que su madre lo cont√≥ al sacerdote al terminar la misa.

El sacerdote habl√≥ con la ni√Īa, que se manten√≠a firme y clara en describir lo que hab√≠a visto, pero a√ļn opt√≥ por una √ļltima prueba que le confirmara la se√Īal. Se le ocurri√≥ mostrar a la ni√Īa dos Hostias, primero una consagrada y luego otra que no lo estaba, y elevando ambas, pregunt√≥ a la ni√Īa lo que ve√≠a.

‚ÄćLa peque√Īa dijo ver al Ni√Īo Jes√ļs en la consagrada y en la otra un peque√Īo disco blanco. No hace falta referir la alegr√≠a y emoci√≥n que tuvo aquel sacerdote.

En Eten (Per√ļ), 1649, se dej√≥ ver igualmente el rostro resplandeciente del Ni√Īo Jes√ļs, mientras estaba expuesto el Sant√≠simo para la adoraci√≥n, con motivo del Corpus, y cuando ya se iba a proceder a la reserva.

‚ÄćAlgunos d√≠as mas tarde, volvieron a ver al Divino Ni√Īo en la Hostia consagrada, adem√°s de tres corazones blancos unidos entre s√≠, como s√≠mbolo de la Sant√≠sima Trinidad.

Se ha tenido noticia de la reciente aparici√≥n del rostro de Jes√ļs en la Sagrada Forma durante la elevaci√≥n, en Kerala, India, lo cual la Iglesia investiga por ahora con gran reserva.

Tambi√©n en India, en Chirattakonam, en 2001 el sacerdote y los fieles que estaban en adoraci√≥n pudieron contemplar el rostro de Jes√ļs en la Hostia consagrada, expuesta en la custodia.Cuentan que, precisamente, ese d√≠a ten√≠an previsto leer en la adoraci√≥n, el cap√≠tulo 20 del Evangelio de San Juan, sobre el encuentro de Tom√°s con Jes√ļs resucitado.

En Burdeos (Francia), 1822, tras impartir el sacerdote la bendici√≥n con el Sant√≠simo a los fieles que estaban en adoraci√≥n, todos pudieron ver al Se√Īor durante veinte minutos bendici√©ndoles en la Hostia.

El Arzobispo de Burdeos aprobó el hecho tras oír a los testigos y hoy en esa capilla, conocida como Capilla del Milagro, se venera como reliquia la custodia de la aparición.En Les Ulmes (Francia), 1688 ocurrió algo similar al caso anterior.

Estando expuesto el Sant√≠simo Sacramento y en el momento en que el sacerdote incensaba la custodia y entonaba la estrofa del Pange Lingua ‚ÄúVerbum caro Panem verum‚ÄĚ, apareci√≥ Jesucristo en la Hostia, en la forma de un joven con el rostro luminoso, el pelo casta√Īo que le ca√≠a sobre los hombros, con una mano sobre la otra y una t√ļnica blanca.

‚ÄćSe dej√≥ ver as√≠ durante un cuarto de hora ante todos los presentes.

Temiendo y con el fin de evitar una profanación de la Hostia durante la revolución francesa, el entonces vicario la consumió.

En Saint-André de la Réunion (Isla de la Réunion), 1902, tras la adoración de las cuarenta horas, el párroco celebraba misa, cuando en el momento de la elevación, vio una aureola luminosa alrededor de la custodia.

Al tiempo de la comuni√≥n, pudo ver en la custodia el rostro de Jes√ļs coronado de espinas, con la mirada baja.

Tras la celebración, el sacerdote mandó a los chicos más mayores del coro, que fueran al altar a mirar la custodia y volvieron corriendo, con la noticia de lo que también ellos habían acabado de ver.

La noticia se difundió y muchos otros fueron testigos de la misma visión.

La cual, despu√©s, se mud√≥ en un rostro de Jes√ļs ya no coronado de espinas, y posteriormente en un crucifijo.

Tras la bendición eucarística, las visiones desaparecieron.

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Milagro Eucarístico de Vilakkannoor

EL PODER Y LA INDELEBLE PRESENCIA DE JES√öS EN LAS HOSTIAS CONSAGRADAS

EL SANT√ćSIMO SACRAMENTO SE CONDUCE A BORDO DE UNOS PECES

A veces, el milagro eucar√≠stico ha consistido en que, sacada la Eucarist√≠a de su lugar y destino natural, ya fuera por accidente, o profanada por la maldad e ignorancia de algunos hombres, se ha revelado de forma extraordinaria en lugares inh√≥spitos, o indignos de albergar al Se√Īor, para ser devuelta al lugar y culto que le es debido.

Y es que Dios no puede permanecer oculto en el mar, o bajo la tierra, o escondido en cualquier rincón.

Como dice el Evangelio, ‚Äú¬Ņacaso se trae la luz para ponerla debajo del celem√≠n o debajo de la cama? ¬ŅNo es acaso para ponerla en el candelero?‚ÄĚ (Marcos 4, 21-25).

As√≠ lo muestra el Milagro de los Peces deAlboraya (Espa√Īa), datado de 1348, en que, por un accidente, las aguas crecidas de un barranco arrebataron a un sacerdote las Hostias consagradas que llevaba a Alm√°cera, donde se le hab√≠a requerido su presencia.

Tras larga y afanosa b√ļsqueda, fueron halladas las Sagradas Formas en el punto en que el barranco desembocaba en el mar, en la boca de tres grandes peces que las mostraban, poni√©ndolas a disposici√≥n de quienes las buscaban. ¬†

EL SANT√ćSIMO SACRAMENTO SE HACE PRESENTE CON LA LUZ DE DIOS

Dentro de la misma categoría de milagro que el anterior, se cuenta el de Patierno (Nápoles), de 1772.

Un copón fue sustraído de la Iglesia de San Pedro Apóstol y las Hostias consagradas que contenía fueron enterradas bajo estiércol, en unos terrenos del Duque de Grottolelle.

‚ÄćFueron encontradas un mes m√°s tarde, por el resplandor que emit√≠an, que intrig√≥ a su casual descubridor.

Estaban intactas, lo cual se constató que era científicamente inexplicable en esas circunstancias.

‚ÄćSan Alfonso Mar√≠a de Ligorio, entonces obispo, certific√≥ la autenticidad del milagro.

Por lo mismo, aunque se dice que en 1978 fue robado el relicario del milagro de Patierno, y ya no se recuperaron las Sagradas Formas, no se debería descartar y sobre esto abundamos más adelante, que hubieran desaparecido de manera sobrenatural.

EL SANT√ćSIMO SACRAMENTO SE HACE PRESENTE DONDE SEA QUE LE QUIERAN, SIN QUE NADA PUEDA IMPEDIRLO NI DESTRUIRLO

En 1125, en Bettbrunn (Alemania), un piadoso campesino muy devoto del Santísimo Sacramento, se encontraba con el inconveniente de tener que desplazarse una larga distancia para asistir a la Iglesia parroquial, en Thollig.

Por ello, resolvi√≥ sustraer una Hostia consagrada y le hizo una peque√Īa cavidad en su bast√≥n de pastoreo, donde la adoraba arrodillado largas horas, clavado el bast√≥n en tierra, en su granja.

Un día, le cayó accidentalmente la Hostia en tierra y de allí no la pudo mover, de lo mucho que pesaba.

Recurrió a un sacerdote de la parroquia, que tampoco consiguió levantarla y así fue cómo se llamó al Obispo de Regensburg, que sólo pudo recoger la Hostia después de prometer que se construiría una capilla en ese lugar, que es la Iglesia de San Salvador.

‚ÄćEn 1333 se declar√≥ un incendio en el que la Hostia del milagro se dice fue destruida.

Se dice esto y podemos dudarlo, no s√≥lo por los casos documentados en que el Sant√≠simo Sacramento ha sido milagrosamente preservado del fuego, sino por la realidad misma de que Dios no puede ser destruido por nada, aunque s√≠ puede aparecer y desaparecer donde sea y de la forma que sea.Id√©nticas reflexiones nos merece el milagro de Milsnack (Alemania), en 1383, donde precisamente tres Hostias consagradas, de las que emanaba sangre, fueron lo √ļnico que qued√≥ del saqueo e incendio de la ciudad por Von B√ľlow.

Hostias que, sin embargo, fueron supuestamente destruidas en otro incendio en 1522.

Que difícilmente se puede creer que unas Hostias consagradas hayan podido destruirse en un incendio, y que en su lugar es más razonable y lógico pensar que desaparecieron por obra de Dios, volviendo al seno de Dios, lo corrobora, además, lo sucedido en el milagro de Erding, (Alemania), en 1417.

Un campesino que no lograba salir de la pobreza pese al esfuerzo con que trabajaba, contemplaba la riqueza de su vecino, que se dedicaba a lo mismo.

Le preguntó un día que hacía para ganarse tan bien la vida y contestó que la razón estaba en tener al Santísimo Sacramento en su casa.

Con la idea de imitarle, el campesino pobre fue a comulgar un Jueves Santo y en lugar de consumir la Hostia la guardó para llevarla a su casa.

‚ÄćParece ser que durante el camino ya se hab√≠a arrepentido, pero la Hostia le resbal√≥ de las manos y se elev√≥ en el aire sin que pudiera volver a sujetarla.Avis√≥ de lo ocurrido al p√°rroco, que intent√≥ tambi√©n recuperar la Hostia, cogi√©ndola de donde se hab√≠a apoyado moment√°neamente, emitiendo una intensa luz, pero la Hostia volvi√≥ a elevarse en el aire y desapareci√≥.

Tampoco el Obispo tuvo mejor suerte, por lo que finalmente resolvieron construir en ese lugar una capilla que luego fue un Santuario, denominado de la Preciosísima Sangre.

EL SANT√ćSIMO SACRAMENTO SE DEJA MALTRATAR, PERO NO DOME√ĎAR, PARA LA CONFUSI√ďN Y CONVERSI√ďN DE LOS PROFANADORES

También se elevó por sí sola la Hostia consagrada del milagro de París (Francia), de 1290.

Un descre√≠do que dem√°s ten√≠a gran odio a la religi√≥n cat√≥lica, hurt√≥ el Domingo de Pascua una Hostia consagrada y con la intenci√≥n de profanarla, la apu√Īal√≥ primero, brotando de ella la Sangre del Redentor en abundancia,

Produjo espanto del profanador, que intentó echarla al fuego, sin éxito, porque la Hostia se elevó, y luego quiso echarla en agua hirviendo, sin conseguirlo tampoco, quedando suspendida la Hostia en el aire en forma de crucifijo.

‚ÄćFinalmente, la Hostia quiso posarse en la olla de una devota parroquiana de Saint-Jeane en Gr√®ve, que la llev√≥ a la iglesia de esa localidad.

Allí se conservó en un relicario, hasta que se perdió su rastro durante la revolución francesa.

La casa del profanador se convirtió en oratorio por una Bula de Bonifacio VIII.

Más imponente, si cabe, fue el milagro de Turín (Italia) de 1453, en que un soldado robó la custodia, con la Hostia consagrada de una Iglesia en Eixelles, y se llevó ambas en un saco, el cual cargó en un mulo.

Llegando a la Plaza Mayor de Turín, cerca de la entonces Iglesia del Espíritu Santo, el mulo cayó al suelo, de forma que el saco quedó abierto, abriéndose paso por la abertura la custodia con la Hostia, para elevarse más allá de la altura de los edificios donde quedó suspendida.

Convocado el Obispo para verlo, se postr√≥ en actitud de adoraci√≥n y or√≥ diciendo ‚Äúqu√©date con nosotros Se√Īor‚ÄĚ, momento en que la custodia cay√≥ al suelo, liberando la Hostia, que resplandec√≠a entonces en el aire.

‚ÄćAlz√≥ el Obispo un c√°liz y la Hostia se pos√≥ graciosamente en √©l.

La Hostia de dicho milagro se conservó hasta el siglo XVI, en que la Santa Sede ordenó consumirla, con el argumento de no tener que obligar a Dios a seguir conservándola.

También se elevaron y quedaron suspendidas en el aire, las Hostias del Milagro de Volterra (Italia), 1472, cuando un soldado florentino, se llevó varios objetos sagrados de la Catedral, incluyendo el recipiente donde se guardaban las Hostias consagradas.

Al salir del templo, lo arrojó con las Hostias, contra una pared. Fue en ese momento que las Hostias se alzaron, emitiendo una fuerte luz, para la sorpresa del soldado, que se arrepintió sinceramente.

En el milagro de Amsterdam (Holanda), 1345, un feligrés gravemente enfermo recibió la comunión en su casa y poco después tuvo un acceso de vómito.

La mujer que lo atendía, tiró todo lo que el enfermo había expulsado al fuego de la chimenea y al día siguiente observó, para su asombro y el de los testigos convocados para verlo, primero, que de la chimenea emanaba una luz, y después, que una Hostia estaba suspendida en su interior.

Llevada a la iglesia la Hostia para darle el culto debido, la Hostia se empe√Īaba en hacerse presente nuevamente en aquella chimenea, por lo que optaron por construir all√≠ una capilla.

Esto nos hace pensar que todo lo que ha estado en contacto con Nuestro Salvador, queda santificado por dicha maravillosa Presencia, de forma que no puede dejar de recibir también el culto que por eso le es debido.

En 1452, un incendio destruyó aquella capilla, quedando intacta sin embargo la custodia con la Hostia consagrada. Fue cuando la trasladaron a otra capilla, que desapareció, creyéndose que fue robada.

placa del milagro de los peces de alboraya
Milagro de los Peces de Alboraya

LA PRESENCIA DEL SE√ĎOR PERDURA EN LAS ESPECIES CONSAGRADAS, CUALQUIERA QUE SEA LA SUERTE DE √ČSTAS, SIN QUE PUEDA PERMANECER IGNORADA

Tambi√©n tuvo que ver con el fuego y con la presencia indestructible del Se√Īor en el Sant√≠simo Sacramento, que es lo que a su vez explica los denominados milagros de conservaci√≥n a que nos hemos referido anteriormente, el milagro de Alkmaar (Holanda), 1429.

‚ÄćUn sacerdote opt√≥ por quemar un trozo de la casulla que se le hab√≠a manchado con la Sangre del Redentor, al derramar sin querer el vino ya consagrado en la que fue su primera misa.

Sin embargo, para su sorpresa, observó que la casulla, remendada en el trozo que se había manchado, apareció nuevamente con la mancha.

Parece, pues, una clara llamada de atenci√≥n del Se√Īor sobre la reverencia y adoraci√≥n que debe observarse ante su Presencia en las especies consagradas, de forma que, aun trat√°ndose de un accidente el vertido del vino consagrado, no es posible ni cabe pretender ‚Äúborrar‚ÄĚ o ‚Äúeliminar‚ÄĚ la Sangre, sino el venerarla adorando en Ella al mismo Se√Īor.

El sacerdote y el p√°rroco de la Catedral fueron a contarlo al Obispo de Utrech, llev√°ndole la casulla.

En 1433, tras las investigaciones pertinentes, se autorizó el culto a aquel milagro y la casulla se conserva en la Catedral de San Lorenzo, en un relicario con la forma de un ángel.

Al igual que en el milagro anterior, en el de Boxtel-Hoogstraten (Holanda), 1380, un sacerdote que derram√≥ accidentalmente el vino consagrado, manchando el corporal y el mantel del altar, quiso ‚Äúeliminar‚ÄĚ en vano la Sangre de nuestro Se√Īor esta vez lavando las telas manchadas.

Viendo que no lo conseguía, las escondió en una maleta, debajo de su cama, hasta que lo confesó poco antes de morir.

En 1652, aquellas sagradas reliquias fueron llevadas a Hoogstraten, en la frontera con Bélgica, para protegerlas de las luchas religiosas, pero en 1924, el corporal regresó a Boxtel, donde actualmente se venera.

Relacionado con la misma idea de los dos milagros anteriores, est√° del milagro de Gruaro ‚ÄďValvasone, (Italia), de 1294, pues una mujer se dispon√≠a a lavar el mantel del altar de la Iglesia de San Justo, cuando vio que se manchaba todo de Sangre y que √Čsta proced√≠a de una Hostia, (evidentemente consagrada), que hab√≠a quedado inadvertida en el mantel.

Este mantel se conserva en un relicario en la Iglesia del Santísimo Cuerpo de Cristo en Valvasone.

Que Dios, aunque siempre presente, puede aparecer y desaparecer como quiere y donde quiere, sin quedar sujeto a nada ni a nadie, haciendo cualquier prodigio donde se encuentra, sin que su Presencia pueda pasar desapercibida, lo muestra el curioso y también precioso milagro de Kranneburg bei Kleve (Alemania), ocurrido en 1284.

Un aldeano que hab√≠a ido a comulgar, no pudo deglutir la Hostia consagrada, seg√ļn parece por alguna enfermedad. De forma que se le ocurri√≥ nada mejor que arrojar la Hostia a un √°rbol. Arrepentido despu√©s, lo confes√≥ al p√°rroco y se busc√≥ la Hostia sin encontrarla.

‚ÄćCuando algunos a√Īos m√°s tarde se cort√≥ el √°rbol, al hacerlo cay√≥ al suelo un crucifijo de madera que se conserva y venera en la Iglesia de San Pedro y San Pablo.

En Weiten-Raxendorf (Austria, 1411), un ladrón se llevó una Hostia consagrada, pero mientras se alejaba a caballo, en determinado momento, el animal se detuvo sin querer avanzar y distraído el ladrón en hacerlo galopar, lo cual hizo el animal repentinamente, no advirtió que la Hostia le cayó al suelo.

Allí la encontró una vecina de la zona, entre unas matas y en el centro de una potente luz.

‚ÄćLa Hostia estaba partida en dos fragmentos, unidos s√≥lo por unos filamentos de carne ensangrentada.

En ese lugar se erigió una capilla y más tarde una iglesia, que todavía custodia la Santa Reliquia.

En 1533, Ponferrada (Espa√Īa), un feligr√©s tuvo y cay√≥ en la tentaci√≥n de llevarse un tabern√°culo de su parroquia, porque deseaba quedarse con la cajita de plata que conten√≠a y en la cual se guardaban las Hostias consagradas.

Como el tabern√°culo, de madera, le pareci√≥ sin ning√ļn valor, pens√≥ arrojarlo al r√≠o, pero cuando fue a hacerlo no pudo, ya que en ese momento se le hizo extra√Īamente pesado.

Lo llevó pues a su casa, donde durante la noche, su mujer vio que salían unos rayos de luz.

Con el fin de no ser descubierto, el autor del robo decidió deshacerse del tabernáculo y las Hostias, abandonándolos entre unas ruinas, en un campo denominado del Arenal.Allí fueron encontrados debido a las luces que emitían las Hostia y a unas palomas que sobrevolaban el lugar.

El autor del sacrilegio lo confesó finalmente, al no poder soportar los remordimientos.

Algo parecido ocurri√≥ en el milagro de Siena (Italia), en cuya Iglesia de San Francisco, en el a√Īo 1730, unos ladrones se llevaron un cop√≥n con m√°s de tres centenares de Hostias consagradas preparadas para la Misa de la Asunci√≥n, las cuales se encontraron tres d√≠as m√°s tarde en otra iglesia vecina, Santa Mar√≠a de Provenzano, en la caja de los pobres, donde un feligr√©s hab√≠a visto algo blanco que brillaba.

‚ÄćSe han conservado intactas hasta hoy, habi√©ndose ello verificado a trav√©s de estudios cient√≠ficos, el pen√ļltimo de ellos en 1914, por encargo del Papa P√≠o X, y en los que se han comparado sus condiciones de preservaci√≥n con hostias no consagradas, que s√≠ sufrieron deterioro, por lo que se habla nuevamente, y como no podr√≠a ser de otra manera, de un milagro continuo de preservaci√≥n.

Las Hostias del milagro se exponen p√ļblicamente, entre otras ocasiones, el 17 de cada mes, para conmemorar el d√≠a de 1730 en que se encontraron. El d√≠a de Corpus Christi son llevadas en procesi√≥n por las calles de Siena.

En 1824, Onil (Espa√Īa), otro ladr√≥n se llev√≥ varios objetos sagrados de la Iglesia, donde hab√≠a sido monaguillo, y cuando intent√≥ venderlos fue descubierto, pero no consiguieron que revelara qu√© hab√≠a hecho con la Custodia y el Sant√≠simo Sacramento.

√Čstos fueron encontrados casualmente algunos d√≠as m√°s tarde, abandonados en un campo de cultivo del pueblo vecino, Tibi, desde donde fueron devueltos a Onil, para recibir all√≠ el culto y la veneraci√≥n debidos.

‚ÄćM√°s de cien a√Īos m√°s tarde, en 1843, la Iglesia, verificando la incorruptibilidad de aquella Santa Hostia profanada, confirm√≥ la autenticidad del milagro. La Hostia declarada milagrosa se conserva todav√≠a hoy y venera en la Iglesia de Santiago Ap√≥stol de Onil.

JES√öS SACRAMENTADO SE ZAFA DE SUS PROFANADORES

Otro milagro derivado de haber sido profanado Jes√ļs Sacramentado, fue el de Santar√©m (Portugal), 1247, reconocido por la Iglesia tras varios estudios e investigaciones can√≥nicas.

Una mujer recurri√≥ a una hechicera para recuperar a su marido, que la enga√Īaba, y a tal efecto, se le mand√≥ que llevara a la hechicera una Hostia consagrada.

Habiendo obtenido √©sta tras sac√°rsela de la boca al recibir la comuni√≥n y habi√©ndola ocultado en el pa√Īuelo de su cabeza, la Hostia sangr√≥ por el camino.

Asustada la mujer, escondi√≥ la Hostia en un ba√ļl de su habitaci√≥n.

Pero estando acostada con su marido, y en plena oscuridad, salieron brillantes rayos haciendo que la pareja se despertase. Al parecer, vieron también ángeles adorando la Hostia sangrante.

La mujer confesó su pecado a su esposo y arrepentidos los dos, se pasaron el resto de la noche arrodillados en adoración y reparación ante la Hostia Santa.

Al día siguiente, se lo contaron al sacerdote de la parroquia, donde regresó la Hostia en solemne procesión.

‚ÄćLa Hostia continu√≥ sangrando durante tres d√≠as y todav√≠a sangrando se coloc√≥ en un relicario de cera de abeja dentro del tabern√°culo.

‚ÄćAll√≠ permaneci√≥ hasta que en 1340 se produjo un segundo milagro.

El envase de cera se había roto en pedazos y en su lugar había un envase de cristal que contenía la sangre de la Hostia mezclada con la cera, en signo que se atribuye a manifestación de la indisolubilidad del matrimonio.

Se ha conservado hasta hoy, con la sangre en estado líquido, en un trono eucarístico en el altar mayor.

El milagro de Alatri (Italia), 1228 fue como el de Santarén en sus circunstancias esenciales y consta que tanto la joven que trataba de recuperar el amor de su novio, como la hechicera que le pidió una Hostia consagrada, se arrepintieron de su fechoría.

‚ÄćEl Papa Gregorio IX, en respuesta al Obispo de Alatri, otorg√≥ el perd√≥n a ambas mujeres, considerando que el episodio hab√≠a redundado en desmentir las herej√≠as que negaban la transustanciaci√≥n.

san antonio y la mula
Milagro de San Antonio y la Mula

]Parecido a los anteriores es el Milagro de Offida (Italia), 1273, pues una mujer, para recuperar el afecto de su marido recurrió también a una hechicera, de forma que, siguiendo las indicaciones de ésta, tras sustraer una Hostia consagrada, la puso al fuego sobre una teja con la intención de pulverizarla y así servirla a su marido, mezclada con la comida.

Pero advirtió que la Hostia se convertía en carne que sangraba y asustada, envolvió la teja con la Hostia en una tela de lino, para enterrarla después en el establo, bajo el estiércol.

‚ÄćCada vez que la mula del marido entraba all√≠, se postraba de rodillas, mirando hacia el lugar donde estaba escondida la Hostia, en un nuevo milagro de sometimiento de toda la creaci√≥n al Redentor.

‚ÄćAl cabo de siete a√Īos, la mujer no pudo m√°s con el remordimiento y confes√≥, desesperada, ‚Äúque hab√≠a matado a Dios‚ÄĚ.

Fue así como se recuperó aquella Sagrada Hostia, que con la tela y la teja se conservan en la Iglesia de San Agustín, en Offida, en un bellísimo relicario en forma de cruz, obra de un orfebre veneciano.

La actitud de la mula del milagro de Offida, recuerda la de los bueyes del milagro de Glotowo (Polonia), 1290.

Sucedió en este caso que, con motivo de una invasión lituana, que destruyó aquel pueblo, un sacerdote escondió en pleno campo, una cajita de plata que contenía una Hostia.

‚ÄćAl cabo de muchos a√Īos, un campesino la encontr√≥ arando la tierra, al extra√Īarle que sus bueyes se hubieran detenido, inclinados hacia ese lugar, del que adem√°s irradiaba una luz muy potente.

Se cuenta que la Hostia fue hallada de nuevo en el mismo lugar, donde todav√≠a se conserva, en se√Īal de que Dios quer√≠a que se construyera all√≠ una iglesia.

Lo cual nos remite a la misma idea, expresada anteriormente, de que Santo es todo lo que Dios toca, y presente está siempre Dios, allí donde se hace presente, sin que pueda dejar de estarlo.

Otra perversa mujer, en el milagro de Trani (Italia), el cual tuvo lugar por el a√Īo 1000, tambi√©n puso al fuego una Hostia (de la que se hab√≠a apoderado fingiendo comulgar) con la intenci√≥n de fre√≠rla.

Cuando la puso en el aceite hirviendo, observó como se convertía en Carne sangrante, derramándose la Sangre de la sartén, que luego se vertió hacia el suelo.

Llena de espanto, la mujer gritó, alertando así a los vecinos, de modo que se supo lo ocurrido y pudo recuperarse la Sagrada Hostia para devolverla a la Iglesia de donde la mujer la había sustraído.

Algunas similitudes con los milagros de Santar√©n, Alatri y Offida, presenta el milagro de Zaragoza (Espa√Īa) de 1427.

Una mujer recurrió a un mago moro para conseguir que su marido no la maltratara, y para ello, fue requerida también para llevarle una Hostia consagrada.

Así lo hizo, evitando a tal fin, consumir la Hostia que había recibido en la santa comunión.

La llev√≥ a casa del mago en un peque√Īo cofre y cuando lo abrieron encontraron dentro a un Ni√Īo rodeado de luz.

‚ÄćEl mago orden√≥ entonces a la mujer que quemara al Ni√Īo y le llevara las cenizas, pero aunque prendi√≥ fuego al cofre, que se quem√≥, el Ni√Īo se mantuvo intacto.

Asustados el moro y la mujer, fueron a confesarlo al Obispo.

‚ÄćEl moro se convirti√≥ y el Ni√Īo fue llevado en procesi√≥n hasta un Altar de la Catedral, donde fue venerado por todos hasta que al d√≠a siguiente, durante la celebraci√≥n que la Misa, cuando adopt√≥ nuevamente la forma de Sagrada Hostia, que el sacerdote consumi√≥.

‚ÄćSan Pedro Dami√°n cuenta que en el a√Īo 1050, en Italia, una mujer fue descubierta por el sacerdote, pues inmediatamente sospech√≥ de ella y la sigui√≥, cuando se llevaba una Hostia envuelta en un pa√Īuelo para fines sacr√≠legos.

Al desenvolver el sacerdote el pa√Īuelo, la mitad de la Hostia apareci√≥ en forma de Carne ensangrentada.

‚ÄćTodav√≠a podemos mencionar el milagro de Alcoy (Espa√Īa) de 1568. Sucedi√≥ en este caso, que un vecino de esa localidad, sustrajo de la Iglesia varios objetos sagrados, incluyendo un cofre de plata que conten√≠a tres Hostias consagradas.

√Čstas las consumi√≥ y despu√©s escondi√≥ el bot√≠n en el establo de su vivienda, debajo de unos troncos.

Advertida toda la poblaci√≥n de lo ocurrido, una piadosa mujer, que viv√≠a al lado de la casa del ladr√≥n, le rez√≥ a una imagen que ten√≠a, del Ni√Īo Jes√ļs, con el fin de que se encontraran las Hostias.

Cuando llevaba un tiempo rezando observ√≥ para su sorpresa, que la mano del Ni√Īo se mov√≠a, apuntando con un dedo a la casa vecina.

‚ÄćEl P√°rroco tambi√©n hab√≠a sentido el extra√Īo impulso de dirigirse hacia ese lugar y accediendo al establo del ladr√≥n por el jard√≠n, encontr√≥ el cofre conteniendo nuevamente las tres Hostias consagradas que el ladr√≥n hab√≠a consumido, lo cual, no pudiendo ser entendido por el culpable, sino como cosa ciertamente de Dios, le condujo al arrepentimiento.

En Poederlee (Bélgica), 1412, un hombre que se dedicaba a hurtar objetos sagrados para su reventa, sustrajo también unas Hostias consagradas, que fueron encontradas una semana más tarde, al aire libre, en la localidad vecina de Herentals, cerca de una madriguera de conejos, donde habían quedado expuestas a la lluvia sin alterarse.

‚ÄćEstaban dispuestas en forma de cruz y rodeadas de una luz intensa.

El ladr√≥n confes√≥ que las hab√≠a dejado all√≠, cuando de pronto se sinti√≥ extra√Īamente impedido para continuar su camino con ellas.

En ese lugar, conocido como ‚Äúel cercado‚ÄĚ (De Hegge), se construy√≥ el Santuario De Hegge.

En Marseille-en-Beauvais (Francia), 1533, a finales de diciembre, unos ladrones se llevaron el tabernáculo de plata de la catedral, con las Hostias consagradas que contenía, las cuales abandonaron en un campo, debajo de una piedra.

El 1 de enero, a un sacerdote que pasaba por ese lugar, le llam√≥ la atenci√≥n precisamente que esa piedra era lo √ļnico que no hab√≠a quedado cubierto por la nieve, tras la fuerte nevada que acababa de caer.

El caso es que levantó la piedra y encontró las Hostias en perfecto estado. En ese lugar se clavó una cruz y luego se erigió una capilla, llamada de las Santas Hostias, en la cual se obraron muchas curaciones, que se documentan en un libro del historiador Pierre Louvet.

En 1561, el Obispo-conde de Beauvais, convertido al calvinismo, ordenó que las Santas Hostias fueran consumidas.

Muy parecido al anterior es el milagro de Breda-Niervaart (Holanda), ocurrido en 1300. Un campesino encontró una Hostia consagrada que había sido robada, intacta debajo de un bloque de tierra.

No fue consumida, sino puesta en una custodia para adoración de los fieles.

En 1449 la llevaron a la Iglesia de Nuestra Se√Īora de Breda y en la √©poca de las luchas religiosas se perdi√≥ su rastro.Es tambi√©n similar, el milagro de Cracovia (Polonia), de 1345.

Unos ladrones sustrajeron del tabernáculo, el recipiente con las Hostias consagradas, y al descubrir después que no era de oro, lo arrojaron a un pantano.

De allí, emanaba una luz tan intensa y visible, incluso muy a lo lejos y durante todo el día, que se acabó descubriendo y recuperando de allí las Hostias, intactas.  

CONCLUSIONES A EXTRAER DE LOS MILAGROS EUCAR√ćSTICOS

1 - Dios no permite a sus Ministros del Altar la mínima duda sobre el Misterio Central de Nuestra Fe.
2 - Dios está siempre presente en el Santísimo Sacramento y sólo para ser adorado y para la vida y la salud de las almas.
3 - Dios est√° en el Sant√≠simo Sacramento donde quiera que √Čste se encuentre, sin poder dejar de estar presente.
4 - Dios se manifiesta en el Santísimo Sacramento a la vez indefenso y con todo su poder.
5 - Toda la creación se rinde ante su Creador y Redentor.
6 - Dios se deja martirizar en el Santísimo Sacramento, con la mansedumbre y la bondad que le son propias, para la conversión de sacrílegos y profanadores.
7 - Dios muestra su rostro y naturaleza en el Santísimo Sacramento.
8 - Dios se manifiesta en el Santísimo Sacramento a todos los hombres de todo el mundo y de todas las épocas.

Está claro, en todo caso, que Jesucristo está presente, vivo y entero, en la Eucaristía.

Nos lo dicen las Escrituras y los milagros lo atestiguan.De ahí también el poder de la coronilla de la Divina Misericordia y de las palabras:

‚ÄúPadre eterno, yo te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Nuestro Se√Īor el Jesucristo, en propiciaci√≥n de nuestros pecados y los del mundo entero‚ÄĚ, las cuales cobran toda su fuerza de la Eucarist√≠a.

Que sepamos postrarnos, pues, ante la Eucaristía, para adorarla debidamente, aun sin ver más que el pan y el vino, como todos los testigos de los milagros que hemos recordado aquí ante la percepción de la presencia real de Cristo.

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