Todos hemos visto como como los católicos se han replegado, en apariencia,  para no confrontar con un mundo cada vez más hostil.
Y ha hecho carne la doctrina del acompa√Īamiento a los fieles en el camino por la vida.
Como si la misi√≥n del m√©dico fuera acompa√Īar los sufrimientos del paciente y no curarlo.
Un m√©dico est√° para curar al enfermo y no s√≥lo para acompa√Īarlo.
Lo mismo vale para la Iglesia.
Jes√ļs dijo claramente como su √ļnico mandato central: ‚Äúvayan por el mundo y anuncien el evangelio‚ÄĚ (Marcos 16:15).
halolunar
Y nosotros nos hemos olvidado de profetizar la palabra de Dios.
¬ŅQu√© significa esto?
Decir claramente que hay un Dios, que nos promete la vida eterna y que esta promesa tiene condiciones.
Que la condici√≥n es amar y no pecar; que en la l√≥gica evang√©lica de Jes√ļs significan lo mismo.
Y por lo tanto debemos ser claros sobre cu√°les son las faltas de amor y pecados.
Y por qué eso le traerá problemas en este mundo y el riesgo de su salvación para el futuro.

Sin ello no se evangeliza.

Y para evangelizar la Iglesia debe ser profética.

La profec√≠a es algo asertivo, la enunciaci√≥n de una visi√≥n de lo que va a pasar de futuro si la persona se aleja de Dios o si se encuentra con √Čl.

¬ŅPor qu√© este cambio de √©nfasis? ¬ŅHay algo m√°s detr√°s de ello?

Este cambio de énfasis en la predicación probablemente sea consecuencia del proceso de apostasía dentro de la Iglesia.
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LA ESTRATEGIA LIGHT DEL ACOMPA√ĎAMIENTO

Para algunos que han participado en el reciente S√≠nodo de la Familia e incluso para observadores, ha surgido la idea de que S√≠nodo estaba destinado a transmitir una especie de estrategia pastoral, o sea desarrollar mejor el "arte del acompa√Īamiento".

Esto tiene un gran valor, porque en la vida, debemos caminar con la gente, ser su compa√Ī√≠a en el viaje, encontrarlos donde ellos est√°n, escuchar sus preocupaciones, y asistirlos a caminar mejor de la mano de Cristo.

El vocablo ‚Äúacompa√Īar ‚Äúen su sentido etimol√≥gico se deriva del lat√≠n ‚ÄúCum pane‚ÄĚ; sugiere estar junto a alguien com (partiendo) el pan, de ah√≠ derivan el compartir el camino, caminar junto a otro, ofrecerle compa√Ī√≠a.

‚ÄćImplica un di√°logo fraterno que busca que el otro se enfrente con la propia conciencia y asuma su propia historia personal, descubriendo en ella la presencia de Dios.

‚ÄćPero a pesar de su valor, surge la duda de si "el acompa√Īamiento" es una estrategia pastoral suficientemente fuerte para tiempos como estos.

Especialmente en los tiempos en que reina una gran confusi√≥n, pululan las ambig√ľedades dentro y fuera de la Iglesia, especialmente en el anuncio de la verdad.

Para algunos, el acompa√Īamiento se entiende como algo light, m√°s bien neutral, sin involucrarse demasiado, dise√Īado m√°s para la escucha que para la ense√Īanza o exhortaci√≥n.
Cuando se piensa en el acompa√Īamiento dif√≠cilmente uno signifique que va a hacer una exhortaci√≥n.
O sea gritar con la voz de Juan el Bautista o Jes√ļs, "¬°Arrepent√≠os! porque el Reino de Dios est√° cerca!"

El fin del acompa√Īamiento no es ejercer influencia, no es decir las verdades para que la otra persona las tome.

Sino m√°s bien seguir un proceso al lado de la persona para que descubra las cosas por s√≠ mismo, con el est√≠mulo obvio del que hace de acompa√Īante gu√≠a.

‚ÄćQuiz√°s es una buena estrategia pastoral cuando la persona ya ha iniciado el camino.

‚ÄćCuando se ha abierto a escuchar por lo menos el susurro de la voz de Dios, cuando ha bajado sus barreras como para admitir que Dios existe y que le ama y que se puede descansar en √©l.

¬ŅPero es una buena estrategia en estos momentos que la mayor√≠a de las personas se niegan a experimentar la voz de Dios?

‚Äć¬ŅNo es que Dios le ha hablado a cada uno en el coraz√≥n sobre sus verdades?

Entonces quien no las acepta no es por ignorancia sino por decisión.

estatua de cristo

LA IGLESIA DEBE HABLAR ALTO Y FUERTE

En este momento de tanto ruido, la Iglesia debe salir a gritar su verdad, no esperar que la gente se disponga a ser acompa√Īada.
Porque para que una persona acepte ser acompa√Īada hay que tener cercan√≠a y hoy no la hay con la mayor√≠a de las personas.

Nuestro objetivo debe ser ense√Īar, dirigir, y liderar el cambio.

‚ÄćY especialmente el clero debe insistir en la santificaci√≥n de las personas y en que se acerquen a los sacramentos.

‚ÄćProbablemente el arte del acompa√Īamiento no incluya esto con la fuerza que debiera tener.

‚ÄćPongamos el caso de Jes√ļs.

Jes√ļs com√≠a y beb√≠a con los pecadores, pero no se limitaba a estar con ellos para pasar un momento solamente agradable.

√Čl hac√≠a el acercamiento para conducir a la gente, para proclamar y ense√Īar las verdades, para convocar al arrepentimiento, para otorgar misericordia a los penitentes.

En teor√≠a, la forma en que el acompa√Īante se acerca al acompa√Īado es √≠ntima, suave, y probablemente no implique una acci√≥n vigorosa, una ense√Īanza clara e inequ√≠voca, como Jes√ļs hac√≠a cuando les dec√≠a "¬°Oh insensatos ...".

Sosten√≠a sin ambig√ľedades el llamado, la forma en que la gente debiera comportarse y lo hac√≠a vigorosamente.

‚Äć√Čl le dec√≠a a la gente en voz fuerte que estaban en un error y que el error no s√≥lo causaba su dolor sino que estaban haciendo un viaje por el camino equivocado.

Y √©l les dec√≠a que es camino est√° por ac√°, conduci√©ndolos, gui√°ndolos, ense√Īado, pero al mismo tiempo con energ√≠a y exigencia.

No estamos viviendo hoy en tiempos en que la ense√Īanza correcta y decisiva sea com√ļn entre el clero y otros l√≠deres de opini√≥n dentro de la Iglesia.

Estamos viviendo el clima del lenguaje "políticamente correcto", para no ofender lo que piensa la gente, en vez de incidir en el cambio de lo que piensa la gente.
procesion la calera regnum christi fondo

Lamentablemente los p√ļlpitos est√°n demasiado silenciosos sobre las desviaciones y las cosas que no se deben hacer.

No existe una ense√Īanza clara del camino, no se marca suficientemente bien la cancha.‚Äć

El clero y los padres tienden a ser bastante t√≠midos para enfrentarse con temas controvertidos de nuestro tiempo, que contradicen las ense√Īanzas y refutarlos claramente.

Y en este sentido, la estrategia pastoral del acompa√Īamiento pone un cierto signo de vaguedad.

El objetivo de la Iglesia no s√≥lo debe ser o√≠r lo que le pasa a la gente, sus preocupaciones, sus temores y acompa√Īarla en sus problemas.

Sino que también tenemos que dar una respuesta sobre el camino a seguir e identificar claramente las desviaciones y proclamar que por ahí no es.

Hay un tiempo y un lugar para cada cosa.
El problema de hoy es que nos hemos olvidado de lo que significa "ense√Īar, corregir".

Nuestro "modo de ense√Īanza" es t√≠mido, sugerente, en lugar de ser prof√©tico, enunciativo, demandante, denunciante.

Y la gente seguramente se merece m√°s de lo que hoy la Iglesia da, m√°s en el estilo de Jes√ļs.

‚ÄćEs como si una persona tiene una enfermedad f√≠sica, fuera al m√©dico y √©ste se limitara a acompa√Īarle en su enfermedad d√°ndole consuelo, en vez de tratar de curarlo, de quitarle la enfermedad.

‚ÄćHoy demasiados de nosotros, el clero, los laicos, prometemos oraciones pero tenemos poco que decir sobre los pecados, errores y mentiras que son el problema principal que afecta a la humanidad.

misa en iglesia destruida

LA IGLESIA DEBE SER PROF√ČTICA

La Iglesia debe dar la palabra de Dios para que la gente se encauce en la fidelidad a Dios.

‚ÄćHay una confusi√≥n sobre el sentido del t√©rmino profec√≠a.

En general se comprende como sinónimo de predicción o vaticinio, que tiene como fin estimar lo que pasará en un futuro.

Pero la profecía es mucho más que eso.

‚ÄćPorque si miramos en la Biblia, la preocupaci√≥n primordial del profeta es hablar la Palabra de Dios al pueblo de su tiempo, exhort√°ndole a su fidelidad a Dios.

En los tiempos de Israel ¬Ņse asesinaba a los profetas por adivinar lo que iba a pasar en el futuro o por denunciar lo que estaba sucediendo, el pecado, la injusticia, que iba contra el plan de Dios?

Es cierto que a veces los profetas decían lo que iba a pasar en el futuro, pero en realidad estaban siendo un canal de comunicación entre Dios y los seres humanos.

En este sentido, en realidad el profeta es un visionario, alguien que ve realidades que otros no ven, que ve todo como Dios lo ve.

‚ÄćY en este sentido la Iglesia de hoy tiene que ser prof√©tica.

Primero advertir que determinado acto es un pecado y falta de amor, algo que Dios no aprueba.
Segundo, que eso tiene consecuencias para su futuro, si sigue haciendo tal cosa tendrá problemas en el mundo, perderá la amistad con Dios y pondrá en riesgo su salvación para la vida eterna en el Cielo.

Por lo tanto m√°s que acompa√Īar un proceso, hoy la iglesia necesita ser m√°s asertiva, enunciativa de los males y sus consecuencias, se√Īalando el sendero.

Sin embargo gran parte de la Iglesia est√° adoptando el criterio suave del acompa√Īamiento en lugar de la predicaci√≥n del evangelio que pidi√≥ Jes√ļs.

‚Äć¬ŅNo habr√° otra cosa detr√°s de esta opci√≥n light?

‚ÄćQuiz√°s deber√≠amos buscar en lo que dijo hace 20 a√Īos el padre Malaqu√≠as Martin y tantos otros.

EN QU√Č MARCO GENERAL PODEMOS PONER ESTO QUE HEMOS DESCRIPTO

Lo que se ve externamente a ojos poco informados puede explicarse con las cosas que dijo el Padre Malaquías Martín en la década de 1990.

√Čl dijo que la Iglesia estaba en medio de una gran apostas√≠a.

‚ÄćEl Padre Mart√≠n era un jesuita irland√©s que hab√≠a nacido en 1920.

‚ÄćEra un a pale√≥grafo que estudiaba documentos antiguos de tiempos b√≠blicos.

‚ÄćJuan XXIII lo llev√≥ a Roma porque quer√≠a una persona con amplios contactos con musulmanes y jud√≠os.

Martín fue asistente del Cardenal Bea y un participante activo del Concilio Vaticano II.

‚ÄćEn alg√ļn momento el Padre Mart√≠n pareci√≥ haberse desilusionado de la direcci√≥n de la iglesia y en particular de la orden jesuita.

Pidió ser liberado de los jesuitas.

Y fue liberado de los votos de pobreza y obediencia, pero no de la castidad.

Luego del Concilio el Padre Martín se fue de Roma hacia Estados Unidos, donde trabajo ministrando y escribiendo hasta su muerte.

Fue un gran comunicador y se menciona que conocía los contenidos del Tercer Secreto de Fátima, porque lo leyó.

‚ÄćPor eso hay quienes dicen que Roma espero a la muerte del Padre Mart√≠n para liberar el contenido del Tercer Secreto de F√°tima.

El Padre Martín era también exorcista.

Y eso le permitió configurar su cosmovisión teniendo una experiencia concreta del mundo sobrenatural y del demonio.

Siempre fue muy respetado por las autoridades vaticanas.

‚ÄćMartin habl√≥ de una apostas√≠a que se estaba generalizando.

¬ŅCISMA, HEREJ√ćA O APOSTAS√ćA?

Definamos los términos para clarificar.

‚ÄćUn cism√°tico pelea por el poder en la iglesia, disputa la autoridad de los hombres.

Por ejemplo, los ortodoxos orientales son cismáticos pero no heréticos.

‚ÄćUn hereje descree al menos una verdad de la fe cat√≥lica, pero no tiene una p√©rdida generalizada de fe.

‚ÄćSin embargo, esto puede ser muy peligroso porque puede avanzar descreyendo de otras verdades de la fe.

Por ejemplo, Martín Lutero fue un hereje porque rechazó algunas verdades de la fe católica.

El apóstata niega casi todas o todas las verdades doctrinales de la Iglesia, por ejemplo el infierno, la gracia divina o el pecado que lo reduce a meras ofensas sociales.

Malaquías Martín dijo en la década de 1990 que la Iglesia Católica estaba en las etapas primeras de una apostasía de los sacerdotes.

20 a√Īos despu√©s esta apostas√≠a ha crecido notoriamente.

LA APOSTAS√ćA QUE VIO EL PADRE MALAQU√ćAS MARTIN

El Padre Malaquías Martín declaró en 1997

“En el momento presente una gran mayoría de los católicos están en apostasía.

Han sido llevados a la apostasía por hombres de la iglesia en apostasía.

Al menos una minoría considerable de Cardenales, Obispos, Sacerdotes y Religiosos están en apostasía.

Ya no profesan las verdades b√°sicas del cristianismo y mucho menos del catolicismo‚ÄĚ.

Y siguió diciendo,

“La apostasía de hoy es peor que la herejía arriana.

Estamos en una situaci√≥n terrible en la que los eclesi√°sticos no creen que Jes√ļs est√© en el Sant√≠simo Sacramento.

Ellos ni siquiera creen que Jes√ļs sea Dios.

Y van incluso m√°s all√° de eso.

Un famoso jesuita francés Teilhard de Chardin sostuvo que Dios no se hizo hombre, sino que el hombre se convertirá en Dios.

Algunos Cardenales tienen esa idea.

Ya no creen en la Encarnación tal como la conocemos, ni en la resurrección tal como la conocemos.

Son ap√≥statas y sin embargo est√°n a cargo de la iglesia‚ÄĚ.

Y dijo m√°s,

“En un corto tiempo humanamente hablando, no habrá una organización visible de la Iglesia Católica Romana.
Esto se conoce como auto demolici√≥n‚ÄĚ.

Y luego da la siguiente información que tratamos en otro artículo,

“En la década de 1960 hubo una consagración diabólica, o sea entronización de satanás dentro del Vaticano.

Fue un hecho histórico hecho por luciferinos de todo el mundo.

Lucifer tiene poder en Roma, a√ļn no es due√Īo de Roma.

Pero estoy seguro de que espera tener un futuro Papa para que la casa sea verdaderamente suya.

El √ļnico hombre que puede expulsar a lucifer de Roma es el due√Īo de casa y ese due√Īo es el Papa.

Es el Papa qui√©n debe llevar a cabo el exorcismo, la limpieza de la casa.‚ÄĚ

Seg√ļn el Padre Mart√≠n esta entronizaci√≥n de lucifer ocurri√≥ el 29 de junio de 1963 y debi√≥ haberse renovado 50 a√Īos despu√©s, o sea el 29 de junio de 2013; sobre esto no tenemos informaci√≥n.

El Padre Mart√≠n contin√ļa,

‚ÄúDebemos recordar que este nuevo asalto ha sido lanzado sobre la base muy simple de la tentaci√≥n ‚Äės√≥lo se c√≥mo el resto de los hombres, adora a un Dios general, se bueno, se compasivo, se humanitario‚Äô.

Únete al resto de la humanidad en la construcción del mundo terrenal del hombre.

En Roma hay una fuerza, en este momento es inamovible, que no puede ser desalojada por medios humanos ordinarios.

Aqu√≠ es donde una vez m√°s entra nuestra fe en la Se√Īora de F√°tima, porque dijo que s√≥lo ella puede salvar a la Iglesia, porque eso es lo que su hijo ha querido.

Cristo escogió a su madre que debería ser la que vendría y finalmente salvaría a la Iglesia.

Si lees cuidadosamente lo que Nuestra Se√Īora le dijo a la hermana Luc√≠a recibes un fuerte mensaje de que las cosas est√°n yendo mal; muchos de los elegidos perder√°n su fe‚ÄĚ.

Respecto a si podríamos tener un Papa herético, el Padre Martín respondió en 1997:

“Sí, podríamos tener un Papa apóstata.

Ese caso estaríamos metidos en algo terrible.

Estaríamos en algo como una pesadilla que sería poner a prueba la fe del mayor Santo, y la fe de la mayoría sería destrozada en pedazos.

Si esto sucede el reino de las tinieblas tendría el premio.

Y todo tendría que pasar a la clandestinidad.

De hecho estamos en camino de convertirnos, como Pablo VI describi√≥, en una parte infinitesimal peque√Īa de la humanidad‚ÄĚ.

¬ŅC√ďMO ACT√öA LA APOSTAS√ćA?

La actual es una apostasía que se basa en el criterio operativo de los modernistas.

Los ap√≥statas no dicen abiertamente ‚Äúya no creemos lo que la iglesia sol√≠a ense√Īar sobre la existencia del infierno, o el matrimonio ya no es para toda la vida, o no creemos en la presencia real de Jes√ļs en la sagrada comuni√≥n‚ÄĚ

No es de esta forma que act√ļan los ap√≥statas actuales de la iglesia.

Cuando a un ap√≥stata modernista lo desaf√≠an √©l dir√° por supuesto ‚Äúcreo que Jes√ļs realmente est√° presente en la sagrada comuni√≥n, pero hoy tenemos una nueva comprensi√≥n de esa ense√Īanza‚ÄĚ.

‚ÄćNo rechazan la ense√Īanza anterior sino simplemente act√ļan como si no importara o no existiera en los hechos.

Existe b√°sicamente en los libros pero se ignora.

‚ÄćEl papa San P√≠o X la defini√≥ como la s√≠ntesis de todas las herej√≠as y reprimi√≥ activamente el Modernismo.

Al punto que los sacerdotes recién ordenados debían jurar contra el Modernismo.

Pero el Modernismo siguió actuando en las sombras y fue creciendo encubiertamente.

Y llegamos al momento actual.

Seg√ļn Malaqu√≠as Mart√≠n los ap√≥statas no se dan cuenta que han perdido la fe, sino que creen que tienen una nueva y m√°s completa comprensi√≥n de la fe.

O sea que han perdido la fe en la doctrina original y no se dan cuenta de que la han perdido.

‚ÄćLa mayor√≠a de los cat√≥licos desde las bancas de los templos no se dan cuenta de esta apostas√≠a silenciosa, porque su sacerdote dir√° que por supuesto cree en la presencia real en la Eucarist√≠a.

Sin embargo en los hechos mostrará otra cosa y esto explica la confusión masiva que hay en el catolicismo actual.

‚ÄćMalaqu√≠as Mart√≠n dice que la √ļnica forma de saber si un hombre de la iglesia es verdaderamente creyente, es ver lo que hace y no lo que dice.

Por ejemplo lo que hace con el vino consagrado o las partículas que quedan luego de la comunión, lo que hace en las confesiones, cómo trata el pecado, etc.

Y en un plano m√°s general podemos utilizar el mismo principio.

Si bien doctrinalmente la iglesia oficialmente dice que fuera de la iglesia no hay salvación, en los hechos, al emparejar todas las religiones, está obrando de otra forma.

Está dando el mensaje de que una religión es más o menos tan buena como la otra y que las diferencias doctrinales entre las religiones son insignificantes.

De modo que los apóstatas modernistas han abandonado la fe sin decirlo realmente.

Y al no decirlo neutralizan cualquier protesta abierta dentro de la iglesia.

Es por esto que vemos que los documentos y declaraciones de la Iglesia Católica, luego del Vaticano II, se han hecho ambiguos, con falta de claridad.

Porque terminan siendo un compromiso entre tradicionalistas y modernistas.

La claridad y la precisión siempre fue un sello distintivo del catolicismo, pero ahora no lo es.

‚ÄćOtra pista para detectar apostas√≠a son las catequesis que se dan en las parroquias, que pasaron de ser profundas a ser mucho m√°s generales.

Hoy los principios centrales del catolicismo est√°n cada vez m√°s desdibujados en estas catequesis.

La apostas√≠a no es un fen√≥meno de la noche a la ma√Īana sino que ocurre como un proceso que sucede gradualmente.

Por lo tanto no se puede pensar que un determinado Obispo, Cardenal o Papa haya sido responsable de esta situación.

Sino que esto es una marea que ha ido creciendo a trav√©s de los a√Īos.

¬ŅA D√ďNDE VAMOS?

La lógica indica que marchamos hacia una nueva religión sincretista mundial.

Porque los líderes de las grandes religiones del mundo están en el mismo proceso apóstata; ya no creen en la base tradicional de sus religiones y por lo tanto es natural que se unan.

Ya en la aparici√≥n de Nuestra Se√Īora de La Salette se habl√≥ de que Roma perder√≠a la fe.

Pero no necesariamente esa nueva religión mundial implica una nueva grifa y la extinción de los nombres de las religiones.

Posiblemente la Iglesia Católica, lo mismo que las otras, continuarán existiendo, pero como componentes de un gran sistema religioso mundial.

El nuevo gigantesco movimiento ecuménico se enfocará en el hombre y en la construcción de un hábitat de la humanidad aquí en la tierra, y no en la vida eterna y sobrenatural.

La nueva religión tendrá un enfoque para este mundo.

El Padre Malaquías Martín dice que esto es parte de la batalla cósmica.

‚ÄćA pesar que el papa Le√≥n XIII intent√≥ detener el proceso de ataque de la iglesia, ordenando las oraciones leoninas despu√©s de la misa, no lo pudo detener.

Y entonces vemos como la moral y la familia se est√°n desmoronando ante nuestros ojos.

Malaquías Martin dice que el hombre está intentando construir un mundo nuevo sobre su propia base, pero tal mundo no tendrá la bendición de Dios y no tendrá éxito.

Eso no quiere decir que la verdadera Iglesia Cat√≥lica, que siga las orientaciones doctrinales de los padres de la iglesia y los ap√≥stoles, no se convierta en una expresi√≥n min√ļscula, situada en alg√ļn punto alejado del planeta, por ejemplo en una selva africana.

Con esto se cumplir√≠a lo que dijo Jes√ļs a Pedro de que las puertas del infierno no prevalecer√°n sobre la Iglesia.

Sobre este análisis se ha publicado recientemente un libro de ficción.

C√ďMO TERMINAR√Ā LA IGLESIA SEG√öN ALDO MAR√ćA VALLI

Aldo María Valli es uno de los principales vaticanólogos y trabaja para Tg1 de la RAI.

En sus 30 a√Īos de vaticanista ha tenido un profundo conocimiento de los Sagrados Palacios Vaticanos.

Y sobre fin del a√Īo 2017 ha escrito una distop√≠a con un t√≠tulo perturbador ‚ÄúComo Termin√≥ la Iglesia‚ÄĚ.

El libro es una especie de crónica de la historia de la Iglesia Católica y sus documentos, desde nuestros días hasta su disolución.

El prev√© un escenario donde el mundo viva bajo un r√©gimen planetario √ļnico, dirigido por una entidad misteriosa y totalitaria.

Las religiones dejaron de existir y hay una sola religión universal reconocida y permitida.

‚ÄćDe alguna forma toma las ideas de Robert Hugh Benson y de George Orwell.

El libro habla del proceso que tuvo lugar dentro en la Iglesia Católica, que la ha derivado absolutamente a las ideologías mundanas.

Valli cita una serie de documentos - obviamente ficticios - que muestran como la doctrina va cambiando hasta que al final la Iglesia Cat√≥lica cambia de nombre llam√°ndose ‚ÄúIglesia de la Acogida‚ÄĚ.

Todo esto comenz√≥ con un doble pensamiento y ambig√ľedad, hasta que al final se hizo una tabla rasa con la doctrina, la tradici√≥n y la liturgia.

Y en función de complacer al mundo, de ser como el mundo, de no querer provocar conflictos, de parecer dialogante y disponible.

Eso fue lo que llev√≥ a que los pastores perdieran la cabeza.‚Äć

El punto central será la misericordia y los futuros Papas se llamarán Francisco, como homenaje a quién abrió el camino de la recuperación misericordiosa.

La iglesia de la que habla Valli se ha olvidado de predicar a Cristo y se ha comprometido a ser atractiva para el mundo.

‚ÄćY ser un brazo prof√©tico al servicio de la tiran√≠a suave que gobierna el mundo, y que levanta la bandera del amor.

El punto focal de este proceso ha sido acompasar la doctrina católica al espíritu de los tiempos.

Progresivamente abandona los dogmas de la fe hasta que promulga un s√ļper dogma que es que ‚Äėtodos son bienvenidos‚Äô.

Las mujeres pueden ser sacerdotes lo mismo que los homosexuales y la liturgia se convierte en un fenómeno de reunión social antidogmática.

En el libro retrata al Papa Emérito Benedicto XVI como el gran perdedor de la historia, que luchó por la salvación de la fe pero que sucumbió ante las tendencias modernistas.

Fuentes:

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