‚ÄćParecen salidas de cuentos infantiles.
Lo típico es el amor que se irradia en todo y en todos.
La Biblia también lo describe, aunque más escuetamente.
visita al cielo
La Biblia nos habla de niveles distintos del cielo, por lo menos tres.
¬ŅQu√© hay en cada uno de los tres niveles del cielo?

Algunos que alegan que han sido trasladados al cielo hablan de incluso 11 niveles.

‚Äć¬ŅQU√Č ES EL CIELO?

La Escritura dice lo que el ‚Äúojo no ha visto‚ÄĚ.
O sea que con los ojos físicos nunca hemos visto el panorama de la eternidad.

Pero sí lo podemos vislumbrar a partir de partes de la Biblia, como Ezequiel y el Apocalipsis.

‚ÄćY de los que han llegado tan cerca de la muerte, que a menudo han sido declarados cl√≠nicamente muertos (sin embargo, nunca perdieron la conciencia, de hecho eran m√°s conscientes que nunca).

paraiso

Fascinante es c√≥mo en los √ļltimos a√Īos muchos de estos casos han involucrado a los propios m√©dicos.

Incluso cirujanos que se han deslizado más allá del umbral de la vida (al menos tal como se define médicamente).

‚ÄćSin latido del coraz√≥n.

Sin presión arterial.

‚ÄćSin respiraci√≥n.

Fundamentalmente, sin actividad cerebral.

‚ÄćEllos no deber√≠an haber sido capaces de volver.

Desde luego, no deberían ser capaces de recordar nada. Sin embargo, una y otra vez, lo hacen.

‚ÄćEn los √ļltimos a√Īos ha habido por lo menos dos best-sellers del New York Times de m√©dicos que informaron de visiones cercanas a la muerte.

‚ÄćUn neurocirujano de la Universidad de Harvard, el Dr. Eben Alexander, quien escribi√≥ el best-seller, Proof of Heaven, y el otro, una cirujana ortop√©dica de columna, la Dra. Mar√≠a G. Neal, quien escribi√≥ To Heaven and Back.

DESCRIPCI√ďN DE LA DRA. NEAL

Como su libro dice, la Dra. Neal relata la historia de su viaje en 1999 a la región de Los Ríos en el sur de Chile donde se ahogó en un accidente de kayak.

Mientras bajaba de cascada en cascada, su kayak se dio vuelta y se sumergió por completo.

A pesar de los esfuerzos de rescate de sus compa√Īeros, ella estuvo bajo el agua por mucho tiempo, y como resultado muri√≥.

jesus-caminando-tierras-del-paraiso

Neal describe haber estado en la presencia de √°ngeles y Jes√ļs, como m√°s que un sentimiento, sino que realmente vio las im√°genes de sus rostros.

‚ÄĚEllos estaban explotando con un amor absoluto‚ÄĚ, dijo la doctora Neal acerca de los √°ngeles que se encontr√≥.

‚ÄĚSe ve√≠an como la compasi√≥n, a pesar de que eso no es un adjetivo.

Me da verg√ľenza decirlo ahora, y me gustar√≠a haber tomado notas, pero yo realmente no anot√© c√≥mo eran o c√≥mo me ve√≠an porque no ten√≠a importancia.

Yo quer√≠a llegar a esta entrada al reino de Dios‚ÄĚ.

Ella cree que Jes√ļs la gui√≥ a trav√©s de la situaci√≥n cercana a la muerte antes de que los equipos de rescate lograran reanimarla.

‚ÄĚMe siento muy presuntuosa al decir eso, pero yo creo que Jes√ļs me sosten√≠a cuando yo todav√≠a estaba en mi bote y me tranquilizaba y me reconfortaba‚ÄĚ, agreg√≥.

‚ÄĚ√Čl no se parec√≠a a la imagen en mis libros de la escuela dominical.

Yo dir√≠a que no lo mir√© cr√≠ticamente en t√©rminos de decir: ¬ŅDe qu√© color es el pelo?

Lo que miré y lo que vi era su infinita bondad y compasión“.

‚ÄúNo voy a pretender que no me gustar√≠a que estuviera aqu√≠, pero voy a verlo en alg√ļn momento‚ÄĚ, dijo a NBC News, hablando de Jes√ļs.

‚ÄĚS√© que hay vida despu√©s de la muerte, y yo estoy absolutamente segura de que las promesas de Dios son verdaderas.
Casi todos los que han hablado que han tenido una experiencias cercanas a la muerte no quieren volver.
Me sentí absolutamente como si estuviera en casa.
No s√≥lo en paz, sino que hab√≠a regresado al reino de Dios y que estaba en casa‚ÄĚ.
Israel-New-Heavens-and-New-Earth-Photo-Drama

¬ŅEL PAISAJE?

Lo que ella vio fue

Un “campo gigante, gigante… eso fue hermoso..Tenía todos los colores y el sentido de la belleza era muy intenso.
Y hab√≠a una gran c√ļpula y no suena del todo bien cuando lo describo.
Pero fue genial, brillante, y realmente hermoso y repleto de amor.
Y todos nos estaban dando una √ļltima oportunidad de elegir a Dios o alejarse para eternidad‚ÄĚ.

También describió un amplio salón donde fue evaluada (y se le dijo que regresara, que tenía más para hacer).Una y otra vez, las representaciones similares:

Belleza que va m√°s all√° de las palabras humanas.
Los colores diferentes a los de la tierra, m√ļsica sanadora, tremenda relajaci√≥n, aguas vivas (mares de fuentes).

LA CONSISTENCIA DE ESTAS DESCRIPCIONES ES ABRUMADORA

A√Īos atr√°s, una mujer llamada Rebecca Springer (en A las Puertas del Cielo) habl√≥ de la misma belleza suprema:

“Las calles eran muy amplias, suaves y pavimentadas con mármol y piedras preciosas de todas clases.
Aunque estaban atestadas de personas con varias labores, no hab√≠a una mota de suciedad o polvo visible en ninguna parte‚ÄĚ.
cielo

Rebecca, que es de Canad√°, dijo que vio una suave pendiente y

‚ÄúUn templo cuya vasta c√ļpula, enormes pilares y paredes s√≥lidas eran de la perlas perfectas.
A trav√©s de los grandes ventanales del templo brillaba un resplandor blanco que envolv√≠a por completo el resplandor dorado de la luz celestial y la convert√≠a en su propia luz‚ÄĚ

¬°Una c√ļpula como vio la Dra. Neal!

‚Äć¬ŅIncre√≠ble para describirlo?

¬ŅC√≥mo se puede verbalizar un lugar donde ‚Äď seg√ļn las palabras de un vidente de una aparici√≥n aprobada por la Iglesia en Kibeho en Ruanda, que fue ‚Äútomada‚ÄĚ de all√≠ durante un ‚Äúcoma‚ÄĚ (acompa√Īada por la Virgen) ‚Äď los colores tienen ‚Äúsonido‚ÄĚ como la m√ļsica y la m√ļsica parece como colores, donde se puede respirar ‚Äúagua‚ÄĚ y ‚Äúbeber luz‚ÄĚ?

Curiosamente, la vidente Anathalie Mukamazimpaka, describi√≥ un lugar alto en el cielo (que le dijeron era ‚ÄúIsangano‚ÄĚ, el ‚Äúlugar de comuni√≥n‚ÄĚ).

‚ÄćDonde siete hombres guapos en capas de un blanco puro estaban en un c√≠rculo creando m√ļsica hermosa, pero sin instrumentos

‚ÄúCada nota llena de una sensaci√≥n diferente de satisfacci√≥n y alegr√≠a‚ÄĚ, en palabras de un escritor.

Hubo tambi√©n un lugar donde la Virgen le mostr√≥ ‚Äúmillones de personas vestidas de blanco‚ÄĚ.

Ellas no estaban tan radiantes y felices como los siete, pero todav√≠a ‚Äúabrumadoramente felices‚ÄĚ, eso era ‚ÄúIsenderezwa z‚Äôibyishimo‚ÄĚ o el ‚Äúlugar amado de Dios‚ÄĚ.

‚ÄúUna santidad lo envuelve, y los ojos curiosos no deben mirar en √©l‚ÄĚ, dijo tambi√©n Rebecca.

‚ÄúBasta decir que no hay una alegr√≠a que conozcamos en la tierra, es rara y sagrada‚ÄĚ.

LA BIBLIA NOS HABLA DE TRES CIELOS

Seg√ļn pasajes de las escrituras habr√≠a distintos lugares en el cielo, por lo menos tres.

Pero en un africano que alega haber sido llevado al cielo 4 veces dice que hay 11 cielos.

brazo con pajaros dibujados

Entonces la duda que se plantea a cual de esos cielos han ido las personas que tuvieron una ECM.En 2 Corintios 12: 2-4, Pablo escribe

"S√© de un hombre en Cristo, el cual hace catorce a√Īos - si en el cuerpo o fuera del cuerpo no lo s√©, Dios lo sabe - fue arrebatado hasta el tercer cielo.

Y sé que este hombre - en el cuerpo o fuera del cuerpo del cuerpo no lo sé, Dios lo sabe - fue arrebatado al paraíso y oyó palabras inefables que el hombre no puede pronunciar".

Algunos analistas suponen que ese hombre fue el mismo Pablo.

Este pasaje indica que hay por lo menos tres cielos, uno inmediatamente por encima del otro.

El superior tal vez sea lo que Pablo describe como el "tercer cielo".
Es el lugar del paraíso y el lugar de vivienda personal de Dios, el lugar más sagrado en el universo.
Pasajes como el de Pablo nos dan el concepto a menudo asociado con el cielo de pureza o santidad.
Las palabras que se hablan allí son tan sagradas que no se pueden repetir en el exterior.

Paradeisos (paraíso) es la palabra griega para "jardín".

‚ÄćEn √©l se describe el jard√≠n de Dios en el cielo.

El Paraíso es el destino final de todos los pecadores que verdaderamente se han arrepentido y que han perseverado en la vida de fe.

‚ÄćEn la cruz, Jes√ļs prometi√≥ al ladr√≥n penitente que los dos estar√≠an juntos aquel d√≠a en el Para√≠so, Lucas 23:43.

‚ÄćEl libro de Apocalipsis nos presenta a una zona conocida como el "cielo medio".

Esto describe como una especie de gran extensión con diferentes tipos de seres que van y vienen.

‚ÄćLos siguientes vers√≠culos describen diversos seres poderosos que hacen proclamas desde el medio del cielo.

"En mi visión oí un águila que volaba por medio del cielo y gritaba con voz potente:

"¬°Ay, ay, ay de los habitantes de la tierra tan pronto como suenen las trompetas que los tres √°ngeles van a tocar!". (Apocalipsis 8:13).

"Vi otro ángel que volaba por medio del cielo y tenía una buena nueva eterna que anunciar a los habitantes de la tierra, a toda nación, raza, lengua y pueblo." (Apocalipsis 14: 6).

"Después vi un ángel puesto de pie en el sol, que gritó con voz potente a todas las aves que volaban en el medio del cielo:

"Venid y reuníos para el gran banquete de Dios," (Ap 19:17).

La palabra griega que se usa para el medio cielo es mesouranema, que significa precisamente eso, el cielo medio.

Este podría ser el segundo cielo.

‚ÄćPodr√≠amos asumir, por √ļltimo, que el cielo visible -el cielo que vemos en nuestra visi√≥n natural- es el primer cielo.

‚ÄćTodos los habitantes de la tierra est√°n familiarizados hasta cierto punto con este cielo.

escalera al cielo

¬ŅQU√Č HAY EN CADA NIVEL DEL CIELO?

Por lo que hemos visto, desde el punto de vista sobrenatural, lo que se llama com√ļnmente "cielos" se compone de tres "capas" o "reinos diferentes" para la mayor√≠a de los estudiosos.

En uno vive Dios, en el otro fueron expulsados los demonios y en el otro viven los hombres y demonios de niveles inferiores.

Sin embargo en la obra apócrifa Segundo Libro de Enoch, se habla de 10 cielos.

Por lo tanto vemos que este es un misterio sobre el que los hombres a√ļn no saben mucho ni tampoco lo han discernido a fondo.

Vamos a considerarlo brevemente:

corteza terrestre vista desde el espacio

PRIMER CIELO (EL COSMOS MATERIAL)

El primer estrato de los "cielos" es la baja atmósfera, la tierra que conforma nuestras nubes y el cielo.

Un ejemplo de esto es cuando David proclamó:

"Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento (cielo) obra de sus manos" (Sal. 19: 1).

Muchos no son conscientes de que la Escritura usa la palabra "cielo" para describir el cielo y la atmósfera.

Sin embargo lo hace.

Dentro de este reino en general se incluye a la Tierra.

Esta referencia no es la √ļnica forma en que el t√©rmino "cielo" se usa en la Biblia.

ciudad del cielo

TERCER CIELO (TRONO DE DIOS; PARA√ćSO)

La Biblia también usa la palabra "cielo" para referirse al estrato más alto de la autoridad: el reino donde Dios opera.

Esto es lo que fue descrito por el ap√≥stol Pablo como el "tercer cielo". √Čl escribe, como vimos:

"Conozco a un hombre... que fue arrebatado hasta el tercer cielo" (2 Corintios 12: 2).

Esta es la posición más alta de poder.

Es un reino de la autoridad que se destaca por encima de todo lo que existe.

Es allí donde Jesucristo nos preparó un lugar lapa los humanos.

‚ÄćEl catecismo de la Iglesia tiene las siguientes menciones sobre este Cielo:

1023 Los que mueren en la gracia y la amistad de Dios y est√°n perfectamente purificados, viven para siempre con Cristo.

Son para siempre semejantes a Dios, porque lo ven "tal cual es":

Definimos con la autoridad apost√≥lica: que, seg√ļn la disposici√≥n general de Dios, las almas de todos los santos ... y de todos los dem√°s fieles muertos despu√©s de recibir el bautismo de Cristo en los que no hab√≠a nada que purificar cuando murieron;...

O en caso de que tuvieran o tengan algo que purificar, una vez que est√©n purificadas despu√©s de la muerte ... aun antes de la reasunci√≥n de sus cuerpos y del juicio final, despu√©s de la Ascensi√≥n al cielo del Salvador, Jesucristo Nuestro Se√Īor, estuvieron, est√°n y estar√°n en el cielo, en el reino de los cielos y para√≠so celestial con Cristo, admitidos en la compa√Ī√≠a de los √°ngeles.

Y despu√©s de la muerte y pasi√≥n de nuestro Se√Īor Jesucristo vieron y ven la divina esencia con una visi√≥n intuitiva y cara a cara, sin mediaci√≥n de ninguna criatura.

1024 Esta vida perfecta con la Santísima Trinidad, esta comunión de vida y de amor con Ella, con la Virgen María, los ángeles y todos los bienaventurados se llama "el cielo" .

El cielo es el fin √ļltimo y la realizaci√≥n de las aspiraciones m√°s profundas del hombre, el estado supremo y definitivo de dicha.

1025 Vivir en el cielo es "estar con Cristo" (cf. Jn 14, 3; Flp 1, 23; 1 Ts 4,17).

Los elegidos viven "en El", a√ļn m√°s, tienen all√≠, o mejor, encuentran all√≠ su verdadera identidad, su propio nombre (cf. Ap 2, 17):

Pues la vida es estar con Cristo; donde está Cristo, allí está la vida, allí está el reino (San Ambrosio, Luc. 10,121).

manos en el cielo dios y hombre fondo

1026 Por su muerte y su Resurrección Jesucristo nos ha "abierto" el cielo.

La vida de los bienaventurados consiste en la plena posesión de los frutos de la redención realizada por Cristo quien asocia a su glorificación celestial a aquellos que han creído en El y que han permanecido fieles a su voluntad.

El cielo es la comunidad bienaventurada de todos los que est√°n perfectamente incorporados a El.

1027 Este misterio de comunión bienaventurada con Dios y con todos los que están en Cristo sobrepasa toda comprensión y toda representación.

La Escritura nos habla de ella en imágenes: vida, luz, paz, banquete de bodas, vino del reino, casa del Padre, Jerusalén celeste, paraíso: "Lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó, lo que Dios preparó para los que le aman" .

1028 A causa de su transcendencia, Dios no puede ser visto tal cual es más que cuando El mismo abre su Misterio a la contemplación inmediata del hombre y le da la capacidad para ello.

Esta contemplación de Dios en su gloria celestial es llamada por la Iglesia "la visión beatífica":

¬°Cu√°l no ser√° tu gloria y tu dicha!: Ser admitido a ver a Dios, tener el honor de participar en las alegr√≠as de la salvaci√≥n y de la luz eterna en compa√Ī√≠a de Cristo, el Se√Īor tu Dios, ...gozar en el Reino de los cielos en compa√Ī√≠a de los justos y de los amigos de Dios, las alegr√≠as de la inmortalidad alcanzada

1029 En la gloria del cielo, los bienaventurados contin√ļan cumpliendo con alegr√≠a la voluntad de Dios con relaci√≥n a los dem√°s hombres y a la creaci√≥n entera.

Ya reinan con Cristo; con El "ellos reinar√°n por los siglos de los siglos'.

Sin embargo hay otro reino del "cielo" que también debe tenerse en cuenta.

arbol en negro con cielo estrellado

SEGUNDO CIELO (FUERZAS ESPIRITUALES)

Muchos est√°n un poco familiarizados con el "primer" y "tercer" cielos.

Sin embargo, la mayoría no han considerado lo que se encuentra en el espacio entre la creación y la gloria.

Esto es lo que se podría describir como el "segundo" cielo, que a veces se le llama atmósfera desde un punto de vista sobrenatural.
Este es el reino desde donde satanás y sus hordas demoníacas operan.

Pablo hace referencia a esto, habla de "fuerzas oscuras, los espíritus y fuerzas malas del mundo de arriba" (Efesios 6:12).

‚ÄćDesde el "aire", satan√°s trata de traer su desgraciada influencia sobre la tierra.

A partir del "segundo" cielo, él está tratando de cortar la bondad y la gloria del "tercer" cielo.

‚ÄćCuando "Luzbel o Lucifer" fue expulsado junto con otros √°ngeles ca√≠dos en rebeld√≠a (Isa√≠as 14 y Ezequiel 28) se transform√≥ en el diablo o satan√°s, el enemigo de Dios.

Y se le dio una habitación debajo del tercer cielo, como un recordatorio de que siempre sería un enemigo derrotado bajo la autoridad suprema de Dios.

Sin embargo, como también sabemos, satanás tiene muchas de sus demonios trabajando en nuestra tierra.
Muchas personas llaman a estos como demonios terrestres.

Estos son los demonios que tratar√°n desunir a las personas, de entrar en el interior de sus cuerpos, y causar tantos problemas y caos como les sea posible.

Lo que muchos expertos en liberación han descubierto es que muchos de estos demonios terrestres toman órdenes directas de estos demonios de más alto rango que están en sus posiciones en el Segundo Cielo.

No sólo son controlados por demonios de rango superior, sino que están asignados a ciertos individuos, y también están controlando la acción sobre ciertas áreas geográficas en nuestra tierra.

‚ÄćLa pregunta es si los seres humanos nos tenemos que involucrar en la batalla directa con los demonios del segundo cielo o s√≥lo con los que act√ļan en la tierra, dej√°ndole a Jesucristo la batalla con los demonios del Segundo Cielo.

Parecería que nuestra actividad en la batalla sería contra los demonios terrestres.
Mientras que nuestra actividad con los demonios del Segundo Cielo se resumiría en orar para que Dios batalle.

Fuentes:

‚Äć

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