‚Äć√Čl era preciso para guiarles.
Estatua del Padre Pio en el confesionario
Les daba una guía de 5 puntos para actuar diariamente y les pedía confesar periódicamente.

Hemos pedido al Padre Roberto Mena que nos cuente en audio cómo actuaba el Padre Pío en la Confesión.

‚ÄćEl Padre Mena es un misionero Guatemalteco de la Sant√≠sima Trinidad, especialista en Comunicaci√≥n.

‚ÄćDirige una Red de Radios para las Am√©ricas y √©l mismo sale al aire en varios programas.

‚ÄćLe hemos pedido que nos hable del Padre P√≠o y la Confesi√≥n, porque es un tema que le apasiona.

padre Pio confesando

LA REGLA DE 5 PUNTOS DEL PADRE P√ćO

Por los hijos espirituales del Padre Pío sabemos cómo operaba el santo y que les recomendaba para vivir una vida santa, y así poder llegar a la cima celestial.

‚ÄćPor ellos sabemos que el padre P√≠o les daba una regla de 5 puntos, que √©l mismo no le llam√≥ as√≠, para que la practicaran diariamente.

En estos cinco consejos estaba como cabecera la Confesión.
Y curiosamente no aparece la oración, el Rosario, oración central del padre Pío.
Pero lo que sucede es que la oración era tan importante para él y tan recalcada permanentemente, que estaba fuera de cualquier recomendación; estaba implícita.

Algo as√≠ como: ‚Äúadem√°s de la oraci√≥n permanente tienes que seguir esto‚Ķ‚ÄĚ

pintura padre pio fondo

LA REGLA DE 5 PUNTOS DEL PADRE P√ćO

I - Confesión semanal

‚ÄúLa confesi√≥n es el ba√Īo del alma.

Tienes que ir al menos una vez a la semana.

No quiero que las almas se mantengan alejadas de la confesión más de una semana.

Incluso una habitaci√≥n limpia y no ocupada recoge polvo; regrese despu√©s de una semana y ver√° que se necesita quitar el polvo de nuevo‚ÄĚ

Padre Pio confesando y multitud esperando
II - Comunión diaria

“Es muy cierto, no somos dignos de tal regalo.

Sin embargo, acercarse al Santísimo Sacramento en estado de pecado mortal es una cosa, y considerarse indigno es otra muy distinta.

Todos nosotros somos indignos, pero es √Čl quien nos invita.

√Čl es quien lo desea.

Humill√©monos y recib√°moslo con un coraz√≥n contrito y lleno de amor‚ÄĚ.

foto del padre pio
III - Examen de conciencia cada noche

Alguien le dijo al Padre Pio que pensaba que un examen de conciencia cada noche era in√ļtil, porque √©l sab√≠a lo que era el pecado, ya que lo cometi√≥.

‚ÄćAnte esto, el Padre P√≠o contest√≥:

“Eso es muy cierto.

Pero cada comerciante experimentado en este mundo no sólo mantiene un seguimiento durante todo el día de si ha perdido o ganado en cada venta.

Sino que por la noche, él hace la contabilidad del día para determinar lo que debe hacer al día siguiente.

De ello se desprende que es indispensable hacer un riguroso examen de conciencia, breve pero l√ļcido, todas las noches‚ÄĚ.

padre pio confesando a un hombre
IV - Lectura Espiritual Diaria

‚ÄúEl da√Īo que viene a las almas de la falta de lectura de libros sagrados me hace estremecer.

Lo que el poder espiritual de la lectura tiene que dar lugar es a un cambio de rumbo, y hacer que incluso la gente del mundo entre en el camino de la perfecci√≥n‚ÄĚ.

Padre Pio con una familia
V - Oración Mental dos veces al día

“Si no tiene éxito en meditar bien, no deje de hacer su deber.

Si las distracciones son numerosas, no se desanime; haga la meditación de la paciencia, y todavía se beneficiará.

Decida sobre la duración de su meditación, y no deje su lugar antes de terminar, incluso si tiene que ser crucificado.

¬ŅPor qu√© se preocupa tanto porque no sabe c√≥mo meditar como le gustar√≠a?

La meditación es un medio para llegar a Dios, no es un objetivo en sí mismo.

La meditación tiene como objetivo el amor de Dios y al prójimo.

Ame a Dios con toda su alma y sin reserva, y amar√° a su pr√≥jimo como a usted mismo, y usted tendr√° la mitad cumplida de su meditaci√≥n‚ÄĚ.

confesion en la calle

LA CONFESI√ďN TEN√ćA UN LUGAR CENTRAL EN LA RECOMENDACI√ďN DEL PADRE P√ćO

En la regla de 5 puntos podemos ver que el Padre Pío pone en primer lugar a la confesión, pero además él fue un gran confesor.

Pasaba muchas horas diarias confesando durante su ministerio en el Convento de San Giovanni Rotondo.

√Čl sab√≠a que hay poderes ocultos en la Confesi√≥n.
Pero pocas veces nos detenemos a contemplar cómo el alcance de este sacramento elimina la vanidad, que es el inhibidor de la santidad, y purga el mal.

Un exorcista de Roma escribió que ¡la confesión es tan potente contra el enemigo como un exorcismo formal!

Al purgar la oscuridad, purgamos los demonios.
Y cuando purgamos a los demonios, a menudo establecemos el camino para la cura.
Cristo mostró que muchas enfermedades son causadas por espíritus inmundos.
confesion

LA CONFESI√ďN: UNA PR√ĀCTICA DESDE EL INICIO DE LA IGLESIA

Tendemos a pensar que la confesión siempre estuvo con nuestra Iglesia, que como sacramento, es el gemelo de la Comunión.

‚ÄćSin embargo no comparten la misma historia.

Mientras la Eucarist√≠a fue instituida por Jes√ļs en la √öltima Cena, la confesi√≥n vino a trav√©s de otras partes de la Escritura.

Ten en cuenta que cuando Jes√ļs otorg√≥ la misi√≥n de perdonar los pecados a sus ministros (ap√≥stoles), les dijo

“como el Padre me envió, también yo os envío…. Recibid el Espíritu Santo.

A quienes perdon√©is los pecados, les ser√°n perdonados, y a quienes se los reteng√°is, les quedar√°n retenidos‚ÄĚ (Juan 20:21-23).

Es falso llamarlo un sacramento relativamente reciente (como lo hacen algunos, diciendo que la confesión oral no comenzó sino hasta 1215, en el IV Concilio de Letrán).
De hecho, al tiempo que ha cambiado, al igual que la propia misa, hubo confesi√≥n desde los primeros d√≠as de la Iglesia (la tradici√≥n fue desde el principio) ‚Äď a menudo implicando a√Īos de actos penitenciales.

Se se√Īala que en los escritos cristianos m√°s antiguos, como la Didach√© del primer del siglo, que hay indefinidos procedimientos de confesi√≥n.

Pero la confesi√≥n verbal est√° en la lista como parte de las necesidades de la Iglesia en la √©poca de Ireneo ‚Äď lo que significa alrededor del a√Īo 180.

estatua padre pio fondo

Fue durante el siglo VII que los misioneros irlandeses comenzaron la pr√°ctica las penitencias ‚Äúprivadas‚ÄĚ que no requer√≠an penitencias p√ļblicas y de largo plazo.

‚ÄćLo que el Concilio Lateranense IV hizo fue establecer la obligaci√≥n de confesarse por lo menos una vez al a√Īo‚Äć

El Concilio de Trento (1551) reafirmó esto.

‚ÄćSan Ambrosio ¬†(‚Ć 397) reprendi√≥ a los ¬†Novacianistas (los primeros cristianos despu√©s de antipapa Novaciano) que

‚Äúprofesaban la reverencia por el ¬†Se√Īor de reservar a √©l solamente el poder de perdonar los ¬†pecados. Gran error‚ÄĚ.

San Agustín († 430) advirtió a los  fieles:

‚ÄúNo escuchemos a los que niegan que la Iglesia de Dios ¬†tiene poder para perdonar todos los pecados.‚ÄĚ

San Atanasio († 373):

‚ÄúComo el hombre a quien el cura bautiza es iluminado por la gracia del Esp√≠ritu Santo, esto hace que quien est√© en falta confiese sus pecados, recibiendo a trav√©s del sacerdote, el perd√≥n en virtud de la gracia de Cristo‚ÄĚ. ¬†

Dicho todo esto, es bueno meditar en el poder de este sacramento.

confesionarios de medjugorje

LA CONFESI√ďN COMO HERRAMIENTA DE CONVERSI√ďN VERDADERA

En este punto es interesante un libro de John A. Kane, ‚ÄúC√≥mo hacer una buena confesi√≥n‚ÄĚ, que incluye el ‚Äúexamen de conciencia‚ÄĚ como lo pide diariamente el Padre P√≠o en su Regla de 5 puntos.

‚ÄćKane explica que cuando los que han nacido cat√≥licos, pero se desviaron, vuelven a convertirse, eso realmente deber√≠a implicar trabajar el ‚Äúarrepentimiento‚ÄĚ.

Cuando regresemos, nos arrepentimos y nuestros ojos se vuelven a abrir.
Y con ello viene la alegría, porque con ello viene el Espíritu Santo.

Como Kane dice:

“El fin del dolor, tanto natural como sobrenatural, es la corrección, el cambio.

El dolor sobrenatural debe destetar el alma del pecado y convertirla a Dios.

Debe, en otras palabras, trabajar el arrepentimiento, para que arrepentirse sea cambiar“.

La conversión es, literalmente, un giro del alma y todas sus facultades para discernir y actuar sobre el pecado, para completar la consonancia con la voluntad de Dios.

‚ÄúEl verdadero arrepentimiento es f√°cil de discernir‚ÄĚ, escribe Kane.

“La mortificación es su alma:
cuando repetidamente resistimos a nuestra pasión dominante;
cuando eliminamos las causas que la llevan a la acción;
cuando cortamos la raíz del pecado;
cuando nos probamos a la voz seductora del amor propio, que siempre trata de desacreditar las afirmaciones de la conciencia;
cuando nos molesta la triple concupiscencia del mundo, la carne y el diablo;
cuando nos guiamos por la filosofía divina del Evangelio y no por las máximas inciertas y cambiantes del mundo;
cuando el espíritu de abnegación está completamente tejido en las fibras de nuestra vida religiosa como para hacernos inmunes a las exhalaciones venenosas de lo mundano, la sensualidad y el orgullo;
cuando hay un cambio sustancial y no accidental en nuestra actitud hacia el pecado en sus formas complejas;
cuando la cruz es para nosotros la prueba y la medida del éxito;
cuando se aprende el secreto de la santidad de su m√°ximo exponente y ejemplo, Jesucristo, que ‚Äúno desobedeci√≥‚ÄĚ;
cuando rasgamos nuestros corazones y no nuestras prendas, y giramos por completo al Se√Īor, nuestro Dios;
entonces y s√≥lo entonces estamos verdaderamente arrepentidos‚ÄĚ.

En otras palabras: si no trabajamos activamente ‚Äď y con gran tenacidad ‚Äď para purgar las malas inclinaciones, no se est√° verdaderamente arrepentido, o sea convertido.

‚ÄúVelad y orad‚ÄĚ, dijo Jes√ļs (Marcos 14:38), ‚Äúpara que no entr√©is en tentaci√≥n.‚ÄĚ

Aquí hay una oración que debiera ser constante para nosotros, la del publicano:

‚Äú¬°Dios m√≠o, ten piedad de m√≠, que soy un pecador!‚ÄĚ (Lucas 18:13).
padre pio bendiciendo

No podemos repetir esta oración con suficiente frecuencia.

‚ÄúLa diferencia esencial entre el arrepentimiento verdadero y el falso muestra la necesidad indiscutible de la sinceridad con Dios‚ÄĚ, dice el libro, y esto apunta directamente a la confesi√≥n.

Nuestro servicio a Dios debe estar libre de la duplicidad.

Cristo impone esta verdad: ‚ÄúEl que no est√° conmigo est√° contra m√≠‚ÄĚ (Mateo 12:30).

‚ÄćDios no puede tolerar ning√ļn tipo de compromiso con el pecado. ‚ÄúEl que conmigo no recoge, desparrama‚ÄĚ (Mateo 12:30).

El hombre que trata de negociar con Dios es un hombre débil. Confesar y no cambiar es una traición en contra de Dios.

‚ÄćEl ojo del alma debe estar en buen estado.

En la convicción de que somos pecadores, debemos agregar la honestidad en el trato con nuestros pecados, para hacer frente a Dios por su perdón.

La gracia no sólo puede revelar al alma su debilidad característica, sin la capa que el deshonesto amor propio oculta.
Sino que también puede contrarrestar el veneno mortal del pecado y darle al alma la fuerza moral para vencer al tentador traicionero.

Las 5 Reglas del Padre Pío apuntan directamente a esto.

padre pio orando

EL PADRE P√ćO ACONSEJABA MUCHA ORACI√ďN

El Padre Pío era un hombre de profunda oración, siempre con su rosario en la mano.Y como él, tenemos que ser personas de oración seria.

San Padre Pio dijo: ‚ÄúEl Rosario es el arma para estos tiempos‚ÄĚ

Eso es tan cierto hoy como lo fue cuando San Padre Pio caminó en esta tierra.

‚ÄćLa oraci√≥n cambia la historia, que cambia los corazones, y cambia el mundo.

‚ÄćDebemos confiar en la bondad de Dios y en el poder de la oraci√≥n para sobrellevar y solucionar los problemas de este mundo.

A través de ella debemos vivir la vida cristiana. Ser cristiano es un proceso de conversión de toda la vida.

Debemos hacer batalla con el pecado y la debilidad, pero hay que empezar a vivir seriamente una vida ordenada a la santidad.

Realmente hay que poner a Cristo y nuestra fe católica en primer lugar, no nuestro partido político, el deseo de individualismo, o posesiones materiales.

Nuestra alegría debe irradiar a través de nuestras comunidades. La santa alegría es contagiosa

Debemos orar por nuestros enemigos.
Cristo nos obliga a orar por nuestros enemigos.
Es difícil.
Nos toma a√Īos orar por aquellos que realmente nos han hecho da√Īo, pero te ha cambia.

Y quién sabe en qué más tus oraciones podrían haber impactado.

No hay límite a cómo Dios nos usará para traer al mundo para conformarse con la Santísima Trinidad.

‚ÄćNecesitamos orar por las almas de los delincuentes.

Esto hubiera hecho el Padre Pío actualmente ante el martirio de tantos cristianos.

‚ÄćDebemos orar por la paz.

Padre Roberto Mena

LA REFLEXI√ďN DEL PADRE ROBERTO MENA

Estas son las consideraciones del Padre Mena sobre la Confesión.

Haz click en el botón rojo de abajo para oír al Padre Mena.

Roberto Mena, S.T. es un Siervo Misionero de la Santísima Trinidad, originario de Guatemala, Centroamérica y vive en EE,UU.

Es Asistente en Comunicaciones para www.trinitymissions.orgTiene el título de Bachiller en Teología del Angelicum de Roma y ha recibido créditos de la Universidad Gregoriana en Comunicaciones.

‚ÄćEs director de la red de radios cat√≥licas de Am√©rica Latina y el Caribe www.redderadioscatolicas.org .

‚ÄćTiene dos programas en la Radio Cat√≥lica El Sembrador AM 1670: C√°maras, fe y Acci√≥n Lunes de 3:45-4:00 P.M. www.elsembrador.org y www.esneradio.com radio en vivo Catecismo de la Iglesia Cat√≥lica Mi√©rcoles de 4:00-5:00 P.M. y sus p√°ginas: www.pastoralhispana.parishworld.net y www.pwfeyrazon.blogspot.com

‚ÄćTiene un programa mensual en EWTNhttp://www.ewtn.com/espanol/radio/envivo/oracionyvida.asp

‚ÄćSi desean pueden seguirlo tambien a traves de los telefonos inteligentes con la aplicacion TUNEIN Radio y buscar khpy y Ewtn Radio Catolica Mundial.

Fuentes:

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