‚ÄćVa tan r√°pido la tendencia que en algunos pa√≠ses, como Uruguay, se ha despenalizado tambi√©n su producci√≥n e incluso el estado participa en su comercializaci√≥n.
marihuana
¬ŅPor qu√© este auge de la marihuana?
Los políticos tienen el argumento de fondo de comenzar a cobrar impuestos a un comercio que hasta ahora era negro.
Y acceder populistamente al reclamo de cada vez mayor cantidad de votantes - sobre todo jóvenes - que no encuentran sentido a la vida y se sienten deprimidos por su situación.
Pero estos políticos les están regalando mayores problemas de salud a sus sociedades, mayor inmoralidad y delincuencia.
Y contribuyendo a que sus ciudadanos se evadan de sus obligaciones, con serios prejuicios.

Esto no es teoría ni una posición ideológica o religiosa, sino una realidad palpable apenas uno comienza a estudiar lo que sucede cuando se consume y legaliza la marihuana o cannabis.

plantio de cannabis

LOS DATOS DEL ESTADO DE COLORADO

En el Estado de Colorado, EE.UU., se despenalizó la marihuana recreativa en el 2012.

Y ha salido a luz un informe sobre el impacto que ha tenido, comparando los a√Īos anteriores con los datos de 2013-2015.

El informe muestra que las muertes en general y por accidentes de tránsito relacionados con la marihuana; la delincuencia, las visitas a urgencias y el uso de la marihuana por los jóvenes han aumentado significativamente desde su legalización.

Las muertes relacionadas con la marihuana aumentaron en un 62 por ciento en 2013, el primer a√Īo de legalizaci√≥n de la marihuana recreativa.

‚ÄćLas hospitalizaciones relacionadas con la marihuana en el estado casi se duplicaron, pasando de 6.305 en 2011 a 11.439 en 2014.

Un problema de salud asociado con la marihuana son los accidentes de tr√°nsito.

‚ÄćLas muertes relacionadas con el tr√°nsito que involucran positivo por marihuana que representaban el 10 por ciento de todas las muertes de tr√°fico en Colorado en el 2009, se duplicaron a 21 por ciento en el 2015.

La cantidad de jóvenes que reportaron haber usado marihuana después de la legalización, en comparación con antes, se incrementó en un 20 por ciento.

Un reciente estudio publicado en Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine encontr√≥ que la tasa de exposici√≥n a la marihuana en los ni√Īos peque√Īos en Colorado ha aumentado 150 por ciento desde 2014, dando lugar a un aumento de las hospitalizaciones.

‚ÄćLa poblaci√≥n sin hogar ha aumentado 40 por ciento desde la legalizaci√≥n, ya que personas migran al Estado para conseguir la droga de forma barata y legalmente, a pesar de que no tienen planes de empleo o de vivienda.

manos de mujer armando porro de marihuana

LOS PROBLEMAS DE SALUD DEL USO DE LA MARIHUANA

El mayor problema de salud para los j√≥venes utilizando la marihuana es su efecto da√Īino en el cerebro.

El principal ingrediente activo de la marihuana, el THC (tetrahidrocannabinol), se une a los receptores en el cerebro y puede causar una disminución significativa en el Coeficiente Intelectual con el tiempo.

Un estudio de 2012 publicado en la Academia Nacional de Ciencias encontr√≥ que la exposici√≥n de los adolescentes a la marihuana puede conducir a una ca√≠da de 8 puntos en el coeficiente intelectual, similar a la disminuci√≥n observada en ni√Īos expuestos al plomo.

Otro impacto es la relación entre el consumo de marihuana de los adolescentes y esquizofrenia.

Un estudio repetido por varios grupos de investigación ha encontrado que el uso de marihuana adolescente puede cuadruplicar el riesgo de un adolescente de desarrollar esquizofrenia.

La marihuana también es adictiva, uno de cada seis usuarios adolescentes desarrollan una dependencia con el tiempo.

En un estudio realizado con un grupo de estudiantes universitarios, se comprobó en los que fumaban marihuana una alteración de la memoria de trabajo, incluso cuando no estaban bajo la influencia de la droga.

Además, el THC reprograma las funciones del sistema cognitivo al unirse a los receptores y modifica en el cerebro los sistemas que intervienen en la alimentación, el aprendizaje y la formación de relaciones.

hombre le da un porro de marihuana a una mujer fondo

LOS EFECTOS SOCIALES DEL CONSUMO DE MARIHUANA

La marihuana es una sustancia psicoactiva introducida en el cuerpo con el propósito de afectar la forma en que uno siente.

La mayoría del uso de la marihuana hoy no es por razones médicas.

‚ÄćT√≠picamente, se usa la marihuana o bien

‚ÄćA - con la intenci√≥n de lograr un estado alterado de conciencia, "drogarse"para sentirse bien o

‚ÄćB - con la intenci√≥n de "drogarse" para un fin, que se percibe como bueno, como la construcci√≥n de relaciones comunitarias o tener una experiencia religiosa o est√©tica.

‚ÄćAmbos de estos usos son moralmente contraproducentes.

‚ÄćEl uso de la marihuana con la intenci√≥n de conseguir alteraci√≥n de la conciencia, ya sea como un medio o un fin, da√Īa el bien b√°sico de la salud de manera evidente.

Los efectos son similares a los experimentados por alguien que ha bebido bebidas alcohólicas con demasiada libertad.

Registrando impedimentos en las habilidades motoras e interrumpiendo el funcionamiento psicológico normal.

Y como argumenta Germain Grisez, el uso de la droga con fines no médicos sirve para quitar a la persona el funcionamiento saludable, suprimiendo o intensificando ciertas funciones del cuerpo y la mente, en detrimento de la sana armonía que debe existir entre las diversas funciones.

‚ÄćAlgunos argumentan que el uso de la marihuana es un vicio meramente privado y que no tiene mucho efecto sobre los dem√°s.

Pero como Robert P. George escribe, los actos privados de vicio pueden poner en peligro intereses p√ļblicos importantes, cuando los actos privados comienzan a multiplicarse.

Los defensores de la legalización de la marihuana argumentan que la marihuana puede ser utilizada simplemente como el alcohol, o sea como un lubricante social leve.

O para relajarse y descansar después de un largo día de trabajo, sin la intención de conseguir alterar la conciencia.

Pueden incluso reconocer que fumar marihuana para drogarse es siempre malo, como lo es beber para emborracharse, pero la marihuana no debería ser prohibido porque se puede fumar marihuana por otras razones.

A pesar de las similitudes planteadas entre el alcohol y la marihuana, hay una diferencia significativa y extremadamente relevante.

Lo central en el uso de la marihuana es el abuso de la marihuana.

A menos que la marihuana sea ingerida con fines médicos (una excepción), aquellos que la usan, están abusando de ella.

Nadie se sienta a fumar un porro tratando de evitar ‚Äúvolar‚ÄĚ o que no se le altere la conciencia.

Nadie busca a un vendedor y le dice ‚Äúquiero un poco de marihuana, pero lo suficiente para no llegar alto‚ÄĚ.

‚ÄćEl uso m√°s com√ļn de alcohol, por el contrario, no es af√≠n a la de uso de la marihuana.

Muchas personas consumen alcohol con frecuencia sin la intención de emborracharse.

Muchas personas disfrutan de una cerveza fría o una copa de vino con la cena, simplemente porque les gusta el sabor, o porque han estado trabajando al calor durante todo el día.

O porque va bien con su comida, o porque es beneficioso para su salud o para ser sociable.

Muchas personas son capaces de tomar una bebida alcoh√≥lica y no experimentar ning√ļn efecto perceptible sobre su estado de √°nimo o sus habilidades motoras.

no a la legalizacion de la marihuana

El hecho de que la mayoría del uso de la marihuana es en realidad para el abuso, junto con el hecho de que el consumo de marihuana no es simplemente un vicio privado, sino un acto que afecta a los demás al lado del usuario, justifica la prohibición de su posesión, venta y uso.

‚ÄćPorque con la legalizaci√≥n se desestigmatiza su uso y hace que sea m√°s f√°cil que los ni√Īos obtengan la droga, y por eso aumenta su uso en la poblaci√≥n y loe efectos en la salud general.

Por otro lado, comparado el cannabis con el tabaco, hay que precisar que el cannabis tiene mayor peligro social que el tabaco.

Porque provoca la alienación de la realidad, el escape de la realidad, la evasión irresponsable.

Por otro lado est√° el peligro social.
Adem√°s de los efectos en el sistema nervioso que puede disminuir la capacidad de respuesta del conductor o en el lugar de trabajo, se sabe que la marihuana es la puerta de entrada a drogas de efectos m√°s devastadores a√ļn.

Los defensores de la legalización de la marihuana invocan la libertad como la fuerza impulsora detrás de su movimiento.

Sin embargo, ¬Ņqu√© grado de libertad puede uno disfrutar cuando uno es dependiente de una droga?

Ninguna familia es mejor cuando un integrante de ella abusa de las drogas.

‚ÄćNing√ļn ni√Īo est√° mejor con padres o miembros de la familia que son consumidores de drogas o si viven en barrios y asisten a escuelas donde la marihuana es accesible.

‚ÄćNinguna comunidad es mejor cuando un gran n√ļmero de sus habitantes son usuarios de drogas

‚ÄćNing√ļn empleador estar√≠a contento cuando sus empleados son usuarios habituales de drogas.

‚ÄćNinguna sociedad est√° mejor con marihuana legalizada.

pesando y envasando marihuana

¬ŅCUALES SON LOS PRETEXTOS DE LOS POL√ćTICOS PARA LEGALIZAR LA MARIHUANA?

El objetivo parece ser blanquear los fondos negros del narcotr√°fico y recaudar impuestos..Y en el esquema uruguayo - apoyado por el financista George Soros - la idea es participar como ‚Äėsocios sui generis‚Äô de los narcos en el sistema.

Para ello, los que manejan el poder han tenido que desplegar tres argumentos:

El primero es que la lucha contra los narcotraficantes ha fracasado y hay que buscar otra estrategia.
El segundo, que después de todo el cannabis (la marihuana) no es tan nociva, y utilizan como estrategia la mención de que incluso se usa para medicinas.
Y el tercero es el disfraz aparentemente noble de que la legalización produciría un mejor control de la calidad de cannabis que se consume.

Lo discusión que está sucedió en Italia en el parlamento muestra esta estrategia y lo publicamos para alertar a los lectores porque tarde o temprano llegará a sus países.

El parlamento italiano ha discutido el proyecto de ley sobre la legalización del cannabis, con audiencias de expertos y las partes interesadas.

‚ÄćLos informes est√°n tocando dos aspectos problem√°ticos, en primer lugar los riesgos del llamado uso recreativo del cannabis y en segundo lugar sus posibles usos m√©dicos.

‚ÄćEste punto particip√≥ el Dr. Silvio Garattini, director del Instituto de Investigaci√≥n Farmacol√≥gica Mario Negri, que dijo:

‚ÄúDado que existe una actividad p√ļblica de investigaci√≥n sobre los usos terap√©uticos, entendemos absurdo el intento de asociar - en el mismo texto ‚Äď el cultivo con fines m√©dicos con el cultivo ‚Äėde esparcimiento‚Äô.
Dando la falsa impresi√≥n de que para favorecer el primero tambi√©n hay que legalizar el segundo‚ÄĚ.
armando un porro de marihuana

Garattini se opuso a la idea detr√°s del proyecto de ley que establece que hay drogas blandas:

“Yo no utilizo este término, ya que todos las drogas son drogas.

Claramente la heroína y el cannabis son diferentes y la primera primera es más perjudicial.

Pero también se debe ver la masa de personas que las utilizan.

Debido a que un riesgo relativamente bajo a nivel personal puede llegar a ser muy grave para la sociedad cuando los consumidores tienen un n√ļmero alto‚ÄĚ.

‚ÄúNo hay nada blando en lo que tiene que ver con un cerebro en desarrollo, como el de los j√≥venes de hasta 20 a√Īos.
Porque es conocida la mayor incidencia de esquizofrenia y trastornos depresivos que pueden ocurrir incluso 10 o 12 a√Īos despu√©s de su consumo‚ÄĚ.

El científico ve gran peligro en el hecho de que el Estado proceda a la legalización de una sustancia para hacer dinero, pero que es mala para sus ciudadanos, sin tener en cuenta las consecuencias sociales y de salud:

“Me parece que esta ley es un poco hipócrita, porque uno de los aspectos fundamentales es recaudar impuestos.
Y cuando el objetivo es √©ste, resulta dif√≠cil la realizaci√≥n de actividades de prevenci√≥n significativas para ayudar a los j√≥venes a no ser v√≠ctimas de estos comportamientos, que a menudo contin√ļan con el uso de otros productos il√≠citos‚ÄĚ.

Otros puntos controvertidos del proyecto de ley han sido sacados a la luz por el médico Lucas Navarini, especializado en Alergia e Inmunología Clínica y representante del Centro de Estudios Livatino.

‚ÄćEl que rebati√≥ la l√≥gica de aquellos que justifican la necesidad de legalizar su consumo para controlar mejor la calidad de la sustancia y su porcentaje de THC (uno de los ingredientes activos de cannabis):

“Este razonamiento debería valer para todas las drogas de abuso.
El problema es que parte de la opini√≥n p√ļblica considera sustancias inocuas a los cannabinoides, pero no es as√≠.
Porque los eventos adversos documentados son muchos y van desde el aumento de la probabilidad de contraer patolog√≠as pulmonares, el mayor riesgo de accidentes, hasta que los efectos neurobiol√≥gicos a largo plazo, con posibles modificaciones en el estado de alerta, el aprendizaje y la memoria‚ÄĚ.
mujeres fumando marihuana

Los eventos adversos afectan a todas las edades, pero especialmente a los adolescentes, debido precisamente a que est√°n en pleno desarrollo cerebral.

A pesar de que el texto establece que la venta de cannabis sigue estando prohibida para menores de 18 a√Īos, inevitablemente la desregulaci√≥n empujar√° a que sea a√ļn m√°s f√°cil obtener marihuana para todos.

“El auto-cultivo conducirá a una mayor facilidad para la obtención de la sustancia.
Pensamos en los adolescentes que viven en hogares en los que se cultivan plantas de cannabis.
Y no hay que olvidar que determinadas organizaciones criminales no van a desaparecer del mercado con la legalización.
Y por tanto es razonable pensar que los adolescentes estar√°n a√ļn m√°s expuestos‚ÄĚ.

El sentido com√ļn y las pruebas m√©dicas ponen de manifiesto todas las falacias argumentativas de los promotores del proyecto de ley sobre la legalizaci√≥n del cannabis.

Se trata de los trucos habituales para digerir poco a poco este tipo de leyes, cuyo objetivo es normalizar - bajo la apariencia de propósitos aparentemente nobles - comportamientos objetivamente contrarios al bien del hombre.

Todo es presentado como si fuera un ‚Äúmal menor‚ÄĚ.

‚ÄćEn definitiva los pol√≠ticos est√°n preocupados por sus cuentas y por satisfacer a la opini√≥n p√ļblica de los j√≥venes.

‚ÄćPero no tienen en cuenta cual es el motor que conduce a las adicciones, que es el el desastroso estado moral que produce una crisis espiritual.

LA ADICCI√ďN ES UNA CUESTI√ďN DE CRISIS ESPIRITUAL

La cruda realidad es que mientras los educadores, la policía y la comunidad médica han tratado de abordar el problema de las drogas, las sobredosis, las adicciones y muertes se siguen acumulando.

‚ÄúEl problema es que nos acercamos a la adicci√≥n como un problema personal en lugar de un problema social‚ÄĚ, dijo el soci√≥logo cat√≥lico David Seljak.

Seljak dice que la sociedad occidental tiene más recursos que nunca para combatir la adicción:
centros de rehabilitación, Alcohólicos Anónimos, Narcóticos Anónimos, etc
- pero ‚Äúnunca hemos tenido m√°s adicci√≥n‚ÄĚ.

“Lo que hemos hecho es multiplicar los remedios y llevado una guerra de décadas contra las drogas que ha sido un fracaso total.

Hemos gastado miles de millones y tenemos m√°s drogas, m√°s adicciones, m√°s criminales, m√°s personas privadas de libertad, m√°s vidas arruinadas, las muertes por sobredosis m√°s.

No se puede imaginar un fracaso m√°s colosal‚ÄĚ.

Seljak ha llegado a la conclusión de que la adicción no es una enfermedad o un problema médico o incluso una aberración en nuestra cultura.
La adicción es un problema espiritual.

El pionero canadiense en la teoría de la adicción, Bruce Alexander, escribió un libro titulado La globalización de la Adicción: Un estudio sobre la pobreza del Espíritu, en 2010

Alexander dice que se ha alterado la ciencia de la adicci√≥n desde los a√Īos 1970, cuando se realiz√≥ su famoso experimento ‚ÄúRata Park‚ÄĚ.

‚ÄćHasta entonces, los cient√≠ficos utilizaban ratas en jaulas de metal est√°ndar para determinar el poder adictivo de las ¬†drogas.

Mostraban cómo una rata solitaria, dada la elección de alimentos, agua y drogas elegiría cada vez más la droga.

‚ÄćAlexander pens√≥ que tal vez el problema era la jaula.

‚ÄćRepiti√≥ el experimento, pero esta vez las ratas se colocaron en un entorno de gran tama√Īo y con otras ratas.

En estas circunstancias, las ratas casi nunca se eligieron las drogas.

‚ÄćAlexander llev√≥ a cabo el experimento basado en su experiencia como psic√≥logo que trabajaba con adictos.

‚ÄćSus pacientes le dijeron que tomaban drogas para escapar del vac√≠o, la desesperaci√≥n y la falta de sentido de sus vidas.

‚ÄúEn una √©poca de angustia y desesperaci√≥n, un mont√≥n de personas que est√°n pensando cuidadosamente pueden ver que hay pobreza interior‚ÄĚ dijo Alexander.

Seljak sostiene así que

“La adicción no proviene de una deficiencia en el cerebro del adicto.

‚ÄćEs por sus condiciones de vida‚ÄĚ.

Esas condiciones incluyen una cultura que trata a las personas como unidades de producción o motores de consumo, exactamente el tipo de sociedad sin alma y sin valor.

Fuentes:

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