Dios instituyó el ayuno por primera vez en el día de la Expiación, el décimo día del séptimo mes.
Este día, los israelitas tenían el mandamiento de "afligir el alma" o hacer morir de hambre el alma.

‚Äć‚ÄćAyunar significa empobrecer el alma, rehusar su subsistencia por medio de abstenerse de alimento.

El ayuno en las escrituras descansa sobre la verdadera auto-humillación y penitencia.

El ayuno es el método de Dios para subyugar el alma carnal bajo la soberanía de Su Espíritu.

El ayuno es un acto de expresar y demostrar pena por el pecado, es una expresión externa de la pena y dolor interno por el pecado.

El abstenernos del pan de cada d√≠a es la forma en que le demostramos a Dios de que estamos conscientes de que no merecemos nada, ni siquiera recibir el pan cotidiano, mucho menos cualquier otra cosa, entonces √Čl nos ayudar√° a humillar nuestra naturaleza carnal debajo de su mano sublime y poderosa.

PREPARACI√ďN PARA EL AYUNO

La preparaci√≥n para el ayuno incluye dos aspectos: preparaci√≥n interna y externa.‚Äć

Preparación interna para el ayuno:

El ser guiados por el Espíritu Santo de Dios es la preparación adecuada para ayunar.

Nuestro ayuno será hecho a través de la energía y la voluntad de la carne , a menos que sea el Espíritu de Dios quien lo esté guiando y motivando.

‚Äć"Y JESUS, lleno del Esp√≠ritu Santo, volvi√≥ del Jord√°n, y fue llevado por el Esp√≠ritu al desierto Por cuarenta d√≠as, y el diablo lo puso a prueba.

No comió nada durante esos días, así que después sintió hambre." Lucas 4:1-2

‚ÄćLa gente que ayuna a trav√©s de su propio esfuerzo, siente un gran esp√≠ritu de orgullo por lo que han hecho, y algunas viven enga√Īadas pensando que pueden comprar algo de Dios.

El ayuno no nos hace m√°s valiosos, ni compromete a Dios con nosotros en ninguna forma.

Si el ayuno es entendido y practicado en la forma correcta, va a obrar humildad en el corazón.

‚ÄćPreparaci√≥n externa para el ayuno:

El Se√Īor Jes√ļs en el serm√≥n del monte, nos revela cuatro detalles acerca de la preparaci√≥n externa para el ayuno.

‚Äć"Cuando ustedes ayunen no pongan cara triste, como los hip√≥critas, que aparentan tristeza para que la gente vea que est√°n ayunando.

Les aseguro que con eso ya tienen su premio.  

Tu cuando ayunes, l√°vate la cara y arreglate bien, para que la gente no note que est√°s ayunando.

Solamente lo notar√° tu Padre que est√° en lo secreto, y tu Padre que est√° en lo secreto te dar√° tu recompensa Mateo 6:16-18

‚Äća. Ungir la cabeza:

Por razón natural, mucha gente piensa que es su estómago el que va a causarles el mayor problema durante un ayuno, pero esto no es verdad.

El verdadero problema es la cabeza o la mente.

Tan pronto como empezamos a sentir el descenso físico que viene con el ayuno, nuestro razonamiento carnal nos da cientos de razones por las cuales no debemos ayunar.

Sólo con el poder y la unción del Espíritu Santo sobre nuestra cabeza podemos tener una mente decidida para ayunar.

b. Lavarse:

Esto es el aseo y limpieza del cuerpo, ya que durante el ayuno muchos desechos y toxinas salen de nuestro cuerpo a través de la piel, para ser eliminadas.

c. No aparentar que ayunamos:

Debemos presentar una apariencia feliz, para que los dem√°s no se den cuenta de nuestro ayuno.

d. Ayunar en secreto: Aunque algunas veces la iglesia ayuna de manera colectiva, el mundo exterior no debe enterarse, ya que la iglesia como un sólo cuerpo debe estar ayunando en secreto.

Evidentemente este principio también se aplica a nuestro ayuno personal.

PROP√ďSITO DEL AYUNO

La verdad a cerca del propósito de Dios para que ayunemos, lo encontramos nuevamente en una estatura de verdad de cuatro puntos.

PARAQUEAYUNAR

Ayunar para la mortificaci√≥n de la carne‚Äć

La mortificación de nuestra carne corrupta es el primer y más grande de los propósitos de Dios cuando nos lleva a un tiempo de ayuno.

La palabra mortificar significa matar, destruir, castigar, humillar, controlar.

Dios nos guía a ayunar porque sabe que esta es la forma de humillar la carne y traerla bajo el control del hombre espiritual.

Hay espíritus y actitudes en nosotros que no pueden salir de otra manera, el ayuno tiene tremendo poder de mortificación sobre la carne y va a romper muchas de sus concupiscencias.

Solamente cuando estamos reducidos a tal estado de miseria in√ļtil, podremos realmente evaluarnos a nosotros mismos.

Tenemos que ayunar si queremos alcanzar la madurez espiritual en Jesucristo, y tener la capacidad de ayudar a otros, como en el caso del lunático que fue llevado a los discípulos.

‚Äć"Mas este linaje no sale sino por oraci√≥n y ayuno" Mateo 17:21

‚ÄćLa Biblia nos da otras muchas referencias de c√≥mo el ayuno mortifica la carne, y como Dios responde a la humillaci√≥n de aquel que ayuna como muestra exterior del arrepentimiento interno (Joel 2:12, 1¬į Reyes 21:27-29, 1¬į Samuel 7:4-6, Jueces cap√≠tulo 19 y 20 en especial del 26 al 28)

‚ÄćAyunar para incrementar el poder en la oraci√≥n

‚ÄćEl segundo prop√≥sito de Dios para guiarnos a ayunar es el de incrementar el poder de nuestro esp√≠ritu en la oraci√≥n.

Cuando nuestra oraci√≥n esta acompa√Īada del ayuno esta tiene una intensidad de poder que no tiene por si sola.

La oración y el ayuno tocan a Dios en una manera muy especial.

Un ejemplo de esto lo encontramos en Jon√°s.

‚Äć"Y los hombres de N√≠nive creyeron √° Dios, y pregonaron ayuno, y visti√©ronse de sacos desde el mayor de ellos hasta el menor de ellos.

Y llegó el negocio hasta el rey de Nínive, y levantóse de su silla, y echó de sí su vestido, y cubrióse de saco, y se sentó sobre ceniza.

E hizo pregonar y anunciar en Nínive, por mandado del rey y de sus grandes, diciendo:

Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna, no se les dé alimento, ni beban agua:

Y que se cubran de saco los hombres y los animales, y clamen √° Dios fuertemente:

y convi√©rtase cada uno de su mal camino, de la rapi√Īa que est√° en sus manos.

¬ŅQui√©n sabe si se volver√° y arrepentir√° Dios, y se apartar√° del furor de su ira, y no pereceremos?

Y vió Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino:

y arrepintióse del mal que había dicho les había de hacer, y no lo hizo"Jonás 3:5-10

‚ÄćEl poder de la oraci√≥n humilde que adquirieron los habitantes de N√≠nive al vestirse de saco, de sentarse sobre cenizas, y de sus ayunos fue suficientemente grande para cambiar el parecer de Dios y evitar que N√≠nive fuera destruida en esta ocasi√≥n.

Dios vi√≥ sus forma de humillaci√≥n y pesar por sus pecados, y vi√≥ a las bestias a√Īadiendo dolor y aflicci√≥n por sus due√Īos.

Dios vi√≥ la proclamaci√≥n del rey, la autoridad real, demandando que las ganancias adquiridas mediante la rapi√Īa y la violencia fueran restaurados.

Dios vi√≥ las obras que acompa√Īaron a sus ayunos y oraciones como prueba de su arrepentimiento interior.

‚ÄćAyunar para la revelaci√≥n de la Palabra de Dios

‚ÄćEl tercer prop√≥sito que Dios tiene para guiarnos al ayuno es que √Čl pueda revelarnos m√°s de Su Palabra.

Cuando estamos intrigados por alguna porción de la palabra de Dios debemos ayunar por la misma, y tarde o temprano Dios hará brillar Su poderosa luz sobre aquella porción y hará que la verdad se levante en revelación de su estatura y esplendor.

El Se√Īor es el mismo ayer hoy y por siempre, por tanto podemos esperar que siga actuando con los mismos principios, a continuaci√≥n se describe como Yahv√© dio la Palabra prof√©tica al pueblo a trav√©s de Jerem√≠as, a cerca de lo que suceder√≠a sino se arrepent√≠a; esto sucedi√≥ cuado el pueblo ayuno.

Daniel es otro ejemplo de la revelación de la Palabra por el ayuno:

‚Äć"En el a√Īo primero de su reinado, yo Daniel, mir√© atentamente en los libros el n√ļmero de los a√Īos, del cual habl√≥ Yahv√© al profeta Jerem√≠as, que hab√≠a de concluir la asolaci√≥n de Jerusal√©n en setenta a√Īos.

Y volv√≠ mi rostro al Se√Īor Dios, busc√°ndole en oraci√≥n y ruego, en ayuno, y cilicio, y ceniza.

Y oré á Yahvé mi Dios, y confesé, y dije:

Ahora Se√Īor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos" Daniel 9:2-4

‚ÄćDespu√©s de clamar y ayunar por la revelaci√≥n de que suceder√≠a con su pueblo, Daniel experimento la revelaci√≥n por boca del √°ngel Gabriel:

‚Äć"Mientras yo oraba, Gabriel, que se me hab√≠a aparecido antes en la visi√≥n, vino volando a donde yo estaba.

Era casi hora de ofrecer a Dios el sacrificio de la tarde.

Y me dijo: Daniel, he venido ahora para hacerte entender estas cosas.

En cuanto comenzaste a orar Dios te respondió.

Yo he venido para darte su respuesta, porque Dios te quiere mucho.

Ahora pon atención para que entiendas lo que verás". Daniel 9:21-23

‚ÄćEl ayuno humilla el alma; es una forma de afligirnos a nosotros mismos ante Dios.

No hay ninguna razón para tener miedo de ir al lugar bajo, porque podemos confiar en las leyes espirituales de Dios.

Dios se ha obligado a Si Mismo a levantar a aquellos que se humillan ante √Čl.

‚ÄćAyunar para hallar reposo (f√≠sico, mental y espiritual)

‚ÄćEl cuarto prop√≥sito de Dios para guiarnos al ayuno, es darnos completo descanso para el cuerpo, el alma , el esp√≠ritu, el coraz√≥n y la voluntad.

Este tipo de ayuno está ilustrado por el ayuno hecho por Israel en el Día de la Expiación:

‚Äć"Y esto tendr√©is por estatuto perpetuo:

En el mes séptimo, á los diez del mes, afligiréis vuestras almas, y ninguna obra haréis, ni el natural ni el extranjero que peregrina entre vosotros:

Porque en este día se os reconciliará para limpiaros; y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Yahvé.

Sábado de reposo es para vosotros, y afligiréis vuestras almas, por estatuto perpetuo.

Y hará la reconciliación el sacerdote que fuere ungido, y cuya mano hubiere sido llena para ser sacerdote en lugar de su padre; y se vestirá las vestimentas de lino, las vestiduras sagradas:

Y expiará el santuario santo, y el tabernáculo del testimonio; expiará también el altar, y á los sacerdotes, y á todo el pueblo de la congregación.

Y esto tendr√©is por estatuto perpetuo, para expiar √° los hijos de Israel de todos sus pecados una vez en el a√Īo.

Y Moisés lo hizo como Jehová le mandó" Levítico16:29-34

‚ÄćLa palabra afligir en hebreo significa castigar y derribar a golpes.

El ayuno trae aflicción porque hace desfallecer de hambre al espíritu vital del alma del hombre; la empobrece al negarle el alimento que necesita para su existencia.

El abstenerse de comida es un procedimiento doloroso para el alma

La oración y el ayuno en el Día de Expiación daban a Israel un nacimiento nuevo y fresco el divino descanso y en la gracia del Todopoderoso.

PODER DEL AYUNO

Tenemos un verdadero poder con Dios cuando ayunamos si estamos siguiendo Sus mandamientos.

Sin embargo, debemos recordar que nuestra experiencia del ayuno no tendrá el poder espiritual que Dios intenta darnos, a menos que estemos bien fundados en la preparación apropiada, la cual incluye el hecho de ser guiados por el Espíritu Santo.

Antes de estudiar cual es poder o galardón del ayuno, necesitamos saber cual es el ayuno correcto y el incorrecto.

‚ÄćEl ayuno con el motivo incorrecto (No aceptable ante Dios)

‚ÄćEs posible ayunar con un motivo incorrecto, de manera que es conveniente examinar lo que Dios tuvo que decir sobre el ayuno err√≥neamente motivado de Israel.

En lugar de ser guiado por el Espíritu Santo de Dios, el ayuno de Israel había sido motivado por los deseos del orgullo carnal.

Dios quien nunca hace acusaciones falsas porque Su omnisciencia discierne los motivos del corazón, acuso a Israel de estar ayunando para obtener placer, para contención, para debates y para herir.

a. Ayunar para obtener placer:

La razón por la que a Dios le desagradaban los ayunos de Israel, era que en lugar de ayunar para mortificar su carne, ayunaban porque estaban enamorados del placer de los bienes materiales.

Aunque los israelitas exteriormente cumplían con el rito del ayuno y aparentemente estaban afligiendo sus almas, realmente estaban llenando sus ayunos con los placeres de sus propios pensamientos y voluntades de cómo obtener mayores bienes materiales.

‚Äć"Y sin embargo, dicen:

¬ŅPara qu√© ayunar, si Dios no lo ve?

¬ŅPara qu√© sacrificarnos si √©l no se da cuenta?

El día de ayuno lo dedican ustedes a hacer negocios y a explotar a sus trabajadores; el día de ayuno lo pasan en contiendas y debates y golpean con maldad.

Un día de ayuno así, no puede lograr que yo escuche sus oraciones" Isaías 58:3,4

‚ÄćNosotros tambi√©n estamos tentados a llenar nuestros ayunos con actividades placenteras para que el tiempo se vaya m√°s r√°pido.

Sufrimos menos durante un ayuno si nuestras mentes y cuerpos est√°n ocupados con otras cosas, como ir de compras o dar un paseo.

b. Ayunar para contención:

La segunda razón para el desagrado de Dios por los ayunos de Israel, fue que en lugar de ayunar para incrementar su poder de oración con Dios, estaban motivados por un espíritu de contienda.

‚Äć"He aqu√≠ que para contiendas y debates ayun√°is..."Isa√≠as 58:4

‚ÄćLa palabra contienda en hebreo significa una competencia, contenci√≥n, controversia, rega√Īar, quejarse, sacudir, estar peleado, reprender.

Algunas veces tambi√©n nosotros deseamos recibir conocimiento y dones espirituales del Se√Īor Jesucristo, no porque queramos ser como √Čl en Su naturaleza humilde, sino porque queremos el poder de la exaltaci√≥n que dan este conocimiento y dones sobre la gente.

c. Ayunar para debates:

La tercera razón para el desagrado de Dios sobre los ayunos de Israel era que, en lugar de desear una mayor revelación de la Palabra de Dios a fin de poder obedecerla personalmente, estaban motivados por el deseo de obtener más conocimiento en la Palabra a fin de usarla para fortalecer su poder de debate.

d. Ayunar para herir:

La cuarta raz√≥n por la que a Dios le desagrad√≥ el ayuno de Israel fue que en lugar de ayunar para encontrar descanso f√≠sico, mental y espiritual, estaban motivados por el deseo de herir a otros con el pu√Īo de la iniquidad a fin de obtener bienes materiales.

Israel estaba ayunando solo en el sentido externo; estaban afligiendo sus almas en lugar de permitir que fuera el Se√Īor quien lo hiciera.

Inclinaban sus cabezas exteriormente como si estuvieran sintiendo una profunda tristeza, pero interiormente no había verdadera humildad ni arrepentimiento en su corazón.

‚Äć"¬ŅCreen que el ayuno que me agrada consiste en afligirse, en agachar la cabeza como un junco y en acostarse con √°speras ¬†ropas sobre ceniza, eso es lo que llaman ayuno y d√≠a agradable al Se√Īor?" Isa√≠as 58:5

‚ÄćHay quienes utilizan el cap√≠tulo 58 de Isa√≠as para tratar de probar que no es necesario el ayuno, y todo lo que logran probar es su falta de entendimiento acerca de lo que el Se√Īor estaba reprobando en Israel en esta ocasi√≥n.

Dios estaba corrigiendo los motivos del ayuno, y no el ayuno en sí.

De hecho, Dios no se detiene ahí, sino que una vez revelado los motivos erróneos del ayuno de los israelitas, prosiguió revelando cual es el ayuno correctamente motivado.

‚ÄćEl ayuno correctamente motivado (Aceptable ante Dios)

‚ÄćDebemos ayunar para agradar al Se√Īor si queremos tener poder en √Čl, y que nuestras voces sean o√≠das en lo alto.

Nuestros motivos deben ser correctos.

A continuación veremos cuales son estos motivos:

‚Äć"El ayuno que a mi me agrada consiste en esto: en que rompas las cadenas de la injusticia y que desates los nudos que aprietan el yugo; en que dejes libres a los oprimidos y acabes al fin con toda tiran√≠a; en que compartas tu pan con el hambriento y recibas en tu casa al ¬†pobre sin techo; en que vistas al que no tiene ropa y no dejes de socorrer ¬†a tus semejantes" Isa√≠as 58:6-7

‚Äća. Desatar las ligaduras de impiedad y compartir el pan con el hambriento:

Las cadenas de injusticia son las ataduras del amor egoísta por el placer.

Esto es una verdadera esclavitud porque las ligaduras del amor por el placer nos atan a todo lo que es egoísta, hasta llegar a la exclusión del interés por Dios y por los demás.

Al buscar nuestra propia satisfacción, nos olvidamos de las necesidades de otros seres humanos en derredor nuestro.

Evidentemente el compartir el pan se refiere tanto al lado natural como en el espiritual.

Tan solo una palabra hablada con la sinceridad del corazón tiene poder para levantar a una persona del abatimiento que causan la soledad y el desaliento.

A√ļn despu√©s de que esa persona se ha retirado, ese pan sigue sosteni√©ndola y fortaleci√©ndola.

b. Deshacer los nudos que aprietan el yugo y recibir al pobre en tu casa:

Nuestra propia contienda es una carga bastante pesada, pero tener que cargar con el espíritu de contención de otros, es casi más de lo que el alma puede soportar.

En tanto que el espíritu contencioso nos siga empujando para contender en la obtención de superioridad y reconocimiento personal no pondremos atención ni al pobre ni al necesitado.

La pobreza no esta limitada al ámbito físico y de hecho la peor clase de pobreza es la espiritual.

Aunque comparando con lo que deberíamos tener en Dios, todos somos espiritualmente pobres, sin embargo, hay quienes son todavía más pobres que nosotros.

Pero que triste es ver al pueblo de Dios cargando con el espíritu de contención que los mantiene luchando continuamente por obtener más exaltación, más y mayores bendiciones, mayor bien, en lugar de compartir su sustancia con los pobres.

c. Dejar ir libres a los quebrantados y cubrir a los desnudos:

El ser más quebrantado y oprimido que conocemos es el hombre espiritual dentro de nosotros, y no hay nada que oprima más y quebrante más que el espíritu de debate que estaba motivando el ayuno de Israel.

Debemos liberar al quebrantado hombre espiritual y dejarlo salir libre.

Hacemos esto mortificando al hombre carnal, que lucha y codicia contra el hombre espiritual.

Dado que nuestro hombre espiritual y nuestro hombre carnal comparten el mismo cuerpo físico, la carne tiene acceso mental a la Palabra de Dios revelada cuando esta llega a nuestro hombre espiritual.

En lugar de utilizar la Palabra de Dios para cubrir y vestir a los demás con la verdad, el espíritu de debate usa el conocimiento para descubrir y exponer la desnudez espiritual de otros.

d. Romper todo yugo y no escondernos de nuestra propia carne:

Este motivo es todo un contraste con la orgullosa voluntad de Israel, que los llev√≥ a ayunar para herir con el pu√Īo inicuamente.

El orgullo es un yugo poderoso, que nos impulsa a herir a otros con el pu√Īo de la iniquidad.

También hace que nos escondamos de nuestra propia carne, y que tercamente rehusemos reconocer la realidad de la presencia del orgullo en sus muchas formas de maldad.

Dios manda romper el yugo del orgullo, y la manera de lograrlo es mediante el ayuno sincero y la mortificación de la carne.

EL GALARD√ďN DE PODER

"Entonces brillar√° tu luz como el amanecer y tus heridas sanar√°n muy pronto.

Tu rectitud ir√° delante de ti y mi gloria te seguir√°." Isa√≠as 58:8‚Äć

a. Luz:

La luz es el primer galardón de Dios para un ayuno hecho de manera aceptable.

Todos queremos y necesitamos luz, tanto natural como espiritualmente.

No podemos orar correctamente sin la luz de humildad de la Palabra revelada de Dios.

b. Sanar:

El apóstol Juan escribió en su tercera epístola diciendo

"Amado, yo deseo que t√ļ seas prosperado en todas cosas, y que tengas salud, as√≠ como tu alma est√° en prosperidad" (3¬į Juan 1:2)

La salud f√≠sica no es la √ļnica clase de salud.

A veces por ejemplo nos vemos afligidos por un corazón desmayado; o por una voluntad difícil que quiere darse por vencida y dejar de servir a Dios; o es tal vez una mente enferma que nos hace imposible el pensar con claridad.

c. Rectitud:

Este grado particular de justicia proviene de dar limosnas, que proceden de lo ha sido ahorrado cuando ayunamos, porque al ayunar no necesitamos comprar comida.

d. Gloria:

Además de darnos luz, salud (tanto interna como externa), y un poderoso escudo protector de justicia que va delante de nosotros, Dios nos promete una gloriosa protección para la retaguardia o las espaldas.

La gloria protectora para nuestra retaguardia proviene de la gloria de la propia espalda de Dios.

Mois√©s tuvo el privilegio de contemplar esta porci√≥n de la gloria del Se√Īor, y su intensidad hizo que la misma piel de su rostro brillara irradiando rayos de luz, o cuernos de luz, causando temor y respeto reverencial en los corazones de la gente.

EJEMPLO DE PERSONAS QUE AYUNARON

Moisés

Moisés ayunó durante cuarenta días y cuarenta noches en cuatro ocasiones diferentes.

La primera vez fue por los primeros mandamientos (√Čxodo 24:18).

Aunque esta cita no menciona que Mois√©s ayun√≥ mientras esta en el monte con el Se√Īor, el libro de Deuteronomio muestra claramente que √©l se abstuvo tanto de pan como de agua.

Hay una diferencia entre un ayuno y un ayuno con sed; durante un ayuno nos abstenemos de probar alimentos, pero en un ayuno con sed nos abstenemos tambi√©n de tomar agua. (1¬į Corintios 4:11).

A menos que el Se√Īor nos este hablando y dirigiendo claramente para ayunar con sed, no es prudente dejar de beber agua por m√°s de tres d√≠as.

La segunda vez que Moisés ayunó por cuarenta días y noches fue cuando estuvo intercediendo ante Dios a causa de la idolatría de Israel, cuando hicieron el becerro de oro.

Elías

‚Äć"Y ech√°ndose debajo del enebro, se qued√≥ dormido: y he aqu√≠ luego un √°ngel que le toc√≥, y le dijo: Lev√°ntate, come.

Entonces él miró, y he aquí á su cabecera una torta cocida sobre las brasas, y una jarra de agua: y comió y bebió y se volvió á dormir.

Y volviendo el √°ngel de Yahv√© la segunda vez, lo toc√≥, diciendo: Lev√°ntate y come porque si no el viaje ser√≠a demasiado largo para ti, El√≠as de levant√≥ pues, y comi√≥ y bebi√≥; y aquella comida le dio fuerzas para caminar cuarenta d√≠as y cuarenta noches, hasta llegar a Horeb, el monte de Dios."1¬į Reyes 19:5-8

‚ÄćCuando sentimos que ya no podemos ir m√°s adelante, es tiempo para ayunar del alimento natural, y empezar a alimentarnos del pan de santidad de Dios.

El cual impartir√° nueva vida y fuerza a nuestro hombre espiritual.

Jes√ļs

‚Äć"Luego el Esp√≠ritu llev√≥ a Jes√ļs l desierto, para que el diablo lo pusiera a prueba, estuvo cuarenta d√≠as y cuarenta noches sin comer ¬†y despu√©s sinti√≥ hambre" Mateo 4:1-2

‚ÄćAunque Jes√ļs era el Hijo Unig√©nito de Dios, quien vino de la eternidad para cumplir la voluntad de Su Padre, √Čl ayun√≥ antes de salir a ministrar.

No importa cuantos dones o crecimiento espiritual tengamos, debemos sujetarnos al mandamiento del Se√Īor, y mortificar nuestra carne.

Tenemos que ayunar para estar listos para el regreso de nuestro Esposo celestial.

Este es el tiempo de la preparación.

Ciertamente muchas otras personas en la Biblia ayunaron, pero baste estos ejemplos para ense√Īarnos la importancia del ayuno en nuestro crecimiento espiritual.

Puedes ayunar desde tres horas o mas hasta varios días.

seg√ļn lo que el Padre Celestial indique para tu cuerpo.

También puedes hacer abstinencia de carnes rojas, o de determinado alimento que te agrade y sea un sacrificio para ti verlo y no poder ingerirlo.

Todo sacrificio de la carne ofrecido a Dios es digno del Padre.

‚ÄćFuentes: Mercaba Enciclopedia

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