A mediados del siglo XIX la Virgen de La Salette entregó secretos a los videntes.
Los secretos debían entregarse al papa Pío IX y se los enviaron por carta en julio de 1851.
Incluían caos, tribulación y persecución a la Iglesia.
El 19 de septiembre de 1846 los humildes ni√Īos pastores Maximin Giraud y Melanie Calvat vieron a la Sant√≠sima Madre con l√°grimas en los ojos.
La Virgen entreg√≥ a los ni√Īos un mensaje destinado a ser publicado.
Y transmitió a cada uno de ellos unas palabras personales con un secreto que no debiera ser revelado sino a la más alta autoridad de la Iglesia, es decir, al Santo Padre.

Del secreto dado a Melanie hay dos versiones escritas por ella, una de 1851 y otra de 1879.

‚ÄćEsta √ļltima es la que ha circulado m√°s porque es m√°s larga y tiene m√°s datos y seg√ļn algunos expertos se produjo en el escenario de una Melanie molesta con la iglesia por el tratamiento que le hab√≠an dado.

A este, que suele llamarse El Secreto de La Salette y contiene 33 profecías.

El Secreto que la Virgen entreg√≥ a Maximin nunca se hizo p√ļblico.

En julio de 1851 ambos ni√Īos enviaron cartas con sus secretos revelados por la Virgen al papa P√≠o IX.
estatua de la salette con pastorcitos

EL SECRETO DE MELANIE ESCRITO PARA PIO IX EN 1851

He aqu√≠ el texto del secreto escrito por Melanie Calvat el 6 de julio 1851, entregado a P√≠o IX el 18 de julio, tal como se ha hallado, milagrosamente, en Roma:‚Äć

Secreto que me dio la Sant√≠sima Virgen de la Monta√Īa de La Salette el 19 de septiembre 1846:

Melanie, te diré algo pero no se lo digas a nadie:
¬°El tiempo de la ira de Dios ha llegado!
Si, después de que hayas dicho al pueblo lo que acabo de decirte y lo que todavía voy a decirte, si, después de eso, no se convierte;
(si no hacemos penitencia, y si seguimos trabajando el domingo, y si seguimos blasfemando del santo nombre de Dios),
en una palabra, si la faz de la tierra no cambia,
Dios har√° venganza contra el pueblo desagradecido y esclavo del diablo.
¬°Mi Hijo va a hacer estallar su poder!
París, esta ciudad manchada con todo tipo de crímenes, perecerá infaliblemente.
Marsella ser√° destruida en un breve tiempo.
Cuando esto suceda, habr√° en la tierra un completo desorden[un completo caos]
El mundo ser√° abandonado a sus pasiones imp√≠as.‚Äć
‚ÄćEl Papa ser√° perseguido desde todas partes: disparar√°n sobre √©l (on lui tirera dessus) querr√°n matarlo, pero no podr√°n, el Vicario de Dios triunfar√° de nuevo una vez m√°s.
Los sacerdotes y religiosas, y los verdaderos siervos de mi hijo ser√°n perseguidos, y muchos morir√°n por la fe de Jesucristo.
Habr√° una hambruna en aquel tiempo.
Despu√©s de que hayan llegado estas cosas, mucha gente reconocer√° la mano de Dios sobre ellos, se convertir√°, y har√° penitencia por sus pecados.‚Äć
‚ÄćEntonces un gran monarca subir√° al trono, y su reinado durar√° unos pocos a√Īos [pendant quelques ann√©es].‚Äć
‚ÄćLa Religi√≥n florecer√° de nuevo, se extender√° por toda la tierra y la fertilidad ser√° grande, el mundo satisfecho por no faltarle nada volver√° a sus des√≥rdenes, se olvidar√° de Dios, y se entregar√° a pasiones criminales.‚Äć
‚ÄćEntre los ministros de Dios, y las esposas de Jesucristo, habr√° quienes se entreguen al desorden, y esto ser√° lo m√°s terrible.‚Äć
‚ÄćEn fin, un infierno reinar√° sobre la tierra.
Entonces ser√° cuando el Anticristo nacer√° de una religiosa: ¬°desgraciada de ella!
Mucha gente le creerá, porque dirá que él ha venido del cielo, ¡ay de aquellos que crean en él!
El tiempo no est√° lejos, esto va a suceder sin haber pasado dos veces 50 a√Īos.
[¬Ņen la segunda mitad del siglo XX?]‚Äć
‚ÄćHija m√≠a, no digas lo que acabo de decirte.
No se lo digas a nadie, no digas que un d√≠a tienes que decirlo, no digas nada que mire [¬Ņse relacione con?] a esto, no digas nada hasta que yo te diga decirlo!
Ruego a nuestro Santo Padre el Papa que me dé su santa bendición.
Melanie Mathieu, pastora de La Salette Grenoble 6 de julio 1851
santuario de la salette

EL SECRETO DE MAXIMINO ESCRITO PARA PIO IX EN 1851

El 3 de julio de 1851, Maximino escribió su secreto para el obispado de Grenoble.

Su primera copia, se quemó y Maximino  volvió a escribirlo en una segunda copia.

‚ÄćMonse√Īor Bruillard lo ley√≥ ¬†antes de que Maximino firmara el secreto.

El sobre lacrado fue entregado al Papa Pío IX.

He aquí el secreto de Maximino en 1851 que nunca fue revelado completo:

El 19 de septiembre de 1846, vimos a una bella dama.
Nunca hemos dicho que esta se√Īora fuera la Virgen, sino que siempre dijimos que era una bella dama.‚Äć
‚ÄćNo s√© si era la Virgen Mar√≠a u otra persona.
Hoy creo que era la Sant√≠sima Virgen.‚Äć
‚ÄćEsto es lo que esta se√Īora me dijo:
Si mi pueblo contin√ļa igual, os dir√© que lo que lo que os voy a decir llegar√° pronto, si cambia un poco, llegar√° m√°s tarde.‚Äć
‚ÄćFrancia ha corrompido el universo, un d√≠a ser√° castigada.‚Äć
‚ÄćLa Fe se apagar√° en Francia: tres partes de Francia ya no practicar√°n la religi√≥n, o casi, la otra la practicar√° ¬†sin practicarla bien.
Despu√©s de que las naciones se conviertan, la fe iluminar√° todo.‚Äć
‚ÄćUn ¬†gran pa√≠s del norte de Europa, ahora protestante, se convertir√°: con ¬†este apoyo todas las otras partes del mundo se convertir√°n.
Antes de que todo esto suceda, llegar√°n a la Iglesia grandes trastornos, y en ¬†todas partes.‚Äć
‚ÄćDespu√©s, nuestro Santo Padre el Papa, ser√° perseguido.‚Äć
‚ÄćSu sucesor ser√° un pont√≠fice que nadie esperar√°.‚Äć
‚ÄćDespu√©s ¬†vendr√° una gran paz, pero no durar√° mucho tiempo.
Un monstruo vendr√° a turbarla.
Todo lo que estoy diciendo llegar√° en el siglo siguiente o a lo m√°s tardar a los dos mil a√Īos (¬Ņal a√Īo 2000?) [[au] plus tard aux deux millle ans].
Maximino Giraud (Ella [me] dijo de decirlo en alg√ļn momento antes).‚Äć
‚Äć Padre Santo, pido santa bendici√≥n a una de sus ovejas, Grenoble, 3 de julio de 1851.
estatua de colores de la salette y videntes

CARTAS IN√ČDITAS DE MELANIE

Ac√° presentamos por primera vez en espa√Īol cartas in√©ditas de Melanie que permiten ahondar m√°s en las Profec√≠as de La Salette.‚Äć

Es tan claro y llano lo que dice Melanie que no consideramos pertinente hacer un comentario de ellas, solo recomendamos leerlas.

CARTA DEL 22 DE SEPTIEMBRE 1871

Grandes castigos sobrevendr√°n, porque los hombres no se convierten;
sin embargo, sólo su conversión que puede detener estos flagelos.
Dios comenzar√° a golpear a los hombres infligiendo castigos m√°s ligeros con el fin de abrir los ojos.

√Čl puede detenerse o puede repetir sus anteriores advertencias para dar lugar al arrepentimiento.

Pero los pecadores no hacen uso de estas oportunidades.
En consecuencia, enviar√° castigos m√°s graves, con ansias de mover a los pecadores a la penitencia, pero todo ser√° en vano.

Por √ļltimo, la obstinaci√≥n de los pecadores har√° caer sobre sus cabezas las mayores y m√°s terribles calamidades.

estatua de la salette fondo

EXTRACTO DE UNA CARTA DE 16 DE JUNIO DE 1872

¬°Todos somos culpables!

No se hace penitencia, y se incrementa el pecado diariamente.

Los que deben adelantarse para hacer el bien son restringidos por el miedo.

El mal es grande.

‚ÄćUn castigo moderado s√≥lo sirve para irritar los esp√≠ritus, porque consideran todas las cosas con ojos humanos.

Dios puede hacer un milagro para convertir y cambiar la faz de la Tierra sin aplicar su disciplina.
Dios obrar√° un milagro:
ser√° un golpe de su misericordia.
Pero después que los impíos se hayan embriagado a sí mismos con sangre, el flagelo deberá llegar.

¬ŅQu√© pa√≠ses ser√°n preservados?

¬ŅD√≥nde iremos en busca de refugio?

‚ÄćYo, a mi vez, pregunto:

‚Äć¬ŅCu√°l es el pa√≠s que observa los mandamientos de Dios?

¬ŅQu√© pa√≠s no est√° influenciado por el miedo humano cuando el inter√©s de la Iglesia y de la gloria de Dios est√°n en juego?

‚ÄćA menudo he pensado ¬Ņd√≥nde podr√≠amos ir en busca de refugio, teniendo los medios para el viaje y para nuestra subsistencia?

Pero pronto renuncio a estos pensamientos in√ļtiles.

‚Ä欰Somos muy culpables!

A consecuencia de esto, se hace necesario un muy grande y terrible flagelo que venga a revivir nuestra fe, y a devolvernos la razón, que hemos perdido por completo.

Los hombres malvados son devorados por la sed de ejercer su crueldad.
Pero cuando hayan llegado al punto sumo de su barbarie, Dios mismo extender√° su mano para detenerlos.
Y muy poco después, se efectuará un cambio completo en todas las personas que sobrevivan.

Entonces van a cantar el Te Deum Laudamus con la m√°s viva gratitud y amor.

‚ÄćLa Virgen Mar√≠a, nuestra madre, ser√° nuestra liberadora.

‚ÄćLa paz reinar√°, y la caridad de Jesucristo ha de unir todos los corazones...

‚ÄćDios no quiere castigarnos tan severamente.

Nos habla de muchas, muchas maneras para que nos volvamos a √Čl.

‚Äć¬ŅHasta cu√°ndo vamos a seguir siendo tercos?

Oremos, oremos; nunca cesemos de orar y hacer penitencia.

Oremos por nuestro Santo Padre el Papa, la √ļnica luz para los fieles en estos tiempos de oscuridad...

‚ÄćPidamos a la buena, a la dulce, a la misericordiosa Virgen Mar√≠a; porque estamos en gran necesidad de sus poderosas manos sobre nuestras cabezas.

santuario de la salette entre nubes fondo

LA M√ĀS IMPORTANTE: CARTA DE MELANIE A SU MADRE, DEL 21 DE SEPTIEMBRE DE 1870

Mi muy bien amada madre:

Que Jes√ļs sea amado por todos los corazones.

‚ÄćEsta carta no s√≥lo es para ti, sino que tambi√©n es para todos los habitantes de Corps, mi ciudad natal tan querida.

‚ÄćUn padre de familia, lleno de afecto por sus hijos, al ver que √©stos eran bien olvidadizos con sus obligaciones, y despu√©s de que abandonasen la ley que √©l mismo les dej√≥ para seguir, resolvi√≥ castigarlos severamente.

Su cónyuge, la madre de la familia, oró por obtener su perdón, y se dirigió de inmediato a visitar los dos más jóvenes, es decir, a los dos más débiles e ignorantes de todos sus hijos.

‚ÄćEsta se√Īora, que no pod√≠a llorar en la mansi√≥n de su esposo, que es el Cielo, encontr√≥ abundancia de l√°grimas en los campos de estos ni√Īos miserables.

‚ÄćAnunci√≥ a ellos las quejas y amenazas de su Amo y Se√Īor, que se llevar√≠an a cabo si sus hijos no se volv√≠an a √Čl cumpliendo con sus mandamientos.

‚ÄćSin embargo, s√≥lo un n√ļmero muy peque√Īo abraz√≥ de coraz√≥n una reforma sincera ateni√©ndose a la sagrada ley del padre de familia.

‚ÄćLa mayor√≠a continuaba en sus cr√≠menes, cayendo cada vez m√°s profundamente en el vicio.

En consecuencia, su padre inflige varios castigos a fin de doblar su obstinación.

‚ÄćPero estos ni√Īos miserables, en lugar de caer de rodillas para pedir perd√≥n, misericordia y prometer un verdadero cambio de conducta; rompen la varilla con la que est√°n siendo castigados, imaginando que as√≠ se escapan del castigo.

‚ÄćEl padre, cada vez m√°s irritado, los golpea hasta que reconozcan su culpa, se humillen e imploren misericordia al Se√Īor y Rey de los Cielos y la Tierra.

[Esta es una muy sencilla y modesta alusión a la aparición de La Salette]

¬°Ustedes entienden, querida madre, y queridos conciudadanos de Corps!

‚Ä欰Este padre de la familia es Dios!‚Ķ

Todos nosotros somos sus hijos.

Ni ustedes ni yo lo hemos querido como conviene.
No hemos observado sus mandamientos como deberíamos; como consecuencia, Dios nos castiga.
Un gran n√ļmero de nuestros hermanos mueren en la guerra.
Muchas familias y ciudades enteras se reducen a la miseria.

Si la gente no vuelve a Dios, el castigo no se dar√° por terminado.

‚ÄćPar√≠s es culpable, muy culpable, porque ha premiado a un hombre imp√≠o (Renan) que ha escrito un libro en contra de la Divinidad de Jesucristo‚Ķ

ND de la salette
Los hombres sólo tienen un período limitado de tiempo para cometer sus pecados.
Pero Dios, siendo el Maestro de la Eternidad, elige el momento para castigar a los malvados.

Dios est√° irritado por una multitud de pecados y porque √Čl es casi desconocido y olvidado por los hombres.

‚Äć¬ŅQui√©n ser√° capaz de detener esta guerra que causa en Francia tanta desolaci√≥n y que pronto comenzar√° en Italia y en otros lugares?

¬ŅQui√©n ser√° capaz de detener este flagelo de la guerra?

Es necesario, en primer lugar, que Francia reconozca en esta guerra la verdadera mano de Dios.

‚ÄćEn segundo lugar, es preciso que se humille a s√≠ misma y ruegue con todo su coraz√≥n y alma por el perd√≥n de sus pecados.

‚ÄćEn tercer lugar, es necesario que Francia prometa sinceramente estar al buen servicio de Dios y observe sus mandamientos, sin mirar los respetos humanos.

‚ÄćHay personas que oran y piden al buen Dios por el √©xito de nuestros ej√©rcitos franceses.

‚ÄćPero esto no es lo que Dios quiere.

(¬ŅNo era esto una clara profec√≠a de la derrota de los ej√©rcitos franceses por los soldados prusianos?)

‚ÄćDios exige la conversi√≥n de los franceses.

‚ÄćLa sant√≠sima Virgen vino a Francia (en La Salette), pero Francia no se convierte.

Ella es m√°s culpable que otras naciones.

‚ÄćSi ella no se humilla a s√≠ misma ante el buen Dios, ella ser√° humillada grandemente.

¬ŅQui√©n va a salvar a la ciudad de Par√≠s, el centro de la vanidad y la arrogancia, si no las fervientes y continuas oraciones que ascienden al coraz√≥n del buen Maestro?

‚ÄćQu√© placenteros recuerdos, mi muy querida madre, y bien queridos habitantes de mi ciudad natal querida.

‚ÄćRecuerdo esas piadosas procesiones que han realizado en el santo monte de La Salette para mantener el c√≥lera de Dios fuera del vecindario.

‚ÄćLa Sant√≠sima Virgen se mostr√≥ satisfecha con sus oraciones fervientes, sus penitencias, con todas sus buenas obras realizadas por el amor de Dios.

Espero que contin√ļen con esas hermosas procesiones por la salvaci√≥n de Francia.

Pueda ser que Francia por fin regrese a la buena voluntad de Dios, √Čl espera esta conversi√≥n para retirar la varilla con la que castigar√° a su pueblo rebelde.

‚ÄćOremos mucho; s√≠, oremos.

Hagan sus procesiones como las hechas en 1846 y 1847.

‚ÄćCreo que Dios escuchar√°, √Čl siempre escucha las oraciones de los corazones humildes.

Oremos juntos; oremos continuamente.

LaSaletteMother

Nunca me gust√≥ Napole√≥n, porque tengo en mi memoria toda su historia. ‚Äć

Que el Divino Salvador del mundo le perdone tanto el mal que ha hecho como el mal que está todavía haciendo.

‚ÄćRecordemos que hemos sido creados para el amor y servicio de Dios, sin el cual no puede haber ninguna verdadera felicidad.

Que las madres cr√≠en a sus hijos de manera cristiana, porque el tiempo de las tribulaciones a√ļn no est√° terminado.

‚ÄćSi yo divulgase el n√ļmero y la calidad de estas tribulaciones, ¬°estar√≠an aterrados!

Pero no quiero asustarlos.

Tengan confianza en Dios, que nos ama.
¬°Recemos!
¬°Recemos!
y el favor de la Virgen María será siempre con ustedes.
La oración desarma la ira de Dios.
La oración es la llave del Cielo.

Oremos por nuestros pobres soldados.

Oremos por tantas madres desoladas ante la pérdida de sus hijos.

Vamos a consagramos a nuestra buena Madre del Cielo.

Recemos.

Oremos por aquellos enceguecidos y enga√Īados, que no ven que es la mano de Dios que aplica castigo a Francia en este momento.

‚ÄćOremos mucho.

Hagamos penitencia.

Estemos fuertemente unidos a la Santa Iglesia y al Santo Padre, Jefe de la Iglesia, el Vicario en la Tierra de Nuestro Se√Īor Jesucristo.

En sus procesiones, en sus penitencias, recen mucho por el Papa.

Finalmente, estad todos en paz.

Amaos los unos a los otros como hermanos.

‚ÄćPrometan a Dios mantener sus santos mandamientos y h√°ganlo en la pr√°ctica.

‚ÄćEntonces, a trav√©s de la Divina Misericordia ser√°n felices, usted tendr√°n una buena y santa muerte.

Estos son mis deseos para ustedes, los coloco bajo la augusta protección de la Virgen María.

Mi salvación está en la Cruz.

‚ÄćMar√≠a de la Cruz, V√≠ctima de Jes√ļs.

‚ÄćEl coraz√≥n de Jes√ļs cuida de m√≠.

Fuentes:

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