‚ÄćPero desafortunadamente vemos cada vez mas fuerte el minimismo mariano entre quienes detentan grandes parcelas de poder en el Vaticano.
estatua lourdes berbardita
Hay muchos ejemplos; citamos solo dos de los mayores.
Uno que acaeció recientemente es la anulación, por parte de la Congregación para la Doctrina de la Fe, de la aprobación del Arzobispo de Lipa de las apariciones de la Mediadora de Todas las Gracias, acaecidas en Filipinas en la década de 1940.
Y otra muestra son las restricciones a la visibilidad p√ļblica de las apariciones de Garabandal.
Que se profundizaron en la 54ª celebración de las apariciones (2015), porque el Obispo de Santander hizo quitar de la página web de la Parroquia de Garabandal cualquier rastro de las apariciones.

En medio de este clima a la restricción mariana estamos a la puerta de una decisión papal sobre las Apariciones de Medjugorje.

Que como hemos visto implicará bajarle la visibilidad al aspecto sobrenatural de las apariciones y su mensaje, y poner énfasis en el sitio de peregrinaje.

Esta política crecientemente refractaria nos hace recordar las palabras del famoso mariólogo e investigador más laureado de apariciones marianas, P. René Laurentín, que ha dicho que si la aparición de Lourdes se produjera hoy, no sería aprobada por la Iglesia.

iglesia de medjugorje
iglesia Parroquial de Medjugorje

‚Äć

EL CASO DE MEDJUGORJE

Sin que haya habido una decisión formal del Papa sobre Medjugorje, ya están actuando una serie de restricciones y operaciones de debilitamiento de los videntes, y por ende del mensaje.

Porque la Congregaci√≥n para la Doctrina de la Fe esta alentando que ning√ļn obispado reciba a los videntes de Medjugorje.

‚ÄćY tambi√©n hay en marcha una campa√Īa para desacreditar la legitimidad de los videntes a trav√©s de comentarios como que "la Virgen no es una oficina de Correo".

Esto a pesar que todos los estudios científicos que se han hecho a los videntes han demostrado que se comunican con algo sobrenatural en éxtasis.

Todo parece marchar hacia un m√°s estricto estricto control y opacidad de la visibilidad de estas apariciones.

‚ÄćSe acrecentar√° a√ļn mas las restricciones al uso de las parroquias para la promoci√≥n de los mensajes pero no de las peregrinaciones.

‚ÄćMayor insistencia a los sacerdotes y obispos para que restrinjan el testimonio sobrenatural ¬†del fen√≥meno en sus di√≥cesis.

Y una mayor supervisión de lo que sucede dentro de Medjugorje con los videntes, que son el eslabón que ata la Iglesia a los supuestos mensajes de la Virgen María.

De modo que independientemente de la decisión papal las restricciones ya está funcionando.

Y si lo de Medjugorje se inscribe dentro de la misma tendencia expresada en Garabandal, el objetivo es quitarle visibilidad a las apariciones.

De cualquier forma, tambi√©n hemos dicho que estas restricciones no tendr√≠an demasiado efecto sobre la marcha de Medjugorje, porque el fen√≥meno es demasiado grande como para poder quitarle visibilidad en forma total y porque el Vaticano dif√≠cilmente se arriesgue a contravenir el fen√≥meno cat√≥lico occidental mas masivo del √ļltimo siglo.

Pero aunque hoy pensamos que las posibles medidas no afectar√°n a Medjugorje, todo puede pasar.

Iglesia Parroquial de San Sebasti√°n de Garabandal
Iglesia Parroquial de San Sebasti√°n de Garabandal

TAMBI√ČN TENEMOS EL CASO DE GARABANDAL

Si el clima para restringir la visibilidad de las apariciones de Medjugorje est√° en marcha, estaba ‚Äúescrito en la tapa del libro‚ÄĚ como dicen en Latinoam√©rica o ‚Äúescrito en la pared‚ÄĚ como dicen los norteamericanos, que iba a afectar tambi√©n a la otra aparici√≥n que fundamenta las profec√≠as actuales.

La que se√Īala que estamos cerca de una intervenci√≥n decisiva del cielo y de la segunda venida de Jesucristo; hablamos de las apariciones de Garabandal.

‚ÄćCon Garabandal es mucho m√°s sencillo.Porque las apariciones cesaron en 1965, no tiene la popularidad de Medjugorje, ni la aldea es un centro de peregrinaci√≥n comparable.

Aunque sabemos que est√°n haciendo esfuerzos para potenciarlo con el Centro del Peregrino.

Adem√°s, son menos conocidas por el clero, y los obispos espa√Īoles han sido m√°s duros con ella que los yugoslavos con Medjugorje en su tiempo.

Y entonces, la restricción de Garabandal llegó en la celebración 54 de las apariciones, 2015.
Cuando el Obispo de Santander pidió a la Parroquia de Garabandal que quitara de su sitio de internet cualquier información sobre la aparición.
A lo que el párroco no pudo negarse. Ya está hecho. Aquí no existió nada.

El obispo de Santander, Manuel Sánchez Monge, ha decidido que la Parroquia de Garabandal no informe formalmente al mundo que ahí sucedió un hecho muy importante.

‚ÄćPorque se comparta o no la sobrenaturalidad del mismo, hoy las apariciones de Garabandal son ¬†motivo de una profec√≠a que moviliza a buena parte de los cristianos.

Su l√≥gica parece haber sido ‚ÄúSe√Īores aqu√≠ no pas√≥ nada‚ÄĚ, trasladando la informaci√≥n de las apariciones al Centro del Peregrino, casi como si tuviera un fin tur√≠stico.

‚ÄćEsto hace acordar a la novela prof√©tica de George Orwell, 1984, donde el Ministerio de la Verdad reescrib√≠a todos los peri√≥dicos cada vez que alguien ca√≠a en desgracia, para borrar cualquier rastro de que la persona hubiera existido.

‚Äć

P. Rene Laurentín
P. Rene Laurentín

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EN ESTE CLIMA, LA APARICI√ďN DE LOURDES NO SE HABR√ćA APROBADO DICE REN√Č LAURENTIN

El más conocido mariólogo del mundo, que realizó lo que se considera la tesis definitiva sobre Lourdes, el padre René Laurentin, de Francia, declararó que en el clima actual, las famosas apariciones a Santa Bernardita habrían sido rechazadas por la Iglesia.

El Padre Laurentin, consultor de Juan Pablo II, así como del Concilio Vaticano II en asuntos de la Santísima Virgen, ha dicho en Le Figaro de París:

‚ÄúEstoy dejando asombrada a mucha gente en estos √ļltimos a√Īos cuando digo que si Lourdes tuviera lugar en nuestros propios d√≠as las apariciones no ser√≠an reconocidas.
Habr√≠a enormes objeciones planteadas sobre el per√≠odo confuso que sigui√≥ a las apariciones‚ÄĚ.

“Cuando las apariciones cesaron el 11 de abril 1858, estalló una epidemia de videntes, había cerca de cincuenta de ellos.

El estallido causó una fuerte impresión en el pastor local que había sido muy severo con Bernadette y ganó el entusiasmo de Jean-Baptiste Estrade, un hombre inteligente y futuro historiador de Lourdes.

Algunos videntes eran personas cuestionables, que atraídas por el prestigio de las apariciones, se presentaron en la gruta de Lourdes.

Y parec√≠an continuar donde Bernadette dej√≥‚ÄĚ.

“En nuestros días, el testimonio ejemplar de Bernadette probablemente sería reducido a ser otra instancia de la misma epidemia.

Se trata de un adolescente, cuya adolescencia ha sido retrasada o hay una combinación de factores que hace cualquier cosa sea posible cuando vienen las visiones, etcétera.

Se trata de un discurso psicoanal√≠tico ya com√ļn aplicado con una imaginaci√≥n superficial.

Por lo tanto, en estos a√Īos hubo una ruptura entre la raz√≥n teol√≥gica, que a veces era de sangre fr√≠a, y los signos, que son esenciales no s√≥lo para religi√≥n popular, sino tambi√©n para la revelaci√≥n b√≠blica y la religi√≥n misma.

El resultado fue una cierta falta de equilibrio y la desconfianza excesiva de las se√Īales del Cielo‚ÄĚ.

El Padre Lauentin, ya fallecido, autor de más de cincuenta libros y de la monumental obra Diccionario de las Apariciones Marianas, decía que,

‚ÄúLa dificultad se agrava por una metodolog√≠a deficiente que rige el juicio acerca de los milagros‚ÄĚ, escribi√≥ el famoso te√≥logo.

“En principio se requiere que el milagro en cuestión sea un prodigio totalmente inexplicable por la ciencia.
Esto no est√° en consonancia con la forma de actuar de Dios ni con la tradici√≥n de la Iglesia‚ÄĚ.

Laurent√≠n est√° aludiendo, entre otras cosas, a los signos de Dios que acompa√Īaron al Pueblo Jud√≠o, como la nube, el fuego, el man√°.

Todo lo cual puede ser explicado como hechos naturales por la ciencia, y por lo tanto hoy tampoco se tomarían como sobrenaturales.

Gruta de Lourdes

Por lo tanto,

“Ya sea que sean auténticas o no, la duda y la negación prevalecieron en todos los casos [de las apariciones de renombre].

El discernimiento real, como el realizado por el obispo Laurence en Lourdes, de una manera ejemplar para su √©poca, no hace parece posible por m√°s tiempo‚ÄĚ, dijo el reconocido te√≥logo.

"Algunas comisiones integradas por las personas radicales, con presupuestos que se derivan del método histórico-crítico o el psicoanálisis, o gente imbuida de filosofías racionalistas o idealistas, que se encuentran con mayor frecuencia entre nuestra intelectualidad católica de lo que en un principio parece, nunca podrían llegar a un juicio positivo acerca de estas apariciones".

Entonces el padre Laurentín se pregunta:

‚ÄúPodemos preguntarnos por qu√© la iglesia, tan tolerante en lo que se refiere a las curaciones (en donde no hubo nunca sanciones), se muestra tan severa en cuesti√≥n de apariciones‚ÄĚ.

Y si bien Laurent√≠n deja ah√≠ la pregunta, deber√≠amos pensar que tienen de distinto las apariciones de la Virgen Mar√≠a, e inmediatamente viene a nuestra mente la ‚Äėmujer vestida de sol‚Äô y la batalla celestial que narra el Apocalipsis. Y contin√ļa Laurent√≠n,

“La fe busca la luz y los signos de Dios.

En donde estos signos dan una aportación excepcional de presencia o de evidencia, requieren mucha prudencia y discernimiento, ya que están sujetos a desviaciones y a interpretaciones subjetivas.

Sin embargo, una línea represiva y puramente negativa, de crítica externa (racionalista o psicoanalítica, etc.) no es necesariamente sana y fecunda.

Es verdad que se dan casos en que es preciso rechazar el error y reprimirlo con la autoridad de Dios, y hay que hacerlo con firmeza, como lo hizo Mons. Laurence en la √©poca de la epidemia de visionarios de Lourdes‚ÄĚ.

Pero su acción mejor en este sentido fue el saber discernir y canalizar los signos que procedían de lo alto y que daban realmente fruto.

Por consiguiente, es muy de desear que no se verifique, como ha sucedido en muchas ocasiones, una tensi√≥n conflictiva entre la autoridad institucional y los carismas‚ÄĚ.

Laurentín siempre ha insistido que el mejor indicador de la veracidad de una aparición son sus frutos, porque esta es la medida que usa Dios en la Biblia.

Para apoyar lo que dice el padre Laurentín presentamos las referencias bíblicas que sirven como evidencia de las apariciones marianas.

LA EVIDENCIA B√ćBLICA PARA LAS APARICIONES MARIANAS

Por analog√≠a, los relatos b√≠blicos de ‚Äúapariciones‚ÄĚ o visiones o sue√Īos de los que han muerto, son de la misma naturaleza esencial que una aparici√≥n mariana.

Varios de estos pasajes implican predicción del futuro, de una manera no muy diferente a la de las apariciones de Fátima en 1917.1 Samuel 28: 12-14, 19

  1. "Vio entonces la mujer a Samuel y lanz√≥ un gran grito. Dijo la mujer a Sa√ļl: ¬ę¬ŅPor qu√© me has enga√Īado? ¬°T√ļ eres Sa√ļl!¬Ľ
  2. El rey le dijo: ¬ęNo temas, pero ¬Ņqu√© has visto?¬Ľ La mujer respondi√≥ a Sa√ļl: ¬ęVeo un espectro que sube de la tierra.¬Ľ
  3. Sa√ļl le pregunt√≥: ¬ę¬ŅQu√© aspecto tiene?¬Ľ Ella respondi√≥: ¬ęEs un hombre anciano que sube envuelto en su manto.¬Ľ Comprendi√≥ Sa√ļl que era Samuel y cayendo rostro en tierra se postr√≥."
  4. "Tambi√©n a Israel entregar√° Yahveh en manos de los filisteos. Ma√Īana t√ļ y tus hijos estar√©is conmigo. Yahveh ha entregado tambi√©n el ej√©rcito de Israel en manos de los filisteos.¬Ľ"

Ezequiel 40: 3-4

  1. "Me llevó allá, y he aquí que había allí un hombre de aspecto semejante al del bronce. Tenía en la mano una cuerda de lino y una vara de medir, y estaba de pie en el pórtico.
  2. El hombre me dijo: ¬ęHijo de hombre, mira bien, escucha atentamente y presta atenci√≥n a todo lo que te voy a mostrar, porque has sido tra√≠do aqu√≠ para que yo te lo muestre. Comunica a la casa de Israel todo lo que vas a ver.¬Ľ"

Daniel 8: 15-17, 19

  1. "Mientras yo, Daniel, contemplaba esta visión y trataba de comprenderla, vi de pronto delante de mí como una apariencia de hombre,
  2. y o√≠ una voz de hombre, sobre el Ulay, que gritaba: ¬ęGabriel, expl√≠cale a √©ste la visi√≥n.¬Ľ
  3. El se acerc√≥ al lugar donde yo estaba y, cuando lleg√≥, me aterroric√© y ca√≠ de bruces. Me dijo: ¬ęHijo de hombre, entiende: la visi√≥n se refiere al tiempo del Fin.¬Ľ"
  4. "Luego dijo: ¬ęMira, voy a manifestarte lo que ocurrir√° al fin de la Ira, porque el Fin est√° fijado."

Daniel 10: 4-7

  1. "El día veinticuatro del primer mes, estando a orillas del río grande, el Tigris,
  2. levant√© los ojos para ver. Vi esto: Un hombre vestido de lino, ce√Īidos los lomos de oro puro:
  3. su cuerpo era como de cris√≥lito, su rostro, como el aspecto del rel√°mpago, sus ojos como antorchas de fuego, sus brazos y sus piernas como el fulgor del bronce bru√Īido, y el son de sus palabras como el ruido de una multitud.
  4. Sólo yo, Daniel, contemplé esta visión: los hombres que estaban conmigo no veían la visión, pero un gran temblor les invadió y huyeron a esconderse."

Eclesi√°stico 46: 19-20

  1. "Antes de la hora de su sue√Īo eterno, dio testimonio ante el Se√Īor y su ungido: ¬ęBienes, ni siquiera sandalias, a nadie le he tomado¬Ľ, y nadie reclam√≥ nada de √©l.
  2. Y después de dormido todavía profetizó y anunció al rey su fin; del seno de la tierra alzó su voz en profecía para borrar la iniquidad del pueblo."

2 Macabeos 5: 2, 4

  1. "Sucedió que durante cerca de cuarenta días aparecieron en toda la ciudad, corriendo por los aires, jinetes vestidos de oro, tropas armadas distribuidas en cohortes,
  2. Ante ello todos rogaban que aquella aparici√≥n presagiase alg√ļn bien."

2 Macabeos 10:29

  1. "En lo recio de la batalla, aparecieron desde el cielo ante los adversarios cinco hombres majestuosos montados en caballos con frenos de oro, que se pusieron al frente de los judíos;"

‚Äć

Lugar de primera aparici√≥n del √Āngel en Garabandal

‚Äć2 Macabeos 15: 11-14

  1. "Arm√≥ a cada uno de ellos, no tanto con la seguridad de los escudos y las lanzas, como con la confianza de sus buenas palabras. Les refiri√≥ adem√°s un sue√Īo digno de cr√©dito, una especie de visi√≥n, que alegr√≥ a todos.
  2. Su visi√≥n fue tal como sigue: On√≠as, que hab√≠a sido sumo sacerdote, hombre bueno y bondadoso, afable, de suaves maneras, distinguido en su conversaci√≥n, preocupado desde la ni√Īez por la pr√°ctica de la virtud, suplicaba con las manos tendidas por toda la comunidad de los jud√≠os.
  3. Luego se apareció también un hombre que se distinguía por sus blancos cabellos y su dignidad, rodeado de admirable y majestuosa soberanía.
  4. On√≠as hab√≠a dicho: ¬ęEste es el que ama a sus hermanos, el que ora mucho por su pueblo y por la ciudad santa, Jerem√≠as, el profeta de Dios.¬Ľ"

Mateo 17: 3-4

  1. "En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con él.
  2. Tomando Pedro la palabra, dijo a Jes√ļs: ¬ęSe√Īor, bueno es estarnos aqu√≠. Si quieres, har√© aqu√≠ tres tiendas, una para ti, otra para Mois√©s y otra para El√≠as.¬Ľ"

Mateo 27: 52-53

  1. "Se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos difuntos resucitaron.
  2. Y, saliendo de los sepulcros después de la resurrección de él, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos."

Hechos 16: 9

  1. "Por la noche Pablo tuvo una visi√≥n: Un macedonio estaba de pie suplic√°ndole: ¬ęPasa a Macedonia y ay√ļdanos.¬Ľ"

Fuentes:

 

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