En que debemos combatir nuestros deseos espurios y desenfrenados, y dar amor a todo lo que nos rodea.
Y que esto debe ser un esfuerzo del día a día.
Pieter Bruegel la caida de los angeles rebeldes

Esto requiere una decisión firme de pelear cada batalla que nos llega y el entrenamiento necesario.

Hay tres batallas permanentes que debemos dar todos los días, una es al despertar, en el comienzo del día.

Otra es en la vitalidad de nuestra vida de oración.

Y otra es en el discernimiento continuado de cuales de las cosas que nos suceden son ataques del demonio.

Veamos cómo enfocarlas.

1 - C√ďMO GANAR LA PRIMERA BATALLA DE TODOS LOS D√ćAS

Una de las partes más importantes de cada día es también una de las batallas más difíciles de combatir...

Se trata del despertador.

Puede parecer una peque√Īa batalla que no afecta realmente nuestro d√≠a.

Y sin embargo, si no somos capaces de disciplinar a nuestros cuerpos en el comienzo de cada día

¬Ņcu√°nto m√°s dif√≠cil ser√° que hacer algo heroico durante el resto del d√≠a?

DESPERTADOR

San Josemaría Escrivá de Balaguer lo que llamó el minuto heroico y escribió:

“Muchos buenos cristianos desarrollan el hábito de dar su primer pensamiento del día a Dios.

El "minuto heroico" facilita la Ofrenda de la ma√Īana y ofrece al d√≠a libre un buen comienzo.

El minuto heroico es el momento fijado para levantarse.

Sin dudarlo: una reflexión sobrenatural y... arriba.

Aqu√≠ tienes una mortificaci√≥n que fortalece tu voluntad y no hace da√Īo a su cuerpo.

Si, con la ayuda de Dios, a conquistarte a ti mismo, estarás muy por delante para el resto del día.

Es muy desalentador encontrarse derrotado en la primera escaramuza‚ÄĚ (San Josemar√≠a Escriv√° , Camino).

¬ŅCu√°ntas veces golpeamos el bot√≥n de la alarma del despertador?

Es interesante pensar en lo fácil y lo difícil de esta primera batalla es todos los días.

Cuando una persona piensa en la mortificaci√≥n, el ayuno o penitencia, la imaginaci√≥n nos lleva alg√ļn tipo de cilicio penitencial y comer s√≥lo pan y agua durante 40 d√≠as.

¬°Sin embargo, para algunos de nosotros el "minuto heroico" parece mucho m√°s desalentador!‚Äć

Es la primera "escaramuza" del d√≠a y es la primera vez que podemos luchar contra los deseos de la carne. ‚Äć

Con esta primera victoria, nos sentiremos mucho más capaces de tomar el día y derrotar a los enemigos que pueden venir.

Por ejemplo, para alguien que está luchando con una adicción (como la pornografía, el alcohol o las drogas), el "minuto heroico" se convierte en una parte vital de la disciplina de la voluntad de modo que sea más fácil decir que no a un hábito pecaminoso.

Esto también nos ayuda con el combate de la oración diaria.

Si somos capaces de dar a Dios los primeros frutos de nuestro día, hay mayor posibilidad de que ofrezcamos a Dios el resto de nuestro día.

¬°SERVIAM!

Una forma para los del Opus Dei es practicar el "minuto heroico" de levantarse inmediatamente cuando suena la alarma, arrodillarse, besar el suelo, y decir "¡Serviam!" que en latín significa "¡Yo serviré!"

The Vigil exhibited 1884 by John Pettie 1839-1893

El razonamiento detrás de esto viene del desafío de satanás, quien dijo: "Non Serviam" (yo no serviré).

Estas palabras de satan√°s no vienen de la Escritura, sino del ‚ÄúPara√≠so Perdido‚ÄĚ de Milton.

A pesar de que las palabras no son bíblicas, reflejan la realidad de la decisión de satanás para no servir a Dios.

Al decir "Serviam", en lugar de imitar a la legión de rebeldes de satanás, elegimos cada día ser parte del ejército de Dios y de servirle con un corazón dispuesto.

Desaf√≠o: Ma√Īana, cuando suene el despertador, lev√°ntate de la cama autom√°ticamente y di "¬°Serviam!"

Entonces habrás ganado tu primera batalla del día y estrás fortalecido para conquistar el resto de los dragones que intentarán derribarte en el día.

¬ŅHAS PENSADO ALGUNA POR QU√Č LOS MONASTERIOS DE TODO EL MUNDO TIENEN UN HORARIO ESTRICTO DE LA ORACI√ďN?

Adem√°s del hecho de que est√°n siguiendo una antigua tradici√≥n de oraci√≥n que traza todo el camino a Jes√ļs, el ritmo diario de oraci√≥n que impregna la vida de los monjes y monjas de todo el mundo est√° dise√Īado para combatir al diablo y su deseo de abrir una brecha entre nosotros y Dios.

franciscanos orando

San Pablo exhorta a los Tesalonicenses a

"Orad sin cesar",

Y lo hace poco después de que les recuerda:

"Nosotros, en cambio, por ser del día, permanezcamos despiertos; revistámonos de la fe y del amor como de una coraza, y sea nuestro casco la esperanza de la salvación." (1 Tesalonicenses 5: 8 y17)

La oración que pide San Pablo no sólo es un camino hacia la comunión eterna con Dios, sino también es un arma para usar contra el enemigo que "…ronda como león rugiente, buscando a quien devorar" (1 Pedro 5: 8).

La vida espiritual es una batalla contra el mundo, la carne y el diablo, y con demasiada frecuencia se olvida eso.

VIVIR UNA VIDA ORDENADA

El diablo disfruta del caos.

Dios es el que trajo orden al mundo, le dio forma y lo dise√Ī√≥ a la perfecci√≥n.

Todas las leyes de la naturaleza son una sinfonía de orden.

‚ÄćEntonces satan√°s entra en el jard√≠n del Ed√©n y crea el desorden.

‚Äć√Čl atrae a Ad√°n y Eva para llevarlos lejos de Dios y les dice que pueden separarse de √Čl.

El diablo busca separar lo que debe estar unido.

icono de liturgia de las horas

Lo mismo ocurre en nuestras propias vidas, satan√°s sabe que estamos predeterminados para el orden.

Dios ciertamente nos ha dado la libertad, pero esa libertad es ser ordenados a los verdadero, bueno y hermoso.

El pecado tiene la tendencia de interrumpir nuestras vidas y nos hace abusar de nuestra libertad.
‚ÄćEn lugar de seguir el dise√Īo y el orden de Dios, elegimos construir nuestra casa sobre la arena y nos sorprendemos al verla caer.

2 - LOS TIEMPOS DEL D√ćA PARA LA ORACI√ďN

Vivir una vida ordenada, una vida centrada en la oración, traza el camino de regreso a las tradiciones del pueblo judío y al Antiguo Testamento.

Por ejemplo, los judíos habían tratado de modelar su horario de oración diaria para reflejar las tradiciones de los Patriarcas.

liturgia horas

El Rey David, quien se cree ha escrito los salmos, proclama,

Pero yo clamo a Dios y el Se√Īor me salvar√°. ‚Äć
De tarde, de ma√Īana, al mediod√≠a, me lamento y me aflijo y escuchar√° mi voz. (Salmo 55:17-18)

Incluso el profeta Daniel se muestra ofreciendo una serie específica de oraciones,

Daniel, al saber que el decreto había sido firmado, entró en su casa.
Las ventanas de su pieza superior estaban orientadas hacia Jerusalén y, tres veces al día, se ponía de rodillas, orando y alabando a su Dios, como lo había hecho siempre. (Daniel 6:11).
El pueblo jud√≠o luego comenz√≥ una tradici√≥n de orar tres veces al d√≠a: ma√Īana, tarde y noche.

Con la llegada del cristianismo, los ap√≥stoles de Jes√ļs en desde el principio continuaron observando las tradiciones de los jud√≠os y continuaron orando en los tiempos establecidos.

Con el tiempo, sin embargo, tres veces al día no parecía suficiente, sobre todo después de que San Pablo exhortó a los Tesalonicenses "Orad sin cesar".

Y los cristianos que tenían al Antiguo Testamento como guía se encontraron con este pasaje,

Siete veces al día te alabo por tus justos juicios. (Salmo 119: 164)

El siete es el n√ļmero b√≠blico de la perfecci√≥n y los cristianos vieron esto como el n√ļmero perfecto de veces para rezar.

Uno de los primeros documentos que se han registrado de estas diferentes horas para orar fueron las "Constituciones Apostólicas", escritas en el siglo IV (a pesar de que sólo registra seis horas y omite la final "Oración de la Noche", conocida como Completas, así siete horas se convierten en la norma hasta el siglo VI).

En ella est√° escrito,

Ofrecer sus oraciones de la ma√Īana, en la tercera hora, la sexta, la novena, por la tarde, y al canto del gallo:

en la ma√Īana, dando gracias al Se√Īor que os ha enviado la luz, porque √©l os ha tra√≠do m√°s all√° de la noche y tra√≠do al d√≠a;

en la tercera hora, porque a esa hora el Se√Īor recibi√≥ la sentencia de condena por parte de Pilato;

en la sexta, porque a esa hora fue crucificado;

en la novena, porque todas las cosas estaban en conmoci√≥n en la crucifixi√≥n del Se√Īor, como temblando ante el intento audaz de los jud√≠os imp√≠os, y en penitencia a la lesi√≥n infligida a su Se√Īor;

por la tarde, dando gracias de que √Čl os ha dado la noche para descansar de las labores diarias;

al canto del gallo, porque esa hora trae la buena nueva de la llegada del día para las operaciones propias de la luz. (VIII, XXXIV).

San Benito de Nursia (que vivi√≥ en el siglo VI) construy√≥ su norma sobre estas siete horas y a√Īadi√≥ una octava hora, que se produce en el medio de la noche.

Ocho es el n√ļmero b√≠blico de la "nueva creaci√≥n", como Jes√ļs resucit√≥ de entre los muertos en el octavo d√≠a, el d√≠a despu√©s del sabbath jud√≠o (que es el s√°bado).

Aquí está el desglose:

  • Maitines (antes del alba); tambi√©n llamada Vigilias u Oficio
  • Laudes o "Oraci√≥n de la Ma√Īana" (al amanecer)
  • Prima o "Oraci√≥n de la ma√Īana temprano" (Primera Hora, alrededor de las 6 de la ma√Īana)
  • Tercia o "La oraci√≥n de media ma√Īana" (Tercera Hora, alrededor de las 9 de la ma√Īana)
  • Sexta o "La oraci√≥n del mediod√≠a" (Sexta Hora, alrededor del mediod√≠a)
  • Nona o "La oraci√≥n de mitad de la tarde" (Novena Hora, a las 3 pm)
  • V√≠speras o "Oraci√≥n de la Tarde" (alrededor de 18:00)
  • Completas o "Oraci√≥n de la Noche" (antes de ir a la cama, por lo general a las 8 pm o 21:00)

A la Prima, Tercia, Sexta y Nona se les llama horas menores.‚Äć

Tanta cantidad de oraciones puede parecer desalentadora, pero esta lista no pretende que sea imitada exactamente en la vida secular.

Sin embargo, podemos aprender de ella, y ponerlo en pr√°ctica en nuestras propias vidas poco a poco.

HACIA LA UNI√ďN CON DIOS

Mientras que el diario Horarium de la oración es un arma poderosa contra satanás, debemos recordar que se dirige hacia la unión con Dios.

ajedrez entre el bien y el mal

Lo que esto significa es que se trata de una relación.

‚ÄćPensando en la analog√≠a de un matrimonio, el esposo y la esposa deben tener una comunicaci√≥n abierta y constante.‚Äć

Si no hay comunicación, el matrimonio fracasará.

A lo largo del día lo que sostiene un matrimonio estar hablando entre sí, no sólo una vez, no sólo dos veces, sino "sin cesar" (ciertamente no significa parlotear todo el tiempo).

Lo mismo sucede con Dios...

Si deseamos una relaci√≥n con √Čl, que es el deseo de nuestro coraz√≥n, hay que hablar con √©l constantemente.

As√≠ que recordemos dise√Īar nuestro programa diario dirigiendo conversaciones y alabanzas constantes a √Čl, porque esto va a cumplir los deseos m√°s profundos de nuestro coraz√≥n.

3 - EL DISCERNIMIENTO DEL TRABAJO DEL DEMONIO

Un tercer punto es el discernimiento del trabajo del diablo en el mundo de hoy y en tu vida y la de las dem√°s personas.

Si no tienes claro el accionar de este personaje y los medios necesarios para derrotarlo, estar√°s a merced de sus obras.

La obra del diablo está en el desaliento, la desesperanza, en la profunda decepción de pensar la oscuridad de uno es realmente la luz.

¬ŅCU√ĀLES SON LOS MEDIOS QUE EL SE√ĎOR NOS HA DADO PARA RECONOCER Y DERROTAR LA OBRA DEL DIABLO?

Algunas de las ense√Īanzas b√≠blicas de gran ayuda est√°n en Efesios, donde se nos dice que nuestra lucha no es s√≥lo contra sangre y la carne, sino contra los principados y potestades:

‚Äúpues no nos estamos enfrentando a fuerzas humanas, sino a los poderes y autoridades que dirigen este mundo y sus fuerzas oscuras, los esp√≠ritus y fuerzas malas del mundo de arriba‚ÄĚ.

Debido a que este es el caso, se nos dice

‚ÄúPor eso p√≥nganse la armadura de Dios, para que en el d√≠a malo puedan resistir y mantenerse en la fila vali√©ndose de todas sus armas‚ÄĚ. (cf. Ef 6:10 -20)

¬ŅQu√© es esta armadura necesaria para resistir el mal y mantener nuestro territorio?

Es la verdad, es la santidad, es la claridad acerca de la salvación, es el compromiso con la misión, para conocer y utilizar la Palabra de Dios.

No s√≥lo para defendernos de las mentiras del maligno, sino para hablar palabras de verdad que pongan a la gente libre del enga√Īo demon√≠aco y la esclavitud.

EL ‚ÄúESCUDO DE LA FE‚ÄĚ

El escudo de la fe nos es dado para ‚Äúapagar todos los dardos de fuego del maligno‚ÄĚ.

‚Äć¬ŅCu√°les son estos dardos de fuego?

Son las tentaciones, las mentiras, las seducciones de los demonios que pretenden alejarnos de Dios y del camino que lleva a la salvación.

La fe tiene un doble significado.

Por un lado, la fe es la confianza completa y entrega a Dios.

Que es todo lo bueno y digno de nuestra adoración y obediencia.

Lo que viene de la amistad con Cristo, de la relaci√≥n personal con √Čl.

Y la clave para discernir lo que es de Dios y lo que es del enemigo es la familiaridad con la ‚Äúvoz‚ÄĚ del Se√Īor.‚Äć

A trav√©s de una relaci√≥n que crece en profundidad e intimidad a trav√©s de la oraci√≥n.‚Äć

Por lo que ‚Äúorar en todo tiempo seg√ļn inspire el Esp√≠ritu‚ÄĚ es lo que Efesios nos insta a hacer.

Por otro lado está la fe en las verdades reveladas que son necesarias para nuestra salvación.

Estas verdades también contienen advertencias claras y explícitas sobre lo que nos va a excluir del reino.

l diablo est√° particularmente interesado en enga√Īarnos en estas √°reas por lo que San Pablo lo advierte expresamente y en repetidas ocasiones:

‚Äú¬ŅNo sab√©is acaso que los injustos no heredar√°n el Reino de Dios?

¬°No os enga√Ī√©is! Ni los impuros, ni los id√≥latras, ni los ad√ļlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los ultrajadores, ni los rapaces heredar√°n el Reino de Dios‚ÄĚ (1 Corintios 6:9-10)

Listas similares se encuentran en G√°latas, Efesios y Apocalipsis.‚Äć

Debes tener presente que los ‚Äúdardos de fuego‚ÄĚ del enemigo est√°n entrando permanentemente.

Plantando la mentira, sembrando la sospecha, provocando deseos desordenados y presentando justificaciones para la conducta pecaminosa.

Fuentes:

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